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Eficacia y seguridad de luspatercept en pacientes con síndrome mielodisplásico de bajo riesgo

Autora principal: María Teresa Esteban Alonso

Vol. XXI; nº 05; 52

ARTÍCULO ORIGINAL

Eficacia y seguridad de luspatercept en pacientes con síndrome mielodisplásico de bajo riesgo

Efficacy and Safety of Luspatercept in Patients with Lower-Risk Myelodysplastic Syndromes

María Teresa Esteban Alonso

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 05 – Primera quincena de Marzo de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 05; 52 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0052Cómo citar este artículo

Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

Objetivo: Describir la experiencia en vida real del uso de luspatercept en pacientes con síndrome mielodisplásico (SMD) de bajo riesgo, sideroblastos en anillo y dependencia transfusional, evaluando su eficacia y seguridad.

Métodos: Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo en un hospital de tercer nivel. Se incluyeron todos los pacientes con SMD de bajo riesgo según IPSS-R, con ≥15% de sideroblastos en anillo (o ≥5% en presencia de mutación SF3B1) y dependencia transfusional, que recibieron al menos una dosis de luspatercept. Se recogieron variables demográficas, clínicas, transfusionales y relacionadas con el tratamiento, y se evaluó la respuesta, definida como independencia transfusional ≥8 semanas, variación de hemoglobina, progresión a leucemia mieloide aguda y seguridad.

Resultados: Se incluyeron 4 pacientes, con mediana de edad 86,9 años y mediana de ferritina 1.337 ng/mL. Ninguno presentaba mutación SF3B1. Un paciente (25%) alcanzó independencia transfusional durante 47 semanas, y dos pacientes (50%) presentaron aumento de hemoglobina >1,5 g/dL. En los no respondedores, las necesidades transfusionales se mantuvieron estables o disminuyeron parcialmente. No hubo progresión a leucemia ni reacciones adversas graves.

Conclusiones: Aunque las tasas de respuesta son inferiores a las reportadas en los ensayos MEDALIST y COMMANDS, probablemente debido a la mayor edad, ausencia de mutación SF3B1 y elevada carga transfusional, luspatercept se confirma como una opción terapéutica eficaz y segura, capaz de generar beneficios clínicos en pacientes con SMD de bajo riesgo particularmente frágiles y difíciles de tratar.

Palabras clave

síndromes mielodisplásicos; anemia sideroblástica; luspatercept; anemia; transfusión de eritrocitos; práctica clínica

Abstract

Objective: To describe real-world experience with luspatercept in patients with lower-risk myelodysplastic syndromes (MDS), ring sideroblasts, and transfusion dependence, evaluating efficacy and safety.

Methods: Observational, descriptive, retrospective study at a tertiary hospital. All patients with lower-risk MDS according to IPSS-R, ≥15% ring sideroblasts (or ≥5% with SF3B1 mutation), and transfusion dependence who received at least one dose of luspatercept were included. Demographic, clinical, transfusional, and treatment-related variables were collected. Outcomes included transfusion independence (≥8 weeks), hemoglobin change, progression to acute myeloid leukemia, and safety.

Results: Four patients were included, median age 86.9 years, median ferritin 1,337 ng/mL, none with SF3B1 mutation. One patient (25%) achieved transfusion independence for 47 weeks; two patients (50%) had hemoglobin increase >1.5 g/dL. Non-responders maintained stable or partially reduced transfusion requirements. No progression to leukemia or severe adverse events were observed.

Conclusions: Although response rates were lower than those reported in MEDALIST and COMMANDS, likely due to advanced age, absence of SF3B1 mutation, and high baseline transfusion burden, luspatercept is an effective and safe therapeutic option, providing tangible clinical benefits in frail, difficult-to-treat lower-risk MDS patients.

Keywords

myelodysplastic syndromes; anemia, sideroblastic; luspatercept; anemia; erythrocyte transfusion; clinical practice

Introducción

Los síndromes mielodisplásicos (SMD) comprenden un grupo heterogéneo de trastornos clonales de las células madre hematopoyéticas, caracterizados por una médula ósea habitualmente hipercelular, citopenias periféricas y una hematopoyesis ineficaz [1]. Se trata de enfermedades que predominan en la población de edad avanzada, con una edad media al diagnóstico cercana a los 70 años y menos del 10% de los casos se presentan en personas menores de 50 años [2].

