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Seguimiento Farmacoterapéutico de los efectos físicos y bioquímicos de GLP-1 en pacientes diabéticos tipo 2 a nivel asistencial

Seguimiento Farmacoterapéutico de los efectos físicos y bioquímicos de GLP-1 en pacientes diabéticos tipo 2 a nivel asistencial

El objetivo de este estudio fue analizar longitudinalmente los efectos de los agonistas GLP-1 respecto de distintos indicadores bioquímicos y físicos, evaluándolos en pacientes diabéticos tipo 2 adultos, con HbA1c mayor de 7 e índice de masa corporal (IMC) mayor o igual a 30. Se incluyeron en el estudio 15 pacientes que acudieron a la consulta de atención primaria del centro de salud Mariano Yago de Yecla, de la provincia de Murcia, España, en el período del mes de enero de 2013 a enero de 2014, y que fueron tratados con agonistas de GLP-1.

Seguimiento Farmacoterapéutico de los efectos físicos y bioquímicos de GLP-1 en pacientes diabéticos tipo 2 a nivel asistencial

Alfonso López Ruiz (1), María Ángeles Ibáñez Gil (2), María Isabel Polo Pérez (3).

  1. Doctor en Farmacia, Universidad de Granada, Granada. España.
  2. Médico de Familia y Comunitaria, Centro de Salud Mariano Yago. Yecla, Murcia.
  3. Directora Médica, Gerencia del Área V, Yecla, Murcia.

Resumen

Se identificaron diferencias estadísticamente significativas (p < 0,05) en HbA1c a los 12 meses del tratamiento, pérdida de peso corporal a partir de la tercera semana de tratamiento, y disminución del índice de masa corporal (IMC) comparando inicio-final. Se observó un mejor y significativo control glucémico desde el inicio de la administración de exenatide. Se interpretó el efecto general del fármaco como sensibilizador de los parámetros evaluados. Se recomienda realizar estudios aleatorizados con un seguimiento mínimo de 1 año, para conocer si los resultados obtenidos se mantienen en el tiempo.

Palabras clave: diabetes mellitus tipo 2, atención farmacéutica, seguimiento farmacoterapéutico, uso racional del medicamento, hormona GLP-1.

Seguimiento Farmacoterapéutico de los efectos físicos y bioquímicos de GLP-1 en pacientes diabéticos tipo 2 a nivel asistencial.

Los incretín miméticos, es un péptido sintético (amida ácido peptídica de 39 aminoácidos) que actualmente se halla aprobada diversos países de todo el mundo (comercializada desde el año 2006 en la Unión Europea) para su uso como terapia combinada con sulfonilureas y/o metformina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 en quienes no se ha logrado un adecuado control glucémico mediante los anteriores antidiabéticos orales [1, 2, 39]. Su acción terapéutica básicamente se relaciona con la reducción de la glucemia tanto posprandial como en ayunas, ante la consideración de los siguientes cuatro aspectos [3-6,38]:

  1. Incremento de la secreción de insulina por las células beta dependientemente de la glucosa (reducción de la liberación de insulina a medida que disminuye la glucemia).
  2. Inhibición de la secreción de glucagón, y así la neoglucogénesis hepática.
  3. Ralentización del vaciado gástrico y, en consecuencia, del paso a la circulación de la glucosa de la ingesta.
  4. Incremento de la saciedad.

Los análogos de GLP-1 se indica como una alternativa a la terapia insulínica u otras medidas de segunda línea en pacientes obsesos con diabetes mellitus tipo 2, en combinación con sulfonilurea, metformina, o pioglitazona cuando estas opciones no han logrado resultados glucémicos adecuados en dosis máximas [1, 7-9]. Exenatide está disponible en forma de plumas precargadas de 5 y 10 µg de administración inyectable subcutánea. Se recomienda iniciar el tratamiento administrando 5 µg/ 2 veces/ día durante 1 mes, para aumentar la tolerancia. La aplicación se recomienda realizarla en los 60 minutos previos al desayuna y la cena, o a las dos comidas principales, separadas por un mínimo de 6 horas; nunca después de la comida. En caso de ser necesario, para mejorar el control glucémico, la dosis puede aumentarse a 10 µg/ 2 veces/ día, siguiendo las anteriores recomendaciones de administración [1, 2].

El Centro Andaluz de Información de Medicamentos (CADIME) [2] y Campoamor [3], considera a exenatide un tratamiento de alto coste diario y anual (considerando sus dos dosis) en comparación con el resto de las opciones terapéuticas orales e insulínicas (excluyendo a liraglutide que tiene un coste superior diario y anual a exenatide). En el año 2009, se refirió un coste diario de 4,47€, valor máximo seguido por la vildagliptina (2,25€), la insulina detemir plumas recargadas (2,09€), la insulina glargina cartuchos (2,05€), la insulina glargina plumas recargadas (2,05€), la pioglitazona (2,03€) y la sitagliptina (2,00€).

Respecto de las indicaciones aprobadas, actualmente es controversial la información sobre la efectividad de exenatide asociada a indicadores bioquímicos y físicos, estando en constante investigación, razón principal del presente estudio. Pese a ello, existe cierto consenso en que su administración se asocia con una reducción significativa de los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c) y del peso corporal [1, 2, 39].

Asimismo, es muy limitada la disponibilidad de información científica acerca de su uso en pacientes no obesos y en combinación con otros tipos de antidiabéticos orales, como las glitazonas, así como acerca de su mortalidad y morbilidad y la asociación con factores de riesgo cardiovascular y hepático. Presenta una efectividad comparativa no inferior a la insulina. Su uso se asocia con un elevado nivel de abandonos del tratamiento debido a los efectos adversos: 8% en comparación con 3% del placebo y 1% de la insulina [2]. Entre los principales efectos adversos pueden mencionarse [1, 2, 10-14]:

  • Náuseas (45-51%).
  • Vómitos (12-14%).
  • Diarrea (9-17%).
  • Episodios hipoglucémicos (28-36%), en combinación con sulfonilureas.
  • Pancreatitis aguda (89 casos en la Unión Europea en el período 2006-2007).

Estos efectos adversos dependen de la continuidad del tratamiento, así como de la terapia combinada implementada, lo cierto es que frente a las ventajas aparentes de reducción de la HbA1c y del peso corporal, el bajo riesgo de hipoglucemia (salvo en combinación con una sulfonilurea), baja presión arterial y un efecto potencial protector de las células beta; presenta las siguientes desventajas: su administración en inyecciones, frecuentes efectos secundarios gastrointestinales, elevados costes, poca experiencia en el tratamiento, formación de anticuerpos y posible interacción con otros fármacos dado el retraso del vaciado gástrico. Respecto del riesgo cardiovascular asociado a la diabetes mellitus, existe una actual controversia en tanto los efectos de exenatide,