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Hipertensión arterial y el manejo de la crisis hipertensiva en los servicios de emergencias

Autor principal: Danny Castillo Alvarado

Vol. XXI; nº 7; 104

REVISIÓN

Hipertensión arterial y el manejo de la crisis hipertensiva en los servicios de emergencias

Arterial Hypertension and the Management of Hypertensive Crisis in Emergency Services

Danny Castillo Alvarado, Gerson Alberto Rojas Hernández, Randall Valverde Ureña, Daniel Recinos Villanueva

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 07 – Primera quincena de Abril de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 7; 104 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0104Cómo citar este artículo

Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

La hipertensión arterial se cataloga como una enfermedad crónica y silenciosa con alto riesgo de producir graves complicaciones. Su abordaje mezcla cambios en el estilo de vida y diferentes fármacos. Por otro lado, las crisis hipertensivas requieren atención rápida según su gravedad. El control adecuado y el abordaje personalizado son clave para prevenir daños y evitar saturar los servicios de emergencias.

Palabras clave

Hipertensión arterial; crisis hipertensiva; emergencia hipertensiva.

Abstract

Arterial Hypertension (HTN) is classified as a chronic and silent disease with a high risk of causing serious complications. Its management combines lifestyle changes and various medications. On the other hand, hypertensive crises require prompt attention depending on their severity. Proper control and personalized management are key to preventing damage and avoiding overwhelming emergency services.

Keywords

Arterial hypertension; hypertensive crisis; hypertensive emergency.

Introducción

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad que se cataloga como crónica no transmisible y silenciosa aumentando de manera significativa el riesgo de infartos, eventos cerebrovasculares y defunciones. (1)

Esta enfermedad continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y su prevalencia sigue en aumento con el paso de los años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2024 se estima habían cerca de 1400 millones de personas entre los 30 a 79 años con este padecimiento y, como si esto ya no fuera preocupante, se calculó que solo 1 de cada 5 presentaba HTA controlada, de tal forma que existe una gran cantidad de personas para nada despreciable que no se toma su enfermedad con la seriedad del caso y omite su control respectivo, mientras que por otro lado se establece que hay alrededor de 600 millones de adultos con HTA que desconocen su afección. (2) (3)

Costa Rica es un país donde la HTA también ha ido tomando fuerza con el paso del tiempo afectando alrededor del 32,4% de la población y se estima que por día se detectan 53 casos nuevos y lo que más preocupa es el poco control que tienen los pacientes de su enfermedad, ya que se cree que de cada 10 pacientes solo seis tienen un control adecuado. (1)

En el contexto de los servicios de emergencias, un manejo inadecuado de la HTA, en específico, de crisis hipertensivas pueden tener consecuencias catastróficas, por lo que el objetivo de este artículo radica en tener claro las definiciones y métodos diagnósticos, tratamientos de HTA y el manejo de las crisis hipertensivas basándose en bibliografía actualizada, esto con el fin de asegurar una atención más segura y protocolizada a los pacientes.

Definiciones

En primera instancia, para lograr un buen entendimiento del tema, se deben tener claras la definición tanto de HTA como de Crisis Hipertensiva.

Tal y como lo establecen las Guías AHA 2025, el diagnóstico de HTA se hace cuando se presentan cifras tensionales ≥ 130/80 mmHg en dos o más mediciones tomadas de manera adecuada en momentos diferentes. (4)

Por otro lado, la Crisis Hipertensiva se define como una elevación rápida y grave de la presión arterial con cifras que suelen estar por ≥180/120. Estas se van a clasificar en 2 tipos que son la Urgencia Hipertensiva donde se van a tener cifras de presión arterial (PA) a los valores ya dichos, pero no hay datos que sugieran daños inmediatos a órgano blanco, y la Emergencia Hipertensiva donde de igual manera la PA tiene estos valores pero en este caso sí va a haber daño agudo a órgano blanco como lo es el corazón, cerebro, visión o grandes vasos. (4) (5)

Factores de riesgo (6) (7) (8)

Los factores de riesgo se pueden colocar en 2 grandes grupos: modificables y no modificables.

Factores de riesgo modificables

Dentro de este grupo se encuentran los siguientes:

  1. Obesidad y sedentarismo: personas con una pésima alimentación basada en grasas, sal, azúcares y sin ejercicio van a incrementar las posibilidades de padecer HTA. Otro aspecto importante para tener en cuenta es la circunferencia abdominal, ya que a mayor medida mayor riesgo de HTA. Los valores establecidos en hombres son cifras superiores a 40 pulgadas (102 cm) y en mujeres 35 pulgadas (89 cm). (9)
  2. Consumo de tabaco: el tabaco, a grandes rasgos, va a aumentar el riesgo de padecer ateroesclerosis por daño al endotelio vascular, aumento de colesterol y resistencia a la insulina; todo esto, con el paso del tiempo, hace que la persona se encamine a padecer HTA.
  3. Consumo de alcohol/cafeína: por un lado el alcohol puede llegar a generar activación simpática central produciendo HTA y la cafeína puede precipitar cuadros agudos de HTA.
  4. Estrés.

Factores de riesgo no modificables

  1. Antecedentes heredofamiliares: se refiere a personas que están propensas a tener HTA por el hecho de que tienen familiares que lo padecen, más si son de primer grado.
  2. Sexo: se ha visto que los hombres son más propensos que las mujeres y en estas el riesgo es aún mayor cuando están en el periodo postmenopáusico.
  3. Raza: personas de raza negra están más predispuestas a desarrollar la enfermedad.
  4. Edad: la edad avanzada, especialmente mayores de 45 años, hace que el sistema arterial sea más propenso al endurecimiento y engrosamiento lo que lleva a una dificultad en el flujo sanguíneo y, finalmente, a HTA.

