Autora principal: Raquel Ramos Lobo
Vol. XXI; nº 17; 192
CASO CLÍNICO
Abordaje fisioterapéutico multimodal en una mujer con incontinencia urinaria mixta persistente tras parto vaginal: a propósito de un caso clínico
Multimodal physiotherapeutic approach in a woman with persistent mixed urinary incontinence after vaginal delivery: a case report
Raquel Ramos Lobo, Ana Pena López, Eva González Blanco
Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 17 – Primera quincena de Septiembre de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 17; 192 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0192 – Cómo citar este artículo
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Resumen
La incontinencia urinaria (IU) posparto es una disfunción frecuente del suelo pélvico que afecta significativamente la calidad de vida y el bienestar emocional de las mujeres. El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (PFMT) constituye la primera línea de tratamiento conservador, aunque la literatura actual sugiere que los enfoques multimodales y supervisados son necesarios para abordar la complejidad de los factores asociados. Se presenta el caso de una mujer de 41 años con IU mixta persistente dos años después de un parto vaginal con episiotomía. La valoración inicial mostró una fuerza muscular de 2/5 (Oxford), dolor en la cicatriz (EVA 6/10) y una sintomatología grave (Sandvik 8/12 e ICIQ-SF 12/21).
Se aplicó un programa de seis semanas que integró PFMT, terapia manual, ejercicios de control motor y estimulación del nervio tibial posterior (TTNS) como complemento para la urgencia. Tras 12 sesiones y una adherencia del 90%, la paciente logró una mejora notable: la fuerza muscular aumentó a 4/5, el dolor disminuyó a 1/10 y se resolvieron los episodios de nicturia y urgencia. Las escalas de gravedad descendieron a niveles moderados (ICIQ-SF 7/21). Este caso clínico, respaldado por revisiones sistemáticas, refuerza que el tratamiento supervisado por un fisioterapeuta es superior al ejercicio autónomo para mejorar la función muscular y la calidad de vida. Se concluye que un abordaje individualizado y multimodal es una estrategia eficaz para tratar secuelas del parto incluso años después del mismo.
Palabras clave
Incontinencia urinaria; posparto; suelo pélvico; fisioterapia; ejercicio terapéutico.
Abstract:
Postpartum urinary incontinence (UI) is a prevalent pelvic floor dysfunction that significantly impacts women’s quality of life and emotional well-being. Pelvic floor muscle training (PFMT) is considered the first-line conservative treatment; however, current literature suggests that multimodal and supervised approaches are necessary to address the complex factors involved. This case report describes a 41-year-old woman with persistent mixed UI two years after a vaginal delivery with episiotomy. Initial assessment revealed a muscle strength of 2/5 (Oxford Scale), scar pain (VAS 6/10), and severe symptoms (Sandvik Index 8/12 and ICIQ-SF 12/21).
A six-week program was implemented, integrating PFMT, manual therapy, motor control exercises, and transcutaneous tibial nerve stimulation (TTNS) as a complementary intervention for urgency symptoms. After 12 sessions and 90% adherence, the patient showed remarkable improvement: muscle strength increased to 4/5, pain decreased to 1/10, and nocturia and urgency episodes were resolved. Severity scores dropped to moderate levels (ICIQ-SF 7/21). This case, supported by systematic reviews, reinforces that physiotherapist-supervised treatment is superior to unsupervised exercise in improving muscle function and quality of life. It is concluded that an individualized multimodal approach is an effective strategy for treating childbirth-related sequelae even years after delivery.
Keywords:
Urinary incontinence; postpartum; pelvic floor; physiotherapy; therapeutic exercise.
Introducción
La incontinencia urinaria (IU) se define como la pérdida involuntaria de orina y constituye una de las disfunciones del suelo pélvico más frecuentes en mujeres. El embarazo y el parto producen modificaciones anatómicas y funcionales en el complejo abdominopélvico que pueden alterar los mecanismos responsables de la continencia urinaria. Entre los principales factores asociados al desarrollo de IU posparto se encuentran el parto vaginal, el traumatismo perineal, la episiotomía y el peso elevado del recién nacido, debido a su posible influencia sobre la musculatura del suelo pélvico, el tejido conectivo y la función neuromuscular perineal (1).
