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Rehabilitación del suelo pélvico en desgarro obstétrico IIIC e incontinencia fecal: a propósito de un caso

Autora principal: Ana Pena López

Vol. XXI; nº 18; 203

CASO CLÍNICO

Rehabilitación del suelo pélvico en desgarro obstétrico IIIC e incontinencia fecal: a propósito de un caso

Pelvic floor rehabilitation in grade IIIC obstetric tear and fecal incontinence: a case report

Ana Pena López, Raquel Ramos Lobo, Eva González Blanco

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 18 – Segunda quincena de septiembre de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 18; 203 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0203Cómo citar este artículo

Sobre las autoras | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

La rehabilitación del suelo pélvico es fundamental en el tratamiento conservador de la incontinencia fecal secundaria a desgarros obstétricos graves. La evidencia científica respalda el uso de técnicas como la electroestimulación, el biofeedback y el fortalecimiento de la musculatura abdominal profunda para mejorar la continencia y la calidad de vida. Una intervención precoz y multidisciplinar resulta clave para optimizar la recuperación y prevenir secuelas a largo plazo.

Palabras clave

suelo pélvico; incontinencia fecal; desgarro obstétrico; fisioterapia; biofeedback; electroestimulación

Abstract

Pelvic floor rehabilitation is essential in the conservative treatment of fecal incontinence secondary to severe obstetric tears. Scientific evidence supports the use of techniques such as electrostimulation, biofeedback, and deep abdominal muscle strengthening to improve continence and quality of life. Early and multidisciplinary intervention is key to optimizing recovery and preventing long-term complications.

Keywords

pelvic floor; fecal incontinence; obstetric tear; physiotherapy; biofeedback; electrostimulation

Introducción

El parto vaginal es un proceso fisiológico que, en ocasiones, puede provocar traumatismos perineales de distinta gravedad. Entre ellos, el desgarro obstétrico de tercer grado representa una de las complicaciones más graves, ya que implica la lesión parcial o total del esfínter anal externo y, en algunos casos, del esfínter interno, afectando directamente la función de continencia(1). Según la clasificación de la International Continence Society (ICS) y la International Urogynecological Association (IUGA), el desgarro de grado IIIC implica la afectación completa del esfínter anal externo y al menos dos tercios del esfínter interno, requiriendo una reparación quirúrgica inmediata(2).

La incidencia de estos desgarros varía entre el 0,5 % y el 8 % de los partos vaginales, con mayor frecuencia en partos instrumentales, primíparas, presentación fetal occipitoposterior y recién nacidos con peso superior a 4000 g(3). Aunque la reparación quirúrgica inicial es fundamental, diversos estudios señalan que hasta un 30-40 % de las mujeres pueden desarrollar incontinencia fecal o disfunción del suelo pélvico en los meses posteriores, lo que repercute negativamente en su calidad de vida física, sexual y emocional(4).

Las secuelas más frecuentes incluyen incontinencia fecal y de gases, urgencia defecatoria, estreñimiento funcional, dolor pélvico crónico y dispareunia(5). Estas alteraciones pueden generar ansiedad, depresión y aislamiento social, con un fuerte impacto psicológico y relacional(6). Además, factores asociados como la obesidad, el estreñimiento crónico o la hipotonía abdominal pueden dificultar la recuperación.

La fisioterapia del suelo pélvico ha adquirido un papel clave en el abordaje conservador de estas pacientes. Su efectividad ha sido demostrada en múltiples revisiones sistemáticas y guías clínicas, siendo considerada la primera línea de tratamiento no invasivo para mejorar la continencia y la función muscular(7,8). El abordaje fisioterapéutico es multimodal e incluye técnicas como ejercicios de fortalecimiento, biofeedback, electroestimulación, terapia manual y reeducación funcional, combinadas con educación en hábitos intestinales y gestión de la presión intraabdominal(9).

En este contexto, el presente caso clínico tiene como objetivo describir la valoración, planificación y evolución de la rehabilitación fisioterápica en una mujer con antecedente de desgarro obstétrico IIIC, mialgia de elevadores e incontinencia fecal, siguiendo un enfoque basado en la evidencia científica y adaptado a las características individuales de la paciente.

Presentación del caso

Presentamos el caso de una mujer de 28 años remitida a fisioterapia especializada por incontinencia fecal y de gases, urgencia defecatoria, dolor pélvico y dispareunia, síntomas que aparecieron tras su segundo parto.