Clínica

Es común encontrar pacientes hipertensos o incluso en urgencia hipertensiva total y completamente asintomáticos o con síntomas muy inespecíficos como discreta cefalea, mialgias, artralgias, ansiedad. Por otro lado, cuando se está ante una emergencia hipertensiva sí se van a presentar síntomas los cuales van a depender del órgano blanco que se está viendo afectado, de tal manera que puede haber cefalea intensa, alteración del estado de conciencia, alteraciones visuales, dolor torácico, disnea, náuseas, vómitos, paresias, parestesias, epistaxis. (10)

Diagnóstico

Primeramente, lo que se debe hacer es una historia clínica completa donde se van a colocar antecedentes personales patológicos, antecedentes personales no patológicos, consumo de sustancias ilícitas, antecedentes heredofamiliares, medicamentos, entre otros, y luego hacer un adecuado examen físico por órganos y sistemas.

Luego, para poder hacer diagnóstico de HTA, la AHA recomienda dos maneras en que se puede medir la presión arterial (PA):

  1. Monitoreo ambulatorio de presión arterial (ABPM) (MAPA): esta prueba consiste en medir la PA a lo largo de un día completo. Para esto se usa un brazalete que se coloca en el brazo del paciente y este, de manera automática, se infla cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 20 minutos en el día y en la noche cada 40 minutos), de manera tal que las cifras recolectadas quedan guardadas para su posterior análisis por parte del médico tratante. (11)
  2. Monitoreo domiciliario de presión arterial (HBPM): en este caso el propio paciente será el responsable de las tomas de PA siempre y cuando se tenga la posibilidad y recurso económico de obtener un esfingomanómetro que, en este caso, la AHA recomienda el uso de un dispositivo con un brazalete que rodee la parte superior del brazo, esto debido a que los que miden la PA en la muñeca pueden arrojar cifras erróneas. (12)

Estas dos formas de medición de PA permiten detectar, tal y como establece la AHA, dos escenarios donde el valor de PA no es el que realmente tiene el paciente: la HTA de bata blanca, donde en la consulta la PA está ≥130/80 mmHg pero con MAPA/HBPM sale en cifras por debajo de 130/80 mmHg, y, por otro lado, también permite detectar la HTA enmascarada, donde ocurre lo contrario, es decir, el paciente sale con cifras normales en consulta pero con MAPA/HBPM está en cifras de HTA. (4)

Por otro lado, en el caso de crisis hipertensiva todo debe ir orientado en esclarecer la presencia o no de daño a órgano blanco por lo que se puede solicitar, por ejemplo, análisis de sangre y de orina (en este punto también es importante preguntarle al paciente si está orinando como normalmente lo hace o si ha habido una disminución importante, es decir, oliguria o, en el peor de los casos, anuria, ya que esto refleja y orienta a falla renal), electrocardiograma (a valorar algún trastorno del ritmo, síndromes coronarios, etc.), estudios de imagen como radiografía de tórax, tomografías computarizadas, ecocardiograma (para evaluar corazón, vasos sanguíneos, cerebro, etc.). (5) (10)

No hay que dejar de lado dos aspectos importantes: primero, que se tienen que evaluar pulsos distales, ya que un retraso radio-radial o radio-femoral podría sugerir disección aórtica, también pulsos ausentes o disminuidos podrían orientar a obstrucción o ruptura vascular; y segundo, se debe hacer un adecuado examen oftalmológico con un buen fondo de ojo para descartar retinopatía, que se puede presentar con hemorragias en forma de llama, manchas de algodón y papiledema. (10)

Tratamiento

Se puede dividir en dos: tratamiento no farmacológico y farmacológico.

Tratamiento no farmacológico

Dieta

  • Se debe disminuir la ingesta de sodio e incrementar dieta rica en potasio, por lo que se debe limitar el consumo de alimentos prefabricados, embutidos, consumir máximo 1500 mg de sodio al día o menos e incrementar granos, cereales integrales, frutas y verduras. También hay que moderar el consumo de café y té.
  • Respecto al alcohol se debe reducir según sexo, de tal manera que en hombres debe ser máximo 30 g/día y en mujeres 20 g/día. Dicho de otra manera, se sugiere limitar a una copa por día para mujeres y dos para hombres, teniendo en cuenta que una copa equivale a 12 onzas líquidas (354 mililitros) de cerveza, 5 onzas (147 mililitros) de vino o 1,5 onzas (44 mililitros) de licor con graduación de 80 grados. (13) (9)

Actividad física

  • Realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana, por ejemplo, caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar, entre otros, va a generar gran impacto en evitar el avance hacia HTA, y en caso de que el paciente ya tenga esta enfermedad, se logrará una reducción en las cifras arteriales que, dicho sea de paso, se desconoce con exactitud cuánto va a reducir los valores, pero se estima que se puede llegar a reducir entre 4-10 mmHg la PA sistólica y entre 5-8 mmHg la PA diastólica (14), y también se calcula que por kilo de peso reducido la PA disminuye de 1,3 a 1,6 mmHg.
  • En pacientes cuyo IMC sea superior a 27 se recomienda perder mínimo 4 kg. (13)

Suspender hábito tabáquico

Estrés

  • En muchas ocasiones el estrés es inevitable por lo que hay que saber sobrellevarlo con un adecuado descanso (se recomienda de 7-9 horas de sueño por noche), relajación física y psíquica, meditación. (13) (9)

Tratamiento farmacológico

En este apartado solo se va a mencionar el manejo de HTA como tal, ya que se hará énfasis en el tratamiento de la crisis hipertensiva.