La incontinencia urinaria posparto puede presentarse como IU de esfuerzo, caracterizada por pérdidas asociadas a aumentos de presión intraabdominal como la tos, el estornudo o el ejercicio físico, aunque algunas mujeres pueden desarrollar síntomas de urgencia miccional, dando lugar a un cuadro de incontinencia urinaria mixta. La persistencia de estos síntomas más allá de los primeros meses tras el parto puede afectar significativamente a la calidad de vida, limitando la actividad física, las actividades cotidianas y el bienestar psicológico de las mujeres afectadas (1, 2).
El tratamiento conservador constituye la primera línea terapéutica para la IU femenina, siendo el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (PFMT) la intervención fisioterapéutica con mayor evidencia científica. Este entrenamiento busca mejorar la fuerza, la resistencia y la capacidad de activación voluntaria de la musculatura perineal, favoreciendo una respuesta adecuada ante situaciones que incrementan la presión intraabdominal. La evidencia actual indica que los programas estructurados de ejercicio terapéutico pueden reducir la gravedad de la sintomatología urinaria y mejorar la calidad de vida en mujeres con IU posparto (2, 3).
Además del entrenamiento específico del suelo pélvico, los programas fisioterapéuticos actuales tienden a incorporar educación terapéutica, estrategias de control motor y ejercicios de coordinación abdominopélvica. La supervisión profesional es clave, ya que favorece una correcta ejecución de los ejercicios y mejora la adherencia al tratamiento. Los programas supervisados por fisioterapeutas han mostrado resultados superiores frente a intervenciones exclusivamente domiciliarias en cuanto a la función muscular y la calidad de vida en mujeres con IU (3, 4).
El objetivo del presente caso clínico es describir la evaluación fisioterapéutica, la intervención aplicada y la evolución clínica de una mujer con incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo persistente dos años después de un parto vaginal, tras la aplicación de un programa fisioterapéutico multimodal individualizado.
Presentación del caso
Datos clínicos y antecedentes
Mujer de 41 años derivada al Servicio de Fisioterapia por la médica especialista en Rehabilitación para valoración y tratamiento de pérdidas involuntarias de orina persistentes tras el parto.
La valoración fisioterapéutica se realizó dos años después del parto, un periodo de persistencia que indica un riesgo elevado de cronicidad según la literatura. Durante la anamnesis no se identificaron antecedentes médicos de interés. Entre los antecedentes obstétricos destacó un parto vaginal eutócico dos años antes de la valoración, con realización de episiotomía y un peso neonatal de 3,8 kg, factores que están documentados como riesgos significativos para el daño neuromuscular del suelo pélvico (1).
La paciente trabajaba como profesora y realizaba actividad física de forma habitual, acudiendo al gimnasio dos o tres veces por semana. Presentaba un índice de masa corporal de 23 kg/m² (65 kg; 1,68 m).
Evolución de la sintomatología
La paciente describió el inicio de las pérdidas urinarias en el periodo posparto, inicialmente asociadas a esfuerzos como tos, estornudos y actividad física. Con el paso del tiempo, la sintomatología presentó una evolución progresiva y, aproximadamente un año después del inicio, aparecieron episodios de urgencia miccional acompañados de pérdidas urinarias.
La combinación de pérdidas asociadas al aumento de presión intraabdominal y episodios de urgencia permitió establecer un cuadro compatible con incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo, una presentación frecuente tras el embarazo y el parto (1).
En el momento de la valoración refería una frecuencia miccional diurna de diez micciones y una micción nocturna. Utilizaba absorbentes tipo salvaslip durante el día y la noche debido a los episodios de pérdida urinaria.
La gravedad de la sintomatología se evaluó mediante el cuestionario International Consultation on Incontinence Questionnaire-Short Form (ICIQ-SF), obteniendo una puntuación inicial de 12/21 puntos, y mediante el índice de Sandvik, con una puntuación de 8/12, lo que corresponde a una incontinencia urinaria grave (ver Anexo I).