La etiología de los síndromes mielodisplásicos (SMD) es desconocida en la mayoría de los casos. Estas neoplasias pueden presentarse de novo o como consecuencia de factores secundarios que afectan a la médula ósea. Entre los principales factores ambientales e iatrogénicos se incluyen la exposición previa a quimioterapia (especialmente agentes alquilantes y análogos de purina), la radioterapia, la radiación ionizante y el tabaquismo. Asimismo, determinados factores ocupacionales, como la exposición al benceno y sus derivados, se han asociado a un mayor riesgo de desarrollar SMD, siendo esta entidad más frecuente en trabajadores de los sectores agrícola e industrial [3].

Desde el punto de vista molecular, aunque existen formas hereditarias infrecuentes relacionadas con mutaciones germinales, la mayoría de los SMD se caracterizan por la adquisición somática de alteraciones genéticas en genes implicados en la regulación epigenética, el procesamiento del ARN y el control de la hematopoyesis. Entre los genes más frecuentemente afectados se encuentran SF3B1, TET2, SRSF2, ASXL1, DNMT3A, RUNX1, U2AF1, TP53 y EZH2, cuya presencia desempeña un papel clave en la patogénesis, evolución clínica y pronóstico de la enfermedad.

Los pacientes con diagnóstico de síndrome mielodisplásico (SMD) pueden ser estratificados mediante distintos sistemas pronósticos validados internacionalmente, entre los que se incluyen el International Prognostic Scoring System (IPSS), su versión revisada (IPSS-R) y, más recientemente, el Molecular International Prognostic Scoring System (IPSS-M). Estos modelos permiten estratificar a los pacientes en grupos pronósticos en función del riesgo de progresión a leucemia aguda y de mortalidad, facilitando así la estimación del pronóstico y la toma de decisiones terapéuticas.

El IPSS-R clasifica a los pacientes en cinco categorías de riesgo: muy bajo, bajo, intermedio, alto y muy alto, basándose fundamentalmente en las anomalías citogenéticas, el porcentaje de blastos en médula ósea y la cantidad y gravedad de las citopenias periféricas [4]. De forma más reciente, el IPSS-M ha incorporado información molecular, incluyendo mutaciones somáticas recurrentes, con el objetivo de refinar la estratificación pronóstica y mejorar la precisión en la predicción de la evolución clínica de la enfermedad [5].

Además de los sistemas pronósticos, otros factores clínicos y biológicos influyen de manera determinante en la toma de decisiones terapéuticas en los pacientes con SMD. Entre ellos se incluyen la edad, la presencia y severidad de comorbilidades, el número y grado de citopenias, la dependencia transfusional, el perfil citogenético y molecular, el porcentaje de blastos, la elegibilidad para trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos y, de forma especialmente relevante, la exposición previa a agentes hipometilantes. Este último aspecto es clave, ya que la biología y la historia natural de los pacientes tratados con agentes hipometilantes difieren significativamente de las de aquellos no expuestos previamente, incluso cuando presentan puntuaciones similares en los sistemas IPSS o IPSS-R [6].

En los pacientes clasificados como de riesgo bajo o intermedio según el Sistema Pronóstico Internacional Revisado (IPSS-R), el objetivo principal del tratamiento se centra en el control de las citopenias, siendo la anemia la manifestación clínica más frecuente, presente en aproximadamente el 80-90% de los casos [7].

La anemia crónica asociada al SMD conlleva un deterioro significativo de la calidad de vida y, en un elevado porcentaje de pacientes, conduce a la dependencia de transfusiones periódicas de concentrados de hematíes [8]. No obstante, la transfusión repetida no está exenta de riesgos, ya que puede asociarse a un aumento de la morbilidad, al desarrollo de sobrecarga férrica y a un impacto negativo en la supervivencia global [9]. Aunque los agentes estimulantes de la eritropoyesis (ESA) han constituido el tratamiento estándar de primera línea en pacientes con SMD de bajo riesgo, su eficacia es limitada, con tasas de respuesta en torno al 30-40%, y las recaídas son frecuentes, dejando escasas alternativas terapéuticas para los pacientes refractarios o con dependencia transfusional persistente [8].

