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Eosinofilia, ¿un síntoma más?

Autora principal: Teresa Romeo Allepuz

Vol. XXI; nº 7; 98

CASO CLÍNICO

Eosinofilia, ¿un síntoma más?

Eosinophilia, just another symptom?

Teresa Romeo Allepuz, Cristina García-Domínguez, Ana Carmen Huertas Puyuelo, Marta Terrado Pueyo, María Reyna Flores Ponce

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 07 – Primera quincena de Abril de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 7; 98 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0098Cómo citar este artículo

Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

La eosinofilia es un hallazgo relativamente frecuente con causas predominantemente infecciosas, alérgicas o farmacológicas. Sin embargo, en ocasiones puede representar la manifestación inicial de procesos oncológicos. Presentamos el caso de una mujer de 40 años que acudió por dolor epigástrico y plenitud postprandial, objetivándose una eosinofilia severa como único hallazgo analítico alterado. El estudio de imagen reveló una masa anexial compleja y signos de carcinomatosis peritoneal compatibles con neoplasia ovárica avanzada. Las pruebas microbiológicas y parasitológicas fueron negativas. Este caso destaca la importancia de considerar causas paraneoplásicas en el diagnóstico diferencial de la eosinofilia, especialmente cuando las etiologías más frecuentes se descartan. Asimismo, subraya el reto diagnóstico de los tumores de ovario, cuya presentación inicial suele ser inespecífica, y la necesidad de un enfoque clínico integral ante hallazgos analíticos llamativos.

Palabras clave

Eosinofilia; neoplasia ovárica; carcinomatosis peritoneal; síndrome paraneoplásico; diagnóstico diferencial.

Abstract

Eosinophilia is a relatively common finding with predominantly infectious, allergic, or drug-related causes. However, it may occasionally represent the initial manifestation of oncological processes. We present the case of a 40-year-old woman who presented with epigastric pain and postprandial fullness, with severe eosinophilia as the only abnormal laboratory finding. Imaging studies revealed a complex adnexal mass and signs of peritoneal carcinomatosis consistent with advanced ovarian neoplasm. Microbiological and parasitological tests were negative. This case highlights the importance of considering paraneoplastic causes in the differential diagnosis of eosinophilia, especially when the most common etiologies have been ruled out. It also underscores the diagnostic challenge of ovarian tumors, whose initial presentation is often nonspecific, and the need for a comprehensive clinical approach when faced with striking laboratory abnormalities.

Keywords

Eosinophilia; ovarian neoplasm; peritoneal carcinomatosis; paraneoplastic syndrome; differential diagnosis.

Introducción

La eosinofilia es un hallazgo relativamente común en la práctica clínica y se define como un incremento del recuento absoluto de eosinófilos por encima de 500/µl. Su significado clínico varía de forma considerable, desde manifestaciones benignas y autolimitadas hasta enfermedades graves que requieren intervención urgente. En la mayoría de los casos, la eosinofilia se asocia a procesos infecciosos, reacciones alérgicas o trastornos inflamatorios; sin embargo, también puede ser expresión de patologías menos frecuentes, como síndromes hipereosinofílicos, enfermedades autoinmunes, trastornos hematológicos o neoplasias sólidas. Esta heterogeneidad obliga a una interpretación cuidadosa y a un abordaje diagnóstico estructurado.

A nivel epidemiológico, la causa principal de eosinofilia difiere entre regiones. En áreas endémicas, las parasitosis por helmintos constituyen la primera causa, mientras que en países industrializados predominan la atopia y las reacciones farmacológicas. No obstante, cuando la eosinofilia es severa o persistente, especialmente en ausencia de clínica sugestiva de alergia o infección, resulta necesario ampliar el espectro diagnóstico hacia etiologías menos prevalentes. Entre ellas se incluyen los síndromes paraneoplásicos, un conjunto de manifestaciones sistémicas provocadas por la secreción tumoral de mediadores inmunológicos, que pueden alterar el recuento de eosinófilos antes incluso de la aparición de síntomas específicos del tumor primario.