Valoración fisioterapéutica
La exploración física incluyó la valoración funcional de la musculatura del suelo pélvico mediante la escala modificada de Oxford (ver Anexo I). Se objetivó una fuerza muscular de 2/5, lo que representa una debilidad significativa respecto a los valores normales tras el parto (2, 4). Se identificó una marcada dificultad para realizar una contracción selectiva del suelo pélvico, observándose activaciones compensatorias de la musculatura abdominal y aductora, una disfunción común en mujeres que no han recibido feedback profesional previo (3).
La prueba de la tos fue positiva, reproduciendo el escape urinario característico de la incontinencia de esfuerzo. La cicatriz de la episiotomía presentaba hipersensibilidad y dolor a la palpación, con una puntuación de 6/10 en la escala visual analógica (EVA), síntoma vinculado al traumatismo perineal descrito en la literatura como factor de riesgo persistente (1).
Asimismo, se evidenció clínicamente la presencia de diástasis de los músculos rectos abdominales mediante palpación manual. Esta alteración del complejo abdominopélvico es prevalente en el periodo posparto y su tratamiento mediante ejercicio es clave para la recuperación funcional (5).
Con los hallazgos obtenidos se estableció el diagnóstico fisioterapéutico de incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo asociada a:
- Disminución de la fuerza muscular y alteración del control motor del suelo pélvico.
- Dolor persistente asociado a la cicatriz de episiotomía.
- Alteración del control abdominopélvico y presencia de diástasis de rectos.
La paciente otorgó el consentimiento informado para la publicación del caso clínico, autorizando el uso de los datos clínicos anonimizados y garantizándose la confidencialidad de la información personal (ver modelo en el apartado de Consentimiento Informado).
Intervención fisioterapéutica
Se diseñó un programa de tratamiento individualizado de seis semanas de duración, compuesto por 12 sesiones presenciales de fisioterapia (dos sesiones semanales) y un programa de ejercicios domiciliarios de realización diaria. La intervención se planteó desde un enfoque multimodal, integrando entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (PFMT), educación terapéutica, terapia manual, ejercicios de control abdominopélvico y estrategias de gestión de esfuerzos (1, 4, 5).
Entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico: Se inició mediante educación anatómica y trabajo propioceptivo para mejorar la identificación y activación selectiva. Posteriormente, se progresó hacia ejercicios de contracción voluntaria, resistencia muscular e integración funcional durante actividades que implicaban aumentos de presión intraabdominal. Este entrenamiento constituye la primera línea de tratamiento conservador recomendada, con tasas de éxito documentadas de entre el 56 % y 75 % (2). La supervisión por un fisioterapeuta y el uso de feedback táctil aseguran la ejecución correcta y previenen activaciones compensatorias inadecuadas (3, 4).
Control abdominopélvico y gestión de esfuerzos: Se realizaron ejercicios dirigidos al control abdominopélvico mediante la activación del músculo transverso del abdomen, coordinación respiratoria y entrenamiento de estrategias de anticipación (The Knack) durante los esfuerzos (4). La evidencia señala que el entrenamiento abdominal específico en el posparto puede acelerar la recuperación de la función muscular y reducir la distancia inter-rectos en casos de diástasis (5).
Tratamiento de la cicatriz de episiotomía: Debido al dolor y la hipersensibilidad, se aplicaron técnicas de terapia manual (masaje y movilización de tejidos blandos) y se instruyó en automasaje domiciliario. El tratamiento del traumatismo perineal es fundamental para eliminar barreras al ejercicio activo y mejorar la función neuromuscular del suelo pélvico (1).
Estimulación del Nervio Tibial Posterior (TTNS): Como tratamiento complementario para los síntomas asociados a urgencia miccional se aplicó estimulación eléctrica transcutánea del nervio tibial posterior (TTNS). La intervención se realizó con una frecuencia de 20 Hz, una duración de pulso de 200 μs y un tiempo de aplicación de 30 minutos, utilizando una intensidad ajustada al umbral sensitivo o motor de la paciente. Este protocolo de aplicación domiciliaria ha demostrado ser una alternativa no invasiva, segura y eficaz para mejorar la urgencia, la frecuencia miccional y la calidad de vida en pacientes con síntomas de vejiga hiperactiva (6, 7).
