Nota Informativa para la prevención de la Enfermedad Cerebro-vascular Isquémica

Nota Informativa para la prevención de la Enfermedad Cerebro-vascular Isquémica

El Accidente Vascular Encefálico (AVE) constituye junto con el Infarto del Miocardio y el Cáncer, en la mayoría de los países en vías de desarrollo o desarrollados, las primeras causas de muerte de la población. El AVE producido por isquemia propiamente dicha, es recurrente, por lo que puede prevenirse.

Nota Informativa para la prevención de la Enfermedad Cerebro-vascular Isquémica

Autores:

Dra. Gladys Rojas Reyes. Especialista de Segundo Grado en Angiología y Cirugía Vascular. Máster en Longevidad. Profesora Auxiliar de Cirugía.

Odaglys Pérez Borrego. Estudiante de sexto Año de la carrera de Medicina.

Hospital General Universitario “Abel Santamaría Cuadrado”. Pinar del Río. Cuba.

Resumen

La reducción de la mortalidad en algunos países desarrollados se debe al reconocimiento y el mejor control de factores de riesgo, en especial de la Hipertensión Arterial y establecer un tratamiento para la profilaxis de otros eventos vasculares posteriores.

En el presente trabajo los autores proponen una nota informativa con salida hacia la Atención Primaria de Salud para conocimiento de la población, además hacer sistemático el examen vásculo-cerebral por el médico de familia en los adultos, a fin de que se logre detectar precozmente la enfermedad oclusiva arterial, instaurar un tratamiento oportuno y lograr una disminución de la morbi-mortalidad e incapacidad de la Enfermedad Cerebro-vascular Isquémica.

Palabras Clave: Enfermedad Cerebro-vascular isquémica; Nota Informativa; Atención Primaria de Salud

Introducción

Las profundas transformaciones que han tenido lugar en la Salud Pública cubana en general, y la educación médica en particular, unido a los compromisos nacionales e internacionales en este campo, requieren trabajar cada vez más con estrategias integradoras que garanticen la calidad de la formación y desarrollo del capital humano en salud.

Los cambios que se han producido en la educación médica cubana en los últimos años, así como otras transformaciones en la educación superior en el país, hace que el compromiso sea más complejo, la necesidad de demostrar todos los días que cada innovación en el orden docente, investigativo, atencional o tecnológico, que se desarrolla en estos centros está produciendo el impacto y los resultados esperados, es una tarea que se debe asumir con todo el rigor y la prontitud que las condiciones ameritan.

La educación médica superior ha dado sobradas pruebas de su viabilidad a lo largo de los siglos y de su capacidad para transformarse y propiciar el cambio y el progreso de la sociedad. Dado el alcance y el ritmo de las transformaciones, la sociedad cada vez tiende más a fundarse en el conocimiento; razón de que la educación médica superior y la investigación se interrelacionen y formen hoy en día parte fundamental del desarrollo cultural, socioeconómico y ecológicamente sostenible de los individuos, las comunidades y las naciones. (1,2)

Se debe asegurar la formación y perfeccionamiento de los recursos humanos en salud. Formar un profesional de perfil amplio comprometido a preservar, mejorar y restablecer la salud del ser humano, con un alto sentido ético atendiendo a la cultura y sistema de valores del paciente, la familia y la comunidad. Brindará sus servicios tomando en cuenta la unidad biopsicosocial del ser humano desde una perspectiva integral, es decir, educativa, preventiva, curativa y de rehabilitación, así como la protección de grupos poblacionales específicos y la atención de problemas de salud con las tecnologías apropiadas, dirigidas a la persona, la familia, la comunidad y el medio. (3, 4)

 En 1984, las profundas concepciones de promoción de salud y de prevención de enfermedades, así como el concepto de la atención primaria de salud (APS), favorecieron el desarrollo de este modelo de atención en Cuba y la introducción del médico y la enfermera de la familia. (4) Surge así la concepción del especialista en medicina general integral, formado en los propios escenarios de la atención primaria de salud. Esto conllevó a una valoración de cambios en el diseño curricular de la carrera de Medicina, con el inicio de un grupo de asignaturas que tributan a la formación del médico general básico. (5)

Se definió al médico general básico como un médico de perfil amplio, orientado a la atención primaria, identificándolo como el tipo de médico que necesitaba el país. En esta misma década en Cuba se desarrollaron los policlínicos que llevaron adelante junto a sus consultorios el programa del médico y la enfermera de la familia. (6, 3)

Entre las primeras causas de muerte de la población, en la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo, se encuentran el Accidente Vascular Encefálico, el Infarto Agudo del Miocardio y el Cáncer. La Enfermedad Cerebro-vascular es la tercera causa de muerte en Cuba, con una tasa de mortalidad que se ha venido incrementando desde 1996, además de ser una de las primeras causa de años de vida potencialmente perdidos, superada sólo por los tumores malignos. Dentro de las enfermedades del sistema nervioso central ocupa el primer lugar en mortalidad, segunda causa de hospitalización en mayores de 60 años y la mayoría de los pacientes rebasan los 65 años. (7)

En las últimas décadas en algunos países desarrollados, la mortalidad por Enfermedades Vasculares ha descendido. Ello se debe no solo a la aparición de nuevos medicamentos, de técnicas diagnósticas y de tratamiento quirúrgico, de desarrollo de la prevención sobre todo secundaria y terciaria; sino también a una mayor divulgación a la población a través del médico general básico en su comunidad. (8)

Por lo que el objetivo de este trabajo fue proponer la divulgación en las áreas de Atención Primaria de Salud de una nota informativa, sobre ¿Cómo evitar la invalidez y la muerte por Enfermedad Cerebro- vascular?

Desarrollo

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Accidentes Cerebro-vasculares, son «signos clínicos de desarrollo rápido de una perturbación focal de la función cerebral de origen presumiblemente vascular y de más de 24 horas de duración», quedando incluidos en esta definición la mayoría de los casos de infarto cerebral, hemorragia cerebral y hemorragia subaracnoidea, pero se excluyen aquellos casos en que la recuperación se produce dentro de las 24 horas. (9)