En este contexto, la eosinofilia asociada a tumores sólidos es un fenómeno infrecuente pero documentado en la literatura, principalmente en cáncer de pulmón, digestivo, urotelial y, en menor medida, ginecológico. La relación entre eosinofilia y cáncer de ovario, aunque poco habitual, tiene implicaciones diagnósticas importantes, dado que esta neoplasia suele presentarse con síntomas inespecíficos, lo que condiciona un diagnóstico tardío en la mayoría de los casos. Por ello, la identificación de hallazgos analíticos anómalos —aparentemente desconectados de la clínica inicial— puede ofrecer pistas tempranas que conduzcan a un estudio más dirigido.

Presentamos el caso de una mujer de 40 años que consultó por dispepsia y dolor epigástrico inespecífico, en la que se identificó una eosinofilia severa como única alteración inicial. El estudio posterior reveló una neoplasia ovárica avanzada. Este caso ilustra la importancia de considerar causas paraneoplásicas en el diagnóstico diferencial de la eosinofilia, así como el valor de un enfoque clínico amplio para facilitar el diagnóstico precoz de enfermedades potencialmente graves.

Descripción del caso

Se trata de una mujer de 40 años, sin antecedentes personales médicos ni quirúrgicos de interés, no fumadora y sin medicación habitual, que fue remitida al servicio de Urgencias por su médico de Atención Primaria ante un cuadro de dolor epigástrico de 10-12 días de evolución. La paciente refería molestias de localización epigástrica que aparecían sobre todo tras las ingestas, acompañándose de saciedad precoz y sensación de plenitud postprandial. Negaba presencia de náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento o presencia de productos patológicos en las heces. Tampoco pirosis, regurgitación o flatulencias. No refería presencia concomitante de alteraciones del estado general, como son fiebre, anorexia/hiporexia o pérdida de peso. La paciente no asociaba ningún tipo de sintomatología respiratoria o urinaria ni presentaba alteraciones cutáneas.

En la exploración clínica, la paciente se encontraba consciente y orientada, con constantes vitales dentro de la normalidad. La auscultación cardiopulmonar fue anodina y la exploración neurológica no mostró alteraciones. La palpación abdominal reveló únicamente molestias leves y difusas, sin signos de irritación peritoneal ni masas palpables. Los signos de Blumberg y Murphy eran negativos. No se identificaron adenopatías cervicales, axilares o inguinales ni edemas en las extremidades.

Con el fin de orientar el diagnóstico, se solicitaron pruebas analíticas de urgencia, que mostraron una eosinofilia severa de 9.900/μl (60% del total leucocitario). El resto de los parámetros hematológicos, función renal, hepática, glucosa, PCR y coagulación se encontraban dentro de la normalidad. Dada la eosinofilia marcada, se decidió solicitar una ecografía abdominal urgente, que evidenció una masa parauterina derecha de carácter heterogéneo y aproximadamente 4 cm.

La paciente fue dada de alta con indicación de completar el estudio de forma ambulatoria, solicitándose coprocultivo, estudio parasitológico de heces, tomografía computarizada (TC) abdominopélvica y valoración preferente por Ginecología. Las pruebas microbiológicas resultaron negativas para helmintos y otros patógenos. El TC evidenció una lesión de predominio quístico, bilocular y tabicada, a nivel del anejo derecho sugestiva de neoplasia ovárica, así como un derrame pleural de predominio izquierdo, ascitis de predominio en pelvis, extensa reticulación de la grasa mesentérica y un engrosamiento nodular y peritoneal anterior y omental sugestivo de carcinomatosis peritoneal. También se visualizaron adenopatías mesentéricas, subcentrimétricas y una edematización de asas intestinales.

