El origen de la Disciplina Enfermera: la profesionalización del cuidado

El origen de la Disciplina Enfermera: la profesionalización del cuidado

En el siguiente artículo profundizamos sobre el origen de la profesionalización de la actividad de cuidar iniciado en Europa en el siglo XIX y cómo, dentro de este contexto histórico sociocultural; aparece la primera teórica en Enfermería, Florence Nightingale, pionera del pensamiento científico y ético que da lugar a la Enfermería como disciplina propia.

El origen de la Disciplina Enfermera: la profesionalización del cuidado

AUTOR

Vanesa Garrido Valenciano. Diplomada Universitaria en Enfermería. Máster Universitario en Ciencias de la Enfermería, Universidad de Zaragoza.

RESUMEN

Hasta el siglo XIX, en la Europa Católica, la Enfermería estaba relacionada con las Órdenes religiosas, formadas por mujeres que no tenían apenas instrucción y aprendían su arte por experiencia práctica.

El proceso de reforma de la Enfermería comienza en Alemania, con la creación de la Escuela de las Diaconisas de Kaiserswerth en 1936. Sería allí, en 1944, donde se produce el encuentro entre Nightingale y la Enfermería, cuando al visitar la Escuela de Diaconisas fundada por Theodor Fliedner pensó que había recibido «el llamado de Dios» para este trabajo. A partir de ese momento iniciaría sus proyectos con absoluta dedicación a la Enfermería y lograría los avances que dieron lugar unas aportaciones muy relevantes para la Enfermería.

PALABRAS CLAVE: diaconisas de Kaiserswerth, Florence Nightingale, origen, Enfermería, disciplina.

CONTEXTO HISTÓRICO

El siglo XIX fue una época caracterizada por las grandes revoluciones, sociales y científicas. En Inglaterra comenzó la revolución industrial, dando lugar a la aparición de una clase social proletaria. En el campo de la medicina se produjeron grandes descubrimientos (la vacuna de la Viruela, y la detección de bacilos como el de la tuberculosis, el cólera o el paludismo…entre otros avances), Aparece el concepto de prevención, y comienza a nacer una nueva conciencia acerca de los derechos de la persona.

Todos estos cambios, avances y reformas también afectaron al campo de la Enfermería. Se inició un movimiento de interés público por el progreso de la Enfermería con distintas corrientes de pensamiento. Médicos, clero y ciudadanos filántropos abogaban por el establecimiento de sistemas de Enfermería de diferente naturaleza. Mientras unos defendían el sistema avalado por los aspectos religiosos, otros lo hacían pensando en enfermeras remuneradas, preparadas y auspiciadas por el poder civil.

Esta preocupación social dio como resultado una serie de cambios que llevaron a la reforma estable de la Enfermería. Fue el inicio de la Enfermería moderna y con él, la profesionalización de la actividad de cuidar. Intentan y consiguen la reforma, entre otros, el matrimonio Fliedner, Florence Nightingale y las órdenes surgidas de la Edad Moderna 1

DIACONISAS DE KAISERSWERTH

En el año 1936, el pastor luterano Teodoro Fliedner (1800-1864) funda en Alemania el Instituto de Diaconisas de Kaiserswerth.

En sus primeros años de labor social el pastor Fliedner se había dedicado a la reforma carcelaria. En 1822 fue nominado párroco de Kaiserswerth, así como encargado de una parroquia. Por entonces visitó Inglaterra y Holanda, se interesó en conocer las reformas realizadas en estos países y, tras su regreso a Kaiserswerth, entusiasmado por el conocimiento de las tareas que venía desempeñando Elizabeth Fry en materia carcelaria, fundó la asociación de Prisiones alemanas.

En 1822 se casó con Federica Munster. El matrimonio Fliedner se abocó especialmente en cambiar la situación de los enfermos. Creó un pequeño hospital con una escuela para capacitación de diaconisas protestantes. Su primera aspirante a diaconisa fue Gertrude Reichardt (1836), hija de un médico. Al año ingresaron otras seis mujeres.

El instituto de diaconisas tuvo tal aceptación que en 1840 se crearon dos casas más como hospitales anexos al primero de ellos, y en 1842 el hospital tenía más de doscientas camas. También se hizo necesario ampliar la casa que oficiaba la residencia.

