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Soiling fecal asociado a la defecación en una mujer joven: a propósito de un caso

Autora principal: Raquel Ramos Lobo

Vol. XXI; nº 18; 204

CASO CLÍNICO

Soiling fecal asociado a la defecación en una mujer joven: a propósito de un caso

Defecation-associated fecal soiling in a young woman: a case report

Raquel Ramos Lobo

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 18 – Segunda quincena de septiembre de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 18; 204 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0204Cómo citar este artículo

Sobre la autora | Sobre el artículo | Anexos | Referencias

Resumen

El soiling fecal consiste en la pérdida involuntaria de pequeñas cantidades de material fecal que pueden producir manchado de la ropa interior y puede asociarse a alteraciones de la función anorrectal y de la evacuación. Se presenta el caso de una mujer de 25 años con antecedente de parto vaginal eutócico y soiling fecal de dos años de evolución, presente a lo largo del día y de mayor intensidad tras la defecación, acompañado de sensación persistente de vaciamiento rectal incompleto y repercusión funcional y en las actividades cotidianas percibida por la paciente. En la valoración fisioterápica presentó una capacidad contráctil conservada de la musculatura del suelo pélvico (4/5 en la escala de Oxford modificada), tono basal normal y adecuada contracción anal voluntaria, pero se observó una relajación insuficiente durante una maniobra simulada de defecación. No se realizaron pruebas fisiológicas anorrectales, por lo que no se estableció un diagnóstico de defecación disinérgica. Se aplicó un programa multimodal de fisioterapia de seis semanas y 12 sesiones, centrado en la educación defecatoria, la reeducación postural, el control motor, la coordinación abdominopélvica, la respiración, la propiocepción y la relajación del suelo pélvico durante el pujo. Tras la intervención, la paciente refirió la desaparición del soiling como síntoma habitual, aunque persistieron episodios puntuales de mínimo manchado, abandonó el uso diario de salvaslips y presentó resolución de la sensación de vaciamiento rectal incompleto. La fuerza muscular se mantuvo en 4/5 y la frecuencia y consistencia de las deposiciones no mostraron cambios relevantes. La evolución favorable sugiere que la valoración de la coordinación y la capacidad de relajación del suelo pélvico puede aportar información complementaria en pacientes con soiling fecal y síntomas de evacuación incompleta. Sin embargo, debido al diseño de caso único, la ausencia de pruebas fisiológicas y medidas de resultado validadas, el carácter multimodal de la intervención, el inicio simultáneo de actividad física y la falta de seguimiento, no es posible establecer una relación causal entre el tratamiento y la mejoría observada.

Palabras clave

soiling fecal; incontinencia postdefecatoria; suelo pélvico; fisioterapia; coordinación abdominopélvica; defecación; control motor

Abstract

Fecal soiling refers to the involuntary leakage of small amounts of fecal material that may result in staining of the underwear and may be associated with anorectal and evacuation disorders. This case report describes a 25-year-old woman with a history of uncomplicated vaginal delivery and a two-year history of fecal soiling, occurring throughout the day and becoming more pronounced after defecation, accompanied by a persistent sensation of incomplete rectal emptying and a self-reported impact on her daily activities. Physiotherapy assessment showed preserved pelvic floor muscle contractile capacity (4/5 on the modified Oxford scale), normal resting tone, and adequate voluntary anal contraction, but insufficient pelvic floor relaxation during a simulated defecation maneuver. No anorectal physiological tests were performed; therefore, a diagnosis of dyssynergic defecation was not established. The patient underwent a six-week, 12-session multimodal physiotherapy program focused on defecatory education, postural re-education, motor control, abdominopelvic coordination, breathing, proprioception, and pelvic floor relaxation during simulated straining. Following the intervention, the patient reported resolution of soiling as a habitual symptom, although occasional episodes of minimal staining persisted, discontinued daily use of pantyliners, and reported resolution of the sensation of incomplete rectal emptying. Pelvic floor muscle strength remained at 4/5, while bowel frequency and stool consistency showed no relevant changes. The favorable clinical evolution suggests that assessment of pelvic floor coordination and relaxation may provide complementary information in patients with fecal soiling and symptoms of incomplete evacuation. However, due to the single-case design, absence of anorectal physiological testing and validated outcome measures, multimodal nature of the intervention, concurrent initiation of physical exercise, and lack of follow-up, a causal relationship between the intervention and the observed improvement cannot be established.