Tratamiento HTA (4)

Tal y como se establece en las guías AHA 2025, los fármacos que se recomiendan usar como primera línea son:

  • Diuréticos tiazídicos
  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)
  • Bloqueadores de receptores de angiotensina II
  • Bloqueadores de canales de calcio de acción prolongada

También se aconseja que en pacientes con HTA grado 2 se debe considerar terapia combinada inicial en una sola píldora.

Tratamiento de crisis hipertensiva

Lo primero que hay que establecer es el contexto en el que se encuentra ya que el abordaje entre una urgencia y emergencia hipertensiva es distinto.

Urgencia hipertensiva

Por lo general el manejo de los pacientes con una urgencia hipertensiva no necesita ser a nivel intrahospitalario y lo que se hace es un ajuste del tratamiento crónico (aumentar dosis o adicionar más tratamiento) con un seguimiento estricto de PA de forma ambulatoria. Lo anterior se basa en que se ha demostrado que la disminución rápida de la PA en estos pacientes no mejora los resultados y, en vez de mejorar al paciente, este puede salir perjudicado ya que se puede llegar a generar un importante compromiso de la perfusión de los órganos. (10)

Emergencia hipertensiva

En el caso de la emergencia hipertensiva el principal objetivo es limitar, en la medida de lo posible, el daño a órgano blanco, lo cual se logra reduciendo, de manera controlada, la PA. Para poder lograr esto se utilizan antihipertensivos intravenosos con estricto control hemodinámico. (10)

Ciertamente la elección del medicamento y la PA meta van a depender del contexto específico en que se encuentre; sin embargo, las normas actuales sugieren que en la mayoría de los casos la PA no debería reducirse más de un 25% en la primera hora, seguida de una reducción gradual de presión arterial sistólica a menos de 160/120 mm Hg durante las siguientes 2 a 6 horas en pacientes hemodinámicamente estables, y por último se podría disminuir a 130-140 mmHg en las siguientes 24-48 horas. (10)

Fármacos (15)

Nitratos → proporcionan óxido nítrico que induce vasodilatación tanto de arteriolas como de venas.

  • Nitroprusiato
    • Inicio de acción en minutos o menos y cuando se suspende su efecto desaparece en 10 minutos o menos.
    • Puede dar una caída repentina y drástica de la PA por lo que se requiere vigilancia estricta de constantes vitales.
    • Dosis: 0,25 a 0,5 mcg/kg por minuto.
    • Dosis máxima: 8 a 10 mcg/kg por minuto (nunca dar 10 mcg/kg/min por más de 10 minutos).
    • Efectos adversos: este medicamento se metaboliza en cianuro por lo que puede haber toxicidad por cianuro que se puede manifestar en las primeras 4 horas de inicio de tratamiento con alteración del sensorio, acidosis láctica y puede ser fatal; disminución en perfusión coronaria, renal y cerebral (dosis dependiente).
    • Contraindicado en embarazo y alteración de función renal.
  • Nitroglicerina
    • Efecto vasodilatador es mayor a nivel venoso que arterial.
    • Menor eficacia antihipertensiva.
    • Útil en pacientes con enfermedad arterial coronaria sintomática y los que poseen bypass.
    • Inicio de acción: 2-5 minutos.
    • Duración: 5-10 minutos.
    • Dosis: 5 mcg/min.
    • Dosis máxima: 100 mcg/min.
    • Efectos adversos: cefalea (por vasodilatación), taquicardia (por activación simpática refleja).

Bloqueadores de los canales de calcio

  • Nicardipino
    • Similar a nifedipina.
    • Dosis: 5 mg/hora.
    • Dosis máxima: 15 mg/hora.
    • Mejor perfil de seguridad y tiene un efecto antihipertensivo similar al nitroprusiato.
    • Limitaciones: inicio de acción prolongado que dificulta una titulación rápida; vida media de eliminación prolongada de aproximadamente 3,6 horas.

Agentes bloqueantes adrenérgicos

  • Labetalol
    • Es un bloqueador beta y alfa adrenérgico.
    • Inicio de acción muy rápido: 5 minutos o menos.
    • Menos efecto antihipertensivo si se compara con nicardipino.
    • Seguro en cardiópatas porque no aumenta la frecuencia cardiaca.
    • Evitar en asma, EPOC, insuficiencia cardiaca, bradicardias, bloqueos auriculoventriculares de alto grado.
    • Dosis inicial 20 mg seguida de 20-80 mg cada 10 minutos.
    • Dosis máxima: 300 mg.
    • Velocidad de infusión: 0,5 a 2 mg/min.
  • Esmolol
    • Betabloqueador.
    • Efecto casi inmediato.
    • Vida media corta: 9 minutos.
    • Duración corta: 30 minutos.
    • Permite titulaciones rápidas.

Otros agentes

  • Hidralazina
    • No es tan preferido.
    • Vasodilatador arterial con casi nulo efecto venoso.
    • Cuidado en cardiópatas.
    • Se debe dar un betabloqueador simultáneamente para disminuir estimulación simpática refleja.
    • Es más usado, según evidencia, en embarazadas aunque puede reducir flujo sanguíneo útero placentario.
    • Dosis: 10 mg.
    • Dosis máxima: 20 mg.
    • Puede haber caída repentina de PA que inicia a los 10-20 minutos de haberlo dado y dura 2-4 horas.

