Diagnóstico y cuidados a los pacientes con alteraciones hematológicas

dura unos dos meses aproximadamente. Dentro de los cuidados a seguir están: fomentar los enjuagues frecuentes de la boca con soluciones de clorhexidina, bicarbonato de sodio o salino, aplicar colutorios con antisépticos, aplicar lubricante y humedecer los labios y la mucosa si es necesario y sobretodo reforzar el régimen de higiene bucal.

7. CUIDADOS ESPECÍFICOS DE ENFERMERÍA A UN PACIENTE CON ALTERACIONES HEMATOLÓGICAS:

7.1 AISLAMIENTO

Debido a su estado inmunológico comprometido se debe hospitalizar a estos pacientes con alteraciones hematológicas en habitaciones individuales con aire de filtrado y presión positiva o flujo laminar lo cual proporciona un aislamiento denominado inverso o protector.

Además debemos de hacer hincapié en el cumplimiento de una serie de medidas para evitar que estos pacientes adquieran enfermedades que debido a su estado inmunológico pueden llegar incluso comprometer su vida.

– Uso de calzas y bata antes de entrar a la habitación y puertas y ventanas cerradas.

– Uso de mascarilla tanto por parte del personal sanitario como por parte de los acompañantes al entrar en la habitación.

– Colocación de mascarilla al paciente cuando sea necesario que este salga de la habitación (para realización de pruebas externas a la unidad).

– La dieta del paciente es la que recibe por parte del hospital evitando la introducción de alimentos o bebidas del exterior.

– Higiene diaria del paciente con esponjas desechables.

– El cuarto de baño exclusivo para cada paciente.

7.2. QUIMIOTERAPIA

En los casos de alteraciones hematológicas como son las leucemias (agudas o crónicas, linfoides o mieloides), linfomas (Hodgkin, no Hodgkin, Burkitt), mielomas uno de los tratamientos a seguir es la quimioterapia que consiste en la administración de fármacos denominados citostáticos cuya finalidad es impedir el crecimiento, multiplicación y diseminación de células cancerosas.

Estos quimioterápicos se pueden clasificar en función del ciclo celular en que actúa el fármaco:

1. Ciclo específicos: actúan sobre las células en replicación.

 1.1 Fase específicos: actúan en una fase del ciclo celular específica (Citarabina)

 1.2 Fase inespecíficos: actúan en cualquier fase (Agentes alquilantes)

2. No ciclo específicos: actúan sobre células en división o en reposo (Nitrosiureas)

Otra manera de clasificar los citostáticos es en función de la familia a la que pertenece:

1. Agentes alquilantes: Busulfán, clorambucil, ciclofosfamida, melfalán, mostaza nitrogenada nitrosiureas, compuestos de platina, tiopepa, ifosfamida.

2. Antimetabolitos: Citarabina, 5-fluoracilo, 6-mercaptopurina, metrotexate, tioguanina.

3. Antibióticos antitumorales: Actinomicina D, bleomicina, antraciclina, nitramicina, mitomicina

4. Alcaloides de origen vegetal: Vinblastina, vindesina, vincristina, vinorelbina, VP-16

5. Taxanos: Paclitaxel, decetaxel.

6. Otros: Amsacrina, dacarbicina, hexametilmelanina, hidroxurea, mitotamen, estreptozotocina.

7.2.1 Técnica de administración de los citostáticos:

– Se debe de administrar siempre por personal especializado.

– Debemos de comprobar que el paciente tiene una vía canalizada (preferentemente una vía venosa central) de forma adecuada debiendo de comprobar su permeabilidad y su retorno venoso.

– Nos colocaremos guantes, bata, gafas y mascarilla antes de la manipulación de estos.

– Al finalizar la infusión en el paciente del citostático debemos lavar el sistema con solución salina o glucosa en función del diluyente del citostático.

– Al terminar la infusión tirar todo el material empleado en el contenedor para los citostáticos (contenedor azul).

Cuando tenemos un paciente que no es portador de una vía central debemos colocar una vía periférica seleccionando prioritariamente desde el extremo distal hacia el proximal, evitaremos zonas cerca de las articulaciones, el calibre de la vía periférica no debe ser mayor de 20G siempre menor, administraremos primero las menos irritantes y luego las más vesicantes y sobre todo ante cualquier molestia del paciente en la zona de infusión paralizar el flujo de citostático y comprobar si hay o no extravasación.

7.2.2 Actuación en caso de extravasación de citostáticos:

La extravasación de un fármaco citostático durante su inyección por vía intravenosa, es una complicación indeseable, que debemos evitar por las consecuencias que tiene sobre el paciente. Estas sustancias vesicantes en caso de pasar al tejido subcutáneo originan lesiones en tendones, músculos, nervioso y vasos sanguíneos, que pueden llegar incluso a la necrosis. En ocasiones incluso es necesario la implantación por medio de cirugía de un injerto. La gravedad real de las lesiones a veces tarda varias semanas en evidenciarse.

Dentro de las medidas preventivas para evitar la extravasación están las siguientes:

– Canalizar como hemos citado anteriormente una vena con buen calibre, lo ideal es un catéter venoso central el cual nos sirve tanto para la infusión del tratamiento como para extracciones analíticas de control del paciente.

– En caso de sospecha de extravasación cuando el paciente refiere dolor, inflamación, enrojecimiento en la zona de la punción debemos de suspender la perfusión inmediatamente, poner hielo local (excepto en alcaloides de la vinca), aspirar lo máximo posible del líquido extravasado e inyectar una solución neutralizadora en el área para disminuir la lesión celular. Este neutralizador depende de la sustancia extravasada, los más usados son tiosulfato de sodio, hialurodinasa y bicarbonato de sodio.

7.3 HEMOTERAPIA

Consiste en la administración de sangre total o hemoderivados como son concentrados de hematíes, plaquetas o plasma fresco congelado.

Esta sangre siempre debe ser filtrada (desleucocitada) y radiada (para eliminar los leucocitos del donante que pueden quedar tras el filtrado.

7.3.1 Actuación de Enfermería antes de la transfusión