Keywords

fecal soiling; post-defecatory incontinence; pelvic floor; physiotherapy; abdominopelvic coordination; defecation; motor control

Introducción

El soiling fecal se caracteriza por la pérdida involuntaria de pequeñas cantidades de material fecal que pueden producir manchado de la ropa interior y puede presentarse de forma aislada o asociarse a alteraciones de la función anorrectal. En la literatura, este fenómeno también se ha descrito como fecal seepage o incontinencia postdefecatoria y puede relacionarse con diferentes mecanismos fisiopatológicos, entre ellos alteraciones de la evacuación, de la función esfinteriana y de la sensibilidad rectal (1,2). Pucciani observó que los pacientes con incontinencia postdefecatoria presentaban con mayor frecuencia hallazgos compatibles con alteraciones de la defecación, lo que sugiere una posible asociación entre el soiling y una evacuación menos eficaz (1).

La defecación fisiológica requiere una interacción coordinada entre el recto, el canal anal, los esfínteres, el músculo puborrectal, el suelo pélvico y la musculatura abdominal. Durante la evacuación, el aumento de la presión intraabdominal debe coordinarse con la relajación de las estructuras implicadas en la continencia, favoreciendo la apertura del canal anal y la expulsión del contenido rectal (3,4). Por tanto, una alteración de la coordinación abdominopélvica podría interferir con una evacuación adecuada y contribuir a la persistencia de síntomas relacionados con el vaciamiento rectal.

Los criterios de Roma IV establecen que el diagnóstico de los trastornos funcionales de la defecación requiere la presencia de síntomas compatibles y evidencia objetiva de una alteración de la evacuación. Esta puede demostrarse mediante una prueba de expulsión de balón anormal, alteraciones del patrón de defecación objetivadas mediante manometría anorrectal o electromiografía anal, o mediante técnicas de imagen, según el trastorno considerado (3,4). En consecuencia, la observación clínica de una relajación insuficiente del suelo pélvico durante una maniobra simulada de pujo puede constituir un hallazgo funcional relevante, pero no permite por sí sola establecer un diagnóstico de defecación disinérgica (4).

La fisioterapia constituye una de las estrategias conservadoras empleadas en el abordaje de las alteraciones relacionadas con la función del suelo pélvico y la continencia. Entre las intervenciones descritas se incluyen el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico, la educación sobre hábitos intestinales y defecatorios, el entrenamiento del control motor y, en determinados trastornos de la defecación, el uso de biofeedback (5,6). En pacientes con defecación disinérgica diagnosticada mediante criterios clínicos y pruebas fisiológicas, el biofeedback ha mostrado resultados favorables. Rao et al. observaron una mejoría sostenida de los síntomas intestinales y de determinados parámetros de la función anorrectal tras este tratamiento (6). No obstante, estos resultados no pueden extrapolarse directamente al presente caso, ya que la paciente no presentaba un diagnóstico fisiológico de defecación disinérgica ni recibió biofeedback instrumental.

En mujeres durante el embarazo y el periodo posparto, el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico cuenta con mayor evidencia para la prevención y el tratamiento de la incontinencia urinaria que para la incontinencia fecal. La revisión Cochrane de Woodley et al. señaló que la evidencia sobre los efectos del entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico sobre la incontinencia fecal durante los periodos antenatal y posnatal era limitada, especialmente en comparación con la disponible para la incontinencia urinaria (7). De manera similar, una revisión sistemática posterior sobre el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico con feedback del fisioterapeuta o biofeedback después del parto encontró evidencia limitada y heterogénea para los resultados relacionados con la incontinencia anal (8). Asimismo, una revisión sistemática y metaanálisis reciente sobre el efecto del ejercicio durante el primer año posparto encontró resultados favorables para determinados trastornos del suelo pélvico, aunque la evidencia relativa a la incontinencia anal y a la gravedad de sus síntomas fue limitada (9).

