El comedor escolar, una necesidad en las aulas

El comedor escolar, una necesidad en las aulas

La etapa escolar corresponde con el inicio de madurez del individuo en todos los aspectos, tanto a nivel físico, psíquico y social. La alimentación es un factor externo que determina el crecimiento y desarrollo del niño durante la etapa escolar, por lo que es importante que los padres estén implicados durante todo este proceso.

AUTORES

  • Virginia Freire Seguín. Graduada en Enfermería por la Universidad de Oviedo. Técnico superior en imagen para el diagnóstico. Trabajadora del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA).
  • María de las Nieves Jimenez Fernandez-Ahuja. Graduada en Enfermería por la Universidad de Oviedo. Trabajadora del Servicio de Salud del Principado de Asturias.
  • Ana Beatriz Espeso García. Técnico en cuidados auxiliares de enfermería. Trabajadora del servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA).
  • Nuria Barrera Arias. Técnico en cuidados auxiliares de enfermería. Trabajadora del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA).

PALABRAS CLAVE: Comedor escolar, Hábitos alimentarios, Promoción de salud, Educación nutricional, Alimentación saludable.

KEY WORDS: School meals, Child food habits, Health promotion, Nutrition education, Healthy eating.

RESUMEN

La etapa escolar corresponde con el inicio de madurez del individuo en todos los aspectos, tanto a nivel físico, psíquico y social. La alimentación es un factor externo que determina el crecimiento y desarrollo del niño durante la etapa escolar, por lo que es importante que los padres estén implicados durante todo este proceso.

Durante la infancia, los niños se encuentran en una etapa de adquisición de conocimientos por lo que es necesario comenzar a instaurar hábitos alimentarios para evitar posibles problemas nutricionales en un futuro. Además, la población infantil constituye un grupo muy receptivo a cualquier modificación.

El comedor escolar, representa el marco idóneo para comenzar a instaurar hábitos alimentarios saludables que sean perdurables en el tiempo y, al mismo tiempo, conocer las normas para una correcta alimentación y nutrición.

INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN

La etapa escolar representa un periodo crucial para el desarrollo del niño tanto a nivel físico como intelectual, se trata de la etapa más vulnerable, ya que durante este periodo se requiere un correcto aporte nutricional para desarrollo y formación de tejidos.

El objetivo principal en la alimentación del niño durante la etapa escolar es asegurar un correcto desarrollo y crecimiento, con el fin de promover hábitos y estilos de vida saludables y prevenir las enfermedades nutricionales que pueden aparecer tanto a corto como a largo plazo. Es necesario insistir desde edades tempranas en que todos los alimentos son necesarios y que deben de introducirse en la dieta de forma regular.

La escuela representa el medio idóneo para comenzar a instaurar los pilares básicos en base a una correcta alimentación y estableciendo unos hábitos saludables. Por un lado, tanto el papel de profesores así como padres y madres pueden influir de forma positiva en todo este proceso, no debemos olvidar que los niños aprenden por imitación en estas etapas y representan un grupo receptivo a las posibles modificaciones en la conducta alimentaria.

En la mayoría de las ocasiones, la alimentación de los escolares es igual que la de los adultos, exceptuando el tamaño de las raciones. No se debe olvidar que la alimentación en el niño y en el adulto debe de ser diferente, por lo que puede traer consecuencias negativas y aparición de futuras enfermedades.

Durante esta etapa, los niños suelen elegir los alimentos en base a su percepción sensitiva, fijando su atención en los colores, sabores y texturas, esto representa una pérdida de hábitos saludables, que en muchas ocasiones son los propios padres los responsables esta incorrecta alimentación.

En la actualidad, una incorrecta alimentación da lugar mayoritariamente a la aparición de problemas relacionados con el déficit de micronutrientes, destacando principalmente el déficit de Vitamina D, ácido fólico y zinc, los cuales se encuentran dentro de los principales alimentos como verduras, frutas y pescados, tres grupos minoritarios en la alimentación infantil.

Es necesario enseñar a los escolares la importancia de una correcta alimentación, así como promover estilos de vida saludables con el fin evitar la aparición de enfermedades futuras. Se ha demostrado que la etapa comprendida entre los 3 y 6 años es la mejor edad para comenzar a introducir los conceptos en base a una correcta alimentación así como instaurar hábitos saludables.

OBJETIVO

Desarrollar el concepto de comedor escolar como estructura de apoyo y espacio educativo para establecer los conceptos o ideas claves relacionadas con la alimentación, la salud, la higiene, formación de hábitos y habilidades sociales.

METODOLOGÍA

Para la realización de este trabajo se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica de información en bases de datos tanto a nivel nacional como internacional.

Se han consultado bases de datos como (PubMed y Cochrane), bibliotecas electrónicas (Scielo, Elsevier).

Se establecieron unos límites de búsqueda incluyendo documentos publicados desde 2009 hasta 2019, llevando a cabo una búsqueda electrónica para acotar la información encontrada.

Existen diversos documentos que se encuentran publicados en fechas anteriores al 2009, los cuales han sido utilizados por ser significativos para este trabajo.

DESARROLLO

  1. ALIMENTACIÓN SALUDABLE

La población está cada vez más involucrada en llevar a cabo una buena alimentación por lo que es necesario establecer las principales normas para diseñar, preparar y consumir una dieta saludable.