Por otro lado, en cuanto a los antihipertensivos orales, estos sí reducen la presión arterial pero no a la misma velocidad que los fármacos parenterales, es decir, son más lentos, por lo que se van a usar única y exclusivamente cuando no se tengan opciones de tratamiento intravenoso.

Complicaciones (16) (10)

Las complicaciones dentro del contexto de emergencia hipertensiva van a depender del órgano blanco que se está viendo afectado, por lo que se mencionan un listado de posibles sistemas afectos con sus posibles repercusiones:

  1. Sistema cardiovascular: infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardiaca, disección aórtica.
  2. Sistema nervioso central: ictus isquémico o hemorrágico, encefalopatía hipertensiva.
  3. Sistema renal: lesión renal aguda.
  4. Sistema ocular: retinopatía hipertensiva que puede evolucionar a ceguera.
  5. Embarazo: eclampsia, síndrome de HELLP, desprendimiento placentario.

Conclusión

La hipertensión sigue siendo un gran desafío para la salud pública mundial y nacional no solo por su gran prevalencia sino también por su tan peculiar carácter silencioso y la relación con complicaciones cardiovasculares, cerebrovasculares y renales que pueden llegar a ser fatales.

El hecho de comprender y tener claras las definiciones expuestas en este artículo son de suma importancia no solo para un simple concepto teórico, sino que esto es lo que va a llevar al médico tratante a tomar las decisiones correctas en cuanto al manejo del paciente (siempre recordando que cada paciente es diferente y su tratamiento se debe individualizar), con el objetivo de que el desenlace sea lo más favorable posible.

Por otro lado, tal y como se mencionó, el abordaje de la hipertensión no es meramente farmacológico y no se debe limitar a esto; más bien se debe hacer un abordaje integral educando al paciente sobre los factores de riesgo y las consecuencias que se pueden llegar a tener si no se controlan o si no se hacen cambios a un estilo de vida saludable, ya que de esta manera se podría llegar a reducir las tan temidas complicaciones.

Por último, tanto los médicos que laboran en servicios de emergencias como los que no (por ejemplo los que laboran en atención primaria en consulta externa, EBAIS) deben tener un conocimiento actualizado sobre el manejo de la HTA según el contexto en que se esté, ya que no es posible, por ejemplo, que se sigan enviando pacientes a los servicios de emergencias con HTA crónica mal controlada o en urgencia hipertensiva solo por el «miedo» de ver una cifra de presión arterial elevada, por lo que debemos ser conscientes en esto y dejar de lado la ignorancia ya que de lo contrario se seguirán saturando los servicios de emergencias con pacientes que no lo ameritan y que llegan con falsas expectativas dadas por su médico tratante.

Bibliografía

  1. Salazar J. La República [Internet]. 2025 [citado 1 ene 2026]. Disponible en: https://www.larepublica.net
  2. Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2025 [citado 1 ene 2026]. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/23-09-2025-uncontrolled-high-blood-pressure-puts-over-a-billion-people-at-risk
  3. Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2025 [citado 1 ene 2026]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension
  4. Mendoza JJH. Cardioteca.com Actualidad y Formación Cardiovascular [Internet]. 2025 [citado 2 ene 2026]. Disponible en: https://www.cardioteca.com/hipertension-arterial/6698-guia-aha-acc-2025-hipertension-arterial-diagnostico-innovaciones-terapeuticas-y-control-intensivo.html
  5. Apollo Hospitals [Internet]. 2026 [citado 2 ene 2026]. Disponible en: https://www.apollohospitals.com/es/diseases-and-conditions/hypertensive-crisis
  6. Torres Pérez RF, Quinteros León MS, Pérez Rodríguez MR, Molina Toca EP, Ávila Orellana FM, Molina Toca SC, et al. Revista Latinoamericana de Hipertensión [Internet]. 2021 [citado 3 ene 2026]. Disponible en: https://www.revhipertension.com/rlh_4_2021/9_factores_riesgo_hipertensio_arterial.pdf
  7. National Heart, Lung and Blood Institute [Internet]. 2024 [citado 3 ene 2026]. Disponible en: https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/presion-arterial-alta/causas
  8. American Heart Association [Internet]. 2024 [citado 3 ene 2026]. Disponible en: https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure/know-your-risk-factors-for-high-blood-pressure
  9. Del Personal de Mayo Clinic. Mayo Clinic [Internet]. 2025 [citado 4 ene 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/high-blood-pressure/in-depth/high-blood-pressure/art-20046974
  10. Intisar A, William D A, Chauhan S, Muriam A. National Library of Medicine [Internet]. 2025 [citado 4 ene 2026]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507701/
  11. Gutiérrez Sotelo O, Bogantes Pereira E, Vásquez Torres G. Clínica de Diagnóstico Cardiovascular [Internet]. [citado 5 ene 2026]. Disponible en: https://clinicacardiovascularcr.com/monitoreo_de_la_presion_arterial.php
  12. Del Personal de Mayo Clinic. Mayo Clinic [Internet]. 2022 [citado 5 ene 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/high-blood-pressure/diagnosis-treatment/drc-20373417
  13. García Andrés I, Ponce Lázaro MJ, Lozano Alonso S, Muñoz Solera C, Sisamon Marco I, Delgado Guerrero B. Revista Sanitaria de Investigación [Internet]. 2021 [citado 5 ene 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/tratamiento-no-farmacologico-para-la-hipertension-arterial/
  14. Del Personal de Mayo Clinic. Mayo Clinic [Internet]. 2025 [citado 5 ene 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/high-blood-pressure/in-depth/high-blood-pressure/art-20045206
  15. J Elliott W, Varon J. UpToDate [Internet]. 2026 [citado 30 ene 2026]. Disponible en: https://www.uptodate.com/contents/drugs-used-for-the-treatment-of-hypertensive-emergencies
  16. R. Weir M. Manual MSD Versión para Profesionales [Internet]. 2025 [citado 30 ene 2026]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-cardiovasculares/hipertensión/urgencias-y-emergencias-hipertensivas