A pesar de la relevancia clínica de los síntomas anorrectales, existe una menor cantidad de evidencia específica sobre el abordaje fisioterápico del soiling fecal en mujeres jóvenes. En este contexto, la valoración fisioterápica puede considerar no solo la capacidad de contracción del suelo pélvico, sino también su comportamiento durante tareas funcionales relacionadas con la evacuación, especialmente la capacidad de coordinación y relajación durante el pujo (1,4,5). En pacientes con soiling asociado a sensación de vaciamiento rectal incompleto, la identificación clínica de una relajación insuficiente durante el pujo puede plantear la hipótesis de una evacuación menos eficaz. Sin embargo, este hallazgo no debe equipararse a una defecación disinérgica, cuyo diagnóstico requiere la correspondiente valoración clínica y objetiva (3,4).

El objetivo de este caso clínico es describir la valoración fisioterápica y la evolución clínica de una mujer joven con soiling fecal de dos años de evolución, presente a lo largo del día y de mayor intensidad tras la defecación, acompañado de sensación de vaciamiento rectal incompleto. En la exploración se identificó clínicamente una dificultad para relajar el suelo pélvico durante una maniobra simulada de defecación, por lo que se aplicó un programa multimodal de fisioterapia centrado en la educación defecatoria, el control motor, la coordinación abdominopélvica y la relajación del suelo pélvico.

Presentación del caso

Anamnesis e historia clínica

Se presenta el caso de una mujer de 25 años que acudió al Servicio de Fisioterapia de Suelo Pélvico, derivada por su médico especialista en Rehabilitación, debido a un cuadro de soiling fecal de dos años de evolución, con repercusión funcional y en sus actividades cotidianas percibida por la paciente.

Como antecedente obstétrico, la paciente había presentado un parto vaginal eutócico a término dos años antes de la valoración inicial. El parto no requirió episiotomía ni instrumentación obstétrica y no se produjeron desgarros perineales. Durante el periodo posparto no refirió incontinencia urinaria, disfunción sexual ni síntomas compatibles con prolapso de órganos pélvicos.

Tras el parto comenzó a presentar manchado fecal de la ropa interior de forma prácticamente continua a lo largo del día, con mayor intensidad después de la defecación. El síntoma suponía una importante repercusión funcional y psicológica percibida por la paciente, incluyendo la necesidad de utilizar salvaslips protectores diariamente y realizar varios recambios a lo largo del día.

La paciente no refería incontinencia a gases ni episodios de pérdida involuntaria de heces sólidas o líquidas fuera del contexto del manchado fecal.

La frecuencia defecatoria era de una deposición diaria o una deposición cada dos días. La consistencia de las heces correspondía predominantemente a los tipos 4 y 5 de la Bristol Stool Form Scale. Además, refería una sensación persistente de vaciamiento rectal incompleto después de la defecación.

Valoración física y examen funcional

Se realizó una valoración funcional del suelo pélvico mediante anamnesis y exploración física.

La valoración de la musculatura del suelo pélvico mediante la escala de Oxford modificada mostró una fuerza de 4/5, compatible con una capacidad contráctil voluntaria conservada. Se observó una adecuada contracción voluntaria de la musculatura anal y un tono basal dentro de los parámetros considerados normales durante la exploración clínica.

Durante la realización de una maniobra simulada de defecación se observó una relajación insuficiente de la musculatura del suelo pélvico durante el pujo. La valoración se realizó mediante exploración clínica y palpación digital, sin utilización de manometría anorrectal, electromiografía, ecografía u otras técnicas instrumentales.

En conjunto, la exploración no mostró un déficit significativo de fuerza ni una alteración evidente del tono basal. El principal hallazgo funcional fue la dificultad para modular la actividad de la musculatura y alcanzar una adecuada relajación durante la maniobra simulada de evacuación.

La presencia de sensación de vaciamiento rectal incompleto junto con la observación clínica de una relajación insuficiente durante el pujo planteó la posibilidad de una alteración funcional relacionada con la coordinación abdominopélvica. No obstante, dado que no se realizaron pruebas fisiológicas anorrectales, como manometría anorrectal o prueba de expulsión de balón, estos hallazgos no permitieron establecer un diagnóstico de defecación disinérgica.

