Dolor torácico tras tratamiento endovascular de aorta torácica por hematoma intramural

Dolor torácico tras tratamiento endovascular de aorta torácica por hematoma intramural

El síndrome aórtico agudo del sector de la aorta torácica abarca una serie de diagnósticos que pueden comprometer la vida del paciente de forma inmediata. La disección aórtica, el hematoma intramural y la úlcera penetrante son patologías que precisan un diagnóstico rápido y preciso. De esta forma ofreceremos un correcto tratamiento.

Dolor torácico tras tratamiento endovascular de aorta torácica por hematoma intramural

Ojos bien abiertos para no abrir al paciente innecesariamente.

Autores:

Andrés Reyes Valdivia. Facultativo Especialista de Área. Angiología y Cirugía Vascular. Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid. España.

Cristina Gómez Olmos. Facultativo Especialista de Área. Angiología y Cirugía Vascular. Hospital San Francisco de Asís. Madrid. España.

Julia Ocaña Guaita. Facultativo Especialista de Área. Angiología y Cirugía Vascular. Jefa de Sección. Hospital San Francisco de Asís. Madrid. España. Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid. España.

Claudio Gandarias Zúñiga. Facultativo Especialista de Área. Angiología y Cirugía Vascular. Jefe de Servicio. Hospital San Francisco de Asís. Madrid. España. Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid. España.

Autor para correspondencia: Andrés Reyes Valdivia

El presente trabajo no tiene ningún tipo de financiación.

No tenemos conflicto de intereses.

No ha sido presentado en ningún congreso ó reunión científica.

Resumen:

En los últimos años las técnicas endovasculares permiten tratar a los pacientes con estas patologías ofreciendo menor morbi-mortalidad en el corto plazo. Sin embargo, estas técnicas son susceptibles de complicaciones que pueden presentarse en el post operatorio y presentan muy alta morbi-mortalidad por el tipo de tratamiento que precisan. Cirugías abiertas reconstructivas ó procedimientos endovasculares con elevado grado de complejidad son necesarios en muchos casos de disecciones retrógradas – anterógradas tras el tratamiento endovascular. Debido a esto, es de gran importancia una adecuada valoración clínica y analítica, con el apoyo de las técnicas de imagen correctamente analizadas y descritas.

Palabras clave: aorta torácica, enfermedades aórticas, disección aórtica, técnicas endovasculares.

Introducción:

El síndrome aórtico agudo en el sector de la aorta torácica descendente se compone de diagnósticos que pueden comprometer de forma inmediata la vida del paciente. La disección aórtica es la más frecuente con un 80%, seguida por un 15% de frecuencia del hematoma intramural y un 5% en el caso de la úlcera penetrante 1.

En aproximadamente el 30% de pacientes, el diagnóstico inicial puede ser confundido con síndrome coronario agudo, embolismo pulmonar ó enfermedad osteoarticular de la columna; todos ellos parte del diagnóstico diferencial habitual descrito en los protocolos de dolor torácico agudo en urgencias.

Estudios observacionales han demostrado que la mortalidad de la evolución natural de pacientes con esta patología es del 20% a las 24 horas, llegando hasta un 62% a los 7 días 2.

Clásicamente, el tratamiento quirúrgico se realizaba según las complicaciones del paciente. Signos de malperfusión visceral, hipertensión no controlada ó dolor torácico persistente son consideradas complicaciones que precisan tratamiento reparador. En caso de ausencia de complicaciones, el tratamiento médico conservador es una opción válida y ofrece aceptable mortalidad en el largo plazo.

En los últimos años, y con los avances en las técnicas y dispositivos endovasculares; se han extendido las indicaciones en el tratamiento endovascular del sector de la aorta torácica. El tratamiento reparador se realiza según algunos criterios morfológicos evolutivos visualizados en angio-tomografía (Angio-TC). Algunos estudios recientes, han demostrado que tras el tratamiento en la fase aguda se produce un remodelado aórtico, modificando así la historia natural de la enfermedad y por tanto el pronóstico de estos pacientes.

Aunque los tratamientos endovasculares ofrecen en el corto plazo una menor morbi-mortalidad, estos procedimientos no se encuentran exentos de complicaciones 3. Entre las principales complicaciones que conllevan mayor mortalidad, encontramos la ruptura aórtica y la disección retrógrada-anterógrada 4,5. Complicaciones más frecuentes son las endofugas, clasificadas numéricamente en diversos tipos. La importancia de las endofugas radica en su comportamiento hemodinámico del sector aórtico tratado, ya que producen un incremento de la presión que finalmente se traduce en riesgo de ruptura.

Caso clínico:

Presentamos el caso de una mujer de 74 años que acude a la urgencia por cuadro de 30 minutos de dolor torácico agudo, de gran intensidad e irradiado a espalda. La paciente aporta informe en donde refiere ser tratada en otro centro 5 días antes por hematoma intramural de aorta torácica, mediante colocación de endoprótesis aórtica en el sector de la aorta torácica. El informe describe colocación de dos endoprótesis bajo anestesia general, ambas del mismo diámetro, tomando como referencia la arteria subclavia en sector proximal y el tronco celiaco a nivel distal.

La paciente a su llegada a urgencias se encontraba con parámetros hemodinámicos estables, saturación de oxígeno en 95% y con electrocardiograma sin signos de isquemia aguda ni arritmias aparentes. Ante sospecha de síndrome aórtico agudo se realiza monitorización hemodinámica no invasiva en unidad de cuidados intensivos, solicitando perfil analítico completo y angio-TC.

La exploración física fue anodina, en la analítica destacó ligera leucocitosis y