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Actualización de conocimientos enfermeros sobre alimentación infantil: baby led weaning (BLW)

Actualización de conocimientos enfermeros sobre alimentación infantil: baby led weaning (BLW)

Resumen:

El proceso de aprendizaje de hábitos alimentarios es especialmente importante durante los primeros años de vida ya que, además de facilitar un buen estado nutricional y un crecimiento óptimo, puede ayudar a consolidar la adquisición de hábitos saludables para la edad adulta.

Autores:

  1. Espina Rodríguez, María del Rocío. Diplomada en Enfermería
  2. Rodríguez Valiente, Sonia. Diplomada en Enfermería.
  3. Jara Valiño, Francisco Javier. Diplomado en Enfermería

El Baby Led Weaning (BLW) consiste en una alimentación complementaria, guiada por el propio bebé, que permite que el lactante manipule los alimentos con sus manos y se los lleve a la boca. A través del BLW, el niño adquiere un rol más activo, favoreciendo que pueda regular las cantidades de alimento que ingiere, y desarrolle sensaciones de saciedad.

Palabras clave: alimentación complementaria, BLW, alimentación infantil, lactancia materna, baby led weaning.

Introducción:

Durante el crecimiento de un niño de 0 a 3 años se desarrollan diferentes etapas y necesidades en las que hay que ir adaptando la alimentación. En la infancia se produce un mayor desarrollo físico y psicomotor por lo que la alimentación no sólo debe proporcionar energía sino cubrir necesidades como el crecimiento y la maduración. Las necesidades energéticas se cubren hasta los 6 meses con el amamantamiento o la lactancia artificial exclusivamente, y es a partir de entonces cuando se van incorporando nuevos alimentos de forma progresiva y en cantidades adecuadas siempre adaptadas al desarrollo psicomotor y las apetencias del niño.

Es en este periodo donde es importante favorecer las condiciones que permitan adquirir de manera progresiva unos hábitos alimentarios saludables y una buena relación con la comida. Los ritmos de los niños son más lentos por lo que para que se genere una buena relación con la comida, la paciencia y el tiempo son imprescindibles.

Las comidas son los momentos idóneos para la comunicación por lo que hay que respetar y escuchar los deseos del niño en cuanto gustos y apetencias ya sea de manera verbal o no verbal. A medida que el niño crece tendrá más  capacidades para experimentar con las comida. Es muy importante la confianza del adulto en esta etapa.

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé y favorece el vínculo afectivo en madre e hijo. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y a partir de aquí y manteniendo la lactancia hasta al menos los 2 años, iniciar la alimentación complementaria.

El proceso de introducción de la alimentación que se debe iniciar a los 6 meses, puede variar según el desarrollo psicomotor del lactante y el interés del mismo por nuevos sabores y texturas. La incorporación de nuevos alimentos se tendría que hacer de una manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días (entre 3 y 5) entre cada alimento nuevo viendo la tolerancia. Los niños van adquiriendo destrezas manuales para alimentarse solos, beber de un vaso o una taza cogidos con las dos manos y comer lo mismo que el resto de la familia, con algunas pequeñas adaptaciones, como, cortar los alimentos en pequeñas porciones y permitir que cojan la comida con los dedos, la pinchen con el tenedor o se la coman con la cuchara. Hay que evitar los alimentos que, por su consistencia y/o forma, puedan causar atragantamiento.

Un ambiente relajado y cómodo durante las comidas, evitar distracciones como la televisión y los teléfonos, facilita las buenas prácticas alimentarias y da la oportunidad de interacción social y de desarrollo cognitivo. A menudo nos encontramos con el niño que no come, normalmente la problemática de la inapetencia es un problema de equilibrio entre lo que el niño come y los padres quieren que coma, cuándo, qué y cómo comer, siempre descartando que pueda existir cualquier problema de salud. El niño es capaz de autorregular su ingesta en función de sus necesidades

La alimentación adecuada del niño a partir del año debe ser variada, suficiente, equilibrada e individualizada. (Ver cuadro anexo 1)

  • No añadir azúcar, miel o edulcorantes.
  • Evitar la sal y si fuese necesario en pequeñas cantidades y yodada
  • Cocer verduras y hortalizas con poca agua o al vapor para conservar nutrientes
  • Según la evidencia científica, no hay edad mejor para la incorporación del gluten
  • Ofrecer agua a partir del comienzo de la AC
  • Leche de vaca no antes de los 12 meses
  • Ofrecer diferentes texturas
  • Evitar espinacas y acelgas antes del año por su alto contenido en nitratos
  • No consumir carne procedente de caza con plomo
  • Evitar el consumo de pez espada o emperador, cazón, tintorera y atún (en niños de 3 a 12 años, limitarlo a 50 g/semana o 100 g/2 semanas, por si contenido en mercurio
  • Evitar el consumo habitual de cabezasde gambas, langostinos y cigalas o el cuerpo de crustáceos, por su contenido en cadmio

CONCLUSIONES

  • La Lactancia Materna (LM) y el Baby Led Weaning son eficaces para promover la salud, el crecimiento y el desarrollo infantil
  • Pasados los 6 meses, ni la leche materna ni la de formula son suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de los bebés, debiéndose administrar aportes suplementarios de otros alimentos
  • La leche materna es el alimento ideal para el lactante en los seis primeros meses y, acompañada de una alimentación complementaria (AC) adecuada, hasta al menos los 2 años de edad.
  • Entre los 6 y 8 meses, la aportación de energía procedente de la AC debería ser 1/5 del total y entre los 9 y los 11 meses ascender a la mitad. El resto debe ser cubierto por la leche.
  • Este método no debería iniciarse antes del sexto mes y puede introducirse siempre que el lactante haya adquirido ciertas competencias motoras y cognitivas.
  • A través del BLW, el niño adquiere un rol más activo, favoreciendo que pueda regular las cantidades de alimento que ingiere, y desarrolle sensaciones de saciedad, ayudando, incluso, a prevenir el desarrollo de la obesidad.
  • En España, entre un 5 y un 7% de niños menores de tres años y alrededor de 1,5% de la población general sufre alergia a algún alimento. El huevo, la leche de vaca, el pescado, las legumbres y los frutos secos son los alimentos que presentan más casos de alergias. La alergia no es estática y se puede producir tolerancia o sensibilización al alimento con el tiempo, además una persona puede ser alérgica a uno o más alimentos.

Una alimentación equilibrada debe contener entre el 50 y el 60% del total de las calorías en forma de hidratos de carbono. Para una dieta sana, la ingesta de azúcar no debe superar más de 90-120 g los adultos y 85 g los niños en total al día.

Cuadro anexo 1:

Anexos

Anexos – Actualización de conocimientos enfermeros sobre alimentación infantil. Baby led weaning (BLW)

Anexos – Actualización de conocimientos enfermeros sobre alimentación infantil. Baby led weaning (BLW)

Bibliografía:

https://www.aepap.org/actualidad/comunicados-y-notas-de-prensa/los-pediatras-de-atencion-primaria-consideran-que-el-baby-led-weaning-podria-contribuir-la

https://www.saludadiario.es/profesionales/los-pediatras-de-atencion-primaria-consideran-que-el-baby-led-weaning-podria-contribuir-a-la-prevencion-de-la-obesidad-inf

http://salutweb.gencat.cat/web/.content/home/ambits_tematics/per_perfils/centres_educatius/menus_escolars/programa_revisio_programacions_menus_escolars_catalunya_preme/documents/arxius/alimentacion_0_3_es.pdf