Impresión fisioterápica

A partir de los hallazgos obtenidos, se estableció como impresión fisioterápica la presencia de una dificultad en el control motor y la relajación del suelo pélvico durante el pujo defecatorio, caracterizada por una capacidad contráctil voluntaria conservada y una relajación insuficiente durante la maniobra simulada de evacuación.

Este patrón se consideró clínicamente compatible con una dificultad para alcanzar una adecuada relajación del suelo pélvico durante la defecación. Sin embargo, no se estableció un diagnóstico de defecación disinérgica, debido a la ausencia de pruebas fisiológicas anorrectales y de la evidencia objetiva necesaria para establecer dicho diagnóstico conforme a los criterios descritos en Roma IV (3,4).

El objetivo terapéutico principal fue mejorar el control motor y la capacidad de relajación del suelo pélvico durante la maniobra simulada de defecación, favorecer la coordinación abdominopélvica y optimizar la percepción corporal y el patrón de evacuación. Asimismo, se proporcionó educación sobre hábitos defecatorios, postura, respiración y estrategias destinadas a facilitar una evacuación adecuada.

Intervención fisioterápica

La paciente completó un programa multimodal individualizado de 12 sesiones, con una frecuencia de dos sesiones semanales durante seis semanas.

El programa se diseñó en función de los hallazgos obtenidos en la valoración inicial y se centró en la educación defecatoria, el aprendizaje motor, la coordinación abdominopélvica, la propiocepción y la capacidad de relajación del suelo pélvico durante el pujo. No se planteó un programa convencional de fortalecimiento como objetivo principal, dado que la capacidad contráctil se encontraba conservada en la valoración inicial.

  1. Educación sanitaria e higiene defecatoria

Se proporcionó información sobre la anatomía y fisiología básica del complejo anorrectal y sobre los mecanismos implicados en la continencia y la evacuación.

Se instruyó a la paciente en una postura facilitadora de la defecación mediante el uso de un pequeño soporte bajo los pies durante la sedestación en el inodoro, con el objetivo de favorecer una mayor flexión de cadera y facilitar la relajación del suelo pélvico durante la evacuación.

Asimismo, se proporcionaron recomendaciones generales sobre hidratación y mantenimiento de una consistencia fecal adecuada, junto con pautas de alimentación equilibrada. Se indicó la posibilidad de consultar con un profesional de Nutrición Humana y Dietética en caso de precisar una intervención dietética individualizada.

  1. Reeducación postural

Se trabajó la percepción y el control de la posición de la pelvis y de la columna durante la bipedestación, la sedestación y las transferencias de carga.

Los ejercicios se orientaron al control postural activo, la autoelongación axial y la coordinación lumbopélvica, progresando desde posiciones estáticas hacia tareas funcionales.

  1. Entrenamiento propioceptivo y control motor

Se incorporaron ejercicios propioceptivos en bipedestación sobre superficies inestables, incluyendo el uso de un tronco de propiocepción y otros elementos empleados para el entrenamiento del control postural.

El objetivo fue mejorar la percepción corporal, el control postural y la estabilidad lumbopélvica durante tareas de desequilibrio controlado.

  1. Coordinación abdominopélvica y transverso del abdomen

Se realizaron ejercicios de activación suave y controlada del músculo transverso del abdomen, inicialmente en posiciones de baja demanda y posteriormente en diferentes posiciones funcionales.

La activación se coordinó con el patrón respiratorio y con el control de la musculatura del suelo pélvico. La progresión se realizó mediante cambios posturales y un aumento gradual de la demanda de las extremidades.

El objetivo no fue incrementar específicamente la fuerza abdominal, sino favorecer el aprendizaje del control motor y la gestión coordinada de las presiones intraabdominales durante las actividades funcionales.

  1. Respiración y relajación

Se incorporaron ejercicios de respiración diafragmática dirigidos a mejorar la percepción de la movilidad abdominopélvica y la capacidad de diferenciar entre activación y relajación muscular.

Como complemento, se utilizaron técnicas de automasaje en la región subcostal durante la espiración suave, orientadas principalmente a favorecer la conciencia corporal y la relajación.