En este contexto, luspatercept emerge como una alternativa terapéutica innovadora. Se trata de una proteína de fusión recombinante que actúa como agente promotor de la maduración eritroide, uniéndose a ligandos selectos de la superfamilia del factor de crecimiento transformante beta (TGF-β), lo que permite modular la eritropoyesis en fases tardías [8,10]. Su eficacia ha sido demostrada en ensayos clínicos pivotales. El estudio MEDALIST evidenció que aproximadamente el 38% de los pacientes con SMD de bajo riesgo y sideroblastos en anillo alcanzaron independencia transfusional tras el fracaso de los ESA. Por su parte, el estudio COMMANDS mostró la superioridad de luspatercept frente a epoetina alfa en pacientes naïve a tratamiento, con tasas de independencia transfusional del 60% frente al 35%, respectivamente [11,12,13].

Sin embargo, los resultados observados en los ensayos clínicos no siempre son extrapolables a la práctica clínica real, donde los pacientes suelen presentar mayor edad, comorbilidades y una carga transfusional basal más elevada, factores que pueden influir en la efectividad del tratamiento. En este contexto, el presente estudio tiene como objetivo describir la experiencia en vida real del uso de luspatercept en pacientes con SMD de bajo riesgo tratados en un hospital de tercer nivel, evaluando si los beneficios observados en la evidencia científica se reproducen en una cohorte clínica caracterizada por una elevada edad media y una alta dependencia transfusional basal.

Métodos

Diseño del estudio

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo en un hospital de tercer nivel, basado en la revisión de la información clínica disponible en las historias clínicas electrónicas de los pacientes tratados con luspatercept.

Población y muestra

La población de estudio estuvo constituida por pacientes diagnosticados de síndrome mielodisplásico (SMD) de bajo riesgo, de acuerdo con la clasificación del Sistema Pronóstico Internacional Revisado (IPSS-R), que presentaban sideroblastos en anillo (≥15% o ≥5% en presencia de mutación SF3B1) y dependencia transfusional previa al inicio del tratamiento con luspatercept. Se incluyeron todos los pacientes que cumplían los criterios mencionados y que habían recibido al menos una dosis del fármaco durante el periodo de estudio.

Variables

Se recogieron variables demográficas, clínicas, transfusionales y relacionadas con el tratamiento, obtenidas a partir de la historia clínica electrónica y de registros internos.

Las variables demográficas incluyeron la edad, el sexo y el peso de los pacientes en el momento de inicio del tratamiento con luspatercept.

Entre las variables clínicas se analizaron la categoría pronóstica según IPSS-R, la presencia o ausencia de mutación en el gen SF3B1, el porcentaje de sideroblastos en anillo en médula ósea, los niveles de hemoglobina basal y a las 8 semanas de tratamiento, así como los valores de ferritina sérica al inicio del tratamiento y a los 6 meses.

Las variables transfusionales se evaluaron mediante el número de concentrados de hematíes (CH) transfundidos durante las 8 semanas previas y las 8 semanas posteriores al inicio del tratamiento con luspatercept.

En relación con el tratamiento, se registraron la dosis inicial y la dosis máxima alcanzada de luspatercept durante el seguimiento.

Como variables de resultado se analizaron la respuesta al tratamiento, definida como la consecución de independencia transfusional durante al menos 8 semanas consecutivas, la progresión a leucemia mieloide aguda (LMA) y la aparición de reacciones adversas asociadas al tratamiento.

Análisis estadístico

Las variables cuantitativas se expresaron como mediana y rango. Dado el reducido tamaño muestral, se realizó un análisis exclusivamente descriptivo de los datos, utilizando el programa Microsoft Excel®.

Consideraciones éticas

El presente estudio fue de carácter observacional y retrospectivo, basado en el análisis de datos ya existentes procedentes de las historias clínicas de los pacientes, sin que ello implicara ninguna intervención ni modificación del tratamiento habitual.

En los casos en los que se identificaron reacciones adversas durante la revisión de la documentación clínica, estas fueron notificadas al Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano (SEFV-H) mediante el formulario electrónico disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), de acuerdo con la normativa vigente.

