Caso clínico: Picaduras de Medusa

Caso clínico: Picaduras de Medusa

Autora principal: Celia Gay Aguarón

Vol. XVIII; nº 2; 87

Clinical case: Jellyfish stings

Fecha de recepción: 04/12/2022

Fecha de aceptación: 12/01/2023

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com Volumen XVIII. Número 2 Segunda quincena de Enero de 2023 – Página inicial: Vol. XVIII; nº 2; 87

Autores:

Celia Gay Aguarón. Enfermera del Centro de Coordinación de Urgencias de Aragón (Zaragoza, España)

Carmela Gerosa Cisneros. Centro de Salud La Jota (Zaragoza, España)

Alejandro Guiral Mallart. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España)

Edelweis Elvira Sáez. Hospital Universitario San Jorge (Huesca, España)

Joaquín Santiago Galindo Muñoz. Hospital General de la Defensa (Zaragoza, España)

Clara Pilar García Aznar. Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España)

  1. Resumen

Las medusas son organismos cuyo habitad habitual muchas veces se comparte con zonas de bañistas. Además, múltiples factores, como son el cambio climático, han provocado su aumento desmesurado y por tanto, un aumento de las picaduras de las mismas en los últimos 10 años.

Caracterizados por ser diblásticos, tener simetría radial, por tener Cnidocitos y una capa gelatinosa llamada mesogle, forman parte del filo Cnidarians. Éste está formado por unas diez mil especies de las cuales sólo unas pocas son peligrosas para los seres humanos.

Su picadura está relacionada con uno de los orgánulos que formar parte de los Cnidocitos y que ante determinados estímulos, como el roce de la piel, provoca una cadena de procesos que derivan a la inyección del veneno.

Sus síntomas, aunque depende mucho de la especie, son generalmente: dolor similar al de un pinchazo seguido de hinchazón, dolor y picazón. En ocasiones, estos síntomas pueden agravarse, pues se han registrado casos de necrosis de la zona, de disnea, taquicardias e incluso paradas cardiorespiratorias.

Sin embargo, a pesar de la frecuencia y de la gravedad que pueden provocar algunas de estas lesiones todavía no se ha llegado a un acuerdo sobre cuál es el mejor tratamiento. Es más, el desconocimiento no es sólo en la población, muchos son los sanitarios que no sabe cuál es el método más exacto para tratarlas.

Palabras Clave: Picaduras de medusa, cuidados, enfermería, medusa.

Abstract

Jellyfish are organisms whose usual habitat is often shared with swimming areas. In addition, multiple factors, such as climate change, have caused their disproportionate increase and therefore an increase in their stings in the last 10 years.

Characterized by being diblastic, having radial symmetry, having Cnidocytes and a gelatinous layer called mesogle, they are part of the phylum Cnidarians. This is made up of about ten thousand species of which only a few are dangerous to humans.

Their sting is related to one of the organelles that form part of the Cnidocytes and which, when faced with certain stimuli, such as rubbing against the skin, triggers a chain of processes that lead to the injection of venom.

Its symptoms, although it depends a lot on the spice, are generally pain similar to that of a prick followed by swelling, pain and itching. Occasionally, these symptoms can be aggravated, as cases of necrosis of the area, dyspnea, tachycardia and even cardiorespiratory arrest have been reported.

However, despite the frequency and severity that some of these lesions can cause, there is still no agreement on the best treatment. Moreover, the lack of knowledge is not only in the population, many are the health professionals who do not know what is the most accurate method to treat them.

Keywords: jellyfish stings, care, nursing, jellyfish.

Los autores declaran que:

  • Todos ellos han participado en su elaboración
  • No tienen conflictos de intereses
  • La investigación se ha realizado siguiendo las Pautas éticas internacionales para la investigación relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (CIOMS) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • El manuscrito es original y no contiene plagio.
  • El manuscrito no ha sido publicado en ningún medio y no está en proceso de revisión en otra revista.
  • Han obtenido los permisos necesarios para las imágenes y gráficos utilizados.
  • Han preservado las identidades de los pacientes.
  1. Introducción

Las medusas son un grupo de organismos considerados como los más particulares y primitivos del planeta.

