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Anorexia nerviosa. Cuidados de Enfermería

Anorexia nerviosa. Cuidados de Enfermería

Resumen: Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) constituyen un grupo de trastornos mentales caracterizados por una conducta alterada ante la ingesta de alimentos o la aparición de comportamientos de control de peso. Esta alteración lleva como consecuencia problemas físicos o del funcionamiento psicosocial de la persona.

Autores:

Irene Calviño García. Graduada en Enfermería. Clínica Los Naranjos. Grupo HLA. (Huelva)

Ana Hermosín Alcalde. DUE. Diaverum. (Cartaya).

Elena Pereira Jiménez. DUE. Interclinik.

Palabras clave: TCA, anorexia nerviosa, control de peso, IMC.

Introducción: los trastornos de la conducta alimentaria tienen mucha importancia en la actualidad, mayoritariamente en países industrializados y cada vez más en países en vías de desarrollo. Constituyen un grave problema social, siendo las mujeres el 90 – 95 % de los pacientes que sufren anorexia nerviosa.

Forma clínica:

  • Anorexia nerviosa: se caracteriza por una actitud negativa voluntaria a comer. La persona anoréxica tiene su imagen corporal distorsionada y, considera con sobrepeso su delgado cuerpo, siendo la característica principal el rechazo a mantener el peso corporal en los valores mínimos para su edad y altura. Algunos de los aspectos que rodean esta enfermedad son las características psicológicas de la personalidad premórbida, factores socioculturales o peculiaridades del entorno familiar entre otras. Aunque no es una enfermedad exclusiva de las mujeres, la prevalencia entre los hombres es mucho menor (0.1% entre los 12 y 25 años). La edad de inicio ha sufrido un descenso paulatino en los últimos años situándose el pico de incidencia máximo entre los 14 y los 18 años.

Clasificación:

  • Tipo restrictivo: durante el episodio de anorexia nerviosa, la persona no recurre regularmente a las conductas de atracones o purgas.
  • Tipo compulsivo/purgativo: durante el episodio de anorexia nerviosa, la persona recurre regularmente a conductas de atracones o purgas.

Clínica: entre las características clínicas destaca el rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima de un valor normal mínimo para la edad y la talla, con un Índice de Masa Corporal igual o inferior a 17,5 o bien, un peso inferior al 85% del peso ideal. Otra de las características de la persona anoréxica es el miedo a ganar peso, y como consecuencia evita tomar alimentos que engordan, se autoprovoca el vómito, realiza excesivo ejercicio, consume fármacos diuréticos y anorexígenos.

Sufren alteraciones hormonales, que en la mujer se manifiesta con la presencia de amenorrea y en el varón con pérdida de interés y potencia sexual.  Si la enfermedad comienza antes de la pubertad, se retrasarán sus manifestaciones o se detendrán, las mujeres no desarrollan las mamas, no aparece la menstruación y en los varones persisten los genitales infantiles.

Las consecuencias orgánicas producidas por la pérdida de peso pueden ser hormonales, osteoporosis, estreñimiento, alopecia, pelo quebradizo, disminución de la masa muscular, disminución de la reserva de grasa subcutánea, piel seca y descamada, hipercarotinemia, acrocianosis, hirsutismo (lanugo), uñas quebradizas, lento vaciado gástrico, hipotermia, bradicardia, anemia y leucopenia.

Las alteraciones psicológicas de la anorexia pueden ser alteraciones del sueño, depresión, ansiedad, nerviosismo, hiperactividad, agobio, distorsiones cognitivas, obsesiones, compulsiones, aislamiento social y problemas familiares entre otros.

Como posible causa de esta enfermedad se sugiere una susceptibilidad genética. Otro aspecto relacionado con su génesis es el de la adaptación a los cambios físicos y psíquicos de la adolescencia, puesto que es el momento de integrar y asumir estas modificaciones. En este periodo se produce una valoración estética que parte del modelo de mujer y hombre ideal que la sociedad impone. Este modelo está representado por aquellos personajes famosos que sin lugar a dudas presentan un tipo corporal con tendencia a la extrema delgadez. Por otra parte se ha comprobado en ocasiones la existencia de un acontecimiento estresante en el desencadenamiento del trastorno. Como factores de riesgo están la obesidad premórbida, los trastornos afectivos, el pobre control de impulsos y la personalidad borderline

El prototipo es el de una adolescente con una personalidad rígida y perfeccionista y con buenos rendimientos académicos y deportivos. Psicodinámicamente se conceptualiza la anorexia como un rechazo a la sexualidad y a la asunción del rol adulto.

La evolución de la enfermedad conlleva la muerte en un 10% de los casos (un tercio por inanición y dos tercios por suicidio). Con un tratamiento adecuado se produce una evolución satisfactoria en un 60% de los casos.

Curso: En un estudio y seguimiento de personas con anorexia en la población general, se ha observado que se curan completamente entre el 40 –  60%; se quedan con una cronicidad intermedia entre el 20 – 25%; existe una evolución crónica en el 20% y fallece entre el 5 – 10% de los pacientes.

Según estudios realizados en nuestro país, un 85% de casos presenta buena evolución. En mujeres, aunque el peso y la menstruación se normalicen pueden continuar presentando alguna psicopatología propia de la enfermedad.

Pronóstico:

  • Pronóstico positivo: tienen este tipo de pronóstico aquellos pacientes con consciencia de la enfermedad y buen apoyo familiar.
  • Pronóstico negativo: aquellos pacientes que tienen pérdida extrema de peso, episodios bulímicos, vómitos frecuentes, aislamiento social, larga duración del trastorno y poca motivación para el cambio.

Los factores que determinan una evolución más favorable son un IMC mayor de 17, ausencia de complicaciones físicas, adecuada motivación para el cambio y soporte sociofamiliar adecuado.

Cuidados de Enfermería: La enfermera deberá descentralizar la relación de ayuda con el peso corporal, ofrecer educación nutricional, desarrollar psicoterapia individual y en grupo trabando la distorsión corporal, llegar a un pacto en el tratamiento, acordar que, según pierde peso, pierde privilegios, controlar el peso a diario y vigilar las conductas del paciente.

Bibliografía:

  1. Protocolo AEPED. Trastornos del comportamiento alimentario: anorexia y bulimia.
  2. Rojo L. Cava, G. Anorexia nerviosa. Ed. Ariel
  3. Piran, N. Levine, MP. Steiner-Adair, C. Preventing eating disorders. Ed. Brunner.
  4. Turon, V. Trastornos de la alimentación. Ed. Masson.
  5. Calvo, R. Anorexia y bulimia. Ed. Planeta.