Cuidados de Enfermería en las flebitis

Cuidados de Enfermería en las flebitis

Resumen

La flebitis es la inflamación de las venas debido a varias causas, aunque la más común es la provocada por la inserción de un catéter. Los cuidados de Enfermería se basarán en un manejo correcto del material médico utilizado durante el tratamiento. Además, es imprescindible una minuciosa higiene tanto en la colocación de catéteres y equipos de infusión como en su mantenimiento. Por último, el personal de Enfermería promoverá un ambiente de tranquilidad y confianza que facilite la estancia y recuperación del paciente.

Autores:

  1. Ana Hermosín Alcalde DUE. Centro de diálisis Diaverum (Cartaya).
  2. Elena Pereira Jiménez DUE. Interclinik
  3. Mª Dolores Loro Padilla DUE. Servicio andaluz de Salud(SAS)

Palabras claves: vena, inflamación, infección, venas varicosas, catéter, vía, vendaje.

Introducción

La flebitis, o inflamación de las venas, puede tener varias causas, incluyendo la irritación de las venas provocada por un cuerpo extraño o medicación irritante, la lesión de la pared vascular provocada por un catéter o una infección relacionada con la contaminación bacteriana de un sistema intravenoso.

La flebitis mecánica, el tipo más común, puede ocurrir cuando hay un catéter de gran calibre insertado en una vena pequeña, por un traumatismo durante la inserción de un catéter o por el movimiento del catéter dentro de la vena por fijación inadecuada del mismo.

La flebitis química puede estar provocada por los fármacos o los líquidos irritantes que son o demasiado ácidos o demasiado alcalinos (pH menor de 5 o mayor de 9), y por soluciones hipertónicas (con osmolaridad superior a 500 mOsm/l). También puede desarrollarse cuando la solución del preparado para la piel no se deja secar antes de la venopunción, arrastrándolo hacia el interior de la vena.

La flebitis bacteriana está provocada por la contaminación del sistema intravenoso durante la inserción o la manipulación del catéter, o puede deberse a una escasa antisepsis de la piel.

  • Clasificación

Existen dos clases de flebitis:

  • Flebitis superficial: Es la más común consiste en la hinchazón de una vena que se encuentra cerca de la superficie de la piel, generalmente en la pierna. La zona afectada se enrojece y duele. El dolor generalmente puede tratarse con calor húmedo, aspirina o medicamentos antiinflamatorios.
  • Flebitis profunda: Es la hinchazón de las venas que se encuentran en el interior de la pierna es menos común pero más grave. Generalmente produce más dolor. Las personas con flebitis profunda suelen tener fiebre. Generalmente puede confirmarse si están afectadas las venas profundas mediante una gammagrafía, un estudio Doppler de flujo venoso o colocando el manguito de un esfigmomanómetro alrededor de la pierna para medir el flujo sanguíneo (pletismografía). Quienes sufren de esta clase de flebitis tienen un mayor riesgo de que se formen coágulos sanguíneos en las venas y de que uno de ellos llegue a los pulmones (émbolo pulmonar). Cuando un paciente es diagnosticado con flebitis profunda generalmente recibe una semana de tratamiento con un diluyente de la sangre (o anticoagulante) intravenoso. Durante ese espacio de tiempo también se revisa al paciente para determinar si tiene coágulos sanguíneos en los pulmones. Para uso prolongado, probablemente se le recete un anticoagulante en forma de comprimido
    • Diagnóstico

El médico hace el diagnóstico basado, inicialmente, en la apariencia del área afectada. Se pueden requerir revisiones frecuentes del pulso, presión sanguínea, temperatura, condición de la piel y circulación con el fin de controlar complicaciones.

Si no se puede identificar la causa fácilmente, se puede llevar a cabo uno o más de los siguientes exámenes para determinarla:

  • Ecografía Doppler.
  • Venografía.
  • Estudios de coagulación sanguínea.

Síntomas

Son varios los síntomas que pueden surgir como consecuencia de la flebitis. Los más comunes son los que te indicamos a continuación:

  • Genera endurecimiento de los tractos venosos, con frecuencia en venas varicosas.
  • Enrojecimiento del área afectada.
  • Sensación de calor y dolor en el vaso que ha sufrido el trastorno.
  • En ocasiones también puede llegar a experimentarse fiebre y malestar, más que todo, si es producto de una infección.