Educación y Adherencia: Se incluyó educación sobre hábitos miccionales y gestión de ingesta hídrica. La paciente mostró una adherencia superior al 90 % al programa domiciliario, un factor determinante para el éxito del PFMT según los meta-análisis actuales (4).
Evolución clínica
La paciente completó las 12 sesiones previstas durante las seis semanas de tratamiento y refirió una adherencia superior al 90 % al programa de ejercicios domiciliarios pautado, factor que se correlaciona directamente con el éxito terapéutico en el entrenamiento supervisado (4).
Tras la intervención fisioterapéutica, se observó una mejoría clínica global de la sintomatología urinaria y de la función del complejo abdominopélvico. La paciente refirió una disminución importante de los episodios de pérdida urinaria asociados tanto a esfuerzos físicos como a episodios de urgencia miccional, con una reducción del impacto de la incontinencia en sus actividades de la vida diaria y en la práctica deportiva (2, 4).
En relación con los síntomas urinarios, la frecuencia miccional diurna disminuyó de diez a siete micciones al día y se produjo la desaparición de la nicturia. Este efecto positivo sobre la actividad vesical y la capacidad de almacenamiento es consistente con los resultados obtenidos mediante programas de estimulación del nervio tibial de 12 sesiones de duración (6, 7). Asimismo, la reducción de los episodios de urgencia permitió mejorar significativamente la calidad de vida percibida por la paciente, tal como se reporta en la literatura para protocolos de dosis similar, donde la mejora clínica se asocia al número total de sesiones recibidas más que a la duración total del tratamiento en semanas (7). También es importante destacar que la paciente pudo reducir el uso de absorbentes debido a la disminución drástica de los episodios de pérdida urinaria.
La valoración mediante cuestionarios mostró una disminución de la gravedad de la sintomatología (detalles de las escalas en Anexo I). La puntuación obtenida en el International Consultation on Incontinence Questionnaire-Short Form (ICIQ-SF) pasó de 12/21 a 7/21 puntos, reflejando una mejora en la calidad de vida similar a la reportada en programas de PFMT supervisados (4). Del mismo modo, el índice de gravedad de Sandvik disminuyó de 8/12 a 4/12 puntos, pasando de una categoría de incontinencia urinaria grave a moderada.
En la reevaluación fisioterapéutica se objetivó una mejoría de la función de la musculatura del suelo pélvico, con un incremento de la fuerza muscular de 2/5 a 4/5 según la escala modificada de Oxford. Este aumento de fuerza y la mayor capacidad de activación voluntaria selectiva (con menor participación de musculatura accesoria) validan la eficacia del feedback profesional recibido durante el tratamiento (3, 4).
Respecto a la cicatriz de episiotomía, la paciente presentó una disminución significativa de la sensibilidad dolorosa (EVA 6/10 a 1/10), eliminando una de las principales barreras neuromusculares identificadas en el posparto para la correcta función del suelo pélvico (1).
Los principales resultados clínicos y funcionales obtenidos se resumen en la Tabla 1 (ver Anexos).
No se registraron efectos adversos asociados al tratamiento durante el periodo de intervención, confirmando la seguridad de las técnicas fisioterapéuticas aplicadas (2, 6).
Discusión
El presente caso clínico describe la evolución de una mujer con incontinencia urinaria mixta persistente dos años después del parto. La paciente presentaba factores de riesgo documentados, como el parto vaginal, la episiotomía y el peso neonatal elevado, además de debilidad de la musculatura del suelo pélvico y alteración del control abdominopélvico (1, 5). La persistencia de los síntomas más allá de los tres meses indica un riesgo elevado de cronicidad si no se aplica una intervención específica (2).
La incontinencia urinaria posparto constituye una alteración frecuente tras el embarazo y el parto, pudiendo persistir en algunas mujeres durante años e influir negativamente en la calidad de vida y en la participación en actividades físicas y sociales. La revisión integradora de Koomson et al. destaca la elevada frecuencia de esta disfunción en mujeres tras el parto y señala la importancia de la valoración fisioterapéutica y del entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico como estrategias fundamentales dentro del abordaje conservador (1).