Sobre los autores

Danny Castillo Alvarado. Hospital San Rafael de Alajuela, Alajuela, Costa Rica. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-4683-2588

Gerson Alberto Rojas Hernández. Cooperativa Autogestionaria de Servicios Integrales de Salud de Barva (COOPESIBA), Barva, Costa Rica. ORCID: https://orcid.org/0009-0004-3019-6515

Randall Valverde Ureña. Cooperativa Autogestionaria de Servicios Integrales de Salud de Barva (COOPESIBA), Barva, Costa Rica. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-8280-4672

Daniel Recinos Villanueva. Esterillos Urgent Care, Puntarenas, Costa Rica. ORCID: https://orcid.org/0009-0003-5947-2109

Autor de correspondencia: Danny Castillo Alvarado @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 21 de febrero de 2026

Fecha de aceptación: 31 de marzo de 2026

Fecha de publicación: 10 de abril de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0104

Conflictos de interés: ninguno

Consentimiento informado: No aplicable

Financiación: ninguna

Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Autor principal: Danny Castillo Alvarado

Vol. XXI; nº 7; 104

REVISIÓN

Hipertensión arterial y el manejo de la crisis hipertensiva en los servicios de emergencias

Arterial Hypertension and the Management of Hypertensive Crisis in Emergency Services

Danny Castillo Alvarado, Gerson Alberto Rojas Hernández, Randall Valverde Ureña, Daniel Recinos Villanueva

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 07 – Primera quincena de Abril de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 7; 104 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0104Cómo citar este artículo

Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

La hipertensión arterial se cataloga como una enfermedad crónica y silenciosa con alto riesgo de producir graves complicaciones. Su abordaje mezcla cambios en el estilo de vida y diferentes fármacos. Por otro lado, las crisis hipertensivas requieren atención rápida según su gravedad. El control adecuado y el abordaje personalizado son clave para prevenir daños y evitar saturar los servicios de emergencias.

Palabras clave

Hipertensión arterial; crisis hipertensiva; emergencia hipertensiva.

Abstract

Arterial Hypertension (HTN) is classified as a chronic and silent disease with a high risk of causing serious complications. Its management combines lifestyle changes and various medications. On the other hand, hypertensive crises require prompt attention depending on their severity. Proper control and personalized management are key to preventing damage and avoiding overwhelming emergency services.

Keywords

Arterial hypertension; hypertensive crisis; hypertensive emergency.

Introducción

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad que se cataloga como crónica no transmisible y silenciosa aumentando de manera significativa el riesgo de infartos, eventos cerebrovasculares y defunciones. (1)

Esta enfermedad continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y su prevalencia sigue en aumento con el paso de los años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el año 2024 se estima habían cerca de 1400 millones de personas entre los 30 a 79 años con este padecimiento y, como si esto ya no fuera preocupante, se calculó que solo 1 de cada 5 presentaba HTA controlada, de tal forma que existe una gran cantidad de personas para nada despreciable que no se toma su enfermedad con la seriedad del caso y omite su control respectivo, mientras que por otro lado se establece que hay alrededor de 600 millones de adultos con HTA que desconocen su afección. (2) (3)

Costa Rica es un país donde la HTA también ha ido tomando fuerza con el paso del tiempo afectando alrededor del 32,4% de la población y se estima que por día se detectan 53 casos nuevos y lo que más preocupa es el poco control que tienen los pacientes de su enfermedad, ya que se cree que de cada 10 pacientes solo seis tienen un control adecuado. (1)

En el contexto de los servicios de emergencias, un manejo inadecuado de la HTA, en específico, de crisis hipertensivas pueden tener consecuencias catastróficas, por lo que el objetivo de este artículo radica en tener claro las definiciones y métodos diagnósticos, tratamientos de HTA y el manejo de las crisis hipertensivas basándose en bibliografía actualizada, esto con el fin de asegurar una atención más segura y protocolizada a los pacientes.

Definiciones

En primera instancia, para lograr un buen entendimiento del tema, se deben tener claras la definición tanto de HTA como de Crisis Hipertensiva.

Tal y como lo establecen las Guías AHA 2025, el diagnóstico de HTA se hace cuando se presentan cifras tensionales ≥ 130/80 mmHg en dos o más mediciones tomadas de manera adecuada en momentos diferentes. (4)

Por otro lado, la Crisis Hipertensiva se define como una elevación rápida y grave de la presión arterial con cifras que suelen estar por ≥180/120. Estas se van a clasificar en 2 tipos que son la Urgencia Hipertensiva donde se van a tener cifras de presión arterial (PA) a los valores ya dichos, pero no hay datos que sugieran daños inmediatos a órgano blanco, y la Emergencia Hipertensiva donde de igual manera la PA tiene estos valores pero en este caso sí va a haber daño agudo a órgano blanco como lo es el corazón, cerebro, visión o grandes vasos. (4) (5)

Factores de riesgo (6) (7) (8)

Los factores de riesgo se pueden colocar en 2 grandes grupos: modificables y no modificables.

