Síndrome del túnel carpiano

Síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel del carpo (STC) se define como el atrapamiento del nervio mediano en el túnel del carpo, que está formado por el retináculo flexor y los huesos del carpo. Se asocia con traumatismos ocupacionales repetitivos, artritis reumatoide, embarazo, acromegalias, fracturas de muñeca, y otras condiciones, si bien en el 15 % de los casos es idiopático.

AUTORES: Óscar Páez Ruiz, DUE Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

                    Isabel Ortiz Ramírez, DUE Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

                    María José Álvarez Padilla, DUE Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

INTRODUCCIÓN

El síndrome del túnel del carpo (STC) se define como el atrapamiento del nervio mediano en el túnel del carpo, que está formado por el retináculo flexor y los huesos del carpo. Se asocia con traumatismos ocupacionales repetitivos, artritis reumatoide, embarazo, acromegalias, fracturas de muñeca, y otras condiciones, si bien en el 15 % de los casos es idiopático.

El nervio mediano viaja desde el antebrazo hacia el interior de la mano a través de este túnel en la muñeca. El nervio mediano controla las sensaciones en el lado palmar de los dedos pulgar, índice y medio. El nervio también controla los músculos alrededor de la base del pulgar. Los tendones que flexionan los dedos de la mano también viajan a través del túnel carpiano. Estos tendones se llaman tendones flexores.

El túnel carpiano protege al nervio mediano y los tendones flexores que flexionan los dedos y el pulgar. El edema o la tenosinovitis de los tendones flexores pueden provocar un mayor volumen en el túnel carpiano desencadenando los signos y síntomas que le caracterizan.

En general, el paciente presenta dolor y parestesias en la cara ventral de la mano, dedos pulgar, índice y medio, y en parte del dedo anular. El dolor es de tipo “quemazón”, con empeoramiento y parestesias nocturnas, y se agudiza también al efectuar determinadas actividades, como sujetar el volante para conducir, o sujetar un libro para leer. La pérdida de sensibilidad en la distribución del nervio mediano puede ocasionar una sensación de torpeza al caérsele algún objeto de la mano. La compresión prolongada del nervio mediano conduce a pérdida sensorial permanente, déficit motor y atrofia de la musculatura.

Aunque las sensaciones de dolor pueden indicar otras condiciones, el síndrome del túnel carpiano es de las neuropatías por compresión más comunes y ampliamente conocidas en las cuales se comprimen o se traumatizan los nervios periféricos del cuerpo. Normalmente la presión dentro del túnel del Carpio es de 7-8 mm Hg, pero en situaciones de patología alcanza hasta 30 mm Hg; a esta presión ya hay disfunción. Cuando la muñeca se flexiona o se extiende la presión puede aumentar hasta 90 mm Hg o más, lo que ocasiona isquemia en el vaso nervorum. Esto puede llevar a un ciclo vicioso, al aparecer edema vasogénico, aumentando más la presión intratúnel.

El STC es la neuropatía compresiva con mayor prevalencia. La incidencia de éste síndrome se sitúa entre el 0,1 % y el 10 %. La incidencia aumenta con la edad para los hombres, así como en las mujeres con edades comprendidas entre 45 y 54 años. La prevalencia en la vejez es cuatro veces superior en las mujeres que en los hombres. La edad está considerada un factor de riesgo para el deslizamiento y conducción del nervio mediano.

PALABRAS CLAVE

Disfunción del nervio mediano; Compresión del nervio mediano; Neuropatía mediana.

CAUSAS

Muchas cosas contribuyen al desarrollo del síndrome del túnel carpiano:

  • La herencia es el factor más importante, los túneles carpianos son más pequeños en algunas personas y este rasgo puede repetirse en las familias.
  • El uso de la mano con el paso del tiempo puede jugar un papel.
  • Cambios hormonales relacionados al embarazo pueden jugar un papel.
  • La edad: la enfermedad ocurre más frecuentemente en personas mayores.
  • Condiciones médicas, incluyendo diabetes, artritis reumatoide y desequilibrio de la glándula tiroides pueden jugar un papel.

Típicamente, los síntomas relacionados con la presión del nervio mediano en el túnel del carpo son secundarios a la inflamación de los tendones flexores. Puede estar comúnmente asociado con el uso excesivo como actividades repetitivas como escribir excesivamente, o utilizar el ratón del ordenador, pero hay pocas pruebas de que la actividad repetitiva sea causa directa del Síndrome del túnel carpiano.

Los problemas mecánicos pueden ser un factor que contribuye al trauma de la muñeca, tales como torceduras y el uso de herramientas de vibración como un martillo de demolición, generando en consecuencia el Síndrome del túnel del carpo. El dolor nocturno también puede estar asociada con posiciones del pulgar y de las manos. Al dormir, si la muñeca se mantiene en una posición sostenida de flexión, puede ocurrir que se pellizque el nervio mediano.