En su historia obstétrica refiere dos partos vaginales eutócicos. El primero, en 2014, con recién nacido de 3350 g, sin epidural, episiotomía ni desgarro. El segundo parto, en 2018, con recién nacido de 3980 g, también sin epidural ni episiotomía, pero con desgarro perineal grado IIIC, reparado mediante sutura. Durante los embarazos no presentó incontinencia urinaria y el aumento de peso fue de 11 kg en cada gestación.

Como antecedentes coloproctológicos presenta estreñimiento crónico, dolor a la defecación, hemorroides y rectorragia ocasional, con uso habitual de laxantes herbales. La paciente ha tenido infecciones urinarias ocasionales, aunque actualmente se encuentra asintomática. Es ama de casa, no realiza ejercicio físico regular y no tiene hábitos tóxicos ni medicación habitual.

En la valoración física inicial se observa un peso de 79,35 kg y una talla de 160 cm (IMC 31), lo que indica obesidad tipo I. En la inspección abdominal se aprecia abdomen globuloso y péndulo, con marcada hipotonía abdominal y pobre control de la presión intraabdominal. También se evidencia hiperlordosis lumbar.

En la exploración perineal encontramos:

  • Sensibilidad conservada.
  • Tacto vaginal: sospecha de avulsión bilateral del puborrectal, más marcada en el lado derecho. Escala PERFECT: 2/4/4/6, indicativa de debilidad severa.
  • Contracción perineal durante la tos ausente.
  • Dolor bilateral en músculos elevadores.
  • Tacto rectal: hipotonía anal y ausencia de contracción voluntaria del esfínter anal externo. Reflejo bulbocavernoso presente.

Además, en la escala de Wexner obtiene un resultado de 10 puntos, indicativo de incontinencia moderada.

Estos hallazgos indican una disfunción grave del suelo pélvico, con afectación esfinteriana y pobre control neuromuscular, agravada por factores como la obesidad, el estreñimiento y la hipotonía abdominal.

Objetivos

Objetivos a corto plazo (0-4 semanas)

  1. Lograr conciencia corporal y una correcta identificación de la musculatura perineal.
  2. Disminuir el dolor en los músculos elevadores mediante terapia manual.
  3. Iniciar la activación neuromuscular con biofeedback y electroestimulación.
  4. Corregir hábitos intestinales y estrategias para controlar la urgencia defecatoria.

Objetivos a largo plazo (4-12 semanas y mantenimiento)

  1. Aumentar la fuerza, resistencia y coordinación de la musculatura perineal y esfinteriana.
  2. Mejorar la integración funcional del core y la gestión de la presión intraabdominal.
  3. Lograr continencia fecal en la mayoría de las situaciones y minimizar la urgencia.
  4. Incorporar contracciones reflejas durante las actividades de la vida diaria.
  5. Promover la autonomía mediante un programa de ejercicios domiciliario y educación en autocuidado.

Además, como objetivo general se plantea optimizar la función del suelo pélvico y la musculatura asociada para mejorar la continencia, reducir la urgencia defecatoria, prevenir la progresión de la disfunción y mejorar la calidad de vida.

Plan de tratamiento

El abordaje se diseñó según las recomendaciones de la ICS/IUGA y las guías internacionales para la rehabilitación del suelo pélvico(7,8).

Fase inicial (0-4 semanas): activación y educación

  • Educación terapéutica con material visual adaptado, explicando la anatomía y la función del suelo pélvico.
  • Reeducación respiratoria para sincronizar la activación diafragmática y perineal, evitando maniobras de Valsalva.
  • Electroestimulación intravaginal y perianal de baja intensidad ante la ausencia de contracción voluntaria, favoreciendo la activación pasiva y la recuperación de la sensibilidad.
  • Terapia manual para disminuir la mialgia de los elevadores y mejorar la movilidad de la cicatriz.
  • Educación en hábitos intestinales y estrategias conductuales para prevenir el estreñimiento y controlar la urgencia.