En este caso, la paciente mostró una disminución significativa de la sintomatología urinaria tras seis semanas de tratamiento, con una reducción de la puntuación del ICIQ-SF, del índice de Sandvik y de la frecuencia miccional, además de una mejora objetiva de la fuerza de la musculatura del suelo pélvico. Estos resultados son concordantes con la evidencia actual, que señala que los programas de ejercicio terapéutico dirigidos a la musculatura del suelo pélvico pueden mejorar los síntomas de incontinencia urinaria en mujeres durante el periodo posparto (2).
El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (PFMT) fue el componente principal, logrando una mejora en la fuerza de 2/5 a 4/5 (Oxford). La literatura destaca que el feedback táctil y verbal del fisioterapeuta es esencial para asegurar una contracción selectiva y eficaz (3), y el meta-análisis de Kharaji et al. confirma que los programas supervisados son superiores al ejercicio autónomo para mejorar la función muscular y la calidad de vida (4). Además, la integración de ejercicios para el complejo abdominopélvico se apoya en los hallazgos de Beamish et al., quienes señalan que el entrenamiento abdominal específico en el posparto reduce la distancia inter-rectos y favorece la recuperación funcional (5).
Otro aspecto determinante fue la elevada adherencia al tratamiento (>90 %) y la realización de sesiones supervisadas. La supervisión profesional permite corregir errores de ejecución en tiempo real y adaptar la progresión de las cargas a las características individuales. En este sentido, el meta-análisis de Kharaji et al. confirma que los programas supervisados logran mejores resultados en la función muscular y la calidad de vida que aquellos realizados exclusivamente de forma autónoma en el domicilio (4).
A diferencia de los abordajes centrados solo en el suelo pélvico, esta intervención incorporó ejercicios de control respiratorio, activación del transverso del abdomen y gestión de esfuerzos. Este enfoque multimodal coincide con la evidencia reciente de Beamish et al., que señala que el entrenamiento abdominal específico en el posparto contribuye a la recuperación del complejo abdominopélvico y a la reducción de la distancia inter-rectos en casos de diástasis (5). Además, la integración de estrategias como el The Knack (contracción previa al esfuerzo) ha demostrado reducir significativamente los escapes en situaciones de aumento de presión intraabdominal (4).
Finalmente, la aplicación de TTNS se planteó como complemento para abordar los síntomas de urgencia. A diferencia de otros protocolos que utilizan 10 Hz, se optó por una frecuencia de 20 Hz siguiendo el modelo de Cava & Orlin, quienes demostraron que este parámetro logra tasas de éxito del 80 % en la reducción de síntomas de urgencia (6). Aunque la reciente revisión de Vaca-Benavides et al. sugiere que los 10 Hz podrían tener un efecto superior en algunos episodios de incontinencia, reconoce que tanto los 10 Hz como los 20 Hz son los parámetros más utilizados y efectivos en la práctica clínica actual para modular la actividad del detrusor (7).
Además, aunque algunos protocolos proponen una duración de 12 semanas con una sesión semanal, en este caso se optó por un régimen de dos sesiones semanales durante seis semanas. Esta distribución permite alcanzar la dosis recomendada de 12 sesiones en un periodo menor, una estrategia válida dada la gran variabilidad de protocolos reportada en la literatura científica, donde la duración del tratamiento varía de 4 a 36 semanas sin que exista un estándar único (7).
Los resultados obtenidos deben interpretarse teniendo en cuenta las limitaciones propias de un caso clínico. En primer lugar, la ausencia de un grupo control impide establecer una relación causal directa entre la intervención aplicada y la mejoría observada, ya que en el periodo posparto puede existir una trayectoria de recuperación espontánea (2, 5). Además, al tratarse de un programa multimodal, no es posible determinar qué componente específico (PFMT, TTNS o control motor) tuvo mayor influencia sobre los resultados, una dificultad compartida por la literatura científica que presenta una gran heterogeneidad en los protocolos (2, 4).
