Vínculo entre consumo de drogas y enfermedad periodontal

Vínculo entre consumo de drogas y enfermedad periodontal

Autora principal: Luis Gerardo López Silva

Vol. XVII; nº 24; 946

Link between drug use and periodontal disease

Fecha de recepción: 24/11/2022

Fecha de aceptación: 22/12/2022

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com Volumen XVII. Número 24 Segunda quincena de Diciembre de 2022 – Página inicial: Vol. XVII; nº 24; 946

Autores:

López-Silva Luis Gerardo1, Fontes-García Zureya2, Gómez-Flores Mara3, García-Arévalo Fernando4.

1Residente de la especialidad de Periodoncia, Facultad de Odontología Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California, México.

2,4 Maestro de la especialidad de Periodoncia, Facultad de Odontología Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California, México.

3Doctor de la especialidad de Periodoncia, Facultad de Odontología Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California, México.

RESUMEN

Introducción. El consumo de drogas se ha mantenido como una situación de constante preocupación en nuestra sociedad, principalmente generando problemas de salud entre los adictos. De los problemas de salud más comunes son las patologías de la cavidad oral como pueden ser caries y enfermedad periodontal. La condición del tejido periodontal se ve gravemente afectada por los cambios químicos y celulares que las drogas ocasionan.

Objetivo. Es de suma importancia establecer la relación que tienen como factores de desarrollo de enfermedad periodontal para poder llegar a un control del problema. Método. Se realizó una revisión bibliográfica de 43 artículos tomados de distintas plataformas digitales teniendo características de selección y especificando temas como enfermedad periodontal, manifestaciones periodontales y abuso de drogas. Se redujeron a 28 artículos al momento de pasar por un proceso de selección considerando la relevancia y veracidad de la información.

Discusión. La mayor prevalencia de periodontitis severa se encontró con los consumidores de tabaco y alcohol teniendo un porcentaje de 57.8% y 33% de la población estudiada respectivamente. Sin embargo se estima que otras variables y factores también influyen en el desarrollo de la periodontitis como la edad, tiempo de exposición de la droga e higiene oral del individuo.

Conclusión. Aun cuando se puede considerar el consumo de sustancias ilícitas como un factor para la prevalencia de la enfermedad periodontal, no se debe de descartar otros factores que representan un mayor papel en el desarrollo y la gravedad de la enfermedad periodontal.

Palabras clave: enfermedades periodontales, periodoncia, detección de abuso de sustancias, drogadicción, salud oral.

ABSTRACT

Background. Drug use has remained as a situation of constant concern in our society, mainly generating health problems among addicts. The most common health problems are pathologies of the oral cavity such as decayed teeth and periodontal disease. The condition of the periodontal tissue is severely affected by the chemical and cellular changes that drugs cause.

Aim. It is relevant to establish the relationship that drugs have as factors for the development of periodontal disease in order to control the problem.

Methods. A bibliographic review of 43 articles taken from different digital platforms was carried out, having selection characteristics and specifying topics such as periodontal disease, periodontal manifestations and drug abuse. They were reduced to 28 articles going through a selection process considering the relevance and veracity of the information.

Discussion. The highest prevalence of severe periodontitis was found with tobacco and alcohol consumers, having a percentage of 57.8% and 33% of the population studied, respectively. However, it is estimated that other variables and factors also influence the development of periodontitis such as age, time of drug exposure and oral hygiene of the individual.

Conclusion. Even though the use of illicit substances can be considered as a factor for prevalence of periodontal disease, other factors that play a greater role in the development and severity of periodontal disease should not be ruled out.

Keywords: periodontal diseases, periodontics, substance abuse detection, drug addiction, oral health.

INTRODUCCIÓN

Las drogas y su consumo establece un problema de salud general que altera el sistema del individuo causando un desequilibrio físico, mental y emocional. Conforme a la Organización Mundial de la Salud (OMS), “Droga es una sustancia terapéutica o no que produce una alteración, de algún modo, del funcionamiento natural del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia psicológica, física o ambas” (1).

Este tipo de sustancias pueden ingresar al organismo a través de diversas vías dependiendo de su administración, por opciones se encuentran la vía oral, vía intravenosa, fumada o inhalada intranasal y, con menos frecuencia, vía rectal y submucosa. Este acontecimiento social ha sobresalido en el mundo y la humanidad desde antaño, presentándose en eventos sociales y religiosos, también como complementos y adyuvantes para la fatiga, el hambre y mejorar el estado de los individuos así como su resistencia y fuerza ante situaciones mortíferas (2).