Fase progresiva (4-8 semanas): fortalecimiento y funcionalidad

  • Introducción de biofeedback electromiográfico, considerado el estándar de referencia para la reeducación neuromuscular en la incontinencia fecal(9).
  • Ejercicios de contracciones rápidas y sostenidas con supervisión directa.
  • Activación de la musculatura abdominal profunda y el transverso, integrando la sinergia del core.
  • Ejercicios funcionales vinculados a actividades cotidianas como toser, levantarse o cargar peso.

Fase de mantenimiento (8-12 semanas): consolidación y autonomía

  • Ejercicios de resistencia y contracciones reflejas para anticipar episodios de urgencia defecatoria.
  • Elaboración de un programa domiciliario para asegurar la adherencia a largo plazo.
  • Recomendación de actividad física de bajo impacto, como caminatas y ejercicios acuáticos, para mejorar el tono muscular general y controlar el peso corporal.

Evolución clínica

Tras 12 semanas de tratamiento, la paciente mostró una mejoría significativa en la función perineal. En la reevaluación, la puntuación en la escala PERFECT aumentó a 3/8/8/10, indicando mejoras en fuerza, resistencia y coordinación.

En la escala de Wexner, la puntuación descendió de 10 a 4, con disminución de los episodios de incontinencia fecal y de gases. La urgencia defecatoria pasó de varios episodios diarios a situaciones aisladas, generalmente relacionadas con alteraciones dietéticas.

El dolor en los músculos elevadores se resolvió casi por completo y la paciente refirió una notable mejoría en la dispareunia, favoreciendo la reanudación de su vida sexual.

Persisten signos de hipotonía anal y una ligera dificultad para mantener contracciones prolongadas durante actividades con esfuerzo abdominal, por lo que se estableció un plan de seguimiento mensual.

Además, la paciente logró perder 3,5 kg mediante cambios en su alimentación y la incorporación de ejercicio regular, lo que redujo la presión sobre el suelo pélvico y mejoró la funcionalidad general.

Discusión

Este caso clínico pone de manifiesto la complejidad que implica el abordaje terapéutico de la incontinencia fecal secundaria a un desgarro obstétrico grave, en este caso de grado IIIC, que afecta de forma significativa la integridad y funcionalidad de la musculatura y las estructuras de soporte del suelo pélvico. Este tipo de lesión no solo genera secuelas físicas evidentes, como la pérdida de continencia fecal y de gases, la urgencia defecatoria o la debilidad muscular, sino que también tiene un impacto psicológico y social profundo, afectando la calidad de vida de la paciente en múltiples ámbitos.

Diversos estudios y revisiones sistemáticas coinciden en señalar que la rehabilitación temprana, iniciada poco después de la reparación quirúrgica inicial, es un factor determinante para optimizar la recuperación funcional y minimizar la aparición de complicaciones a medio y largo plazo, como la persistencia de la incontinencia o el desarrollo de prolapsos(7,9). Una intervención precoz permite trabajar sobre la musculatura antes de que se instauren patrones compensatorios incorrectos, facilita la cicatrización adecuada de los tejidos y promueve una mejor conexión neuromuscular. En este sentido, la literatura subraya que un programa de rehabilitación bien estructurado, iniciado en las primeras semanas tras el parto, puede reducir de manera significativa la incidencia de secuelas y mejorar el pronóstico funcional de la paciente, lo que respalda el enfoque adoptado en este caso.

El uso combinado de electroestimulación y biofeedback desempeñó un papel clave en el proceso de rehabilitación. En la fase inicial del tratamiento, la paciente presentaba ausencia de contracción voluntaria en la musculatura del suelo pélvico, lo que hizo imprescindible recurrir a la electroestimulación como herramienta terapéutica. Esta técnica permitió inducir contracciones pasivas, favoreciendo la activación muscular y mejorando la propiocepción, elementos esenciales para la recuperación funcional cuando existe una desconexión neuromuscular marcada. A medida que la paciente avanzó en el proceso y logró identificar la contracción muscular de forma más precisa, se incorporó el biofeedback electromiográfico, técnica ampliamente respaldada por la evidencia científica como estándar de referencia en la reeducación neuromuscular en casos de incontinencia fecal(9). Esta herramienta proporcionó a la paciente retroalimentación visual y auditiva en tiempo real sobre la calidad y efectividad de sus contracciones, lo que facilitó el aprendizaje motor, incrementó su comprensión del proceso y mejoró su motivación y adherencia al tratamiento. Este efecto ha sido descrito en revisiones sistemáticas recientes, donde se resalta que la combinación de estas dos técnicas potencia los resultados terapéuticos, especialmente en pacientes con afectaciones severas(9,10).