Hay factores que van a predisponer a padecer el síndrome del túnel carpiano. Las mujeres tienen tres veces más probabilidades de sufrirlo.

Otro aspecto, es que algunas personas simplemente nacen con un túnel del carpo estrecho, lo que facilita a los nervios a que se vean comprimidos. Otros factores como la retención de agua (por ejemplo, durante el embarazo), una hiperactividad de la glándula pituitaria, el uso repetido de los equipos de vibración, la artritis reumatoide y el hipotiroidismo pueden ser contribuyentes importantes en el desarrollo del Síndrome del túnel del carpo. Por desgracia, a veces no hay una causa conocida, lo que dificulta el tratamiento.

Otros factores que pueden llevar al síndrome del túnel carpiano incluyen:

  • Alcoholismo
  • Fracturas de huesos y artritis de la muñeca
  • Quiste o tumor que crece en la muñeca
  • Infecciones
  • Obesidad
  • Líquidos adicionales que se acumulan en el cuerpo durante el embarazo o la menopausia
  • Artritis reumatoidea
  • Enfermedades que causan depósitos anormales de proteína en el cuerpo (amiloidosis).

SÍNTOMAS

Los síntomas más comunes del síndrome del túnel carpiano incluyen:

  • Adormecimiento, hormigueos y dolor en la mano
  • Una sensación de descarga eléctrica, sobre todo en los dedos pulgar, índice y medio
  • Sensaciones extrañas y dolor que recorren el brazo y suben hacia el hombro

Los síntomas por lo general comienzan gradualmente, sin una lesión específica. En la mayoría de las personas, los síntomas son más severos en el lado del pulgar de la mano.

Los síntomas pueden ocurrir en cualquier momento. Muchas personas duermen con las muñecas flexionadas, por lo que los síntomas son comunes en la noche y pueden despertarlo de su sueño. Durante el día, los síntomas ocurren con frecuencia cuando se sostiene algo, como un teléfono, o cuando la persona está leyendo o conduciendo un vehículo. Mover o sacudir la mano a menudo ayuda a reducir los síntomas.

Los síntomas inicialmente van y vienen, pero con el paso del tiempo pueden hacerse constantes. Una sensación de torpeza o debilidad puede dificultar la motricidad fina, como abotonarse la camisa. Si la condición es muy severa, los músculos en la base del pulgar pueden atrofiarse perceptiblemente.

DIAGNÓSTICO

La semiología clínica es el arma diagnóstica de primera línea tanto para el médico general como para el traumatólogo. La clínica, así como la actividad laboral, son fuertemente sugestivas de esta patología, pero existen algunos signos clínicos y pruebas complementarias que confirman el diagnóstico. Entre los datos que orientan hacia la existencia de un síndrome del túnel del carpo se encuentran una serie de maniobras que deliberadamente disminuyen o aumentan el espacio de tránsito por dicho túnel, comprobando con ello si aumenta o disminuye la sintomatología:

  • Signo de Phalen: con la flexión palmar de la muñeca a 90 grados durante un minuto se reduce el espacio de tránsito, desencadenándose parestesias en la mano estudiada cuando existe compromiso o estrechez previos del mismo.
  • Signo de Tinel: se percute el ligamento anular de la muñeca con un martillo de reflejos. Si existe compromiso del canal se produce una sensación de calambre sobre los dedos segundo y tercero (inervados por el n. mediano).
  • Signo del círculo: cuando el paciente intenta oponer el primer dedo al segundo (ejecutando la figura de un círculo, o el signo internacional de OK) no es capaz de flexionar correctamente las falanges dibujando una «pinza» o «pico de pato», en lugar de un círculo.
  • Signo de Durkan: el explorador presiona con el pulgar la cara palmar de la muñeca, en la zona situada entre las eminencias tenar e hipotenar (zona de mayor estrechamiento del canal), desencadenando los síntomas si existe estrechez del paso.​
  • Signo de Pyse-Phillips: desaparición de las molestias con la elevación del miembro afectado.

Pero la prueba diagnóstica más sensible y específica y que confirma definitivamente la existencia de compresión del nervio es la Electromiografía. Con esta prueba se establece la velocidad de conducción nerviosa del mediano, manifestándose como un retardo de la conducción nerviosa sensitiva y motora a su paso por el carpo.

Los exámenes que se pueden ordenar son:

  • Radiografías de la muñeca para descartar otros problemas como artritis de la muñeca
  • Electromiografía (EMG, un examen para revisar los músculos y los nervios que los controlan)
  • Velocidad de conducción del nervio (un examen para ver qué tan rápido se movilizan las señales eléctricas a través de un nervio).