Vivencias de pacientes con heridas crónicas

Vivencias de pacientes con heridas crónicas

La presente es una investigación cualitativa, descriptiva y evaluativa cuyo problema consistió en reflexionar sobre las vivencias que experimentan las personas que sufren de una herida crónica por insuficiencia venosa. La mayor parte de los autores coinciden en que la patogénesis de la úlcera venosa es la hipertensión venosa. Este tipo de heridas tardan mucho en sanar por lo que el paciente sufre de sensación de vulnerabilidad, desesperación, tristeza entre otras emociones y sentimientos.

Nuvia Sandoval Espinosa, Pasante de la Carrera de Enfermería de la FESI UNAM.

Leticia Cuevas Guajardo, Doctora en Educación, Profesora Titular “C” de la Carrera de Enfermería de la FESI UNAM.

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES IZTACALA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO.

RESUMEN

En la vivencia la persona percibe una situación a la que le asigna un determinado valor emocional, un significado personal o propio que tiene un sentido para sí2. Por lo que el trabajo tuvo el objetivo de apreciar las vivencias que experimentan las personas que padecen de heridas crónicas. Y la pregunta de investigación fue ¿cuáles son las vivencias que experimentan las personas que padecen una herida crónica? El método de aproximación al objeto de estudio fue el Fenomenológico.

La muestra estuvo conformada por 9 pacientes con heridas crónicas ocasionadas por insuficiencia venosa; 5 hombres y 4 mujeres, con edades que van de los 64 a los 77 años. Se concluyó que las heridas crónicas en los pacientes a nivel físico les provocan dolor, ardor e incapacidad para realizar adecuadamente sus actividades cotidianas.

A nivel psicológico les producen emociones y sentimientos de llanto, desesperación, ansiedad, miedo, tristeza, nerviosismo, culpa, dependencia y sensación de vulnerabilidad. A nivel social les produce desgaste económico pues ya no pueden trabajar, o bien, su rendimiento se ve disminuido. A nivel cultural les hace reflexionar en la importancia del cuidado a su persona (autocuidado), a valorar más la vida y a su familia, dejándoles un aprendizaje doloroso en este sentido.

PALABRAS CLAVE: Heridas crónicas, vivencias, experiencias, emociones y sentimientos, aprendizaje.

INTRODUCCIÓN

Vivir con una herida crónica es algo traumático para una persona pues trae consigo una serie de cambios en su calidad de vida. Estas vivencias de un(a) paciente con herida o heridas crónicas requieren ser estudiadas para poder comprender las inquietudes que experimenta una persona al encontrarse en esta situación. De este modo Fariñas define a las vivencias como “la conjunción dinámica de lo que el sujeto percibe o experimenta en relación con el medio (lo cognitivo) y lo que esta experiencia vale para él (relación afectiva que establece con dicho medio)”1.

En la vivencia la persona percibe una situación a la que le asigna un determinado valor emocional, un significado personal o propio que tiene un sentido para sí. Se requiere de la cognición-afecto para generar la vivencia por lo que la suma de las partes crea algo completamente diferente a las particularidades de cada una por separado (cognición-afecto). Lo afectivo, se puede expresar con una carga emocional negativa o positiva pues su actitud placentera o displacentera ante alguna circunstancia es la mayor parte de las veces evidente 2.

Por otro lado, como factores causales de las heridas crónicas encontramos factores físicos, psicológicos y sociales de la persona dentro de los que se incluyen a: la edad (tener más de 60 años), la obesidad, inmovilidad del paciente, desnutrición, infecciones, estados de inmunodeficiencia, procesos inflamatorios locales, cáncer, diabetes mellitus y la presencia de una vasculopatía periférica severa, entre otros 3.

Es bien sabido que las úlceras venosas y del pie diabético afectan en mayor medida a comunidades de bajos recursos, duran mucho y recidivan. Por su condición estos pacientes optan por el aislamiento social lo que repercute negativamente en una evolución favorable para estos enfermos. El olor crea en ellos una condición de angustia, viven avergonzados; además sufren de privación del sueño, ansiedad, depresión, y dolor, lo que hace que la persona modifique sus hábitos de vida 3.

Todo lo anterior pone de manifiesto el por qué la calidad de vida de estos pacientes está tan afectada. Ahora bien, entre las heridas de más difícil cicatrización están las úlceras por presión, el pie diabético y las úlceras venosas 3, éstas últimas son las que se abordan en este estudio.

