Autora principal: Mayra Vallina Bocanegra
Vol. XXI; nº 12; 155
CASO CLÍNICO
Embarazo ectópico en cicatriz de cesárea en el primer trimestre avanzado: manejo quirúrgico con ligadura bilateral de arterias hipogástricas
Advanced First-Trimester Cesarean Scar Pregnancy: Surgical Management with Bilateral Hypogastric Artery Ligation
Mayra Vallina Bocanegra, Adara Valeria López Covarrubias
Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 12 – Segunda quincena de Junio de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 12; 155 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0155 – Cómo citar este artículo
Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias | Anexos
Resumen
El embarazo ectópico en cicatriz de cesárea es una forma infrecuente de embarazo ectópico asociada con alta morbimortalidad materna, incluyendo hemorragia masiva, ruptura uterina y espectro de acretismo placentario. Su incidencia ha aumentado paralelamente al incremento de las tasas de cesárea, mientras que los criterios diagnósticos y terapéuticos continúan sin estandarizarse.
Se presenta el caso de una mujer de 31 años, con antecedente de una cesárea previa, diagnosticada con embarazo ectópico en cicatriz de cesárea a las 11.6 semanas de gestación. El ultrasonido transvaginal con Doppler mostró cavidad uterina y canal cervical vacíos, saco gestacional implantado en el segmento uterino anterior, adelgazamiento miometrial residual de 2.9 mm e incremento de la vascularidad peritrofoblástica. Debido al alto riesgo hemorrágico y a la edad gestacional avanzada, se realizó manejo quirúrgico mediante laparotomía con ligadura bilateral previa de arterias hipogástricas, extracción del saco gestacional y reparación del defecto miometrial. La paciente presentó hemorragia transoperatoria de 1400 mL que requirió transfusión de un concentrado eritrocitario, con evolución postoperatoria favorable y conservación uterina.
El embarazo ectópico en cicatriz de cesárea representa una entidad potencialmente mortal que requiere diagnóstico oportuno y manejo individualizado. En casos avanzados o posterior a falla del tratamiento médico, el manejo quirúrgico con control vascular previo puede constituir una alternativa eficaz para disminuir el riesgo hemorrágico y preservar la fertilidad futura.
Palabras clave
embarazo ectópico; cesárea; ligadura; hemorragia obstétrica; primer trimestre del embarazo
Abstract
Cesarean scar pregnancy is a rare form of ectopic pregnancy associated with high maternal morbidity and mortality, including massive hemorrhage, uterine rupture, and placenta accreta spectrum disorders. Its incidence has increased in parallel with rising cesarean section rates, while diagnostic and therapeutic criteria remain non-standardized.
We report the case of a 31-year-old woman with a history of one previous cesarean section who was diagnosed with cesarean scar pregnancy at 11.6 weeks of gestation. Transvaginal ultrasound with Doppler demonstrated an empty uterine cavity and cervical canal, a gestational sac implanted in the anterior uterine segment, residual myometrial thinning of 2.9 mm, and increased peritrophoblastic vascularity. Due to the high hemorrhagic risk and advanced gestational age, surgical management was performed through laparotomy with prior bilateral hypogastric artery ligation, removal of the gestational sac, and repair of the myometrial defect. The patient developed intraoperative hemorrhage of 1400 mL requiring transfusion of one unit of packed red blood cells, with favorable postoperative recovery and uterine preservation.
Cesarean scar pregnancy is a potentially life-threatening condition that requires prompt diagnosis and individualized management. In advanced cases or after failure of medical treatment, surgical management with prior vascular control may represent an effective alternative to reduce hemorrhagic risk and preserve future fertility.