El abuso de drogas se ha convertido en un disturbio global que conlleva desconciertos públicos graves como amenaza de seguridad pública, incrementó en tasa de desempleo, cambio en tasa de crímenes y un problema de salud pública. El abuso de estas sustancias, que incluye cocaína, alcohol, tabaco, cannabis, heroína y metanfetaminas, ha crecido de manera preocupante en México, Estados Unidos, Asia y Australia en la última década. En la mayoría de los casos, la comunidad más susceptible a consumir este tipo de sustancias se encuentran entre el rango de edad de 16 a 30 años (3, 4).

Se estima que en el 2021, según las Oficinas de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, alrededor de 375 millones de individuos utilizaron droga a nivel mundial por lo menos en ese año, declarando a la droga cannabis como la sustancia con mayor incremento en los últimos años, además de considerarse menos nociva entre los jóvenes. En 2019 se consideró que por lo menos 62 millones de personas consumieron opioides mínimo una vez en los últimos años, aumentando en doble a comparación con el año 2010. Aun cuando en Norteamérica se encuentra estable el usó de opioides, los reportes de sobredosis por consumo de fentanilo han estado incrementándose en el último año (5).

El consumo de estas sustancias produce un cambio repentino del organismo, alterando el sistema, así como la percepción, estado de ánimo y conciencia. Por lo tanto, es evidente que estos individuos presentan alguna patología bucodental. Sin embargo, el desorden del sistema no es la única justificación a un deterioro de la salud bucal. Los individuos relacionados con abuso de sustancias presentan alteraciones bucales a causa, también, de una poca o nula higiene bucal y carencia de un buen servicio de salud oral. Sistemáticamente, el consumo y abuso de la mayoría de este tipo de sustancias ilícitas ocasiona una condición llamada xerostomía, una disfunción glandular de la producción de saliva. Por ende, las funciones defensivas inmunológicas y lubricantes de la saliva disminuye, produciendo un medio bucal más susceptible ante los patógenos y condiciones de salud oral (4).

La enfermedad periodontal (EP) es de las manifestaciones bucales más comunes entre los individuos consumidores de drogas. La EP según Patricio et al (2013) “es una enfermedad inflamatoria iniciada por la acción de microorganismos presentes en el biofilm dentogingival y que lleva a la destrucción del aparato de inserción periodontal” (6).

La relevancia de decretar una relación entre el consumo de sustancias ilícitas y la EP radica en la alta probabilidad que tiene la población consumidora con el desarrollo de lesiones periodontales.

Por consiguiente, se busca como objetivo examinar la relación qué puede encontrarse en individuos consumidores de drogas y la enfermedad periodontal, buscar una interacción entre la sustancia y el problema bucodental así como encontrar estadísticas de prevalencia de este tipo de caso.

Así mismo, establecer la relevancia de la atención dental en individuos consumidores de drogas, identificar las manifestaciones bucales más comunes y presentar estadísticas que aporten bases y fundamentos para la población en riesgo.

MÉTODO

Se realizó una revisión de artículos digitales seleccionados de plataformas como PubMed, SciELO y BMC Oral Health, entre otros, con fecha de publicación de los últimos diez años, utilizando descriptores como sustancias ilícitas, manifestaciones orales y periodontales, periodontitis y drogadicción. Posteriormente, fueron analizados 43 artículos científicos en idiomas inglés y español, pasando por un proceso de selección que incluyó valoración de calidad del artículo y fecha de publicación así como su relevancia de datos para que cumplieran con el objetivo de la revisión bibliográfica. Finalmente, 27 artículos fueron utilizados para la revisión excluyendo a aquellos que no contaban con información de relevancia comparativa, los cuales difirieron en gran medida con su población de estudio o no fueron publicados en los últimos diez años.

DESARROLLO

De acuerdo a la OMS, las sustancias ilícitas se pueden clasificar en depresoras, que disminuyen la actividad del sistema nervioso central, estimulantes, que estimulan la actividad del sistema nervioso central, y perturbadoras, que modifican la actividad psíquica – Ver Tabla 1. Clasificación y ejemplos de drogas psicoactivas según la OMS (al final del artículo)(1).