Causas

Como ya mencionamos, el factor desencadenante de la flebitis es un coágulo de sangre. Este puede ser causado por cualquier agente que obstaculice tu circulación sanguínea; algunos de ellos pueden ser:

  1. Daño en una vena
  2. Largos períodos de estar sentada
  3. Predisposición genética

Tendrás más posibilidades de padecer flebitis, si:

  1. Estás acostada por largos períodos de tiempo
  2. Padeces algún tipo de cáncer
  3. Estás embarazada o acabas de dar a luz
  4. Tomas pastillas anticonceptivas
  5. Tienes sobrepeso
  6. Eres mayor de 60 años
    • Síntomas de la flebitis

Si tienes flebitis, estos son los principales síntomas que puedes experimentar:

  • Calor, sensibilidad y dolor en la zona afectada
  • Rojez e hinchazón

Cuando la vena afectada es superficial, puede que notes en tu piel una línea roja, sensible al tacto. Si, por el contrario, la vena dañada se encuentra más alejada de la piel, es posible que tus piernas se hinchen y que sientas un gran dolor. Este se tornará más agudo, cuando estés de pie. También, hay importantes posibilidades de que tengas fiebre.

  • Tratamiento para la flebitis

Si la flebitis se ha producido en una vena superficial, es probable que tu doctor te recomiende:

  • Aplicarte calor en la zona afectada
  • Mantener la pierna elevada
  • Consumir un medicamento antiinflamatorio sin esteroides

Esta enfermedad no exigirá que te hospitalicen y mejorará en una o dos semanas.

Si la flebitis ha afectado una vena más profunda, entonces tu médico te propondrá realizar otros tratamientos, como:

  • Consumir medicación anticoagulante. Esta diluirá tu sangre e impedirá que el coágulo se agrande.
  • Tomar medicación que disuelva coágulos. Tu doctor acudirá a este medicamento, solo si tu flebitis es más severa.
  • Remover el coágulo. Es probable que tu médico tome esta medida, si no puedes tomar los medicamentos descritos.

Previene esta enfermedad: consume alimentos y haz ejercicios que mejoren tu circulación. Y si tienes alguna sospecha de que la flebitis ya se te ha instalado, no pierdas tu tiempo, consulta a tu médico.

Cuidados de Enfermería

Una vez valorados todos los factores concurrentes del paciente portador de catéter venoso periférico, la enfermera deberá siempre tener presente, a parte de otros problemas, derivados del mismo, el riesgo potencial de infección, que es en el que nos centraremos.

Diagnóstico de Enfermería: «Riesgo de infección en relación con inserción de catéter venoso periférico», sobre el que versarán los objetivos, y planes de cuidados, propuestos. La flebitis es un cuadro clínico, y como tal, es entendido dentro de la dimensión el trabajo enfermero, como un problema interdependiente.

Objetivos y actividades

Al planificar objetivos y actividades para los problemas clínicos, como es el caso que nos ocupa, debe tenerse en cuenta que el papel de la Enfermería es doble: por una parte debe llevar a cabo actividades que ha prescrito otro profesional, generalmente el médico y, por otra, debe adoptar elementos cognoscitivos y aplicar su juicio clínico a la hora de ejecutar esas actividades y de controlar la evolución del paciente.

Los objetivos de los que podemos hacernos responsables, se centrarán en actividades de Enfermería y se referirán siempre a la instauración de las medidas encaminadas a:

  1. La prevención de las complicaciones.
  2. La detección precoz de signos y síntomas indicadores de su existencia.

En lo que respecta a la determinación de actividades para los problemas clínicos éstas se basarán principalmente en:

  1. La programación de medidas de control y vigilancia del estado del paciente.
  2. La aplicación de tratamientos prescritos por el médico.
  3. La planificación de aquellos cuidados que se deriven de la ejecución de tales órdenes.

Para el diagnóstico formulado, se plantean dos objetivos, sobre los que se elabora el plan de cuidados o actividades:

OBJETIVO 1: El paciente mantendrá el punto de punción sin manifestaciones de flebitis durante el periodo de canalización de la vía.

Como se apuntó anteriormente, las complicaciones infecciosas de la inserción de una vía endovenosa periférica, se perfilan en el cuadro clínico de la flebitis. De ahí que las medidas de prevención deberán ir encaminadas a retrasar la aparición de ésta, así como a detectar de forma precoz, los problemas relacionados con ella.

Las actividades propias de la enfermera en el abordaje de este objetivo, van a ser:

Mantener y promover las medidas de asepsia personales:

Antes de canalizar una vía venosa periférica, se realizará lavado de manos higiénico, con agua y jabón, así como antes de realizar cualquier técnica en la que manipulemos el catéter, el sistema de infusión o las perfusiones.

Para la canalización, se utilizarán guantes no necesariamente estériles. La utilización de guantes es una medida de protección universal para evitar el contacto con sangre y / o fluidos corporales.

El lavado de manos del personal, aunque se utilicen guantes, sigue siendo la principal medida de asepsia para evitar las infecciones nosocomiales.