Conociendo la capnografía

  • Fase 0: En la que la presión parcial de CO2 decrece rápidamente al inicio de la inspiración.
  • Fase I: periodo comprendido entre el final de la inspiración y el comienzo de la siguiente espiración, durante el cual se ventila el espacio muerto, formado por la vía aérea superior y parte del árbol bronquial, que no tiene capacidad de intercambiar gases. En esta fase la presión parcial de CO2 es la ambiental. Al conectarse el capnógrafo reconoce esta presión de CO2 ambiental y la asimila al valor cero, proceso conocido como “autocero”, creando una línea isoeléctrica en el gráfico.
  • Fase II: Rápida subida del CO2 al inicio de la espiración por la eliminación de CO2 del espacio muerto mezclado con CO2
  • Fase III: o meseta alveolar. Corresponde a la exhalación del CO2 del aire procedente de los alvéolos, observándose un ascenso lento y progresivo hasta alcanzar el punto donde la presión parcial de CO2 es máxima. El valor de esta presión parcial de CO2 al final de la espiración es el CO2 tele-espiratorio o EtCO2 (en inglés end-tidal CO2).
  • Ángulo alfa: Se inscribe entre la fase II y III. Normalmente este ángulo se encuentra entre 100 y 110 grados y se hace prominente con el incremento de la pendiente de la fase III, la cual es dependiente del estado de la ventilación/perfusión.
  • Ángulo beta: Se inscribe después de la fase III y antes de la rama descendente. Se utiliza para valorar el fenómeno de re-respiración incrementándose desde 90 a 180º.

*Ver imagen 1: Curva de capnografía (al final del artículo)

Interpretación del capnograma:

A la hora de interpretar el capnograma no debemos olvidar:

  • Cuando hay obstrucción de vía aérea, la pendiente de la fase III se torna más ascendente que lo normal.
  • Si la ventilación se mantiene constate, la altura de la meseta alveolar se aumenta o disminuye con cambios en el gasto cardiaco. Una mayor altura traduce un mayor gasto cardiaco y viceversa.
  • Si el gasto cardiaco se mantiene constante, la altura de la meseta se relaciona con la ventilación alveolar. Una mayor altura implica una menor ventilación alveolar y viceversa.
  • Una brusca caída de la fase III puede interpretarse como un aumento del espacio muerto, que podría deberse a una embolia pulmonar.

*Ver tabla 1, tabla de imágenes (al final del artículo) donde se relacionan las patologías más comúnmente encontradas y su relación con el capnograma.

Limitaciones y complicaciones:

En la bibliografía existente respecto a la capnografía, se describen pocas limitaciones en su uso. Aun así, es necesario conocerlas para poder aplicar correctamente esta técnica.

El valor medido por el capnógrafo puede verse afectado por la composición de la mezcla de gases respiratorios.

La precisión de la medida puede verse afectada también por la contaminación del sistema de muestreo por secreciones o condensación, si el tubo es demasiado largo o si la frecuencia respiratoria es muy rápida o muy lenta.

En la población pediátrica, la capnografía presenta dificultades añadidas, ya que los volúmenes son pequeños y las frecuencias respiratorias suelen ser rápidas, sobre todo en los lactantes. Como se ha comentado anteriormente, esto se intenta solventar con la utilización de medición por láser. En estos pacientes es especialmente importante la colocación del sensor de forma proximal a vía aérea para intentar evitar espacio muerto excesivo.

Si el capnograma es anormal, es un error emplearse como un reflejo de la PaCO2, se relacionaría con alteraciones de la ventilación/perfusión.

Se trata de una técnica segura, prácticamente exenta de riesgos, mientras sea utilizada por personal entrenado y el equipo se encuentre en las condiciones adecuadas. Sin embargo, en los pacientes pediátricos más pequeños debe prestarse atención al peso adicional que suponen la vía aérea artificial y la introducción de espacio muerto excesivo en el circuito del ventilador.

Conclusiones:

La monitorización capnográfica es una técnica de monitorización que nos ofrece grandes ventajas para el manejo del paciente grave. Su importancia radica en la representación gráfica del CO2 exhalado por el paciente a lo largo del tiempo, cuyas variaciones nos indican la presencia de eventos graves con una prontitud que las demás técnicas de monitorización no consiguen. Es importante conocer la función respiratoria y su representación en la curva de capnografía para poder identificar los problemas que puedan surgir. La capnografía es ya una técnica recomendada por la mayoría de guías de manejo del paciente grave, politraumatizado, intubado, en transporte sanitario o de reanimación cardiopulmonar.

La mayoría de estudios existentes se han realizado a nivel hospitalario y aunque la capnografía es cada vez más recomendada a nivel extrahospitalario por todas las aplicaciones descritas, no existen muchos estudios realizados en este medio al ser una técnica de reciente utilización en la primera asistencia.

Por todo ello, sería recomendable, por un lado, promover el conocimiento y aplicación de la capnografía en la primera asistencia, y por otro lado, realizar estudios científicos sobre la aplicación de la capnografía en el medio extrahospitalario.

Anexos – Conociendo la capnografía

Anexos – Conociendo la capnografía 

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