  1. Reeducación del suelo pélvico y relajación durante el pujo

El entrenamiento del suelo pélvico no se planteó como un programa convencional de fortalecimiento máximo o de resistencia, dado que la capacidad contráctil se encontraba conservada.

El objetivo prioritario fue mejorar el control motor y la capacidad de relajación voluntaria durante una maniobra simulada de defecación. Mediante instrucciones verbales, feedback táctil y palpación digital, se enseñó a la paciente a identificar y diferenciar la contracción y la relajación de la musculatura anal.

Posteriormente, se practicó la relajación de la musculatura anal y de las estructuras del suelo pélvico implicadas en la apertura del canal anal durante el pujo simulado, coordinándola con una respiración suave y evitando el esfuerzo excesivo y la apnea.

Dado que no se realizaron pruebas fisiológicas anorrectales, este entrenamiento se planteó como una estrategia de reeducación motora basada en los hallazgos clínicos y no como tratamiento de una defecación disinérgica previamente diagnosticada.

  1. Transferencia a las actividades de la vida diaria

Durante el periodo de tratamiento, la paciente comenzó a realizar ejercicio físico en un gimnasio. Se le proporcionaron indicaciones dirigidas a mantener un adecuado control postural y una correcta coordinación respiratoria durante el ejercicio, evitando, en la medida de lo posible, las maniobras de apnea y Valsalva y prestando atención a evitar compensaciones y activaciones innecesarias del suelo pélvico.

El objetivo fue favorecer la transferencia de las estrategias aprendidas a situaciones funcionales de la vida diaria.

En la Tabla 1 se muestra la progresión de la intervención fisioterápica.

Tabla 1. Progresión de la intervención fisioterápica.

Fase Sesiones Componentes principales Objetivos
Inicial 1-3 Educación sanitaria, hábitos defecatorios, postura e hidratación Comprender el proceso defecatorio y optimizar las condiciones para la evacuación
Intermedia 4-8 Control motor, reeducación postural, propiocepción, respiración y transverso del abdomen Mejorar el control lumbopélvico y la coordinación abdominopélvica
Avanzada 9-12 Relajación activa del suelo pélvico, pujo simulado y transferencia funcional Integrar la relajación durante la evacuación y transferir el aprendizaje a las AVD

Resultados

Tras completar las 12 sesiones, la paciente presentó una evolución clínica favorable.

En la evaluación final refirió la desaparición del patrón de manchado fecal continuo que había motivado la consulta. Aunque inicialmente el soiling estaba presente a lo largo del día y requería varios cambios de salvaslip, con una mayor intensidad después de la defecación, al finalizar la intervención únicamente refería episodios puntuales de mínimo manchado.

Esta mejoría permitió abandonar el uso diario y sistemático de salvaslips protectores.

La paciente continuó sin presentar incontinencia a gases ni episodios de pérdida involuntaria de heces sólidas o líquidas. Asimismo, refirió la desaparición de la sensación habitual de vaciamiento rectal incompleto y una percepción de evacuación más eficaz, sin necesidad de realizar esfuerzos excesivos.

La frecuencia defecatoria se mantuvo dentro de su patrón habitual, con una deposición diaria o cada dos días, y la consistencia de las heces permaneció predominantemente en los tipos 4 y 5 de la Bristol Stool Form Scale.

No se realizaron pruebas fisiológicas anorrectales ni se utilizaron instrumentos validados específicos para cuantificar la gravedad del soiling o su repercusión sobre la calidad de vida antes o después de la intervención. Por tanto, la evolución descrita se basa principalmente en el relato de la paciente y en la valoración clínica realizada durante el proceso fisioterápico.

La evolución clínica se resume en la Tabla 2.

Tabla 2. Evolución tras la intervención fisioterapéutica.

Variable Valoración inicial Evaluación final
Soiling/manchado fecal Prácticamente continuo, especialmente tras la defecación Resuelto como síntoma habitual; episodios puntuales de mínimo manchado
Uso de salvaslip Diario, con varios recambios No necesario de forma habitual
Frecuencia defecatoria Diaria o cada 2 días Sin cambios relevantes
Consistencia fecal Bristol 4–5 Bristol 4–5
Sensación de vaciamiento incompleto Presente de forma sistemática Ausente según relato de la paciente
Fuerza del suelo pélvico (escala Oxford modificada) 4/5 4/5

No se realizó seguimiento posterior al alta, por lo que no se dispone de datos sobre la evolución clínica a medio o largo plazo.

