Técnicas diafragmáticas como apoyo fisioterapéutico

todo ello se adicionan los desajustes emocionales producto de los cambios de ritmo y patrón ventilatorio dados en situaciones de estrés y angustia, preocupación o miedo y dolor, como factores precursores de exceso de tensión muscular, con posterior “bloqueo diafragmático”, debido a la activación simpática que es común al ritmo cardíaco y respiratorio, con evidente afectación diafragmática (6).

Goldthwaite y colaboradores describieron lo frecuentes que eran los cambios asociados a la pérdida de eficiencia en la acción diafragmática, con ptosis abdominal resultante, ya que se genera estasis venosa en los órganos pélvicos por disminución del bombeo, que disminuye o se inhibe, produciendo venas varicosas y hemorroides. El esófago se estira, el estómago se torna fláccido y deprimido, afectando su eficiencia mecánica; se evidencia fatiga por pérdida de energía, por la ineficaz captación de oxígeno con pobre eliminación de detritus celulares (7).

Las técnicas para abordar diafragma torácico tienen como objetivo elongar las fibras musculares tensas , aliviar el dolor referido por trigger point activos del diafragma e intercostales inferiores, y corrección de las asimetrías de la jaula costal inferior. Adicionalmente, mejora el patrón respiratorio y la circulación en general, así como el drenado de linfa en los tejidos, restableciendo el equilibrio funcional de los tejidos adyacentes. Las técnicas de abordaje manual permiten fácil acceso a la estructura muscular con resultado óptimo y bajo riesgo en comparación con técnica invasiva de infiltración de puntos gatillo, para la cual se requiere gran experiencia por parte del examinador y extrema cooperación del paciente; con peligro de producir un neumotórax al introducir la aguja en dicha zona lo cual es osado, tomando en cuenta que se puede accesar sólo a los puntos insercionales del diafragma torácico (3). Es posible la integración de tórax y pelvis con el diafragma torácico como punto de enlace entre ambos, producto de las conexiones miofasciales y sus relaciones e influencia en los tejidos y órganos abdominales. La utilidad de las técnicas abarca patologías agudas, subagudas y crónicas, así como trastornos simples o complejos (8).

Las técnicas empleadas como tratamiento son:

Para tejido fascial: Tienen el objetivo de eliminar la restricción fascial del diafragma torácico.

Inducción de diafragma torácico con deslizamiento transverso: Se efectúa con el paciente en sedente, relajado, el terapeuta detrás del paciente. La maniobra consiste en que el paciente se recuesta en el pecho del terapeuta, a la vez que éste toma ambos rebordes costales suavemente con sus dedos y realiza deslizamiento de adentro hacia afuera, al fin del movimiento el paciente respira profundo y se endereza paulatinamente. Se repite 3 veces (9).

Plano Transverso Diafragmático: Paciente en supino, brazos a los lados del cuerpo. Terapeuta sentado, una mano en región dorsolumbar y la otra sobre apéndice xifoides del esternón. Aplica una ligera presión sobre el tejido con mano dominante, a la vez que siente el movimiento de los planos musculares y fasciales entre sus manos. Se mantiene por 5 a 10 minutos, separando al final lentamente la mano del esternón, y luego de 2 minutos, se retira la otra mano (9).

Liberación miofascial de Charnela toracolumbar y diafragma torácico posterior: Paciente en prono con cabeza girada al lado más cómodo, brazos en abducción, colgados, y pies fuera del borde inferior de la camilla. Terapeuta de pie, a un lado y orientado hacia la cabeza del paciente, coloca sus manos a cada lado de las últimas costillas con los pulgares en las vértebras torácicas correspondientes; hace compresión en sentido horario con la mano izquierda, y antihorario con la derecha, buscando restricciones fasciales superficiales o profundas, y se espera la o las liberaciones del tejido, evaluando al final si mejoró la movilidad y equilibrio tisular (8).

Para tejido muscular:

Liberación del diafragma torácico en decúbito supino: Paciente en supino y el terapeuta del lado opuesto al lado a tratar, coloca una mano sobre reborde costal, y la otra introduce suavemente la punta de los dedos en la superficie inferior del diafragma. Se realiza compresión hacia la cabeza en inspiración, y se introducen más los dedos en espiración. Se repite en ambos hemidiafragmas hasta obtener la liberación (8).

Liberación de diafragma torácico en sedestación: Se emplea la misma para paciente y terapeuta de la inducción con deslizamiento transverso, con la variación que el paciente flexiona el tronco, y el terapeuta mantiene sus dedos en los rebordes costales, presionando hacia la cabeza en inspiración y ganando amplitud en espiración. Como variante, para pacientes de gran tamaño y peso, o con limitación para flexionar el tronco, el terapeuta se sienta delante del paciente, y toma con sus pulgares bajo arcos costales el borde inferior del diafragma, el paciente se deja caer un poco sobre los dedos del operador apoyando sus brazos en hombros del terapeuta, y se lleva a cabo la técnica con la descripción anterior (8).

Técnica para Tendón Central: Paciente decúbito supino, con las piernas flexionadas y pies apoyados, el terapeuta situado del lado opuesto a tratar, coloca una mano sobre el abdomen lateralmente, por debajo del reborde costal, apoyando el pulgar en apéndice xifoides y la otra por encima del reborde. Se pide al paciente que respire profundamente, a la vez que la mano abdominal se hunde en el tejido, y se la va llevando poco a poco hacia arriba en dirección cefálica, haciendo suaves movimientos en forma de 8 para estimular la relajación de las fibras del diafragma torácico, y la mano superior induce el tejido hacia los pies. Se repite la técnica de ambos lados, haciendo las oscilaciones de adentro hacia afuera.

Manipulación para Centro Frénico: Paciente en supino, piernas dobladas y pies apoyados, el terapeuta a un lado, orientado hacia los pies del paciente. Con una mano toma la nuca del paciente, efectuando ligera flexión y tracción del raquis cervical, para normalizar luego la región pélvica (se coloca la mano bajo el sacro y se tracciona hacia abajo, sacando la mano). Luego, se orienta hacia los pies nuevamente, tomando la parte inferior de las costillas con ambas manos, se le pide al paciente que respire profundo, a la vez que se lleva el tejido de ambos lados en dirección al ombligo en la espiración.

Manipulación para expansión de cúpula del diafragma torácico: Paciente en supino, se realiza normalización pélvica. Terapeuta ubicado a un lado, orientado hacia la cabeza del paciente. Coloca las manos ampliamente sobre ambas parrillas costales en su región media – inferior, mientras pide al dos paciente respiraciones profundas, para descender las costillas en espiración; a la tercera inspiración le indica que la haga más profunda y espasmódica que las dos anteriores retirando abruptamente las manos antes de la espiración. Este acto genera bombeo costal, con un estímulo de efecto neuro-reflejo que relaja la cúpula diafragmática.

Pilares del diafragma torácico: Paciente decúbito prono, con los