La mayor parte de los autores coinciden en que la patogénesis de la úlcera venosa es la hipertensión venosa. El  tratamiento  se basa en  cuatro  intervenciones: a) tratamiento  de  la  estasis  venosa  con  reposo  y  terapia  compresiva, b)  terapia  tópica,  con cobertura local que mantenga húmedo y limpio el lecho de la herida y absorba el exudado, c) control  de  la  infección  con  antibióticos de uso sistémico (acorde a los resultados del Gram, del cultivo y del antibiograma) y d) prevención de recidivas 4.

Para Esparza, Fuentes, Morales y Nova en su trabajo titulado “Visión y experiencia de enfermeras coordinadoras de unidades de heridas crónicas” la creación de unidades especializadas en el cuidado de heridas crónicas debe ir acompañada del concepto de liderazgo por parte de la enfermera, que con un equipo multidisciplinario la terapia debe hacerse con una visión holística.

El tratamiento de las lesiones debe ir más allá de la curación de la herida, porque debe considerar los factores de riesgo que se puedan enfrentar, asociados con la nutrición, el ejercicio, la adherencia a tratamientos farmacológicos, lo que requiere incluir en el planteamiento holístico el: contexto social, biológico, psicológico, económico y cultural de estos pacientes, por lo que concluyen diciendo “que el tratamiento es integral” 5.

Otra investigación en este sentido es la de Renata V. González Consuegra y Ana Maritza Gómez Ochoa titulada “Contexto social, biológico, psicológico, económico y cultural en personas con heridas en miembros inferiores” realizada en Colombia. Ellas mencionan que tiene un impacto importante la autoestima del paciente en su recuperación, así como su motivación. El estado de ánimo influye, si el paciente está deprimido, puede llevar a los sujetos al aislamiento y producir en ellos sentimientos de minusvalía. Conforme a la pregunta que se les hizo a los encuestados: ¿qué ha significado para usted la herida que tiene y cómo ha afectado en su vida en general?

En la categoría de autoestima se encontraron sentimientos de minusvalía, miedo, dependencia y culpa. En el autoconcepto se asocia la tristeza, rabia e inconformidad. Hacen referencia al dolor y a la limitación física, las que interfieren en sus actividades cotidianas, culturales y sociales; en este caso la herida constituye una sensación de vulnerabilidad por lo que el paciente prefiere el aislamiento 6.

Los pacientes con heridas crónicas presentan diferentes emociones y sentimientos por lo que se hace necesario definirlos. “Las emociones son reacciones psicofisiológicas a modo de adaptación del individuo al percibir estímulos como un objeto, una persona, un lugar, un suceso, o un recuerdo. Desde el punto de vista psicológico las emociones perturban la atención, suben de rango algunas conductas del individuo y activan la memoria” 7. Mientras que los sentimientos “son el resultado de las emociones y pueden transformarse en palabras” 7.

En cuanto a la diferenciación de las heridas hay de dos tipos: las agudas y las crónicas, y esta diferenciación está determinada por el tiempo de cicatrización. Las heridas crónicas como las úlceras de pierna afectan al 1% de los adultos de países en vías de desarrollo, de ser bien atendidas el 50% de las heridas sanarán en 4 meses, mientras que el 20% no lo hará hasta luego de 2 años, y un 8% sanará hasta después de 5 años de acuerdo a Baker, Stacey, Jopp-Mckay, Hoskin, & Thompson; y Nicolaides et al. citados por Sarabia y Torres 8.

Las heridas crónicas son un problema de salud pública porque quienes las padecen son pacientes de enfermedades crónico degenerativas que en algún momento han cursado varios días en hospitalización. Por lo anterior, el problema que motivó la presente investigación fue el de reflexionar sobre las vivencias que experimentan las personas que sufren de una herida crónica y lo que este padecimiento significa para ellos y ellas.

La pregunta de investigación quedó planteada de la manera siguiente: ¿cuáles son las vivencias que experimentan las personas que padecen una herida crónica?

Y el objetivo de la investigación fue el de: apreciar las vivencias que experimentan las personas que padecen de heridas crónicas.

METODOLOGÍA

Es una investigación cualitativa, descriptiva y evaluativa que empleó el Método Fenomenológico para aproximarse al objeto de estudio. Edmund Husserl, filósofo alemán, creó a mediados de 1890 la corriente filosófica fenomenología, la que destaca el énfasis sobre lo individual y la experiencia subjetiva por lo que se considera que la fenomenología es “una investigación sistemática de la subjetividad” 9, 10. Para Van Manen citado por Rodríguez, Gil y García, las tareas de la investigación fenomenológica consideran principalmente ocho puntos:

1) Una investigación fenomenológica estudia la experiencia vital de la cotidianidad; es la experiencia no categorizada, ni conceptualizada.