La paciente otorgó consentimiento informado para la publicación del caso clínico, garantizando la confidencialidad y el anonimato de los datos (véase el apartado de Consentimiento Informado).

Discusión

El presente caso describe la evolución clínica de una mujer joven con soiling fecal y sensación de vaciamiento rectal incompleto, en la que se observó una capacidad contráctil conservada de la musculatura del suelo pélvico, pero una relajación insuficiente durante una maniobra simulada de defecación. Tras seis semanas de fisioterapia multimodal, centrada en la educación defecatoria, el control motor, la coordinación abdominopélvica y la relajación del suelo pélvico, se observó una evolución clínica favorable, con resolución del soiling como síntoma habitual, aunque persistieron episodios puntuales de mínimo manchado, abandono del uso diario de salvaslips y desaparición de la sensación de vaciamiento rectal incompleto.

El soiling fecal puede asociarse a alteraciones de la evacuación y no necesariamente a un déficit de la función esfinteriana. Pucciani observó que los pacientes con incontinencia postdefecatoria presentaban puntuaciones más elevadas de síntomas de defecación obstructiva y una mayor frecuencia de pruebas de esfuerzo positivas que aquellos sin este síntoma, lo que sugiere una posible asociación entre el soilingpostdefecatorio y una evacuación alterada (1). En el presente caso, la coexistencia de soiling, sensación de vaciamiento rectal incompleto y relajación insuficiente durante el pujo simulado es compatible con esta posible relación. Sin embargo, al no haberse realizado pruebas fisiológicas anorrectales, no es posible confirmar una alteración objetiva de la evacuación ni establecer una relación causal.

La capacidad contráctil del suelo pélvico se encontraba conservada y el principal hallazgo funcional fue la dificultad para alcanzar una adecuada relajación durante el pujo. Aunque la defecación requiere una coordinación adecuada entre el aumento de la presión intraabdominal y la relajación de las estructuras implicadas en la evacuación (3,4), la observación clínica de una relajación insuficiente no permite establecer por sí sola un diagnóstico de defecación disinérgica. De acuerdo con los criterios de Roma IV, este diagnóstico requiere síntomas compatibles y evidencia objetiva de una alteración de la evacuación (3). Por ello, en este caso el hallazgo se interpretó como una alteración clínica del control motor y de la coordinación abdominopélvica, sin establecer un diagnóstico fisiológico de defecación disinérgica.

El tratamiento se planteó desde una perspectiva multimodal y priorizó la educación defecatoria, la postura, el control motor, la coordinación respiratoria y la relajación del suelo pélvico, en lugar del fortalecimiento como objetivo principal, dada la capacidad contráctil conservada. Este abordaje es compatible con las estrategias fisioterápicas descritas para las alteraciones de la continencia fecal, aunque la heterogeneidad de las intervenciones dificulta determinar qué componentes contribuyeron a la mejoría (2,5). Asimismo, aunque el biofeedback ha mostrado eficacia en pacientes con defecación disinérgica diagnosticada, estos resultados no pueden extrapolarse directamente al presente caso, en el que no existía un diagnóstico fisiológico ni se empleó biofeedback instrumental (6).

El antecedente de parto vaginal eutócico sin episiotomía, instrumentación ni desgarros perineales resulta relevante por la relación temporal entre el parto y el inicio de los síntomas, aunque no permite establecer una relación causal. La evidencia sobre el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico durante el embarazo y el posparto es más consistente para la incontinencia urinaria que para la fecal, siendo esta última limitada y heterogénea (7,8). Del mismo modo, la evidencia reciente sobre ejercicio durante el primer año posparto muestra resultados favorables para algunos trastornos del suelo pélvico, aunque los datos relativos a la incontinencia anal y a la gravedad de sus síntomas son limitados (9). En este caso, la paciente inició además ejercicio físico durante el tratamiento, por lo que su posible influencia sobre la evolución no puede descartarse.

