Historia de la Sanidad Pública española. Revisión bibliográfica

seguridad de sus prestaciones, se excluyeron a los inmigrantes irregulares del acceso al servicio público de salud, salvo casos de urgencia, maternidad y jóvenes. Actualmente con  el decreto ley 16/2012 se hace una aproximación al modelo alemán a restringir cobertura universal.

En el año 1994, se constató la quiebra técnica de la Seguridad Social, arrastrada fundamentalmente por el gasto sanitario, la insuficiencia material de recursos  y carencias de las infraestructuras sanitarias.

En 1995 se firmó El Pacto de Toledo con el apoyo de todas las fuerzas políticas y sociales y se consagró definitivamente la financiación de la Sanidad a cargo de los impuestos, en un modelo (como el inglés) que se plantea la universalización de las prestaciones en un ámbito de equidad.

Con la problemática de la quiebra técnica de la seguridad social, en los propios Pactos de Toledo, se eliminó el vínculo financiero que existía entre la Seguridad Social y el sistema público de salud. Actualmente la sanidad pública no depende ni a nivel jurídico ni a nivel económico de la Seguridad Social.

En el año 2002, se modificó la estructura del ministerio de sanidad y consumo, y el antiguo Insalud pasa a llamarse Instituto Nacional de Gestión Sanitaria.

Conclusiones;

Me ha resultado  interesante saber (para hacernos una idea de la situación en la que partía España a la hora de crear un sistema sanitario universal y gratuito) de la afirmación de Ángel Pulido  como director General de Sanidad (1901-02) donde nos hablaba de ciudades españolas «cuyos cuadros de miseria, suciedad, ignorancia y enfermedades, hacen pensar en las cábalas marroquíes, donde todo atraso y desolación tienen su asiento”.

En respuesta a cuál fue el inicio de la Seguridad social, deduzco por la bibliografía consultada, que se haya en la Ley del 30 de Enero de 1900, y en que sin obedecer a un plan general previo, varios seguros sociales surgieron de forma desorganizada creciendo en consonancia con las necesidades político-sociales del momento de acuerdo con las posibilidades económico-financieras.

Otro pilar clave en la base de nuestra Sanidad, lo encontramos en el Instituto Nacional de Previsión (INP) (organismo que nació con la Ley del 27 de febrero 1908 y que duró hasta 1978), con este acontecimiento normativo se pone en marcha en España, lo que con el paso del tiempo se ha venido conociendo como sistema público de previsión social.

Tanto la constitución de 1931 como la de 1978, ambas son claves en la historia al reconocer derechos sociales que obligaban al estado a intervenir en su garantía y cumplimiento.

El gran logro a lo largo de este siglo ha sigo conseguir que la administración pública no solo atendiese todos aquellos problemas sanitarios que afectaban a la colectividad, sino el ir asumiendo en la función asistencial los problemas de salud individual.

Pero lo que con esfuerzo y un siglo llegó a lograrse, hoy con el decreto 2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, damos un paso atrás sobre el modelo Beveridge (de financiación por impuestos generales o público) y un paso hacia el modelo Bismarck típico de Alemania, y presente en países como Francia, Bélgica, Holanda, Austria o Suiza, donde el estado garantiza las prestaciones sanitarias mediante cuotas obligatorias a la seguridad social, desterrando de esta forma el pilar de sanidad gratuita y universal para todos.

Actualmente según Eurostat (Statistical Office of the European Communities, oficina europea de estadística) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), España en comparación con la media de los 17 países de la Zona Euro (2.094 euros por persona y año), gasta 631 euros menos por habitante y se sitúa por detrás de todas las grandes potencias económicas de la Eurozona.

Por lo visto anteriormente, podemos afirmar que la clave del mantenimiento de nuestra Seguridad Social, no se halla en los recortes, está en la obligación de todos (gestores, administración y ciudadanos) aprobar nuestra asignatura pendiente en la Sanidad pública, la de mejorar la eficiencia y productividad de nuestro sistema, adaptándonos al ciclo económico que estamos viviendo, sin que ello afecte a la salud de todos los ciudadanos, y sin perder los derechos que nos costó más de un siglo  obtener.

EVOLUCIÓN GENERAL DE LA SALUD PÚBLICA

Código Sanitario de 1822 (proyecto basado en una visión global de los problemas de salud)

1855* (Elaboración de la Ley de Sanidad de 1855)

1882 (Se crea la Sociedad Española de Higiene)

1883 (Comisión de reformas Sociales, tenía como objetivo el estudio de las cuestiones relacionadas con las mejoras de la clase obrera, agrícolas e industriales)

1898 (Se promulga el decreto que desarrolla la primera de las 3 leyes de nuestro país)

1900 (Ley de Accidentes)

1904* (por Real Decreto de 12 de Enero de 1904 la Dirección General de Sanidad, pasa a llamarse Instrucción General de sanidad)

1908 (Se crea el Instituto Nacional de Previsión)

1910 (Creación de seguros Populares)

1919 (Se crea el Seguro de Retiro Obligatorio Obrero, en 1921 se aprueba su reglamento y el INP se convierte en Gestor de todos los servicios)

1923 (Se crea el subsidio por maternidad que contribuyó a los gastos del parto a favor de la trabajadora, en 1929 se crea el Seguro Obligatorio de Maternidad).

1934 (Se crea la Ley de Bases de Régimen Sanitario, a partir de la cual la sanidad pasaba a ser una función pública de colaboración reglada con actividades provinciales y estatales bajo la dirección técnica y administrativa del estado)

1938 (Se crea el Fuero de trabajo, mecanismo de protección familiar gracias a su régimen obligatorio de subsidios familiares)

1942 (Se aprueba el seguro Obligatorio de Enfermedad, implantado en 1944 y financiado por trabajadores y empresarios)

1943 (Se crea el Consejo Nacional de Sanidad)

1944* (Aparece la Ley de bases de la Sanidad Nacional )

1962 (Ley de Coordinación Hospitalaria por la que se intenta racionalizar la estructura asistencial hospitalaria