Animales cuyo habitad son zonas marinas, bentos (zonas de aguas profundas) y aguas dulces, se distribuyen desde los polos a los trópicos (1,2). Pero, es importante conocer que su distribución y cantidad depende de múltiples factores como la temperatura, nutrientes, luz o competidores de vida, entre otros muchos (1,2). Por ello, cualquier cambio que se produzca sobre estos pueden llegar a provocar un crecimiento excesivo, como es el caso del calentamiento global (1,2, 3). En consecuencia, a eso, se ha observado un aumento de las picaduras en los últimos 10 años (3).

Estos organismos se caracterizan por ser diblásticos, tener simetría radial, unas células urticantes (Cnidocitos) y una capa gelatinosa denominada mesogle (1,2,3). Todas estas características hacen que se incluyan en el phylum (nivel de clasificación o rango usado en taxonomía que se encuentra por debajo del reino y por encima de la clase) Cnidarians, del que además forman parte las anémonas, los corales, los abanicos y las plumas de mar (1,2,3). Este filo subdividido a su vez en cinco clases, está constituido por unas diez mil especies de las cuales se sabe que unas cien son peligrosas para las personas (1).

Precisamente esta peligrosidad, se debe a unos orgánulos que forman parte los Cnidocitos anteriormente explicados (1). Denominados nematocistos, son unas cápsulas con un hilo enrollado que están sumergidas en el veneno de los Cnidocitos y que ante determinados estímulos, como el roce de la piel, se produce un desenrollamiento del hilo que atraviesa los tejidos y libera el veneno (1,2). Este proceso puede funcionar aun cuando los nematocistos están separados del organismo o éste está muerto, aunque la intensidad es menor (1,2,3).

La picadura, aunque depende mucho de la especie, es muy similar a un pinchazo y la inflamación que se produce después puede llegar a provocar dolor, hinchazón y picazón, incluso desencadenar en una necrosis de la piel. Sus efectos no son sólo a nivel local, se han visto casos donde se han llegado a producir arritmias ventriculares y paro cardiaco, insuficiencia respiratoria con paro respiratorio e incluso insuficiencia renal aguda, provocando en muchas ocasiones la muerte (1,2,3,4,5).

Han sido muchas las investigaciones que se han realizado para determinar cuál es el tratamiento más adecuado para las picaduras, pero aun así todavía se desconoce cuál es el manejo clínico más adecuado (1,4). Es más, se sabe que muchos son los sanitarios que no saben cómo abordar este tipo de situaciones (3).

Debido a que las complicaciones son numerosas y los casos están aumentando con el paso de los años es de vital importancia tener unos conocimientos básicos de prevención y de actuación. Sin embargo, no son sólo los pacientes los que desconocen cómo proceder. Muchos son los sanitarios que no manejan de manera adecuada este tipo de situaciones, seguramente por la falta de concordancia entre las diferentes guías clínicas.

A continuación, se explica un caso dónde enfermería aplicó técnicas y conocimientos contrastados con la bibliografía más reciente y llegando a un consenso con un equipo interdisciplinar.

  1. Explicación del caso

Hombre de 43 años que acude a la consulta de urgencias tras sentir un dolor intenso mientras estaba en la orilla del mar jugando con sus hijos. Él afirma que al principio creyó que había sido un “raspazo” con la arena de la playa pero que al cabo de un rato ha notado ardor y que, a pesar de haber pasado 15 minutos, el dolor continúa. Mantiene que, “a pesar de echarse agua fresca en la zona, no se alivia”. Así, ha decidido acudir a urgencias del centro de salud más cercano para una valoración por parte de los profesionales sanitarios.

  1. Valoración 

Se realizó una toma de constantes básicas entre las que se incluían: tensión arterial, frecuencia cardiaca, saturación y temperatura. Se localizó la herida y se utilizó la escala EVA (Escala visual analógica). Esta escala ayuda a medir la intensidad del dolor que describe el paciente. Consta de una línea horizontal de diez centímetros y en cada extremo se encuentra la situación extrema de un síntoma. Es decir, en el lado izquierdo se encuentra la ausencia de dolor y en el derecho la mayor intensidad. Se pide al paciente que marque en la línea el punto que indique qué es lo que siente él (6). Se expresa en centímetros o milímetros. A continuación, se adjunta una tabla con dicha valoración (tabla 1).

La puntuación del paciente fue de 4 puntos y por tanto tiene un dolor moderado, que incluso, podría llegar a ser tratado con analgesia oral, intramuscular o intravenosa.