Keywords
ectopic pregnancy; cesarean section; ligation; obstetric hemorrhage; first trimester of pregnancy
Introducción
El embarazo ectópico en cicatriz de cesárea es una forma infrecuente de embarazo ectópico, caracterizada por la implantación del saco gestacional a nivel del defecto miometrial de una histerorrafia previa. Se considera una de las variantes más graves de embarazo ectópico debido al alto riesgo de complicaciones maternas, entre las que destacan hemorragia masiva, ruptura uterina, necesidad de histerectomía y desarrollo de espectro de acretismo placentario.1,2
En las últimas décadas, el incremento global en las tasas de cesárea ha condicionado un aumento en la incidencia de esta entidad, estimada entre 1 por cada 1,800 y 1 por cada 2,200 embarazos. Asimismo, representa aproximadamente el 6% de los embarazos ectópicos en mujeres con antecedente de cesárea.2,3 Aunque puede presentarse con mayor frecuencia en pacientes con múltiples cesáreas previas, también se han descrito casos en mujeres con una sola cesárea, por lo que el número de procedimientos previos no parece constituir el único factor asociado a su desarrollo.4
El diagnóstico oportuno mediante ultrasonido transvaginal y Doppler color resulta fundamental para disminuir la morbimortalidad materna y planificar el abordaje terapéutico. Entre los principales criterios ecográficos descritos se incluyen cavidad uterina y canal cervical vacíos, implantación del saco gestacional en la cara anterior del segmento uterino inferior, adelgazamiento o ausencia del miometrio entre el saco gestacional y la vejiga, así como incremento de la vascularidad peritrofoblástica.5,6
Actualmente, no existe consenso respecto al manejo óptimo del embarazo ectópico en cicatriz de cesárea debido a la heterogeneidad clínica y a la ausencia de protocolos estandarizados. Las alternativas terapéuticas incluyen manejo médico con metotrexato sistémico o local, resección quirúrgica por laparoscopia o laparotomía, histeroscopia, embolización de arterias uterinas y estrategias combinadas. La elección del tratamiento depende de factores como la edad gestacional, viabilidad embrionaria, estabilidad hemodinámica, grosor miometrial residual, deseo de fertilidad futura y experiencia del equipo tratante.7
Se presenta el caso de una paciente con embarazo ectópico en cicatriz de cesárea diagnosticado a las 11.6 semanas de gestación, manejado quirúrgicamente mediante ligadura bilateral de arterias hipogástricas, extracción del saco gestacional y reparación del defecto miometrial, con evolución favorable y preservación uterina.
Caso clínico
Se presenta el caso de una paciente de 31 años, gesta 2, cesárea 1, con antecedente de un recién nacido pretérmino obtenido mediante cesárea, con peso de 2,000 g. En febrero de 2025 se realizó ultrasonido obstétrico en el que se reportaron hallazgos sugestivos de embarazo ectópico en cicatriz de cesárea, con anexos sin alteraciones aparentes. Se identificó una imagen ovoidea de contenido ecogénico, bien delimitada, localizada a nivel del segmento uterino inferior en la zona correspondiente a la cicatriz de cesárea previa, con presencia de saco gestacional de 4 × 3 × 4.2 mm.
Inicialmente, la paciente decidió no recibir tratamiento. Un mes después acudió nuevamente por presentar sangrado transvaginal, motivo por el cual se realizó ultrasonido transvaginal con Doppler color. El estudio reportó útero en anteversoflexión de 69 × 37 × 43 mm, con aumento de la vascularidad en la pared anterior del miometrio uterino. Se observó saco gestacional implantado en la cara anterior del segmento uterino inferior, correspondiente al sitio de la cicatriz de cesárea previa, con feto único vivo y longitud cráneo-caudal de 43 mm, compatible con 11.1 semanas de gestación. La cavidad endometrial y el canal cervical se encontraban vacíos. El grosor miometrial residual entre el saco gestacional y la vejiga fue de 2.9 mm. El anexo derecho midió 23 × 19 × 18 mm, mientras que el anexo izquierdo no fue valorable. Los hallazgos fueron altamente sugestivos de embarazo ectópico en cicatriz de cesárea (Figura 1).
A la exploración física, la paciente se encontraba consciente, orientada y hemodinámicamente estable. La valoración cardiopulmonar no mostró alteraciones. El abdomen era blando, depresible y sin datos de irritación peritoneal. A la exploración ginecológica se identificó cérvix posterior y cerrado, con escaso sangrado transvaginal activo, sin dolor a la movilización cervical. El canal vaginal no presentó alteraciones evidentes. Las extremidades se encontraban íntegras, sin edema y con llenado capilar adecuado.
Debido al alto riesgo hemorrágico asociado con la edad gestacional avanzada, la viabilidad embrionaria y el adelgazamiento miometrial significativo, se decidió realizar manejo quirúrgico. La edad gestacional definitiva se estableció en 11.6 semanas mediante ultrasonido de primer trimestre.
Los estudios de laboratorio preoperatorios se encontraron dentro de parámetros normales. La biometría hemática reportó hemoglobina de 14.4 g/dL, hematocrito de 42.2%, leucocitos de 8.09 × 10³/µL y plaquetas de 185,000/µL. Los tiempos de coagulación fueron normales (TP 10.4 s, TTP 27.1 s).
Se realizó laparotomía infraumbilical. Durante la exploración quirúrgica se identificó útero aumentado de tamaño, con prominencia del segmento uterino anterior correspondiente al sitio de histerorrafia previa. Como medida de control vascular, se efectuó ligadura bilateral de arterias hipogástricas mediante técnica de GALA, con el objetivo de disminuir el flujo sanguíneo uterino y reducir el riesgo de hemorragia obstétrica.