De acuerdo con el Dr. Héctor Ruiz et al (7) el uso de tabaco, el alcohol y otras drogas pueden ser posibles factores de riesgo de padecer cáncer bucal, así como lesiones de la mucosa y EP.

Dentro de las manifestaciones periodontales presentes en drogodependientes de cocaína se pueden encontrar lesiones similares a las que se observan en enfermedad periodontal necrotizante o a gingivoestomatitis relacionadas a liquen plano, así como periodontitis crónica, abscesos gingivales y necrosis de la encía (8).

En lo que respecta a otras sustancias, el consumo de cannabis se encuentra altamente relacionado con la prevalencia de periodontitis, a su vez se relaciona a individuos consumidores de cannabis con mayor profundidad de bolsa al sondaje y pérdida de nivel de inserción clínica (NIC) (4).

Por su parte, a los individuos consumidores de tabaco, además de encontrar una asociación entre el consumo de la sustancia y el desarrollo de EP, se presenta también un impedimento ante la respuesta del huésped al tratamiento (9), llevando así a una recuperación tardada o poco exitosa de la terapia.

El tabaco tiene efectos sobre estructuras y funciones celulares. El hábito de fumar afecta situaciones celulares como la vasculatura, la respuesta inmunitaria y la homeostasis tisular (29).

En lo que respecta al alcohol y otras drogas, como podrían ser opioides, estos principalmente generan xerostomía, además de inhibir la sensación de dolor general, haciendo que los individuos sean propensos a infecciones dentales y periodontales y, a su vez, no identificarlas a tiempo. -Ver Tabla 2. Problemas de salud oral relacionados con alguna droga (al final del artículo) (9).

TABACO

El tabaco es considerado uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de enfermedad periodontal. Además, tiene un efecto negativo en los distintos tipos de tratamientos realizados para la solución de esta patología oral(10).

La causa principal de provocar daño a nivel sistémico y tisular, según Kenny et al(11), se debe a un decrecimiento en la capacidad de fagocitosis de los neutrófilos presentes en los individuos consumidores. Afectando la fagocitosis, también alteran otras capacidades celulares de los granulocitos, como son la producción de inhibidor de la proteasa, disminución en la primera línea de defensa del organismo y acrecentando la predisposición a un daño tisular mayor.

Los elementos que lo componen poseen propiedades citotóxicas (acetaldehído), mutagénicas y carcinogénicas (uretano, pireno), al aspirar o inhalar estos componentes de forma pasiva o activa, se hace una disolución de los productos llegando a afectar directamente al epitelio oral y a la vía aérea. El humo proveniente del cigarro daña al epitelio oral produciendo quimiocinas y liberando mediadores inflamatorios. De las manifestaciones bucales más comunes en tejido blando oral de los adictos al tabaco se encuentra la leucoplasia, inducidas por la producción de interleucina-1 y prostaglandina-E2 que se encuentra en altos niveles en estos individuos. La recesión gingival es otra periodontopatía que se manifiesta en la comunidad adicta al tabaco, esta se asocia al proceso de vasoconstricción, gracias a un retraso en la revascularización al momento de consumirla (6).

K Goel et al (2021) realizó un estudio donde determinó la gravedad de la salud periodontal de una población de

440 participantes consumidores de tabaco. En éste estudio, se tomó en consideración la ausencia de enfermedad periodontal, periodontitis leve, moderada o severa. Como datos relevantes para el diagnóstico, considero periodontitis leve a un nivel de NIC en uno o dos lados interproximales mayor o igual a 3mm, y con profundidad de sondaje (PS) mayor o igual a 4mm. Periodontitis moderada con NIC mayor o igual 4mm. y PS mayor o igual a 5mm. Para periodontitis severa se tomaba en cuenta un NIC mayor o igual a 6mm y PS mayor o igual a 5mm. Como resultado, se encontró la presencia de periodontitis en un 71.6% de la población de estudio. Se detectó periodontitis en dientes remanentes de la población con múltiples ausencias dentales o extracciones previas, con un 57.9% teniendo periodontitis severa, 33.3% moderada y 8.8% leve (12).