Por otro lado, la herida se encontraba en la extremidad superior derecha con una extensión de aproximadamente unos veinte centímetros. En apariencia, tiene las características propias de una picadura de medusa, incluso se pueden distinguir una urticaria aguda en forma de líneas que corresponderían a los tentáculos del animal.

  1. Necesidades de Virginia Henderson

Con los datos obtenidos en la valoración se completan todas las necesidades de Virginia Henderson, para facilitar luego la búsqueda del diagnóstico (tabla 2):

  1. Diagnósticos: NANDA, NOC Y NIC

Tras la recopilación de los datos conseguidos durante la valoración inicial, la entrevista y la historia clínica del paciente se clasificaron los datos y a través de ellos se formularon los diagnósticos de enfermería que requerían una actuación inmediata, pues nos encontramos en un servicio de urgencias (7):

  • Deterioro de la integridad cutánea relacionada con picadura de medusa manifestada por urticaria.
NOC Indicadores Escala  NIC
[0705] Respuesta alérgica: localizada [70512] Prurito localizado Moderado  [6410] Manejo de la alergia

[2300] Administración de medicación: oral

[3584] Cuidados de la piel: tratamiento tópico

 

[3590] Vigilancia de la piel

[70514] Eritema localizado Leve
[70516] Edema localizado Leve
  • Conocimientos deficientes relacionado con información inadecuada manifestado por declaraciones incorrectas sobre un tema.
NOC Indicadores Escala  NIC
[1809] Conocimiento: seguridad personal [180905] Seguridad con el agua Conocimiento sustancial [5240] Asesoramiento

Como se ha comentado anteriormente, puesto que es un servicio de urgencias, de igual manera que se han tratado los problemas que requerían una actuación inmediata, el seguimiento a largo plazo no se podrá hacer por los mismos profesionales que le trataron. Por lo que se aconsejó acudir a la consulta de la enfermera correspondiente para valorar la evolución del caso. Además, se aconsejó que, ante el aumento del dolor o cualquier signo de empeoramiento que se produjera que acudiera o llamara al servicio de urgencias.

  1. Ejecución

Con los datos obtenidos, se descartó una reacción alérgica a nivel sistémico y por tanto una reacción grave que comprometiera la vida de la persona por lo que directamente se procedió a la cura de la lesión.

Se retiraron los tentáculos restantes con una técnica lo más aséptica posible, realizando un lavado de manos por parte de los profesionales, el uso de guantes de látex y pinzas estériles, para evitar de esta forma que se extiendan los orgánulos urticantes tanto por la piel del paciente como por la piel de la enfermera. Seguidamente se procedió a la aplicación de hielo local para aliviar los síntomas. Se utilizó una bolsa de plástico para recubrir el hielo y así evitar el contacto con agua dulce en la región afectada.

A continuación, se aplicó lidocaína tópica al 5%. Esta pomada es un anestésico local de tipo amida que provoca un bloqueo reversible de la conducción nerviosa y, por tanto, fue útil para aliviar la molestia de la picadura mientras se seguía aplicando hielo (8).

Mientras hacía efecto lo aplicado, se realizó un asesoramiento sobre la prevención, los síntomas que suelen aparecer, los síntomas de riesgo y los primeros auxilios a realizar ante las picaduras de estos organismos. A continuación, se incluye una tabla donde se resumen los consejos más importantes proporcionados, todos basados en la bibliografía encontrada, intentando que sea lo más actualizada posible (1, 2, 3, 4, 5) (tabla 3).

Al final, se volvió a utilizar la escala EVA consiguiendo una puntuación de 1 y por tanto se observó un alivio apreciable de la “picazón”. Se explicó que las picaduras de medusa pueden tardar varios días en desaparecer y que incluso pueden aumentar las molestias. Se recalcó que ante cualquier problema no dude en acudir a los servicios de urgencias para una nueva valoración.

  1. Conclusión

Las picaduras de medusa están aumentando conforme pasan los años a causa de múltiples factores. Muchos estudios afirman que el pilar de estas alteraciones es el cambio climático y que, por tanto, todavía se puede llegar a agravar la situación. Es de suma importancia que la población sea conocedora de las formas de prevención, así como los síntomas graves y los primeros auxilios. Se podrían llegar a hacer campañas de educación para evitar estos problemas que se están haciendo tan frecuentes en zonas de baño, sobre todo en temporada alta de vacaciones. Sin embargo, primero se deberían unificar criterios y establecer una única pauta de actuación pues el desconocimiento que existe genera una gran confusión, no sólo a la población, sino a los propios profesionales sanitarios que atiende este tipo de situaciones

  1. Anexos

Tabla 1. Valoración de la Escala visual analógica del dolor (EVA).