Factores de riesgo modificables

Dentro de este grupo se encuentran los siguientes:

  1. Obesidad y sedentarismo: personas con una pésima alimentación basada en grasas, sal, azúcares y sin ejercicio van a incrementar las posibilidades de padecer HTA. Otro aspecto importante para tener en cuenta es la circunferencia abdominal, ya que a mayor medida mayor riesgo de HTA. Los valores establecidos en hombres son cifras superiores a 40 pulgadas (102 cm) y en mujeres 35 pulgadas (89 cm). (9)
  2. Consumo de tabaco: el tabaco, a grandes rasgos, va a aumentar el riesgo de padecer ateroesclerosis por daño al endotelio vascular, aumento de colesterol y resistencia a la insulina; todo esto, con el paso del tiempo, hace que la persona se encamine a padecer HTA.
  3. Consumo de alcohol/cafeína: por un lado el alcohol puede llegar a generar activación simpática central produciendo HTA y la cafeína puede precipitar cuadros agudos de HTA.
  4. Estrés.

Factores de riesgo no modificables

  1. Antecedentes heredofamiliares: se refiere a personas que están propensas a tener HTA por el hecho de que tienen familiares que lo padecen, más si son de primer grado.
  2. Sexo: se ha visto que los hombres son más propensos que las mujeres y en estas el riesgo es aún mayor cuando están en el periodo postmenopáusico.
  3. Raza: personas de raza negra están más predispuestas a desarrollar la enfermedad.
  4. Edad: la edad avanzada, especialmente mayores de 45 años, hace que el sistema arterial sea más propenso al endurecimiento y engrosamiento lo que lleva a una dificultad en el flujo sanguíneo y, finalmente, a HTA.

Clínica

Es común encontrar pacientes hipertensos o incluso en urgencia hipertensiva total y completamente asintomáticos o con síntomas muy inespecíficos como discreta cefalea, mialgias, artralgias, ansiedad. Por otro lado, cuando se está ante una emergencia hipertensiva sí se van a presentar síntomas los cuales van a depender del órgano blanco que se está viendo afectado, de tal manera que puede haber cefalea intensa, alteración del estado de conciencia, alteraciones visuales, dolor torácico, disnea, náuseas, vómitos, paresias, parestesias, epistaxis. (10)

Diagnóstico

Primeramente, lo que se debe hacer es una historia clínica completa donde se van a colocar antecedentes personales patológicos, antecedentes personales no patológicos, consumo de sustancias ilícitas, antecedentes heredofamiliares, medicamentos, entre otros, y luego hacer un adecuado examen físico por órganos y sistemas.

Luego, para poder hacer diagnóstico de HTA, la AHA recomienda dos maneras en que se puede medir la presión arterial (PA):

  1. Monitoreo ambulatorio de presión arterial (ABPM) (MAPA): esta prueba consiste en medir la PA a lo largo de un día completo. Para esto se usa un brazalete que se coloca en el brazo del paciente y este, de manera automática, se infla cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 20 minutos en el día y en la noche cada 40 minutos), de manera tal que las cifras recolectadas quedan guardadas para su posterior análisis por parte del médico tratante. (11)
  2. Monitoreo domiciliario de presión arterial (HBPM): en este caso el propio paciente será el responsable de las tomas de PA siempre y cuando se tenga la posibilidad y recurso económico de obtener un esfingomanómetro que, en este caso, la AHA recomienda el uso de un dispositivo con un brazalete que rodee la parte superior del brazo, esto debido a que los que miden la PA en la muñeca pueden arrojar cifras erróneas. (12)

Estas dos formas de medición de PA permiten detectar, tal y como establece la AHA, dos escenarios donde el valor de PA no es el que realmente tiene el paciente: la HTA de bata blanca, donde en la consulta la PA está ≥130/80 mmHg pero con MAPA/HBPM sale en cifras por debajo de 130/80 mmHg, y, por otro lado, también permite detectar la HTA enmascarada, donde ocurre lo contrario, es decir, el paciente sale con cifras normales en consulta pero con MAPA/HBPM está en cifras de HTA. (4)

Por otro lado, en el caso de crisis hipertensiva todo debe ir orientado en esclarecer la presencia o no de daño a órgano blanco por lo que se puede solicitar, por ejemplo, análisis de sangre y de orina (en este punto también es importante preguntarle al paciente si está orinando como normalmente lo hace o si ha habido una disminución importante, es decir, oliguria o, en el peor de los casos, anuria, ya que esto refleja y orienta a falla renal), electrocardiograma (a valorar algún trastorno del ritmo, síndromes coronarios, etc.), estudios de imagen como radiografía de tórax, tomografías computarizadas, ecocardiograma (para evaluar corazón, vasos sanguíneos, cerebro, etc.). (5) (10)

No hay que dejar de lado dos aspectos importantes: primero, que se tienen que evaluar pulsos distales, ya que un retraso radio-radial o radio-femoral podría sugerir disección aórtica, también pulsos ausentes o disminuidos podrían orientar a obstrucción o ruptura vascular; y segundo, se debe hacer un adecuado examen oftalmológico con un buen fondo de ojo para descartar retinopatía, que se puede presentar con hemorragias en forma de llama, manchas de algodón y papiledema. (10)

Tratamiento

Se puede dividir en dos: tratamiento no farmacológico y farmacológico.