COCAÍNA

La cocaína es una de las drogas con mayor consumo en México. Se estima que aproximadamente se consumen anualmente 8 toneladas en el país. Los efectos que ocasiona el consumo de cocaína en la cavidad oral varía dependiendo del tipo de cocaína, la sustancia que se utiliza como diluyente y su vía de administración. La lesión más característica y severa ocasionada por el consumo de cocaína es la destrucción del tejido de la línea media, con lesiones palatinas como fístulas, incluyendo pérdida de hueso, mucosa e isquemia. En el estudio descriptivo transversal elaborado en México año 2017 de Martinez-Fernandez et al(8), se estudiaron 70 individuos para hacer una comparación de salud bucal y periodontal entre consumidores y no consumidores de cocaína. Como resultados, se encontró que el 28 % de los consumidores tenía una higiene bucal adecuada, 20% aceptable y el 1.4% deficiente, confirmando que el grupo no consumidor obtuvo un mejor resultado con higiene bucal adecuada en el 32% de los individuos y 17% aceptable respectivamente. A su vez se encontró que 4 de los no consumidores participantes presentaron una cavidad bucal sana, mientras que ninguno de los consumidores presentaba una condición sana (8).

Sordi MB et al (2017) en su estudio transversal realizado en Brasil, encontró que el 60% de los individuos estudiados consumidores de cocaína presentaban uno o más dientes cariados, mientras que el 68.8% presentaban ausencia dental de uno o más dientes y el 77.1% presentaban restauraciones dentales. Respecto a la condición salival, el 40% de los consumidores tenía un nivel normal de producción salival, y el 60% tenía una disminución en su flujo salival (13).

MARIHUANA

La marihuana ha estado aumentando su uso recreacional a partir del año 2014, y su consumo fumado es el más habitual. A pesar de ayudar con variedad de condiciones médicas, y su uso está siendo autorizado legalmente en varias partes del mundo, desarrolla pequeños daños en tejido gingival (14).

La marihuana actúa alterando el flujo salival, alterando funciones del cerebro, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea gracias a una sustancia que contiene llamada Tetrahidrocannabinol(15).

A partir de las alteraciones en el sistema inmune de los individuos, que también es influenciado por el uso de drogas, se consideran los adictos a drogas con mayores probabilidades de adquirir infecciones bucales y desarrollar alteraciones malignas en la mucosa oral. Al consumir marihuana, se considera que se consume el doble de componentes o sustancias tóxicas que se encuentran presentes también en cigarros de tabaco, como es el hidrocarburo aromático policíclico (5).

El consumo de cannabis tiene efectos específicos en la encía y mucosa gingival ya que los individuos presentan el síntoma de “boca seca” después de consumirla, lo cual está asociado con un pobre control del biofilm y mayor inflamación de la encía, lo que conlleva a EP. Meir et al (2016) realizó un estudio en Nueva Zelanda de cohorte prospectivo comparando las lesiones periodontales en consumidores de cannabis y su prevalencia respecto a los no consumidores. En el estudio se encontró incidencia de pérdida de inserción 20% mayor en individuos consumidores que en no consumidores, mayor riesgo de desarrollo de periodontitis con un 20% de diferencia entre individuos consumidores y no consumidores, y consideró al grupo de individuos consumidores de 32 años con mayor pérdida de inserción dentro de todo el estudio (14).

HEROÍNA

El consumo de opioides, como la heroína, ocasiona un aumento en probabilidad de padecer caries o enfermedades periodontales en comparación con individuos no consumidores (15).

Los opioides son de las sustancias más perjudiciales para la salud de los individuos, y se estima un crecimiento en distribución de este componente en el sur oeste de Asia y en Norteamérica (16).

El uso de heroína en individuos, y su respectiva recuperación y reintegración social con el tratamiento de metadona, hace que esta población sea más propensa a padecer enfermedades dentales o periodontales. He Ma et al (2012) estableció que el 99.55% de 445 consumidores de heroína que utilizó para su estudio presentaban sangrado gingival, sin haber diferencias significativas entre sexo o edad. Algunos otros datos relevantes fueron los resultados de frecuencia de presencia de cálculo, bolsa periodontal poco profunda y bolsa periodontal profunda con 96.63%, 30.34% y 2.70% respectivamente (17).

METANFETAMINA

La metanfetamina, anteriormente utilizada para tratamiento de obesidad, control del estado de ánimo y trastorno del déficit de atención, es una de las drogas con aumento de prevalencia en México, demostrando resultados altos en estados como Baja California, Jalisco y Quintana Roo(18).

Psicológicamente, la metanfetamina tiene una estructura química similar a la dopamina, estimulando el sistema nervioso central liberando neurotransmisores hacia la hendidura sináptica. Esto conlleva una reducción de la producción de saliva y sensación de boca seca, ya que se estimula un aumento en la actividad simpática liberando receptores inhibidores alfa-2 que causan vasoconstricción de los vasos capilares de las glándulas salivales (19).