Nivel de dolor Puntuación
Dolor leve < 3 puntos
Dolor moderado 4-7 puntos
Dolor severo >8 puntos

Tabla 2. Necesidades. Basada en la teoría de Virginia Henderson.

Necesidades Alterada/No alterada Observaciones
1 Oxigenación No alterada En el pulsioxímetro se observan unos niveles constantes de 97%. No presenta dificultad respiratoria. Coloración de la piel y mucosas adecuadas. No fumador.
2 Nutrición e hidratación No alterada Piezas dentarias completas.
3 Eliminación No valorable
4 Movimiento y postura No alterada  Completamente autónomo. No problemas al caminar por la consulta, ni mareo, ni parestesias.
5 Reposo y sueño No valorable
6 Vestirse No alterada Total autonomía.
7 Termorregulación No alterada  Normotérmico.
8 Higiene/piel Alterada A parte de las lesiones en la piel originadas por la medusa, tiene buen aspecto general. No cianótico, hidratado.
9 Seguridad No alterado  Alérgico a la claritromicina.
10 Comunicación No alterada Usa gafas porque tiene miopía, pero no presenta ninguna alteración auditiva o en el lenguaje.
11 Religión y creencias No valorable
12 Trabajar/realizarse No valorable
13 Actividades lúdicas No valorable
14 Aprendizaje Alterada Muestra inquietud ya que no conocía el modo de actuar cuando alguien recibe una picadura de medusa. “Imagínese que le pica a alguno de mis pequeños y lo hago mal”. También le preocupa que el dolor aumente o que se produzca algún tipo de infección.

Tabla 3. Consejos proporcionados al paciente durante la asistencia basados en la bibliografía referenciada en el texto.

Prevención Alejarse de zonas donde rompen las olas.
No tocar medusas muertas.
Evitar el mar durante temporadas de lluvia, pues las medusas se ven atraídas por el agua dulce.
Utilizar cremas solares.
Cubrir el cuerpo con ropa ligera.
Síntomas frecuentes Sensación de pinchazo al inicio seguido de dolor, hinchazón y picazón, además de inflamación.
Síntomas graves Necrosis de la zona.
Parestesias.
Cefalea.
Náuseas y vómitos.
Diaforesis.
Taquicardia.
Disnea.
Primeros auxilios Retirar tentáculos, no con la mano descubierta.
Limpiar la zona con agua del mar, nunca con agua dulce.
Contraindicado frotar la zona con tierra o con la toalla
No usar vinagre
No orinar en la zona
Usar hielo siempre evitando el contacto del agua dulce sobre la zona
  1. Bibliografía
  1. Cegolon L, Heymann WC, Lange JH, Mastrangelo G. Jellyfish stings and their management: A review. Vol. 11, Marine Drugs. MDPI AG; 2013. p. 523–50.
  2. Santiago A, Rojas G, González Ipuana Y, Cedeño CM, Editores P, Berben A, et al. MEDUSAS Subphylum MEDUSozoA.
  3. Suriyan S, Haruethaikan K, Piyachat RE. A survey of jellyfish sting knowledge among Thai divers in Thailand. Int Marit Health. 2019;70(1):11–6.
  4. Li L, Mcgee RG, Isbister GK, Webster AC. Interventions for the symptoms and signs resulting from jellyfish stings. Vol. 2013, Cochrane Database of Systematic Reviews. John Wiley and Sons Ltd; 2013.
  5. Muffett KM, Klompen AML, Collins AG, Ames CL. Raising awareness of the severity of “contactless stings” by cassiopea jellyfish and kin. Animals. 2021 Dec 1;11(12).
  6. Asociación 1aria. Dolor. Escala analógica visual (EVA). 1aria.com. 2015.
  7. Herramienta online para la consulta y diseño de Planes de Cuidados de Enfermería. [Internet]. NNNConsult. Elsevier; 2015. nnnconsult.com
  8. Ochoa-Anaya G, Claudia Patricia Aguirre-Ibarra D, Montserrat Franco-Cabrera D. Lidocaína: aspectos generales y nuevas implicaciones en la infl amación [Internet]. Vol. 40. 2017.: www.medigraphic.org.mxhttp://www.medigraphic.com/rmawww.medigraphic.org.mx