Tratamiento no farmacológico

Dieta

  • Se debe disminuir la ingesta de sodio e incrementar dieta rica en potasio, por lo que se debe limitar el consumo de alimentos prefabricados, embutidos, consumir máximo 1500 mg de sodio al día o menos e incrementar granos, cereales integrales, frutas y verduras. También hay que moderar el consumo de café y té.
  • Respecto al alcohol se debe reducir según sexo, de tal manera que en hombres debe ser máximo 30 g/día y en mujeres 20 g/día. Dicho de otra manera, se sugiere limitar a una copa por día para mujeres y dos para hombres, teniendo en cuenta que una copa equivale a 12 onzas líquidas (354 mililitros) de cerveza, 5 onzas (147 mililitros) de vino o 1,5 onzas (44 mililitros) de licor con graduación de 80 grados. (13) (9)

Actividad física

  • Realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana, por ejemplo, caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar, entre otros, va a generar gran impacto en evitar el avance hacia HTA, y en caso de que el paciente ya tenga esta enfermedad, se logrará una reducción en las cifras arteriales que, dicho sea de paso, se desconoce con exactitud cuánto va a reducir los valores, pero se estima que se puede llegar a reducir entre 4-10 mmHg la PA sistólica y entre 5-8 mmHg la PA diastólica (14), y también se calcula que por kilo de peso reducido la PA disminuye de 1,3 a 1,6 mmHg.
  • En pacientes cuyo IMC sea superior a 27 se recomienda perder mínimo 4 kg. (13)

Suspender hábito tabáquico

Estrés

  • En muchas ocasiones el estrés es inevitable por lo que hay que saber sobrellevarlo con un adecuado descanso (se recomienda de 7-9 horas de sueño por noche), relajación física y psíquica, meditación. (13) (9)

Tratamiento farmacológico

En este apartado solo se va a mencionar el manejo de HTA como tal, ya que se hará énfasis en el tratamiento de la crisis hipertensiva.

Tratamiento HTA (4)

Tal y como se establece en las guías AHA 2025, los fármacos que se recomiendan usar como primera línea son:

  • Diuréticos tiazídicos
  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)
  • Bloqueadores de receptores de angiotensina II
  • Bloqueadores de canales de calcio de acción prolongada

También se aconseja que en pacientes con HTA grado 2 se debe considerar terapia combinada inicial en una sola píldora.

Tratamiento de crisis hipertensiva

Lo primero que hay que establecer es el contexto en el que se encuentra ya que el abordaje entre una urgencia y emergencia hipertensiva es distinto.

Urgencia hipertensiva

Por lo general el manejo de los pacientes con una urgencia hipertensiva no necesita ser a nivel intrahospitalario y lo que se hace es un ajuste del tratamiento crónico (aumentar dosis o adicionar más tratamiento) con un seguimiento estricto de PA de forma ambulatoria. Lo anterior se basa en que se ha demostrado que la disminución rápida de la PA en estos pacientes no mejora los resultados y, en vez de mejorar al paciente, este puede salir perjudicado ya que se puede llegar a generar un importante compromiso de la perfusión de los órganos. (10)

Emergencia hipertensiva

En el caso de la emergencia hipertensiva el principal objetivo es limitar, en la medida de lo posible, el daño a órgano blanco, lo cual se logra reduciendo, de manera controlada, la PA. Para poder lograr esto se utilizan antihipertensivos intravenosos con estricto control hemodinámico. (10)

Ciertamente la elección del medicamento y la PA meta van a depender del contexto específico en que se encuentre; sin embargo, las normas actuales sugieren que en la mayoría de los casos la PA no debería reducirse más de un 25% en la primera hora, seguida de una reducción gradual de presión arterial sistólica a menos de 160/120 mm Hg durante las siguientes 2 a 6 horas en pacientes hemodinámicamente estables, y por último se podría disminuir a 130-140 mmHg en las siguientes 24-48 horas. (10)

Fármacos (15)

Nitratos → proporcionan óxido nítrico que induce vasodilatación tanto de arteriolas como de venas.

  • Nitroprusiato
    • Inicio de acción en minutos o menos y cuando se suspende su efecto desaparece en 10 minutos o menos.
    • Puede dar una caída repentina y drástica de la PA por lo que se requiere vigilancia estricta de constantes vitales.
    • Dosis: 0,25 a 0,5 mcg/kg por minuto.
    • Dosis máxima: 8 a 10 mcg/kg por minuto (nunca dar 10 mcg/kg/min por más de 10 minutos).
    • Efectos adversos: este medicamento se metaboliza en cianuro por lo que puede haber toxicidad por cianuro que se puede manifestar en las primeras 4 horas de inicio de tratamiento con alteración del sensorio, acidosis láctica y puede ser fatal; disminución en perfusión coronaria, renal y cerebral (dosis dependiente).
    • Contraindicado en embarazo y alteración de función renal.
  • Nitroglicerina
    • Efecto vasodilatador es mayor a nivel venoso que arterial.
    • Menor eficacia antihipertensiva.
    • Útil en pacientes con enfermedad arterial coronaria sintomática y los que poseen bypass.
    • Inicio de acción: 2-5 minutos.
    • Duración: 5-10 minutos.
    • Dosis: 5 mcg/min.
    • Dosis máxima: 100 mcg/min.
    • Efectos adversos: cefalea (por vasodilatación), taquicardia (por activación simpática refleja).

Bloqueadores de los canales de calcio

  • Nicardipino
    • Similar a nifedipina.
    • Dosis: 5 mg/hora.
    • Dosis máxima: 15 mg/hora.
    • Mejor perfil de seguridad y tiene un efecto antihipertensivo similar al nitroprusiato.
    • Limitaciones: inicio de acción prolongado que dificulta una titulación rápida; vida media de eliminación prolongada de aproximadamente 3,6 horas.