Tampoco se realizó un seguimiento a largo plazo, lo cual es una limitación relevante señalada en diversas revisiones sistemáticas, ya que se desconoce si los efectos beneficiosos se mantienen más allá de la intervención (2, 4, 6). Asimismo, no se contó con una cuantificación instrumental de la diástasis abdominal mediante ecografía, basándose la valoración solo en la palpación clínica (5). Sin embargo, este caso aporta información clínica valiosa sobre la aplicación de un abordaje fisioterapéutico individualizado en una paciente con incontinencia urinaria mixta persistente dos años después del parto y con múltiples factores contribuyentes.
En conjunto, la evolución favorable observada sugiere que un programa fisioterapéutico multimodal basado en el entrenamiento del suelo pélvico, educación terapéutica y tratamiento de alteraciones asociadas constituye una estrategia útil y segura para mujeres con sintomatología urinaria persistente tras el parto (1, 2, 5).
Conclusiones
La aplicación de un programa fisioterapéutico multimodal e individualizado mostró una evolución clínica favorable en una paciente con incontinencia urinaria mixta con predominio de esfuerzo persistente dos años tras el parto (1, 2).
La intervención, basada en el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (PFMT) y complementada con educación terapéutica, ejercicio abdominopélvico, estrategias de gestión de esfuerzos y tratamiento de la cicatriz de episiotomía, se asoció con una mejora de la función muscular (fuerza 4/5 Oxford) y una disminución drástica del dolor perineal (1, 4). Asimismo, la inclusión de la estimulación eléctrica transcutánea del nervio tibial posterior (TTNS) con una frecuencia de 20 Hz fue determinante para la reducción de los síntomas de urgencia miccional y la desaparición de la nicturia (6, 7).
Los resultados obtenidos son concordantes con la evidencia actual, que sitúa al PFMT como la intervención fundamental y de primera línea dentro del tratamiento conservador de la IU femenina, especialmente cuando se realiza mediante programas estructurados y supervisados por profesionales que aseguran una contracción correcta mediante el feedback (2, 3, 4).
El enfoque multimodal, integrando el PFMT y el control motor abdominal, constituye una estrategia útil para abordar la complejidad de las disfunciones del suelo pélvico en el periodo posparto (5, 7).
Debido al diseño de caso clínico, los resultados deben interpretarse con cautela y no permiten establecer relaciones causales generales. Sin embargo, este caso aporta información clínica valiosa sobre la utilidad de un abordaje individualizado y multimodal en mujeres con incontinencia urinaria posparto persistente que no han recuperado la funcionalidad de forma espontánea (1, 2).
Anexos
Tabla 1. Evolución de las variables clínicas antes y después del tratamiento
| Variable | Valor inicial | Valor postratamiento |
|---|---|---|
| ICIQ-SF | 12/21 | 7/21 |
| Índice de Sandvik | 8/12 | 4/12 |
| Fuerza muscular (Oxford) | 2/5 | 4/5 |
| Dolor cicatriz (EVA) | 6/10 | 1/10 |
| Frecuencia miccional diurna | 10 micc/día | 7 micc/día |
| Nicturia | 1 episodio/noche | 0 episodios/noche |
Anexo I: Instrumentos de valoración clínica
1. International Consultation on Incontinence Questionnaire-Short Form (ICIQ-SF)
El ICIQ-SF es un cuestionario de autoevaluación validado internacionalmente que se utiliza para evaluar la frecuencia, la cantidad de la pérdida de orina y el impacto de la incontinencia urinaria en la calidad de vida de la paciente.
- Estructura: Consta de tres preguntas de puntuación y una cuarta pregunta de carácter descriptivo sobre las situaciones de pérdida.
- Puntuación: El rango de la escala va de 0 a 21 puntos.
- Interpretación: Una puntuación más alta indica una mayor gravedad de los síntomas y un mayor impacto negativo en la vida diaria. En este caso, la paciente inició con 12/21 y tras el tratamiento multimodal descendió a 7/21, reflejando una mejora significativa en su bienestar.
2. Índice de Severidad de Sandvik
El Índice de Sandvik es una herramienta sencilla y eficaz para clasificar la gravedad de la incontinencia urinaria mediante el cruce de dos variables: la frecuencia y la cantidad de las pérdidas.