Posteriormente, se realizó disección del sitio de histerorrafia previa y apertura por planos del segmento uterino anterior (Figura 3a y 3b). Se identificó saco gestacional de aproximadamente 6 × 7 cm con embrión en su interior, efectuándose extracción completa del saco gestacional y del tejido trofoblástico (Figura 2). Posteriormente se realizó revisión sistemática de la cavidad uterina, con evacuación de tejido decidual residual y reparación del defecto miometrial.
El sangrado transoperatorio estimado fue de 1400 mL, por lo que se administró transfusión de un concentrado eritrocitario durante el procedimiento quirúrgico. La paciente permaneció en vigilancia intrahospitalaria, con evolución clínica favorable y sin datos de compromiso hemodinámico. Fue egresada a domicilio al tercer día postoperatorio, sin complicaciones y posteriormente, mediante seguimiento ambulatorio a las 4 semanas, la paciente permanecía asintomática y sin datos clínicos de complicaciones.
Discusión
El embarazo ectópico en cicatriz de cesárea representa una de las formas más infrecuentes y potencialmente graves de embarazo ectópico, debido al elevado riesgo de hemorragia masiva, ruptura uterina y desarrollo de espectro de acretismo placentario. Su incidencia ha aumentado en las últimas décadas en paralelo con el incremento global de las tasas de cesárea.1,2 A pesar de ello, continúa siendo una entidad de difícil diagnóstico y sin consenso universal respecto a su manejo óptimo.
El ultrasonido transvaginal con Doppler color constituye el método diagnóstico de elección, con una sensibilidad reportada superior al 80% cuando es realizado por personal experimentado.7,9 Los principales criterios ecográficos incluyen cavidad uterina y canal cervical vacíos, implantación del saco gestacional en la cara anterior del segmento uterino inferior, adelgazamiento o ausencia del miometrio entre el saco gestacional y la vejiga, así como aumento de la vascularidad peritrofoblástica.8 En el presente caso, la paciente cumplía con los criterios diagnósticos descritos, destacando un grosor miometrial residual de 2.9 mm, hallazgo asociado con mayor riesgo de invasión trofoblástica profunda, hemorragia severa y ruptura uterina.6,10
Vial et al. describieron dos patrones evolutivos del embarazo ectópico en cicatriz de cesárea: uno con progresión hacia la cavidad uterina y posibilidad excepcional de viabilidad fetal, y otro caracterizado por implantación profunda dentro del defecto de la cicatriz, con crecimiento hacia el miometrio y alto riesgo de ruptura uterina temprana.7
Actualmente, el embarazo ectópico en cicatriz de cesárea y el espectro de acretismo placentario temprano son considerados entidades relacionadas dentro de un mismo continuum fisiopatológico.2
El manejo terapéutico continúa siendo controversial debido a la heterogeneidad clínica de esta entidad y a la ausencia de protocolos estandarizados. Se han descrito múltiples estrategias, incluyendo manejo médico con metotrexato sistémico o local, administración intraamniótica de cloruro de potasio, aspiración guiada por ultrasonido, histeroscopia, resección laparoscópica o laparotómica, embolización de arterias uterinas y abordajes combinados.3,4 La elección del tratamiento depende de factores como edad gestacional, viabilidad embrionaria, estabilidad hemodinámica, deseo reproductivo futuro, grosor miometrial residual y disponibilidad de recursos institucionales.
En etapas tempranas, el manejo médico puede ofrecer resultados satisfactorios en pacientes hemodinámicamente estables y con menor vascularidad trofoblástica.3 Sin embargo, la eficacia disminuye conforme aumenta la edad gestacional y la viabilidad embrionaria, incrementándose simultáneamente el riesgo hemorrágico. En el presente caso, la paciente cursaba con embarazo viable de 11.6 semanas de gestación y adelgazamiento miometrial severo, condiciones asociadas con alta probabilidad de complicaciones maternas y menor probabilidad de éxito con tratamiento conservador.
Debido al elevado riesgo de hemorragia obstétrica, se decidió realizar manejo quirúrgico mediante laparotomía con ligadura bilateral previa de arterias hipogástricas. El objetivo del control vascular previo fue disminuir el flujo sanguíneo uterino y reducir el riesgo de sangrado masivo durante la resección del saco gestacional. A pesar de esta medida, la paciente presentó hemorragia transoperatoria estimada en 1400 mL, lo que confirma el importante componente vascular característico de esta entidad y la necesidad de contar con un abordaje multidisciplinario oportuno. La preservación uterina lograda en este caso representa un desenlace favorable considerando la edad gestacional avanzada y el riesgo potencial de histerectomía.