La población consumidora de metanfetamina puede presentar condiciones dentales generales tales como xerostomía y caries rampante, o mejor conocido como “meth mouth”. Este estado se caracteriza por tener lesiones cariosas oscuras, el diente tiene una apariencia teñida y desmoronada. Estas situaciones de xerostomía, hiposalivación, una mala higiene bucal y dieta alta en carbohidratos se relaciona con una disminución del sistema inmune y endocrino (19, 20).

En un estudio transversal elaborado en el condado de Los Ángeles por Spolsky V.W. (2018) donde se estudiaron a 546 participantes se obtuvieron como resultados la presencia de periodontitis leve en el 6.0% de la población de estudio, periodontitis moderada en el 54.8 % y severa en el 22.9 %(21).

ALCOHOL

Una de las drogas legales con más alcance en la sociedad es el alcohol. De manera similar al tabaco, altera el sistema nervioso central haciendo que el individuo pierda el control de sus capacidades si se consume de una manera excesiva. La enfermedad periodontal necrotizante, caries, bruxismo, EP y abscesos son las manifestaciones orales más comunes entre los adictos al alcohol (22).

En un estudio de Wiad Lek (2019) se presentó el alcohol como un principal factor de riesgo en adolescentes para la EP, sugiriendo también una estrecha relación con el desarrollo de enfermedades precancerosas si la duración de la adicción era extensa (23).

Fan X et al (2018) investigó la relación de la microbioma oral y el consumo de alcohol, encontrando una disminución de bacterias beneficiosas y crecimiento en colonizaciones de bacterias patógenas responsables de enfermedades periodontales, cáncer de cabeza y cuello y cáncer del tracto digestivo (24).

En la actualidad, la relación entre la salud periodontal y el abuso del alcohol se mantiene aún como un tema de controversia. Mientras algunos autores relacionan directamente el abuso del alcohol con la EP dependiendo del volumen y frecuencia, algunos agregan la capacidad de otros factores como situación económica, educación, sexo y raza, como fundamentales para el desarrollo de enfermedad periodontal. Un estudio de Machado Oliveira et al (2020) tuvo como resultado una relación y gran impacto entre los individuos con abuso de alcohol y la prevalencia, extensión y severidad de enfermedad periodontal. Esta asociación puede que esté establecida por efectos en el individuo interfiriendo en las funciones de los macrófagos y neutrófilos y alteraciones en la producción de protrombina y actividad de la vitamina K(25).

Suwama et al (2018) estudiaron a una población que incluía no consumidores de alcohol, leves consumidores y grandes consumidores buscando relación entre el NIC, la profundidad de bolsa y el consumo de bebidas alcohólicas. Como resultados, Suwama et al encontraron un ligero aumento en pérdida de NIC entre individuos no consumidores y grandes consumidores de alcohol. A su vez, informaron la muy leve diferencia de profundidad de bolsa periodontal en no consumidores, leves consumidores y grandes consumidores. No obstante, decidieron entablar también una relación con un factor relacionado como la alimentación, considerando que los individuos con gran consumo de alcohol diario están vinculados a una mala alimentación o una dieta diaria carente de proteínas y vitaminas lo cual también puede afectar la susceptibilidad ante patógenos(26).

Los patógenos más comúnmente encontrados en la cavidad oral en consumidores de alcohol son Prevotella intermedia, Eikenella Corrodens, Fusobacterium, Actinomyces, Leptotrichia, Cardiobacterium y Neisseria nucleatum, todos estos organismos presentes en la cavidad oral e involucrados en enfermedades periodontales(24,25,26).

DISCUSIÓN

Los individuos estudiados en cada artículo analizado difieren en gran manera, teniendo poblaciones con características particulares y únicamente teniendo un tema en común; el consumo de drogas. Por lo tanto, los

resultados obtenidos tuvieron sus limitantes, dificultando la comparación y el análisis entre cada estudio. Sin embargo, se logró solidificar y simplificar los resultados de algunos estudios que contaban con poblaciones similares en tamaño, selección y características.