Por otro lado, el trabajo específico de la musculatura abdominal profunda, junto con la correcta gestión de la presión intraabdominal, fue un aspecto esencial dentro del plan de intervención. La evidencia científica demuestra que un suelo pélvico debilitado no tiene la capacidad de compensar los aumentos bruscos de presión generados durante actividades cotidianas como toser, reír, levantar objetos pesados o realizar determinados movimientos(8). Esta descoordinación puede agravar la incontinencia e incluso favorecer la aparición de otras disfunciones, como prolapsos urológicos o rectales. Por ello, se incluyeron ejercicios orientados a fortalecer el transverso del abdomen y mejorar la sinergia funcional entre el diafragma, la musculatura profunda y el suelo pélvico, con el objetivo de optimizar la estabilidad y el control corporal.

En el caso presentado, la obesidad se identificó como un factor agravante que complicaba la evolución clínica. El exceso de peso aumenta la presión sobre el suelo pélvico y limita su capacidad de respuesta, dificultando tanto la continencia como la recuperación funcional. Este hallazgo es coherente con los resultados de investigaciones recientes, que establecen una relación directa entre la obesidad y el incremento del riesgo de padecer incontinencia fecal, incontinencia urinaria y prolapsos de órganos pélvicos(6). Por esta razón, además de la intervención fisioterápica, se incluyeron recomendaciones relacionadas con la pérdida gradual de peso y la adopción de hábitos saludables, con el fin de reducir la carga mecánica sobre la región pélvica y mejorar los resultados del tratamiento.

En conjunto, este caso refleja cómo la aplicación de un abordaje fisioterápico integral y basado en la evidencia, que combina técnicas instrumentales, entrenamiento funcional y estrategias de educación, puede generar mejoras significativas incluso en pacientes con disfunciones graves y factores de riesgo añadidos.

A pesar de la mejoría obtenida, algunos estudios indican que las pacientes con avulsión del puborrectal pueden requerir seguimiento prolongado e incluso plantear cirugía si la respuesta al tratamiento conservador es limitada(5).

Conclusiones

La fisioterapia del suelo pélvico es un pilar fundamental en el tratamiento conservador de mujeres con desgarros obstétricos graves e incontinencia fecal. En este caso, un programa multimodal y adaptado permitió mejorar de forma significativa la fuerza muscular, la continencia y la calidad de vida de la paciente.

La mejoría clínica alcanzada demuestra la importancia de la intervención precoz y de la educación terapéutica, especialmente en contextos donde existen barreras culturales o idiomáticas. Sin embargo, se destaca la necesidad de un seguimiento a largo plazo y de un enfoque multidisciplinar para optimizar la evolución y prevenir recaídas.

Este caso subraya la relevancia de la fisioterapia basada en la evidencia como herramienta clave en la atención posparto, no solo para la recuperación física, sino también para la salud emocional y social de las pacientes.

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Sobre las autoras

Ana Pena López. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), Lugo, España. ORCID: 0009-0003-4055-6767.

Raquel Ramos Lobo. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), Lugo, España. ORCID: 0009-0005-8137-2758.

Eva González Blanco. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), Lugo, España. ORCID: 0009-0008-1133-8265.

Autora de correspondencia: Ana Pena López @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 2 de agosto de 2026

Fecha de aceptación: 10 de septiembre de 2026

Fecha de publicación: 21 de septiembre de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0203

Conflictos de interés: ninguno declarado

Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado del paciente para la publicación del caso clínico, garantizando la confidencialidad y el anonimato de los datos.

Financiación: ninguna declarada

Declaración ética: Las autoras declaran que el trabajo se ha realizado siguiendo las pautas éticas internacionales para la investigación relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (CIOMS) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Asimismo, declaran que el manuscrito es original, no contiene plagio, no ha sido publicado y no se encuentra en proceso de revisión en otra revista.

Autoría y responsabilidad: Todas las autoras declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Pena López A, Ramos Lobo R, González Blanco E. Rehabilitación del suelo pélvico en desgarro obstétrico IIIC e incontinencia fecal: a propósito de un caso. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. 2026;XXI(18):203. doi: 10.64396/v21-0203