Aunque existen alternativas menos invasivas, como embolización de arterias uterinas o resección laparoscópica, estas pueden no ser factibles en todos los centros hospitalarios o en pacientes con embarazos avanzados y marcada invasión trofoblástica.3,4 En este contexto, la laparotomía con control vascular previo continúa siendo una opción terapéutica válida y eficaz en casos seleccionados.
El presente caso resalta la importancia del diagnóstico temprano y del abordaje individualizado del embarazo ectópico en cicatriz de cesárea. Asimismo, evidencia la necesidad de desarrollar criterios diagnósticos uniformes y algoritmos terapéuticos basados en evidencia que permitan optimizar los resultados maternos y preservar la fertilidad futura.
Conclusiones
El embarazo ectópico en cicatriz de cesárea constituye una entidad poco frecuente pero potencialmente mortal, asociada con alto riesgo de hemorragia masiva y ruptura uterina. El diagnóstico temprano mediante ultrasonido transvaginal es fundamental para planificar el abordaje terapéutico y disminuir la morbimortalidad materna.
En casos avanzados o posteriores a falla del manejo médico, el tratamiento quirúrgico con control vascular previo puede representar una alternativa eficaz para reducir el riesgo hemorrágico y preservar la fertilidad futura. La ausencia de criterios diagnósticos y terapéuticos estandarizados resalta la necesidad de desarrollar protocolos basados en evidencia para optimizar el manejo de esta entidad.
Anexos
Referencias
- Spong CY, Yule CS, Fleming ET, Lafferty AK, McIntire DD, Twickler DM. The cesarean scar of pregnancy: ultrasound findings and expectant management outcomes. Am J Perinatol. 2024;41(Suppl 1):e1445-e1450. doi:10.1055/a-2040-1458
- Timor-Tritsch IE, Monteagudo A, Cali G, et al. Cesarean scar pregnancy and early placenta accreta share common histology. Ultrasound Obstet Gynecol. 2014;43(4):383-395. doi:10.1002/uog.13282
- Amuzegar H, Tanha FD, Asbagh FA, Ebrahimi M, Ezzati S, Hajialiakbar V. Treatment of cesarean scar ectopic pregnancy with hysteroscopic resection. Gynecol Minim Invasive Ther. 2025;14(2):170-173. doi:10.4103/gmit.gmit_28_24
- Sabonet Morente L, Guzmán León AI, Espejo Reina MP, Anderica Herrero JR, González Mesa E, Jiménez López JS. Cesarean scar ectopic pregnancy: case series, treatment decision algorithm and success with medical treatment. Medicina (Kaunas). 2021;57(4):362. doi:10.3390/medicina57040362
- Navas-Campo R, Moreno Caballero L, Tobajas Morlana P. Embarazo ectópico sobre cicatriz uterina por cesárea. Rev Fac Cien Med Univ Nac Cordoba. 2021;78(4):439-440. doi:10.31053/1853.0605.v78.n4.32407
- Fu L, Luo Y, Huang J. Cesarean scar pregnancy with expectant management. J Obstet Gynaecol Res. 2022;48(7):1683-1690. doi:10.1111/jog.15258
- Vial Y, Petignat P, Hohlfeld P. Pregnancy in a cesarean scar. Ultrasound Obstet Gynecol. 2000;16(6):592-593. doi:10.1046/j.1469-0705.2000.00300-2.x
- Jordans IPM, Verberkt C, de Leeuw RA, et al. Definition and sonographic reporting system for cesarean scar pregnancy in early gestation: modified Delphi method. Ultrasound Obstet Gynecol. 2022;59(4):437-449. doi:10.1002/uog.24805
- Jurkovic D, Hillaby K, Woelfer B, Lawrence A, Salim R, Elson CJ. First trimester diagnosis and management of pregnancies implanted into the lower uterine segment cesarean section scar. Ultrasound Obstet Gynecol. 2003;21(3):220-227. doi:10.1002/uog.56
- Pardina Pueyo SI, Domingo Alcalá-Santaella R, Jaén Zamora MJ. Gestación ectópica en cicatriz de cesárea previa con desenlace adverso. Prog Obstet Ginecol. 2022;65(2):81-85. doi:10.20960/j.pog.00399
Sobre los autores
Mayra Vallina Bocanegra. Médica especialista en Ginecología y Obstetricia, Centro Médico ABC, Ciudad de México, México.
Adara Valeria López Covarrubias. Médica residente de Ginecología y Obstetricia, Centro Médico ABC, Ciudad de México, México.
Autora de correspondencia: Mayra Vallina Bocanegra @
Sobre el artículo
Fecha de recepción: 27 de mayo de 2026
Fecha de aceptación: 12 de junio de 2026
Fecha de publicación: 23 de junio de 2026
DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0155
Conflictos de interés: ninguno
Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes incluidos en el estudio.
Financiación: ninguna
Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.
Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.