Utilidad del láser en la práctica odontológica

Utilidad del láser en la práctica odontológica

Existen diferentes tipos de láseres que pueden tener aplicación en Odontología y éstos pueden ser utilizados con diferentes fines. El propósito de este artículo es comentar, de forma genérica, el empleo de diferentes tipos de láseres en diversos tipos de tratamientos habituales en la práctica odontológica.

Utilidad del láser en la práctica odontológica

Marchena Rodríguez, Leticia. Odontólogo. Doctora en Odontología. Universidad de Sevilla.

Fernández Ortega, Carlos Mª. Odontólogo. Máster en Salud Pública Oral. Universidad de Sevilla.

RESUMEN

No todos los láseres producen los mismos efectos, tampoco un mismo láser produce el mismo efecto sobre diferentes tejidos.

Así, los láseres de baja potencia son utilizados, principalmente, por su acción bioestimulante, analgésica y antiinflamatoria. En cambio, los láseres de alta potencia son aquellos que producen efectos físicos visibles, y que se emplean, como sustitutos del bisturí frío o del instrumental rotatorio convencional.

Los láseres son mostrados útiles en implantología, enfermedad periodontal, aftas bucales, osteonecrosis de los maxilares por bifosfonatos, endodoncias, cirugía bucal, malformaciones vasculares, ortodoncia, pacientes oncológicos, etc.

PALABRAS CLAVE

Láser en odontología, osteonecrosis de los maxilares, mucositis, tratamiento periodontal, cirugía láser, odontología conservadora.

INTRODUCCIÓN

La palabra láser viene del Inglés Light amplification by Stimulated Emisión of Radiation, que significa amplificación de luz por emisión de radiación estimulada. (1, 2,3)

Los primeros láseres para uso intraoral fueron los de CO². (4) En 1990, la Fundación Dental Americana (FDA) autorizó el láser de Nd: YAG para cirugía oral de tejidos blandos, en 1991 se autorizó para curados de materiales compuestos; en 1995 para blanqueamiento dental, en 1997 para desbridamiento sulcular y para remoción de caries y preparados de cavidades. En 1998 para la eliminación de la pulpa coronal y en 1999 para la ablación selectiva de caries del esmalte. (5)

La aplicación del láser en odontología debe basarse en el conocimiento de una serie de procesos físicos y biológicos que dependen de diversos factores. Cada tipo de láser, emite energía luminosa con una única longitud de onda; es por lo tanto, una luz monocromática. En función de la longitud de onda del láser y donde se aplique se podrán producir diferentes fenómenos ópticos, (6,7)

La luz láser al igual que la luz visible, cumple todos los principios básicos de la óptica: Transmisión, reflexión, refracción y absorción.

Los fenómenos de absorción dependen básicamente de dos factores: La longitud de onda del láser y las características ópticas del tejido que debe ser irradiado.

La cavidad bucal contiene tejidos muy distintos entre sí; por lo tanto las características ópticas de los tejidos que lo forman, no van a tener el mismo comportamiento cuando sean irradiados con la misma longitud de onda; es decir, podríamos necesitar una longitud de onda diferente para cada uno de los tejidos que hay en la cavidad bucal. (1,8)

Clasificación de los láseres

La forma más habitual de clasificación es atendiendo a la potencia, a la cual van a ser usados.

Así pues, es frecuente referirse a dos grandes grupos de láseres:

  • Láser de baja potencia.
  • Láser de alta potencia.

Los láseres de baja potencia son aquellos que van a ser utilizados, principalmente, por su acción bioestimulante, analgésica y antiinflamatoria. Los láseres de alta potencia, serán aquellos que producen efectos físicos visibles y que se emplean como sustitutos del bisturí frío o del instrumental rotatorio convencional.

Los láseres de baja potencia más conocidos son:

  • As-Ga ( Arseniuro de Galio)
  • AsGaAl ( Arsenio de Galio y Aluminio)
  • HeNe ( Helio-Neon)

Actúan como analgésico, estimulando el flujo sanguíneo e incrementando la actividad celular, disminuye la inflamación, mejora la relajación muscular y la cicatrización tisular. Su longitud de onda es de 830 nm, no son para uso quirúrgico, no coagulan ni cortan tejidos blandos. (3,9)

Se utilizan para problemas de la articulación temporomandibular, también mejoran la cicatrización postexodoncia y en el tratamiento desensibilizante postextracción.

Otra utilidad es en el tratamiento de las úlceras aftosas recurrentes, así como la eliminación de la fiebre preeruptiva.

Los láseres de alta potencia disponibles en el mercado odontológico son:

  • Argon
  • Diodo
  • Nd:YAG
  • Nd:YAP
  • Ho:YAG
  • Er,Cr:YSGG
  • Er:YAG
  • CO²

Cada uno de ellos posee características propias que lo hacen diferente a los demás. De los láseres de alta potencia citados anteriormente, algunos son más empleados que otros. Pues no existe un único láser que pueda cubrir todas las necesidades de tratamiento.

El láser de Argon produce una longitud de onda de 488 nm, la cual es de color azul y otra de 514 nm, que es azul verdosa. La primera tiene una longitud de onda que polimeriza las resinas compuestas, utilizada para el curado de alta intensidad; con lo cual se disminuye el tiempo de exposición de la resina. (1,10)

La longitud de onda de 514 nm es altamente absorbida por las estructuras rojas, haciéndolo altamente efectivo para procedimientos de tejidos blandos. Es muy útil en cirugía, pues asegura la hemostasia del campo operatorio, sin necesidad de bisturí eléctrico; también es útil para blanqueamiento dental.

Ambas longitudes de onda son útiles para detectar caries, ya que cuando se ilumina el diente, el área cariada aparece de un color rojo anaranjado oscuro; que la diferencia de los tejidos vecinos.