- Cálculo: Se obtiene multiplicando la puntuación de la frecuencia (1-4) por la puntuación de la cantidad (1-3).
- Frecuencia: (1) Menos de una vez al mes; (2) Una o más veces al mes; (3) Una o más veces a la semana; (4) Todos los días y/o noches.
- Cantidad: (1) Gotas; (2) Un poco; (3) Mucho.
- Clasificación de resultados: El índice resultante (de 1 a 12 puntos) permite categorizar la incontinencia:
- Leve: 1-2 puntos.
- Moderada: 3-5 puntos.
- Grave: 6-8 puntos.
- Muy grave: 9-12 puntos.
- Evolución en el caso: La paciente presentaba inicialmente un valor de 8/12 (Incontinencia Grave) y, tras la intervención, obtuvo un 4/12 (Incontinencia Moderada).
3. Escala de Oxford Modificada
La fuerza de la musculatura del suelo pélvico se evaluó mediante palpación vaginal utilizando la Escala de Oxford modificada. Esta herramienta permite al fisioterapeuta graduar la capacidad de contracción voluntaria de la paciente en una escala de 0 a 5 puntos.
- Sistema de puntuación:
- 0: Ausencia de respuesta (nula).
- 1: Pulsación (contracción mínima perceptible o «flicker»).
- 2: Débil (contracción débil, pero sin desplazamiento ni elevación).
- 3: Moderada (contracción con elevación del dedo y desplazamiento).
- 4: Buena (contracción fuerte con elevación contra resistencia).
- 5: Fuerte (contracción muy fuerte contra resistencia potente).
Significancia en el caso clínico: La paciente presentaba inicialmente un grado 2/5, lo que indicaba una debilidad muscular significativa y dificultad para realizar una activación funcional efectiva. Tras la intervención multimodal supervisada, la fuerza aumentó a un grado 4/5, permitiéndole gestionar de forma adecuada los aumentos de presión intraabdominal y eliminar las contracciones compensatorias de la musculatura accesoria.
Referencias
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- Kharaji G, ShahAli S, Ebrahimi‑Takamjani I, Sarrafzadeh J, Sanaei F, Shanbehzadeh S. Supervised versus unsupervised pelvic floor muscle training in the treatment of women with urinary incontinence- a systematic review and meta-analysis. Int Urogynecol J. 2023;34(7):1339-1349. doi:10.1007/s00192-023-05489-2.
- Beamish NF, Davenport MH, Ali MU, Gervais MJ, Sjwed TN, Bains G, Sivak A, Deering RE, Ruchat SM. Impact of postpartum exercise on pelvic floor disorders and diastasis recti abdominis: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2024. doi:10.1136/bjsports-2024-108619.
- Cava R, Orlin Y. Home-based transcutaneous tibial nerve stimulation for overactive bladder syndrome: a randomized, controlled study. Int Urol Nephrol. 2022;54(8):1825-1835. doi:10.1007/s11255-022-03235-z.
- Vaca-Benavides DA, Ju W, Gonzalez C, Aitken P, Nair Syamala Amma AK, Mitra S, et al. The importance of electrical parameters on transcutaneous tibial nerve stimulation for overactive bladder syndrome: a systematic review and meta-analysis. Age Ageing. 2025;54(3):afaf203. doi:10.1093/ageing/afaf203.
Sobre los autores
Raquel Ramos Lobo. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA). Lugo. España. ORCID: 0009-0005-8137-2758.
Ana Pena López. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA). Lugo. España. ORCID: 0009-0003-4055-6767.
Eva González Blanco. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA). Lugo. España. ORCID: 0009-0008-1133-8265.
Autor de correspondencia: Raquel Ramos Lobo @
Sobre el artículo
Fecha de recepción: 31 de julio de 2026
Fecha de aceptación: 28 de agosto de 2026
Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2026
DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0192
Conflictos de interés: ninguno
Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado de la paciente para la publicación de este caso clínico, garantizando el anonimato y la confidencialidad de los datos clínicos.
Financiación: ninguna
Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.
Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.