Ante los hallazgos radiológicos, se estableció el diagnóstico de sospecha de carcinoma epitelial de ovario en estadío avanzado, por lo que la paciente fue derivada de forma urgente a los servicios de Ginecología y Oncología Médica para completar el estadiaje y planificar el tratamiento.

Discusión

La causa más frecuente de eosinofilia a nivel mundial es la parasitosis por helmintos. Los parásitos que con más frecuencia asocian eosinofilia son Ascaris lumbricoides, Strongyloides stercoralis, Hymenolepis nana, Trichura spp y las uncinarias. Otras menos frecuentes son Trichinella spp, Echinococcus granulosus y Toxocara canis. Ante un caso de eosinofilia, por tanto, es importante preguntar si el paciente ha realizado viajes recientes, así como indagar sobre las actividades de ocio y los alimentos que ha consumido durante el mismo.

La segunda causa más frecuente de eosinofilia a nivel mundial, y la primera causa en países desarrollados, son la atopia y la alergia, aunque en estos casos los niveles de eosinofilia no suelen superar los 1500/l. Otras causas importantes son el uso de ciertos fármacos (como la aspirina, las penicilinas, las cefalosporinas, la carbamazepina, las sulfamidas, entre otros), la insuficiencia suprarrenal, el embolismo de cristales de colesterol, las vasculitis y algunas neoplasias.

Dentro de las neoplasias, las más frecuentes son las neoplasias hematológicas, concretamente la enfermedad de Hodgkin (supone hasta un 15%), seguida de linfomas y leucemias tipo B. Entre las neoplasias de órgano sólido, cabe destacar el carcinoma de células grandes de cuello, los carcinomas epidermoides de pene y vagina, piel y nasofaringe, el adenocarcinoma de estómago, colon y endometrio, el carcinoma de células grandes de pulmón y el carcinoma transicional de vejiga.

Tradicionalmente se ha clasificado según el recuento absoluto de eosinófilos en leve (500-1.500/µl), moderada (1.500-5.000/µl) y severa (>5.000/µl). En este caso, la paciente presentaba una eosinofilia severa sin síntomas respiratorios, dermatológicos o sistémicos, lo que hacía menos probable una etiología alérgica. La ausencia de viajes recientes y de factores epidemiológicos reducía asimismo la probabilidad de parasitosis, lo que fue confirmado posteriormente por las pruebas microbiológicas negativas. De igual forma, la falta de exposición a nuevos fármacos sugería descartar reacciones idiosincráticas o tóxicas. Este proceso de exclusión obligó a considerar causas menos frecuentes, entre ellas los síndromes paraneoplásicos asociados a tumores sólidos.

La literatura describe que la eosinofilia paraneoplásica, aunque infrecuente, puede estar presente en tumores de pulmón, tracto gastrointestinal, mama y aparato genitourinario. En el ámbito ginecológico, se han reportado casos aislados asociados a carcinoma de ovario, cérvix y endometrio. Se ha propuesto que estos tumores podrían secretar citocinas eosinofilopoyéticas (especialmente IL-5, GM-CSF e IL-3) que inducen proliferación y diferenciación de eosinófilos en la médula ósea. El resultado es una eosinofilia marcada que puede preceder incluso a la aparición de síntomas clínicos específicos de la neoplasia, como ocurrió en esta paciente.

Otro aspecto relevante es la relación entre eosinofilia y actividad tumoral. Algunos estudios sugieren que los pacientes con eosinofilia paraneoplásica tienden a presentar enfermedad más avanzada o un comportamiento biológico más agresivo, probablemente por la intensa respuesta inflamatoria asociada al microambiente tumoral. Sin embargo, el valor pronóstico de la eosinofilia sigue siendo controvertido. Mientras algunos autores la han asociado con mal pronóstico y mayor carga tumoral, otros han propuesto que la infiltración eosinofílica del tumor puede reflejar una respuesta inmunitaria activa con posible valor protector. Estas diferencias podrían deberse a la heterogeneidad tanto de los tipos tumorales como del mecanismo inmunológico subyacente.

