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Alergia e intolerancia a la lactosa

situaciones (infecciones gastrointestinales, medicamentos, enfermedades crónicas del intestino delgado, intolerancia al gluten, intolerancia a las proteínas de la leche de vaca o de soja) en que se suprimen las reservas enzimáticas del tracto digestivo. (4 5 6) Esta intolerancia puede estar relacionada con la intolerancia al gluten.

Deficiencia congénita de lactasa: desorden genético que impide la producción enzimática de la lactosa. Viene determinado genéticamente y se encuentra ligado a la raza. Presente desde el nacimiento.

INCIDENCIAS:

La probabilidad de padecer esta afectación es menor en aquellas culturas donde se ha consumido leche y derivados durante años que en aquellos donde no se consumía leche. La razón parece encontrarse en la mutación genética relacionada con el hábito de tomar leche. Como resultado de esto, la prevalencia de la intolerancia a la lactosa a nivel mundial varía dependiendo principalmente del origen étnico.

Los grupos más afectados son raza negra, asiáticos indios y americanos, contrastando con la baja prevalencia de estadounidenses caucásicos y europeos escandinavos: (1)

Tailandeses: 98% (2, 3)

Africanos centrales, Mexicanos, Esquimales: 83%

Árabes: 80%

Rusos, Españoles: 15%

Ingleses: 6%

Suecos: 1%

Es una alteración que no reviste gravedad en los adultos, pero origina molestias que pueden llegar a condicionar severamente la alimentación y la calidad de vida.

No obstante, en la infancia es algo más grave porque el niño puede sufrir deshidratación además de surgir el problema de sustituir la leche.

Este problema es muy frecuente pero infradiagnosticado.

B-La alergia a la lactosa: El sistema inmunitario de cuerpo reacciona tras la ingestión de un alimento produciendo anticuerpos específicos, buscando la forma de contrarrestar las sustancias que considera peligrosas.

Si nuestro organismo no está preparado para asimilar una sustancia que considera nociva, activará las defensas antes de que se produzcan daños en los órganos o funciones vitales. Debemos hacer hincapié en el cuidado que hay que tener con los niños pequeños, pues son muy vulnerables y sus paredes intestinales no están del todo maduras. Si el intestino es muy permeable puede provocar que las sustancias alergenizantes entren en corriente sanguínea. Esto pondrá en marcha al sistema defensivo para intentar bloquearlas y así se desencadenará una reacción alérgica.

Aunque es conocido que el calostro y la leche humana favorece la maduración intestinal, aportando una protección pasiva contra agentes infecciosos y antígenos.

La afectación es más frecuente en los niños pequeños, pues el sistema inmunitario reacciona frente a las partículas de proteínas de leche de vaca absorbidas.

Las sustancias más alergenizantes son:

– Alérgenos naturales: Proteínas (de la leche de vaca),

– Alérgenos artificiales: Colorantes, Conservantes.

Síntomas:

Sus síntomas más frecuentes: espasmos abdominales, vómitos y diarreas agudas. Los síntomas respiratorios son menos frecuentes y suelen ir acompañados de sintomatología sistémica.

La alergia puede manifestarse según tres patrones de respuesta: al cabo de minutos, horas o varios días, es decir:

– Reacción precoz o de inicio brusco: Aparecen síntomas entre 1-45 minutos. Los síntomas más frecuentes: Erupciones, edema en labios y cara, estornudos, prurito nasal y broncoespasmo; en casos excepcionales, el síndrome puede debutar con un shock anafiláctico. Esto ocurre después de ingerir cantidades pequeñas de leche.

– Reacción intermedia: Entre 45 minutos a 20 horas después de la ingesta de leche. Síntomas: Vómitos y diarreas. Se necesitan cantidades moderadas de leche para producir esta reacción.

– Reacción tardía: Su aparición es después de 20 horas de la ingesta, por lo que hace más difícil establecer una relación causa-efecto. Síntomas son gastrointestinales (diarreas) y los cutáneos (eczema).

En la alergia a la lactosa hay varios factores que juegan un papel importante:

Predisposición genética, exposición precoz a la leche de vaca o alérgeno, duración de la lactancia materna, lesión de la mucosa intestinal, factores ambientales…

Existen algunos cuadros en los que hasta el momento no se ha podido establecer una asociación definitiva: Cólico del lactante, síndrome alérgico de tensión fatiga, bronconeumopatía por hipersensibilidad a la leche vacuna, síndrome de la muerte súbita del lactante, reflujo gastroesofágico y constipación. (ESTREÑIMIENTO)

Aquí detallamos mediante un cuadro las principales diferencias que hay entre ellas, teniendo en cuenta que la magnitud y número de síntomas pueden variar de una persona a otra o, incluso, en diferentes situaciones.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

INTOLERANCIA/ALERGIA A: lactosa (azúcar de la leche)

PROBLEMA EN: aparato digestivo

TIPOS: Genético (desde el nacimiento), debido a una agresión a la mucosa intestinal (virus, antibióticos o quimioterapia, diarreas infecciosas, enfermedad inflamatoria intestinal crónica (EII), enfermedad celíaca, etc.)

TRATAMIENTO: Eliminación de alimentos con lactosa

SÍNTOMAS: Náuseas, calambres, flatulencia, diarrea, inflamación…

POBLACIÓN: Principalmente adultos

ALERGIA A LA PROTEÍNA DE LECHE DE VACA

INTOLERANCIA/ALERGIA A: Caseína (Proteína de la leche)

PROBLEMA EN: Sistema Inmunológico

TIPOS: Genético

TRATAMIENTO: Supresión de los lácteos. Reemplazar la leche por fórmulas especiales

SÍNTOMAS: Sarpullido, eczema, congestión nasal, tos, inflamación de labios, boca y lengua, náuseas, vómitos, diarreas, shock anafiláctico…

POBLACIÓN: Casi exclusivamente en la edad infantil

OBJETIVOS:

– Orientar e informar a la población intolerante a la lactosa/alérgica acerca de la sustitución de ciertos productos lácteos por otros que cumplan la misma función en el desarrollo de su organismo en caso de padecer intolerancia.

– Fomentar el consumo regular de leche sin lactosa para garantizar un buen estado nutricional y un buen aporte de calcio en la dieta en pacientes que lo precisen.

– Potenciar la eliminación o disminución de síntomas asociados al consumo de leche en personas intolerantes/alérgicas a la leche de vaca conocidos o en aquellos que se sospeche la patología.

MÉTODOS:

Para la elaboración de este artículo, el método utilizado para identificar y revisar las evidencias