La obra de Kaiserswerth se amplió a tal punto que su principal objetivo (cuidado de enfermos y formación de las diaconisas) se diversificó en otras variantes como atención a mujeres presas, ayuda a los pobres y cuidado de niños. Su importancia trascendió fronteras y comenzó a recibir visitantes interesados en conocer y estudiar los métodos utilizados en la formación de las nuevas diaconisas 2.

CARACTERÍSTICAS DE LA ESCUELA DE DIACONISAS DE KAISERSWERTH

Las principales características de la Escuela de Diaconisas de Kaiserswerth eran:

Se admitían jóvenes obreras, con 18 años como edad mínima, con cartas de recomendación de pastores y médicos, certificado de estado de salud e integridad moral.

No se requería hacer votos religiosos, solamente la promesa de trabajar por Cristo.

Residían en la llamada “Casa Madre”.

No recibían salario.

Cumplían tareas en hospitales, distritos, y podían brindar atención a enfermos privados, recibiendo en este caso remuneración por el trabajo particular. Dicha remuneración estaba destinada a contribuir al sustento de la institución.

Usaban uniforme de algodón azul, delantal blanco con peto y un cuello del vestido vuelto, cofia de muselina blanca con un vuelo fruncido alrededor de la cara, que se ataba al cuello con un gran lazo blanco.

Cuando no estaban en servicio cubrían la cabeza con un manto negro y cofia del mismo color.

Tenían un programa de educación general, combinado con Enfermería y trabajo doméstico. Las clases eran dictadas por un médico.

Cumplían una rotación por servicios clínicos en el hospital (en salas de hombres, mujeres, niños, salas de infecciosos, convalecientes y cuidados a diaconisas enfermas) y cuidados domiciliarios.

La enseñanza teórico-práctica incluía, además, aspectos de ética, doctrina religiosa y farmacología, exigiéndose realizar una prueba estatal y aprobar los exámenes, tras lo cual se recibía título de farmacéutica.

El programa tenía una duración de tres años y debían cumplir un periodo de prueba que duraba de tres meses a un año.

Las estudiantes estaban divididas por grupos (1º, 2º y 3º, que era considerado el de enfermera jefe).

Se debía obediencia incondicional al médico, que era el responsable de lo que ocurriera.

Todo el sistema se basaba en una fuerte disciplina profesional.

Se levantaban a las cinco de la mañana; trabajaban y estudiaban hasta las nueve de la noche.

En la casa debían lavar la ropa, realizar la limpieza, encargarse de la cocina, el jardín y la huerta, rotándose para cumplir con estas tareas de su residencia 3.

El impacto de Kaiserswerth se proyectó a otros países; y además, las condiciones de los hospitales y del cuidado de los enfermos mejoraron como resultado de la acción de personas socialmente destacadas, quienes tomaron conciencia de la reforma requerida y de la divulgación de los estudios estadísticos divulgados en esa época.

Las características de las practicas y los métodos de la enseñanza de la Enfermería evolucionaron lentamente y algunos países se mantuvieron sin mayores cambios hasta el surgimiento de la formación en instituciones cuya finalidad central era la educación 4.

FLORENCE NIGHTINGALE

Hija de una familia terrateniente adinerada, de Hampshire, nació en 1820. Su padre, William Nightingale de Embly Park, un hombre involucrado en el movimiento contra la esclavitud y un fiel creyente en que las mujeres, especialmente sus hijas, deberían obtener una buena educación. Florence estudió idiomas, religión, filosofía e historia y Matemática. Estos estudios influirían posteriormente en el desarrollo de su teoría de Enfermería. A los veintitrés años, Florence Nightingale informó a sus padres de la decisión de querer ser enfermera, pero se encontró con una sólida oposición de ellos, ya que la Enfermería se asociaba con mujeres de clase trabajadora.

En 1849, Florence se embarcó en un viaje cultural por Egipto y Grecia en el cual estudió la situación social de esos países. En el viaje de regreso visitó Kaiserswerth, en Alemania, y Florence conoció la Escuela de Diaconisas. El personal de la institución lo componían “diaconisas” instruidas por Fliedner y su esposa. A los treinta años Florence volvió a Kaiserswerth para recibir formación como enfermera, pese a la tenaz oposición de su familia 5.