El estudio se llevó a cabo de conformidad con los principios éticos recogidos en la Declaración de Helsinki y con la legislación aplicable en materia de investigación clínica. Dado su diseño observacional retrospectivo, sin intervención sobre los pacientes ni modificación del tratamiento habitual, no fue necesaria la contratación de un seguro de responsabilidad civil.

En todo momento se garantizó la confidencialidad de los datos personales, conforme a lo establecido en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, así como en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo (Reglamento General de Protección de Datos).

Con el fin de proteger la identidad de los pacientes, los datos clínicos extraídos de las historias clínicas y del sistema informático FarmaTools® fueron seudonimizados mediante un sistema de codificación que impidió la identificación directa de los sujetos. Únicamente se recogieron los datos estrictamente necesarios para cumplir con los objetivos del estudio.

Resultados

Se incluyeron un total de 4 pacientes tratados con luspatercept durante el periodo de estudio. La mediana de edad fue de 86,9 años (rango: 72,1-92), con un peso medio de 69 kg (rango: 56-83). Según la estratificación pronóstica del IPSS-R, tres pacientes fueron clasificados como de riesgo bajo y uno como de riesgo intermedio. Ninguno de los pacientes presentaba mutación en el gen SF3B1. Todos los casos mostraron la presencia de sideroblastos en anillo en la médula ósea, con una mediana del 44%.

En cuanto a los parámetros hematológicos basales, la mediana de hemoglobina al inicio del tratamiento fue de 8 g/dL (rango: 7-8,2), mientras que la mediana de ferritina sérica basal fue de 1.337 ng/mL (rango: 268-1.793). Tras el inicio de luspatercept, dos pacientes presentaron un incremento de la concentración de hemoglobina superior a 1,5 g/dL respecto al valor basal. La variación media de hemoglobina en el conjunto de la cohorte fue de +0,95 g/dL, con un rango de 0,2 a 2,6 g/dL.

Respecto al metabolismo del hierro, tras el tratamiento con luspatercept se observó una reducción de los niveles de ferritina en dos pacientes, mientras que en los dos restantes se produjo un ligero incremento de dichos valores durante el seguimiento.

Las necesidades transfusionales previas al inicio del tratamiento se situaron en una mediana de 3 concentrados de hematíes (CH) transfundidos durante las 8 semanas anteriores (rango: 1-4). Únicamente un paciente alcanzó independencia transfusional durante al menos 8 semanas consecutivas tras el inicio de luspatercept, con una duración máxima de dicha respuesta de 47 semanas. Los tres pacientes restantes no alcanzaron el criterio de independencia transfusional; no obstante, permanecieron sin necesidad de transfusión durante una mediana de 6,3 semanas (rango: 6-6,6). En estos pacientes no respondedores, las necesidades transfusionales se mantuvieron estables o se redujeron parcialmente respecto al periodo previo al tratamiento.

Durante el periodo de seguimiento, ninguno de los pacientes presentó progresión a leucemia mieloide aguda. En todos los casos, el tratamiento con luspatercept se inició a una dosis de 1 mg/kg, siendo necesario el escalado hasta la dosis máxima de 1,75 mg/kg. No se registraron reacciones adversas graves asociadas al tratamiento.

Discusión

El tratamiento de la anemia dependiente de transfusiones en el síndrome mielodisplásico (SMD) de bajo riesgo ha experimentado un cambio de paradigma con la introducción de luspatercept. Este agente de maduración eritroide ha demostrado su eficacia tanto en pacientes refractarios a agentes estimulantes de la eritropoyesis (ESA) como en aquellos no tratados previamente. Sin embargo, al trasladar estos resultados a la vida real, se observan matices significativos que merecen un análisis detallado.

En cuanto a la independencia transfusional (IT), existe una gradación clara entre los estudios. El ensayo COMMANDS, que evaluó a pacientes naïve a ESA, reportó una tasa de IT (≥12 semanas) del 60,4%. Por su parte, el estudio MEDALIST, centrado en pacientes ya tratados con ESA y con presencia de sideroblastos en anillo (SA), alcanzó un 38% de IT (≥8 semanas). Nuestro estudio en un entorno clínico real mostró una tasa de IT del 25%. Esta diferencia a la baja respecto a los ensayos clínicos es una observación frecuente en la práctica asistencial, donde la complejidad de los pacientes es mayor.