El abuso de drogas es sin duda un problema social que influye en diversos aparatos y sistemas del organismo de los individuos. Desde alteraciones sistémicas hasta patologías más específicas, este problema de salud aumenta cada día más en nuestra sociedad, y aun cuando se busca mantener reguladas las problemáticas de esta población, persiste la lucha por controlar los daños de salud que se presentan.

Los principales problemas de salud que la comunidad adicta a drogas manifiesta no únicamente se debe a las alteraciones bioquímicas y celulares que el organismo padece haciéndolo más susceptible a enfermedad periodontal, sino también a la carencia de educación ante la prevención dental y la accesibilidad a este tipo de servicio.

En la mayoría de los individuos adictos a drogas se puede detectar factores relevantes ante el desencadenamiento de enfermedad periodontal además de el mismo abuso de la droga en cuestión como la poca higiene oral, el nivel socioeconómico, la zona geográfica y la poca atención dental a su alcance que son variables capaces de exacerbar o disminuir el problema de salud oral del individuo.

Tomando en cuenta los datos previamente presentados de distintos estudios, podemos hacer comparación ante la prevalencia y magnitud de la enfermedad periodontal manifestada dependiendo del abuso de droga persistente.

Con el tabaco podemos encontrar que el 57.9 % de la población tuvo periodontitis severa, a comparación de los individuos consumidores de metanfetamina con 22.9% con periodontitis severa y heroína con únicamente 2.70% de la población de estudio. Aun siendo poblaciones distintas, que se encontraban con características similares, podemos establecer cierto punto de comparación(12,17,21).

Considerando los mismos estudios, un 54.8% de los individuos adictos a la metanfetamina presentaba periodontitis leve moderada, adictos a la heroína presentaban esta misma condición en un 30.34% y un 33.33% de los devotos al tabaco(12,17,21).

Respecto a periodontitis leve o presencia de cálculo subgingival, un bajo porcentaje de individuos consumidores de tabaco y metanfetamina con un 8.8% y 6.0% respectivamente presentaban esta patología oral, en comparación con los adictos a heroína los cuales el 96.63% de la población de estudio la presentaron (12,17,21).

Machado Oliveira et al (2020) en su estudio transversal detectaron que de su población de estudio consumidora de alcohol 33% de ella presentaba periodontitis severa, un 25% carecía de signos de enfermedad periodontal y un 29% presentaba periodontitis moderada, a causa de la poca cantidad de individuos con signos de periodontitis leve, decidieron incluirla en el grupo de periodontitis moderada(25).

Ortiz et al (2018) encontró datos similares en su población analizada en un estudio transversal sobre adictos a marihuana, 39.5% de su población padece de periodontitis moderada y 20.1% eran afectados con periodontitis severa(27).

En individuos adictos a la cocaína, según Ramos Cury et al (2016) la profundidad de sondeo fue significativamente mayor en estos individuos a comparación de la población que no consumía. Sin embargo, pérdida nivel de inserción, prevalencia de enfermedad periodontal destructiva y sangrado al sondeo no tuvieron diferencia significativa entre adictos y no adictos(28).

Concluyendo, de esta manera, que el consumo de cocaína no está relacionado con el desarrollo o prevalencia de periodontitis en ninguno de sus estadios de manera íntima. -Ver Figura 1. Representación de la comparación entre la relación de la droga y la enfermedad periodontal de las poblaciones estudiadas (al final del artículo).

CONCLUSIÓN

Se puede concluir con toda la información recopilada que existe una interacción y relación entre el consumo de sustancias ilícitas y el estado de salud periodontal en drogadictos. No obstante, el consumo de drogas no se considera un factor específico para el desarrollo de enfermedad periodontal, ya que existen otros factores correlacionados que también deben de considerarse significativos en la población abusadora de sustancias, como pueden ser edad, nivel socioeconómico, nivel educativo, tiempo de exposición a la droga y, sobre todo y de más relevancia, educación respecto a hábitos de higiene oral y atención dental preventiva.

Se encontró que en la mayoría de los estudios los individuos consumidores de drogas no poseen buenos hábitos de higiene oral, ni estaban informados sobre la prevención dental, añadiendo una previa susceptibilidad a padecer alteraciones orales, crea esto el medio bucal ideal para desarrollar distintos tipos de infecciones o patologías orales.

Sin lugar a duda, se necesitan más investigaciones para poder establecer la relación directa que tiene cada droga con las células del tejido periodontal de soporte y, de igual manera, mayores estrategias para promover la atención dental preventiva en esta población susceptible.

Ver anexo

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