Uno de los principales criterios que debe de tener una dieta saludable es la variedad, representa una garantía de equilibrio entre los diferentes grupos de alimentos, ya que algunos grupos de alimentos son deficitarios en nutrientes y otros muchos aportan o suplen esta carencia. Por otro lado, la moderación, comer de todo y en cantidades adecuadas son otros de los principales criterios a tener en cuenta. (1,2)

  • APORTE DE ENERGÍA Y NUTRIENTRES

Todos los alimentos, en función de su contenido, aportan calorías ya sea en mayor o menor grado. Los alimentos una vez son consumidos liberan estas calorías (energía) y estos aportes de energía deben de poder cubrir los gastos de nuestro organismo:

  • Los energéticos, aquellos que se encuentran ligados al mantenimiento de la temperatura corporal.
  • De crecimiento, los cuales son mucho mayores durante los primeros años de vida, posteriormente se produce un descenso para ir aumentando de forma progresiva hasta llegar a la etapa de la adolescencia.
  • Ligados a la actividad física, que durante este periodo escolar es especialmente alto.

El cuerpo humano está en continuo cambio, por lo que es necesario ingerir una serie de nutrientes, sustancias esenciales para el organismo. Los nutrientes se encuentran en mayor proporción en los alimentos, los macronutrientes (proteínas, lípidos e hidratos de carbono) y los micronutrientes, vitaminas y minerales.

Anexo 1. Tabla 1. Aporte Energético.

  • MACRONUTRIENTES

Las proteínas son el constituyente principal de las células, dentro de las funciones más importantes que se lleva a cabo en el organismo se encuentra la formación y reparación de tejidos. Aportan entre un 12 al 15% de la energía total consumida diariamente en la infancia. Se debe destacar las proteínas de alta calidad (1,2 g/kg/día, con un 65 % de origen animal), las cuales tienen una calidad superior respecto a las de origen vegetal(1,2).
En la actualidad, el consumo de proteínas suele ser más del doble de la ingesta recomendada, por lo general, la dieta infantil es rica en proteínas por lo que las alteraciones o carencias están relacionada con dietas vegetarianas.(1,2,3)

La principal fuente de energía son los hidratos de carbono, los cuales representan entre el 50 o 60% de la energía total consumida diariamente. De ellos, el 90 % serán hidratos de carbono complejos y el 10 % en forma de azúcares simples. Es necesario moderar el consumo de azúcar para evitar la aparición de enfermedades como la hiperlipemia y la obesidad.(1,2,3)

Los lípidos representan del 30 al 35 % del total de la energía consumida diariamente. Un 15% constituyen las grasas monoinsaturadas como por ejemplo el aceite de oliva y frutos secos. Un 10% constituye las grasas poliinsaturadas y un 10% las grasas saturadas. Los lípidos poseen unas características organolépticas atractivas como por ejemplo los olores o el sabor. Son imprescindibles en la dieta de los escolares, no solo como fuente de energía, sino también como vehículo para las vitaminas liposolubles.(1,2,3)

Anexo 2. Tabla 2. Reparto de comidas.

  • MICRONUTRIENTES

Los minerales constituyen un grupo de micronutrientes (aproximadamente 20), la función principal que desempeñan es la función reguladora, con la finalidad de formar parte de la estructura de numerosos tejidos.

En este grupo se puede resaltar el Calcio, indispensable para la mineralización del esqueleto. El Hierro, se puede encontrar formando parte de la hemoglobina participando en el transporte de oxígeno. Por último, el Zinc, fundamental para el crecimiento, y para facilitar la cicatrización de las heridas.

Las vitaminas son micronutrientes necesarios para la transformación de los alimentos en energía.

Podemos clasificar las vitaminas en dos grupos, hidrosolubles y liposolubles.

Anexo 3. Tabla 3. Vitaminas Liposolubles e Hidrosolubles.

  • PIRÁMIDE DE LOS ALIMENTOS

La pirámide NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y prevención de la Obesidad) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición establece las recomendaciones de frecuencia (diaria, semanal y ocasional) del consumo de los diferentes grupos de alimentos, estableciendo de forma paralela las actividades de ejercicio físico, con el fin de fomentar y adoptar estilos de vida saludables y prevenir la obesidad (3,5).

Anexo 4 . Imagen 1. Imagen extraída de AECOSAN.

  1. HÁBITOS ALIMENTARIOS

Los hábitos alimentarios que adquiere una persona son el resultado del comportamiento a lo largo de los años, y de múltiples factores (geográficos, sociales, culturales, religiosos…)

Como se ha mencionado anteriormente, los hábitos alimentarios deben comenzar a instaurarse desde edades tempranas, principalmente en la infancia y adolescencia(2,5).

En la infancia, los hábitos alimentarios se encuentran influenciados en mayor medida por la familia, además, se trata de un grupo vulnerable y receptivo a cualquier modificación. A medida que crecen, van adquiriendo mayor autonomía y la influencia familiar va en descenso, del mismo modo, los amigos y los medios de comunicación van adquiriendo una mayor importancia.

Los datos actuales indican que los hábitos de alimentación están cambiando, realizando un mayor consumo de grasas saturadas, proteínas, colesterol, alimentos preparados, pastelería, con una ingesta deficitaria en cereales y legumbres. Esto implica la aparición de enfermedades futuras y el desarrollo de enfermedades crónicas (obesidad, hipercolesterolemia, diabetes…) (1,2,5).