La interpretación de los resultados debe considerar las principales limitaciones del caso: ausencia de pruebas fisiológicas anorrectales y de instrumentos validados para cuantificar el soiling y su repercusión sobre la calidad de vida, carácter multimodal de la intervención, inicio simultáneo de actividad física y ausencia de seguimiento. Por tanto, la mejoría observada no permite establecer una relación causal entre la intervención fisioterápica y la evolución clínica. No obstante, el caso sugiere que, en pacientes con soiling fecal y síntomas de evacuación incompleta, la valoración fisioterápica puede beneficiarse de considerar, además de la fuerza muscular, la coordinación y la capacidad de relajación del suelo pélvico durante la defecación (1,4,5). Serían necesarios estudios con muestras mayores, medidas objetivas de la función anorrectal, instrumentos validados y seguimiento a largo plazo para determinar la utilidad de este abordaje.

Conclusiones

La paciente presentó soiling fecal y sensación de vaciamiento rectal incompleto, con capacidad contráctil conservada del suelo pélvico y dificultad clínica para alcanzar una adecuada relajación durante el pujo simulado.

Tras seis semanas de fisioterapia multimodal, se observó una evolución clínica favorable, caracterizada por la resolución del soiling como síntoma habitual, el abandono del uso diario de salvaslips y la desaparición de la sensación de vaciamiento rectal incompleto.

La valoración de la coordinación y la capacidad de relajación del suelo pélvico puede complementar la evaluación de la fuerza muscular en pacientes con soiling y síntomas de evacuación incompleta. Sin embargo, estos hallazgos clínicos no permiten establecer por sí solos un diagnóstico de defecación disinérgica.

Dadas las características de este caso, no es posible establecer una relación causal entre la intervención fisioterápica y la mejoría observada. Se requieren estudios con medidas objetivas de la función anorrectal, instrumentos validados y seguimiento a largo plazo para determinar la utilidad de este abordaje.

Anexos

ANEXO I. INSTRUMENTOS DE VALORACIÓN CLÍNICA

1. Escala de Oxford modificada

La escala de Oxford modificada se utilizó para valorar clínicamente la capacidad de contracción voluntaria de la musculatura del suelo pélvico mediante palpación digital. La puntuación oscila entre 0 y 5:

  • Grado 0: ausencia de contracción.
  • Grado 1: contracción mínima o apenas perceptible.
  • Grado 2: contracción débil.
  • Grado 3: contracción moderada con elevación de la musculatura.
  • Grado 4: contracción buena contra resistencia.
  • Grado 5: contracción fuerte contra resistencia elevada.

En el presente caso, la paciente obtuvo una puntuación de 4/5, compatible con una capacidad contráctil voluntaria conservada.

2. Bristol Stool Form Scale

La Bristol Stool Form Scale es una escala clínica que clasifica las heces en siete tipos según su forma y consistencia:

  • Tipo 1: fragmentos duros y separados.
  • Tipo 2: forma de salchicha, pero constituida por fragmentos duros.
  • Tipo 3: forma de salchicha con grietas en la superficie.
  • Tipo 4: forma de salchicha o serpiente, lisa y blanda.
  • Tipo 5: fragmentos blandos con bordes definidos.
  • Tipo 6: fragmentos blandos y pastosos, con bordes irregulares.
  • Tipo 7: consistencia completamente líquida.

En el presente caso, la consistencia de las deposiciones se situó predominantemente en los tipos 4 y 5 durante el periodo de valoración y tratamiento.

Referencias bibliográficas

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Sobre la autora

Raquel Ramos Lobo. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), Lugo, España. ORCID: 0009-0005-8137-2758.

Autora de correspondencia: Raquel Ramos Lobo @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 11 de agosto de 2026

Fecha de aceptación: 11 de septiembre de 2026

Fecha de publicación: 22 de septiembre de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0204

Conflictos de interés: ninguno declarado

Consentimiento informado: La paciente otorgó consentimiento informado para la publicación del caso clínico, garantizando la confidencialidad y el anonimato de los datos.

Financiación: ninguna declarada

Declaración ética: La autora declara que el trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: La autora declara haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Ramos Lobo R. Soiling fecal asociado a la defecación en una mujer joven: a propósito de un caso. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. 2026;XXI(18):204. doi: 10.64396/v21-0204