Adicciones. Ese saber oculto en la palabra del otro-testimonios de ocho adictos en situación de calle. Visión subjetiva

Entonces… normal, pues, un chamo normal que estaba sentado ahí, a menos que pases caminando, que te llega el olor. En mi caso que no había problemas familiares, no había problemas económicos, que me estaban echando de la casa, sino que en el ambiente social, la marihuana, la cocaína, se mencionan como se menciona la cerveza, el ron, como normal. Entonces, cuando yo empecé a fumar, me mudé. Yo fumaba y yo vivía en otro lugar, entonces me mudé, ya yo estaba fumando pero poco, entonces empecé a escuchar… Dos chamas allá me preguntaron: “Coño, vamos a probá esto…” entonces probamos, entonces ya empezaron a reunirse más gente, como quien dice, (…), como las personas así que estaban consumiendo droga, estaba empezando a llenarse, más gente, más gente y más gente, y se volvió como normal. Nosotros estábamos hablando siempre. Todos, vivíamos cerca, y sabíamos quiénes, por lo menos toda esa zona de las casas, sabíamos quiénes consumían y quiénes no ¿entiende? Y por supuesto, lo que se consume. No tuve un momento de decir NO, ya en ese tiempo no estaba adicto. Después de dos años para acá estaba adicto y trataba de pararla dos días, pero…cuando se inyecta heroína ya uno no puede parar porque le viene la ´´mona´´, en el período de abstinencia, y uno se siente muy mal…´´Estas son experiencias que ilustran de manera muy real, la percepción que tienen los adictos acerca del consumo de drogas.

Presión de sus pares, la droga está en todas partes: Fiestas rey escuelas liceos universidad

Los adictos en situación de calle en proceso de rehabilitación, cuentan sus vivencias, acerca de la presión que ejercen sus amigos a la hora de consumir, se percatan de que las sustancias se consiguen en muchas partes, donde acuden los jóvenes, como las fiestas, las escuelas, los liceos y las universidades. Castro Benitez B N (1992) (16)

´´Jeremías´´, uno de ellos comenta:

´´….Entonces para que ellos no vean que tú eres un mongólico, que has perdido la voluntad que te has hecho en la vida mal, ellos pueden aprovechar hasta hacerte daño porque creen que: “No, ya él aflojó, ya él no es el mismo de antes”… pues. Entonces uno, pues, por tener la moral, que quieran respetarte otra vez, vuelves a caé (sic) y te ofrecen la droga…´´

´´Ezequiel´´ señala “…por un malandro que era mi amigo porque ahora no lo somos amigos, porque él mató un policía y también pisó al internado en la cárcel ¿entiende? Yo pisé también el internado, la cárcel…´´

´´Mateo´´ cuenta que:

´´…fue en la universidad que empecé a probar que si la cocaína, dentro de la universidad hay consumo de drogas y lo digo porque como uno ya estaba allá, yo estaba desde chamo fumando marihuana, fumaba marihuana poquito, pero después llegaba uno: “Mira, tengo cocaína aquí”… –“Ah, coño, vamos a probála”… “Mira, tengo “pepas” aquí”… –“Coño, vamos a probálas…”

“…. Entonces eso va llevando más a consumir, consumía el Éxtasis y fármacos también como el Rivotril, Tafil, no los mezclaba. El Rivotril lo tomabas en grandes dosis, ocho pastillas, a veces hasta diez de dos miligramos. La cajita trae quince pastillas de 0,5 miligramos. Pero no me pasó nada. Eso es para sueño, para la persona antidepresiva (sic). Pero uno lo veía como una (…) y porque dormía, ya (…) jodiendo, como quien dice, vacilando, luego no… no… Si éste es el sueño, no te acuestas y (… ´´…. En ese tiempo estaba famosa la marihuana y yo veía que todo el mundo fumaba y los grandes, y yo quería ser grande ya. Entonces vi que un amigo la probó, me dijo que se sintió bien, y entonces yo quería probarla. Yo nunca había oído nada nunca, pero empecé a escucharlo mucho, mucho, para que consumiera. Es que te llevan cerveza, y te enseñan la marihuana, no estaba sonando mucho…´´

Riesgos en el contexto de la escuela

A la escuela primaria acuden los jóvenes en edades donde se presentan muchos cambios de orden psicológico, que tienen mucho que ver con la capacidad en la toma de decisiones, veamos lo que dice Mateo:

´´….Por lo menos cuando yo empecé a consumir, yo no consumía con menores de edad cuando yo era mayor de edad. Me venía un chamito menor de edad: “Mira, chamo, yo quiero que tú me vendas…”… –“No, chamo, cuando tú me traigas a mí, hablamos, porque yo con menores de edad “me lavo las manos”. Porque son un problema, son ladrones, son un problema grave… A mí me decían lo mismo cuando yo era menor de edad…´´

Mateo sigue narrando su experiencia en lo que respecta a la escuela como factor protector contra el consumo de drogas:

´´….Y para ellos la educación es un factor protector, claro, porque la educación viene de la casa, la educación de los padres, hay que educar a sus hijos bien, con modales, con todo. Y hay que hablarles claro, tá, tá, tá… Hablarles claro, qué es la droga y orientarlos. Mientras más información se les pase, mejor. Eso sí protege, porque la persona conoce y sabe que es algo malo, pues, que la droga es mala…´´

´´….Yo pienso que los chamitos ahorita son muy inteligentes. Ellos agarran un celular último modelo y lo manejan “así”, normal… computadoras… son muy inteligentes. A mi mamá no le gusta que yo a mi hermanito le hable así claro, pero yo lo hago igualito, escondío de mi mamá le hablo claro: “No hagas esto, mira lo que me pasó a mí. No hagas esto, por esto, esto y esto”…Cuanto yo fui a buscarlo a una fiesta que tenía él, me bajé… Claro, yo veo el ambiente a ver qué hacían, si fumaban cigarrillo, si esto, si lo otro, y todo bien, normal. O en el caso de que fui a una