En relación con el carcinoma epitelial de ovario, la presentación clínica suele ser insidiosa, con síntomas inespecíficos como distensión abdominal, dispepsia o molestias pélvicas, lo que contribuye al diagnóstico tardío y a la elevada mortalidad asociada. La paciente del caso presentaba síntomas digestivos vagos y no sugerentes de patología ginecológica, lo cual refleja el reto diagnóstico habitual. La eosinofilia, aunque aparentemente desconectada de la clínica inicial, representó un elemento clave para ampliar el espectro diagnóstico y avanzar hacia el hallazgo tumoral.

Debe destacarse el papel de las pruebas de imagen en el diagnóstico, siendo la ecografía una técnica útil en la evaluación inicial, pero donde el TC constituye el estándar para el estadiaje y valoración de la extensión peritoneal y ganglionar. En esta paciente, la masa anexial bilocular asociada a ascitis, engrosamiento peritoneal y reticulación mesentérica fue altamente sugestiva de carcinoma ovárico avanzado, lo que permitió una rápida derivación a los servicios especializados.

En resumen, este caso subraya la importancia de adoptar una perspectiva diagnóstica amplia ante una eosinofilia severa, evitando limitar la investigación exclusivamente a causas frecuentes. Asimismo, resalta el potencial valor de la eosinofilia como marcador paraneoplásico en tumores sólidos, incluido el carcinoma de ovario, aunque su utilidad pronóstica aún requiere mayor clarificación en estudios prospectivos.

Conclusiones

La eosinofilia severa constituye un hallazgo analítico que requiere un enfoque diagnóstico meticuloso y escalonado. Aunque las causas más habituales incluyen parasitosis, alergias y reacciones a fármacos, es imprescindible considerar etiologías menos frecuentes cuando estas se descartan, especialmente los síndromes paraneoplásicos asociados a neoplasias sólidas.

Este caso pone de manifiesto que la eosinofilia puede ser la primera manifestación de un proceso oncológico subyacente, incluso en ausencia de síntomas específicos. En el carcinoma de ovario, cuya presentación inicial suele ser inespecífica, cualquier hallazgo analítico anómalo debe valorarse cuidadosamente para evitar retrasos diagnósticos. La relación entre eosinofilia y tumores sólidos, aunque poco frecuente, es clínicamente relevante y puede servir como señal de alerta en la evaluación inicial del paciente.

En definitiva, una valoración integral de la eosinofilia, acompañada de una historia clínica detallada y el uso adecuado de las pruebas complementarias, permite identificar precozmente patologías graves y optimizar el manejo clínico. Este caso subraya la necesidad de mantener un enfoque amplio y multidisciplinar ante hallazgos aparentemente aislados, garantizando así una atención más precisa y eficaz.

Referencias

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Sobre los autores

Teresa Romeo Allepuz. Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España. ORCID: 0009-0007-9688-9666

Cristina García-Domínguez. Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España. ORCID: 0000-0001-7683-1095

Ana Carmen Huertas Puyuelo. Servicio de Neumología, Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España. ORCID: 0009-0007-7390-7964

Marta Terrado Pueyo. Servicio de Neumología, Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España.

María Reyna Flores Ponce. Servicio de Neumología, Hospital Universitario Royo Villanova, Zaragoza, España. ORCID: 0009-0005-4057-8389

Autora de correspondencia: Cristina García-Domínguez @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 11 de febrero de 2026

Fecha de aceptación: 27 de marzo de 2026

Fecha de publicación: 8 de abril de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0098

Conflictos de interés: ninguno

Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes incluidos en el estudio.

Financiación: ninguna

Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Romeo Allepuz T, García-Domínguez C, Huertas Puyuelo AC, Terrado Pueyo M, Flores Ponce MR. Eosinofilia, ¿un síntoma más?. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2026 [citado 12 Abr 2026]; XXI(7):98. Disponible en: https://doi.org/10.64396/v21-0098