Control de Calidad en Equipos de Densitometría Ósea

con respecto a otros equipos principalmente aquellos con la baja sensibilidad de la radiología convencional (es decir, una modificación del 30% en el contenido mineral óseo que debe ser identificable radiológicamente).

Sin embargo, como todas las técnicas tienen sus limitaciones. Los especialistas opinan que una única medición de la densidad mineral ósea no suministra suficiente información para llevar a cabo un diagnóstico completo. Por ejemplo, dos tercio de las fracturas vertebrales son asintomáticas, por tanto es necesario completar el estudio densitométrico con un estudio radiológico que permite visualizar fracturas y deformidades (principalmente a nivel de la columna).

Los especialistas coinciden en decir que llevar a cabo dos estudios simultáneamente deberán constituir una innovación real a los ojos del paciente en términos de tiempo recuperado, velocidad para entregar el diagnóstico y la dosis del paciente (en los estudios densitométricos son muchos menos irradiados que en los radiológicos).

Desde un punto de vista operativo, estas técnicas pueden ser clasificadas en dos tipo: a) las que pueden medir la DMO en cualquier región del esqueleto (o incluso en el esqueleto completo), con aplicación al análisis de la composición corporal, lo que se conoce como densitometría central o axial, y b) aquellas que miden la masa ósea en una única región ósea, y localizada en el esqueleto periférico (extremidades), que son los métodos de densitometría periférica. La densitometría central aventaja a la densitometría periférica en cuanto al rendimiento diagnóstico, debido a su capacidad para explorar las regiones de mayor interés clínico.

La densitometría central puede realizar las mediciones en las regiones que cuentan con una mayor riqueza de hueso trabecular, que sólo constituye el 20% de la masa ósea del esqueleto, pero que justifica el 80% del metabolismo óseo, debido a su mayor vascularización, superficie y proximidad con la médula ósea. Se considera que el hueso trabecular es 10 veces más activo metabólicamente que el componente cortical. [2]

El propósito de estos métodos es medir cuantitativamente los depósitos minerales asumiendo que éstos mantienen una composición química constante. La técnica de densitometría ósea más difundida es la DEXA. Esta técnica se basa en los trabajos de Cameron y Sorensen en 1963, que usaron una fuente emisora de radiación gamma de una única energía. La limitación principal de las fuentes

monoenergéticas es la presencia de cantidades importantes de tejidos blandos, como se da en la columna, tronco, cadera o esqueleto completo. Esta limitación se resolvió con el uso de la doble energía, ya que permite la corrección de la variación del grosor de los tejidos blandos. El paso siguiente fue la sustitución de las fuentes emisoras isotópicas por generadores de rayos X, lo que dio lugar a DEXA.

Los equipos de diagnósticos basados en la atenuación de los rayos X a través del hueso permiten cuantificar la densidad mineral del hueso. La técnica nombrada como DEXA es actualmente la más usada y confiable para medir la cantidad de densidad mineral ósea en la columna vertebral, en el cuello femoral y/o en lugares periféricos como el radio y el calcáneo. Se propone como el método de referencia para conocer el estado del hueso y el diagnóstico precoz de pacientes con alto riesgo de fracturas osteoporóticas. Este método implica una irradiación débil (dosis más baja de 30uSv para estudios antero –posteriores de la vértebra lumbar y de 30 a 60 µSv para el cuello femoral). Esta débil irradiación comparada con la irradiación media natural (que en Francia está en el orden de los 2.4mSv), permite la repetición de estudios sin efectos colaterales para el paciente.

Las diferentes tecnologías existentes son:

– La tecnología ´´PencilBeam´´ (haz de lápiz) utiliza una fuente rayos X colimada obteniéndose un haz delgado que se mueve de acuerdo a un escaneo en línea recta. Un colimador detector es también usado. El haz es generalmente emitido en la dirección de un detector contador de fotones basado en un tubo fotomultiplicador acoplado a un centellador. (Otros tipos de equipos de haz de lápiz existen)

– La tecnología ´´Fan Beam´´ (haz de abanico) se introdujo en el mercado después de la del haz de lápiz y utiliza una fuente de rayos X colimada obteniéndose un haz en forma de abanico que se emite hacia una matriz detectora (detector en 1D). Esta tecnología permite una mejor resolución y un tiempo de exposición más corto pero usualmente con una dosis más elevada en el paciente.

– El nuevo equipo LEXXOS, utiliza una nueva tecnología: la tecnología ´´Digital Flash Beam´´ (haz flash digital o haz de destello digital). Esta tecnología utiliza una fuente de rayos X colimada dirigida hacia un detector bidimensional (detector 2D) en un haz con forma cónica.

La nueva generación LEXXOS de densitómetros óseos es el único equipo de alta resolución en el mercado internacional (a finales del 2001), que permite realizar un estudio densitométrico completo (columna, fémur proximal y antebrazo). Estos estudios se realizan en menos de 5 segundos y permiten brindar información densitométrica y morfométrica.

La LEXXOS es el primer densitómetro óseo con tecnología DEXA bidimensional que usa un detector de dos dimensiones, asociado con un generador de rayos X colimado con un haz cónico. El sistema es controlado por una Pentium IV de 2GHz que corre en Windows 2000 o XP. Con este equipo se pueden hacer varias mediciones, en la columna, el fémur, antebrazo utilizando dos flash de rayos X con un tiempo de adquisición menor de 1.5 segundos, y opcionalmente puede escanear el cuerpo completo.

La imagen de alta resolución de la LEXXOS permite obtener un mejor análisis que aquel obtenido con equipos convencionales, revelando la presencia de fracturas y deformidades en la columna u otros lugares [3].

Regiones de interés

La mayor calidad en la capacidad de predicción de fracturas por la densitometría se obtiene cuando las mediciones se efectúan en la misma región que se desea evaluar. La importancia clínica de las fracturas de columna y fémur proximal, y el hecho de disponer de una mayor proporción de hueso trabecular, convierten a estas regiones en las preferidas para el diagnóstico de osteoporosis.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la osteoporosis como una enfermedad del esqueleto que provoca la reducción de la resistencia del hueso y un incremento de riesgo de fractura. Es consecuencia de una reducción cuantitativa de la masa ósea (MO) acompañada de un deterioro de la microestructura del tejido óseo; ambos fenómenos contribuyen simultáneamente al debilitamiento del esqueleto.

La evaluación cuantitativa de los