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La simpatía en la Enfermería

La simpatía en la Enfermería

¡Qué enfermer@ tan simpátic@! Esta expresión la solemos emplear cuando estamos contentos con la asistencia recibida por parte de algún profesional de Enfermería.

Desde el punto de vista psicológico la simpatía funciona a través del componente afectivo de las actitudes, y la estrategia consiste en provocar un estado de ánimo positivo y asociarlo a un producto que se desea vender o a una persona a la que se desea promover, como en el caso de un candidato político. Cualquier cosa que se asocie a un estado de felicidad tiene garantizada su aceptación.

La simpatía en la Enfermería

–                      Autores:

  1. Óscar Avilés Garrido
  2. Mª Carmen Avilés Garrido
  3. Enfermero. Hospital Universitario Virgen del Rocío. Servicio de Cardiología. Sevilla
  4. Enfermera. Geriátrico. Espartinas. Sevilla

            En las situaciones de interacción en las que un agente de influencia trata de convencer a alguien también funciona extraordinariamente el provocar simpatía. Esto es probablemente debido a que se activa el motivo social básico de confianza.

            Existen tácticas de influencia basadas en el principio de simpatía, se puede describir de la siguiente forma “se es más proclive a las peticiones de los amigos y de las personas que nos resultan más agradables”. Las características que originan un aumento de simpatía que sentimos hacia otras personas son la cooperación, la semejanza, el atractivo físico y que nos elogien.

            En el caso de la cooperación, ésta favorece la mutua simpatía porque fomenta el contacto positivo con otras personas, y tendemos a confiar más en las personas con las que estamos familiarizados.

            El halago puede resultar un mecanismo demasiado obvio para obtener algo de otra persona y, por esa razón, puede resultar contraproducente si se exageran las alabanzas, ya que pondrían en guardia al blanco de influencia sobre las intenciones del persuasor.

            Un ambiente óptimo ayuda a los cuidados del paciente ya que éste tiene una percepción positiva sobre sus cuidados.

            Bibliografía:

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–                      Elena Gaviria Stewart, Isabel Cuadrado Guirado, Mercedes López Sáez. Introducción a la psicología social. Uned. 2009. Editorial Sanz y torres.

–                      Falcés, C., Briñol, P., Sierra, B., Becerra, A. y Alier, E. (2001). Validación de la escala de necesidad de cognición y aplicación al estudio del cambio de actitudes. Psicothema, 13, 647-653.