Uno de los factores determinantes en esta discrepancia es el perfil demográfico y clínico de la cohorte. Mientras que la mediana de edad en el estudio COMMANDS fue de 74 años, la de nuestra serie alcanzó los 86,9 años. La edad avanzada se asocia a menudo con una menor reserva funcional y mayor presencia de comorbilidades, factores que pueden influir en la respuesta medular al fármaco. Además, nuestra cohorte presentaba niveles basales de ferritina elevados (1337 ng/mL) y una alta carga transfusional previa (mediana de 3 concentrados cada 8 semanas), características que se han correlacionado históricamente con una respuesta más pobre a las terapias eritropoyéticas.

El estado mutacional también juega un papel crucial. El estudio MEDALIST se centró exclusivamente en pacientes con SA, y en el COMMANDS el 72,2% de los sujetos eran SA+ y el 59,3% presentaban la mutación SF3B1. Se sabe que tanto la presencia de SA como la mutación SF3B1 se asocian a una mejor respuesta a luspatercept. En nuestra serie, ninguno de los pacientes presentaba la mutación SF3B1, lo que podría explicar, en parte, la menor tasa de respuesta en comparación con las poblaciones enriquecidas genéticamente de los ensayos pivotales.

Respecto al incremento de hemoglobina (Hb), el 50% de nuestros pacientes logró un aumento superior a 1,5 g/dL, una cifra algo inferior al 58,8% reportado en los datos agregados de los estudios pivotales. Es notable que, incluso en los pacientes no respondedores en términos de IT, se observó una estabilización o disminución parcial de las necesidades transfusionales, manteniendo periodos sin transfusión de hasta 6,3 semanas. Este beneficio clínico, aunque no alcance el criterio estricto de independencia, es vital para mejorar la calidad de vida y reducir la sobrecarga férrica.

Finalmente, en términos de seguridad y dosificación, nuestra experiencia confirma la necesidad de titulación de dosis. Todos nuestros pacientes iniciaron con 1 mg/kg pero requirieron escalar hasta la dosis máxima de 1,75 mg/kg. Esto concuerda con el estudio COMMANDS, donde el 65% de los pacientes en el brazo de luspatercept necesitó escalar a la dosis máxima permitida. La ausencia de reacciones adversas graves en nuestra serie apoya el perfil de seguridad manejable del fármaco, incluso en pacientes de edad muy avanzada. Este perfil de seguridad es concordante con el observado en MEDALIST y COMMANDS, donde las reacciones adversas más frecuentes fueron leves a moderadas, incluyendo fatiga, mareos y artralgia, y no se reportaron toxicidades hematológicas graves atribuibles a luspatercept.

Conclusiones

En nuestra cohorte, un 25% de los pacientes alcanzó independencia transfusional (IT) durante al menos ocho semanas, y el 50% presentó un incremento de hemoglobina superior a 1,5 g/dL. Las diferencias respecto al ensayo pivotal pueden explicarse por las características de nuestra población, compuesta por pacientes de mayor edad, sin mutación SF3B1, con mayor carga transfusional y niveles más elevados de ferritina basal. El reducido número de casos refleja la baja frecuencia de los SMD de bajo riesgo, siendo necesario ampliar la muestra para confirmar estos hallazgos. A pesar de que las tasas de respuesta en vida real pueden ser inferiores a las de los ensayos controlados debido a la mayor edad, la ausencia de mutaciones favorables y la mayor carga basal, luspatercept se confirma como una herramienta terapéutica eficaz, capaz de generar beneficios clínicos tangibles en una población de SMD de bajo riesgo particularmente frágil y difícil de tratar.

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Sobre los autores

María Teresa Esteban Alonso. Servicio de Farmacia, Hospital Universitario de Burgos, Burgos, España.

Autora de correspondencia: María Teresa Esteban Alonso @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 8 de febrero de 2026

Fecha de aceptación: 24 de febrero de 2026

Fecha de publicación: 2 de marzo de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0052

Conflictos de interés: ninguno

Consentimiento informado: No aplicable

Financiación: ninguna

Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Esteban Alonso MT. Eficacia y seguridad de luspatercept en pacientes con síndrome mielodisplásico de bajo riesgo. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2026 [citado 2 Mar 2026]; XXI(5):52. Disponible en: https://doi.org/10.64396/v21-0052