Agentes bloqueantes adrenérgicos

  • Labetalol
    • Es un bloqueador beta y alfa adrenérgico.
    • Inicio de acción muy rápido: 5 minutos o menos.
    • Menos efecto antihipertensivo si se compara con nicardipino.
    • Seguro en cardiópatas porque no aumenta la frecuencia cardiaca.
    • Evitar en asma, EPOC, insuficiencia cardiaca, bradicardias, bloqueos auriculoventriculares de alto grado.
    • Dosis inicial 20 mg seguida de 20-80 mg cada 10 minutos.
    • Dosis máxima: 300 mg.
    • Velocidad de infusión: 0,5 a 2 mg/min.
  • Esmolol
    • Betabloqueador.
    • Efecto casi inmediato.
    • Vida media corta: 9 minutos.
    • Duración corta: 30 minutos.
    • Permite titulaciones rápidas.

Otros agentes

  • Hidralazina
    • No es tan preferido.
    • Vasodilatador arterial con casi nulo efecto venoso.
    • Cuidado en cardiópatas.
    • Se debe dar un betabloqueador simultáneamente para disminuir estimulación simpática refleja.
    • Es más usado, según evidencia, en embarazadas aunque puede reducir flujo sanguíneo útero placentario.
    • Dosis: 10 mg.
    • Dosis máxima: 20 mg.
    • Puede haber caída repentina de PA que inicia a los 10-20 minutos de haberlo dado y dura 2-4 horas.

Por otro lado, en cuanto a los antihipertensivos orales, estos sí reducen la presión arterial pero no a la misma velocidad que los fármacos parenterales, es decir, son más lentos, por lo que se van a usar única y exclusivamente cuando no se tengan opciones de tratamiento intravenoso.

Complicaciones (16) (10)

Las complicaciones dentro del contexto de emergencia hipertensiva van a depender del órgano blanco que se está viendo afectado, por lo que se mencionan un listado de posibles sistemas afectos con sus posibles repercusiones:

  1. Sistema cardiovascular: infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardiaca, disección aórtica.
  2. Sistema nervioso central: ictus isquémico o hemorrágico, encefalopatía hipertensiva.
  3. Sistema renal: lesión renal aguda.
  4. Sistema ocular: retinopatía hipertensiva que puede evolucionar a ceguera.
  5. Embarazo: eclampsia, síndrome de HELLP, desprendimiento placentario.

Conclusión

La hipertensión sigue siendo un gran desafío para la salud pública mundial y nacional no solo por su gran prevalencia sino también por su tan peculiar carácter silencioso y la relación con complicaciones cardiovasculares, cerebrovasculares y renales que pueden llegar a ser fatales.

El hecho de comprender y tener claras las definiciones expuestas en este artículo son de suma importancia no solo para un simple concepto teórico, sino que esto es lo que va a llevar al médico tratante a tomar las decisiones correctas en cuanto al manejo del paciente (siempre recordando que cada paciente es diferente y su tratamiento se debe individualizar), con el objetivo de que el desenlace sea lo más favorable posible.

Por otro lado, tal y como se mencionó, el abordaje de la hipertensión no es meramente farmacológico y no se debe limitar a esto; más bien se debe hacer un abordaje integral educando al paciente sobre los factores de riesgo y las consecuencias que se pueden llegar a tener si no se controlan o si no se hacen cambios a un estilo de vida saludable, ya que de esta manera se podría llegar a reducir las tan temidas complicaciones.

Por último, tanto los médicos que laboran en servicios de emergencias como los que no (por ejemplo los que laboran en atención primaria en consulta externa, EBAIS) deben tener un conocimiento actualizado sobre el manejo de la HTA según el contexto en que se esté, ya que no es posible, por ejemplo, que se sigan enviando pacientes a los servicios de emergencias con HTA crónica mal controlada o en urgencia hipertensiva solo por el «miedo» de ver una cifra de presión arterial elevada, por lo que debemos ser conscientes en esto y dejar de lado la ignorancia ya que de lo contrario se seguirán saturando los servicios de emergencias con pacientes que no lo ameritan y que llegan con falsas expectativas dadas por su médico tratante.

Bibliografía

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  2. Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2025 [citado 1 ene 2026]. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/23-09-2025-uncontrolled-high-blood-pressure-puts-over-a-billion-people-at-risk
  3. Organización Mundial de la Salud [Internet]. 2025 [citado 1 ene 2026]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension
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  16. R. Weir M. Manual MSD Versión para Profesionales [Internet]. 2025 [citado 30 ene 2026]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-cardiovasculares/hipertensión/urgencias-y-emergencias-hipertensivas

Sobre los autores

Danny Castillo Alvarado. Hospital San Rafael de Alajuela, Alajuela, Costa Rica. ORCID: 0009-0001-4683-2588

Gerson Alberto Rojas Hernández. Cooperativa Autogestionaria de Servicios Integrales de Salud de Barva (COOPESIBA), Barva, Costa Rica. ORCID: 0009-0004-3019-6515

Randall Valverde Ureña. Cooperativa Autogestionaria de Servicios Integrales de Salud de Barva (COOPESIBA), Barva, Costa Rica. ORCID: 0009-0001-8280-4672

Daniel Recinos Villanueva. Esterillos Urgent Care, Puntarenas, Costa Rica. ORCID: 0009-0003-5947-2109

Autor de correspondencia: Danny Castillo Alvarado @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 21 de febrero de 2026

Fecha de aceptación: 31 de marzo de 2026

Fecha de publicación: 10 de abril de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0104

Conflictos de interés: ninguno

Consentimiento informado: No aplicable

Financiación: ninguna

Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Castillo Alvarado D, Rojas Hernández GA, Valverde Ureña R, Recinos Villanueva D. Hipertensión arterial y el manejo de la crisis hipertensiva en los servicios de emergencias. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2026 [citado 4 Ago 2026]; XXI(7):104. Disponible en: https://doi.org/10.64396/v21-0104