2) Es la explicación de los fenómenos dados a la conciencia.

3) Estudia las esencias (las cualidades más importantes de un fenómeno).

4) Describe los significados vividos en nuestra vida cotidiana.

5) Es un estudio científico-humano de los fenómenos.

6) Es la práctica atenta de las meditaciones y debe ser útil para la educación de todos los días.

7) Explora el significado del ser humano en su entorno socio-cultural.

8) Es pensar sobre la experiencia originaria 9.

Por lo que la fenomenología averigua los significados que las personas dan a su experiencia y definen sus conductas en consecuencia. El fenomenólogo trata de interpretar, comprender y describir las cosas desde el punto de vista de otros. Apps en 1991 citado por Rodríguez, Gil y García desarrolla seis fases del método fenomenológico que son: 1) descripción del fenómeno, 2) búsqueda de diversas perspectivas, 3) exploración de la esencia y estructura, 4) configuración de la significación, 5) supresión de los juicios y 6) interpretación del fenómeno; pasos que han sido efectuados en el análisis de los datos de esta investigación.

Ahora bien, la muestra estuvo conformada por 9 pacientes con heridas crónicas ocasionadas por insuficiencia venosa; 5 hombres y 4 mujeres que acuden a curación a un Hospital de Alta Especialidad ubicado en Tultitlán, Estado de México. Las edades de los hombres van de los 66 a los 77 años; y la de las mujeres va de los 64 a los 77 años. El tiempo que llevan con la herida en general hombres y mujeres va de 1 año 2 meses a 30 años. En los hombres va de 1 año 2 meses hasta 17 años, y en las mujeres de 1 año y 6 meses a 30 años. El trabajo de campo se realizó de abril a junio del presente año. Se les pidió firmaran el consentimiento informado y se les comunicó que podrían retirarse del estudio si así lo consideraban conveniente sin existir ninguna repercusión en su tratamiento por tomar dicha decisión.

Para guardar la confidencialidad de sus identidades se les asignó el nombre de cuerpos celestes del universo. Así las informantes son: Estrella, mujer con una edad de 68 años, dedicada al hogar, y con un año y medio de presentar la herida, pero, con 35 años de sufrir con otras heridas. Lucero, mujer con 70 años de edad, dedicada al hogar y una herida que padece desde hace 6 años. Luna, mujer de 64 años de edad, dedicada al hogar y con una herida que padece desde hace 30 años. Venus, mujer de 77 años de edad, es comerciante y padece una herida desde hace 17 años.

Los participantes hombres son: Neptuno, tiene 77 años de edad, es economista pensionado y padece una herida desde hace 2 años. Júpiter, tiene 68 años de edad, es maestro pensionado y padece de una herida desde hace 3 años. Marte, tiene una edad de 66 años, es comerciante y padece de una herida desde hace 17 años. Mercurio, tiene una edad de 76 años, es pensionado y padece una herida desde hace 3 años. Saturno, tiene 67 años de edad, es empleado federal y padece de una herida desde hace 1 año 2 meses.

La información fue recolectada por medio de una entrevista semiestructurada que fue grabada y que contó con 9 preguntas demográficas, 12 de experiencia, 1 de sentimientos y 1 de opinión.

HALLAZGOS

“Las vivencias de los pacientes que padecen una herida crónica por insuficiencia venosa” es la categoría central. De ésta se desprenden 6 categorías que son:

  1. a) Síntomas físicos ocasionados por la herida.
  2. b) Emociones al ver que se les hacía una herida.
  3. c) Sentimientos al atender una enfermera la herida (afecto).
  4. d) Pensamientos acerca de su padecimiento (cognitivo).
  5. e) Imagen propia.
  6. f) Significado de padecer la herida crónica.

En la categoría c) Sentimientos al atender una enfermera la herida (afecto), se desprenden las 4 subcategorías: A) relaciones con la familia, B) se requiere apoyo, C) aislamiento y D) aprendizaje.

Categoría a) Síntomas físicos ocasionados por la herida

En voz de los entrevistados.

Estrella: “Al principio era dolor, ahora ya no tengo molestias”.