Cambio psíquico en la sexta década de la vida

individual, se nos promete también alcanzar una perspectiva sobre la infancia filogenética […]».

-1919e, p.190, «[…] Acerca del Complejo de Edipo […] sobre todo ello, que se relaciona de estrecha con su «herencia arcaica» […]»

-1919g, p.258 «[…] La separación del Complejo de Edipo coincida con el el dominio más acorde al fin sobre la herencia arcaica […] Tal y como el individuo la trae consigo, esta herencia arcaica no sirve para los fines de la vida cultural social […]».

-1923b, p.38, «[…] El ideal del yo tiene […] el más vasto enlace con la adquisición filogenética, es herencia arcaica del individuo […]». p.39, […] Las vivencias del yo parecen al comienzo perderse para la herencia, pero si se repiten con la suficiente frecuencia e intensidad en muchos individuos que se siguen unos a otros generacionalmente, se trasponen por así decir, en vivencias del ello, cuyas impresiones improntas son conservadas por herencia […]»

-1937c, p.242, «[…] la experiencia analítica nos ha impuesto la convicción de que incluso ciertos contenidos psíquicos […] no poseen otra fuente que la transferencia heredada […]».

-1939a. p.94, «[…] en la vida psíquica del individuo pueden tener eficacia no sólo los contenidos vivenciados por el mismo sino otros que le fueron aportados con el nacimiento, fragmentos de origen filogenético, una herencia arcaica, […]». En la p. 95, «[…] en el caso de los desempeños es cosa corriente, por así decir natural, en todos nuestros niños. No podemos pesquisarlos como la aprendieron, y en muchos casos tenemos que admitir que un aprendizaje fue imposible.

Se tratará de un saber originario […] (las itálicas son mías). Estaríamos frente a un caso seguro de herencia arcaica, del tiempo en que se desarrolló el lenguaje […] se trata de unos vínculos cognitivos entre representaciones establecidos durante el desarrollo histórico del lenguaje […] Sería un caso en que se heredaría una predisposición cognitiva (las itálicas son mías), […] tales reacciones […] sólo se vuelven concebibles filogenéticamente, por la referencia al vivenciar de generaciones anteriores […]» En la p.96, agrega que «[…] la herencia arcaica del ser humano no abarca sólo predisposiciones, sino también contenidos, huellas mnémicas […].

Con ello, tanto el alcance como la significatividad de la herencia arcaica se acrecentarían de manera sustantiva […] Cuando hablamos de la persistencia de una tradición antigua en un pueblo, de la formación del carácter de un pueblo, las más de las veces tenemos en mente una tradición así heredada […]». En la p. 97, Freud se pregunta ¿Bajo qué circunstancias puede devenir activo? […] es de una siginificatividad el despertar de la huella mnémica por obra de una repetición real reciente del suceso, (las itálicas son mías).

CAMBIO PSÍQUICO EN LA SEXTA DÉCADA DE LA VIDA.

PARTE PRIMERA.

1- El nieto: La observación clínica de pacientes senescentes, demuestra con llamativa frecuencia, la aparición de un espacio mental en el cual se desarrolla la fantasía de tener un nieto que va cobrando fuerza hasta convertirse en un deseo, a veces imperativo. En ésta comunicación nos proponemos justificar metapsicológicamente ésta posición y proponer además el siguiente interrogante: dentro de los esquemas congénitos adquiridos por vía filogenética, Freud, 1918b), que conforman el núcleo del inconsciente, ¿podríamos incluir un esquema hereditario referido a una pulsión, deseo y relación del abuelo con el nieto? Un esquema que puede encontrar su plasmación en la exterioridad, pero aunque así no fuere, se genera intrapsíquicamente y por proyección busca apoyatura en un objeto contingente.

Aparece en la senescencia una lógica en la cual se renuncia al narcisismo omnipotente, reconociendo necesidades y limitaciones. Es lógica porque requiere de la anterior para aparecer, respetando una secuencia evolutiva. En «Tres ensayos sobre teoría sexual», (1905d,) Freud, refiriéndose al desarrollo temporal dice que «[…] la secuencia en que son activadas las diversas mociones pulsionales […] parece filogenéticamente establecidas […]». Se instalan vínculos y nuevas relaciones intergeneracionales. Es el padre que se retira dando lugar a los jóvenes y les aporta su experiencia, es el espacio intrapsíquico para dar cabida a los nietos, y así se articulan las necesidades de la lógica infantil con la lógica a la que retorna el senescente. En «Más allá del principio del placer», (1920g, Freud supone al cuerpo, constituído por células que para sobrevivir y reproducirse, requieren unirse con otras diferentes. De otra manera, muere por sus propios residuos tóxicos; éstos a su vez, para los grupos diferentes.

Las diferencias, crean tensiones comandadas por Eros y que crean complejidades. En éstas, circula energía, y la reproducción se mantiene, creando ejemplares similares, a la orden de la pulsión de conservación de la especie. Todo esto, se opone a la inercia, comandada por Thánatos. En los vínculos entre personas, tiene vigencia la necesidad de neutralización recíproca de los excesos y de la expulsión del resto fuera, la protección de las fronteras comunitarias; la perpetuación de sus componentes; el cuidado contra los intrusos. Todo ello, asegura la cohesión libidinal, cohesión que sustenta el desarrollo y las mayores complejidades. En fin, que siguiendo éste modelo aparece en el abuelo la necesidad de dar y requiere del nieto que necesita recibir, complementándose ambas lógicas.

-¿Es la creación del espacio mental para el nieto, de naturaleza instintiva propia de la especie? En tanto conjunto de contenidos heredados, lo inconsciente puede ser entendido como un saber, una preparación para entender, en que el empuje pulsional promueve un esfuerzo para que el aparato psíquico relacione a las vivencias y sus residuos (las huellas mnémicas) según ciertos conceptos, juicios y razonamientos. Tal vez estos esquemas, este saber preexistente, puede equipararse con una Gestalt que deriva de las lógicas con que opera el proceso anímico.

Freud se refirió a lo inconsciente como «una actividad mental primitiva», y por ello como un modo de procesar, de reordenar y distingue, pues, dos tipos de saber: el de la información de origen instintivo, que predetermina desenlaces psíquicos individuales, y otro, adquirido, correspondiente a formas de pensamiento en que la herencia podría ser cultural. Freud sostuvo que existe una relación entre las vivencias individuales y las matrices filogenéticas. Esta relación es de complementariedad. El factor constitucional tiene que aguardar a que ciertas vivencias o pongan en vigor; el accidental necesita apuntalarse en la