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Diagnóstico y manejo de diabetes insípida central secundaria a hipofisitis linfocitaria: a propósito de un caso

Autora principal: Beatriz Nafría Jiménez

Vol. XXI; nº 10; 141

CASO CLÍNICO

Diagnóstico y manejo de diabetes insípida central secundaria a hipofisitis linfocitaria: a propósito de un caso

Diagnosis and Management of Central Diabetes Insipidus Secondary to Lymphocytic Hypophysitis: A Case Report

Beatriz Nafría Jiménez, Javier Lorente Navas, Isabel Nafría Jiménez.

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com, Volumen XXI. Número 10 – Segunda quincena de Mayo de 2026 – Página inicial: Vol. XXI; nº 10; 141 – DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0141Cómo citar este artículo

Sobre los autores | Sobre el artículo | Referencias

Resumen

La diabetes insípida (DI) es un trastorno caracterizado por poliuria y polidipsia debido a la deficiencia o resistencia a la hormona antidiurética (ADH). Se clasifica en varios tipos, incluyendo la diabetes insípida central (DIC), causada por la deficiencia de ADH debido a daño en el hipotálamo o la hipófisis, y la diabetes insípida nefrogénica (DIN), que resulta de la resistencia renal a la ADH. Un caso clínico describe a una mujer de 58 años con síntomas de polidipsia y poliuria, que fueron diagnosticados como DIC secundaria a hipofisitis linfocitaria, una enfermedad autoinmune rara que afecta la producción de ADH. El diagnóstico de DIC se confirmó con un test de copeptina y una resonancia magnética que mostró alteraciones en la hipófisis. La paciente fue tratada con desmopresina, un análogo sintético de la ADH, con una mejora significativa en los síntomas. Durante el seguimiento, se ajustó la dosis de desmopresina y se manejaron comorbilidades como la obesidad y la diabetes tipo 2. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son esenciales para prevenir complicaciones. El uso de pruebas diagnósticas como el test de copeptina y la resonancia magnética, junto con un manejo continuo y ajustado, son clave para tratar eficazmente la DIC. Este caso resalta la importancia de identificar causas subyacentes raras, como la hipofisitis linfocitaria, en el diagnóstico y tratamiento de la diabetes insípida.

Palabras clave

copeptina; desmopresina; diabetes insípida central; hipofisitis linfocitaria

Abstract

Diabetes insipidus (DI) is a disorder characterized by polyuria and polydipsia due to a deficiency or resistance to antidiuretic hormone (ADH). It is classified into several types, including central diabetes insipidus (CDI), caused by a deficiency of ADH due to damage to the hypothalamus or pituitary, and nephrogenic diabetes insipidus (NDI), which results from renal resistance to ADH. A clinical case describes a 58-year-old woman with symptoms of polydipsia and polyuria, diagnosed as CDI secondary to lymphocytic hypophysitis, a rare autoimmune disease affecting ADH production. The CDI diagnosis was confirmed with a copeptin test and magnetic resonance imaging (MRI), which showed pituitary abnormalities. The patient was treated with desmopressin, a synthetic ADH analog, with significant improvement in symptoms. During follow-up, the desmopressin dosage was adjusted, and comorbidities such as obesity and type 2 diabetes were managed. Early diagnosis and proper treatment are essential to prevent complications. The use of diagnostic tests like the copeptin test and MRI, along with continuous and adjusted management, are key to effectively treating CDI. This case highlights the importance of identifying rare underlying causes, such as lymphocytic hypophysitis, in the diagnosis and treatment of diabetes insipidus.

Keywords

Copeptin; Desmopressin; Central diabetes insipidus; Lymphocytic hypophysitis

Introducción

La diabetes insípida (DI) es un trastorno caracterizado por poliuria (>3 L/m² de superficie corporal al día) e incapacidad para concentrar la orina. Es debido a una deficiencia o resistencia a la acción de la hormona antidiurética (ADH o vasopresina), generando una pérdida excesiva de agua libre y aumento compensatorio de la sed (polidipsia).

Esta condición puede clasificarse en:

  1. Diabetes insípida central (DIC): deficiencia absoluta o relativa en la secreción de ADH por daño al hipotálamo, al tallo hipofisario o a la hipófisis posterior. La disminución de ADH impide que los túbulos colectores del riñón reabsorban agua adecuadamente, lo que conduce a la excreción de grandes volúmenes de orina diluida y a la deshidratación, si no se compensa con un aumento en la ingesta de líquidos. Las principales etiologías asociadas son traumatismos craneoencefálicos, tumores (por ejemplo, craneofaringiomas), cirugía hipofisaria, hipofisitis (procesos inflamatorios de la hipófisis, como la hipofisitis linfocítica o granulomatosa, asociados frecuentemente con etiologías autoinmunes), infecciones, o idiopática. Su tratamiento es la administración de la desmopresina (que es un análogo sintético de la ADH).
  2. Diabetes insípida nefrogénica (DIN): resistencia de los túbulos renales a la acción de la ADH, a pesar de que su producción y liberación son normales. Las principales etiologías asociadas son congénitas (mutaciones en AVPR2 o AQP2), enfermedades renales crónicas, hipercalcemia, hipokalemia, medicamentos (por ejemplo, litio). Se distingue de la DIC por niveles normales o elevados de ADH en el contexto de osmolaridad urinaria baja. El test de deshidratación muestra una falta de respuesta al tratamiento con desmopresina. Su tratamiento consiste en abordar la causa subyacente, y dieta hiposódica y diuréticos tiazídicos para reducir la carga osmótica.
  3. Polidipsia primaria: consumo excesivo de agua, que puede ser psicógeno o relacionado con un defecto en el sistema regulador de la sed. Se diferencia de otras formas de DI mediante pruebas de deshidratación, que demuestran una capacidad renal normal para concentrar la orina si se restringe la ingesta hídrica. Su tratamiento es la restricción de ingesta hídrica y terapia conductual si el origen es psicógeno.
  4. Diabetes insípida gestacional: disminución de ADH por degradación enzimática acelerada mediada por vasopresinasa placentaria. Su tratamiento es con la desmopresina, siendo efectiva y segura durante el embarazo, y la condición suele resolverse después del parto, cuando los niveles de vasopresinasa disminuyen.

El diagnóstico temprano y la intervención son clave para prevenir complicaciones a largo plazo. En este contexto, es muy importante la historia clínica, así como las pruebas diagnósticas del laboratorio clínico. Entre estas últimas, se puede observar una osmolaridad plasmática elevada, superior a 295 mOsm/kg, mientras que la osmolaridad urinaria es inapropiadamente baja, menor a 300 mOsm/kg. Además, puede presentarse hipernatremia, aunque su grado es variable.

El test de deshidratación es una herramienta clásica utilizada para evaluar la capacidad de concentrar la orina en condiciones de privación de agua. Asimismo, el test de respuesta a desmopresina (DDAVP) también se utiliza para diferenciar entre la diabetes insípida central (DIC), que muestra una respuesta positiva al tratamiento, y la diabetes insípida nefrogénica (DIN), donde no se observa ningún cambio. También se puede medir la copeptina plasmática, un indicador de la secreción endógena de ADH, que se encuentra en niveles bajos en casos de DIC y en niveles normales o elevados en DIN. La copeptina permite diagnósticos más precisos sin necesidad de pruebas de deshidratación, reduciendo el riesgo de deshidratación iatrogénica.

Además, los estudios de imagen por resonancia magnética cerebral identifican alteraciones estructurales en el hipotálamo, el tallo hipofisario o la hipófisis posterior (por ejemplo, engrosamiento, ausencia de la «señal brillante» de la neurohipófisis).

A continuación, se presenta un caso clínico que ilustra la evolución de una paciente con DI central de etiología autoinmune.

Presentación del caso clínico

Se presenta el caso de una mujer de 58 años con antecedentes médicos significativos, entre ellos hipertensión arterial (HTA) controlada y fibrilación auricular (FA) paroxística tratada con flecainida. En su historia clínica, no se identificaron antecedentes familiares relevantes de enfermedades autoinmunes o endocrinas.

En 2019, la paciente comenzó a presentar síntomas de polidipsia y poliuria, especialmente nocturna, que inicialmente remitieron de forma espontánea después de 4 meses. Sin embargo, en enero de 2021, la paciente experimentó una recurrencia de estos síntomas, con un aumento significativo de la sed, que estimó en 4-5 litros de ingesta diaria, junto con nicturia (micción nocturna frecuente) y astenia. No se observaron otros síntomas asociados como pérdida de peso o polifagia.

Evaluación clínica inicial

En el examen físico, la paciente presentó obesidad grado 2, con un índice de masa corporal (IMC) de 36,8, y una presión arterial de 154/85 mmHg (consistente con hipertensión moderada). La exploración física general no mostró alteraciones significativas en otros sistemas. Su estado de hidratación era adecuado, sin signos de deshidratación como sequedad de mucosas o hipotensión ortostática.

Pruebas de laboratorio iniciales

Los análisis de laboratorio mostraron niveles normales de glucosa (111 mg/dL, valores de referencia (VR) 70-110 mg/dL) y de creatinina (0,82 mg/dL, VR 0,6-1,2 mg/dL). El sodio sérico se encontraba en el límite superior de la normalidad, con un valor de 146 mEq/L (VR 136-145 mEq/L), orientando hacia una tendencia a la hipernatremia leve. La osmolaridad plasmática resultó elevada (306 mOsm/kg; VR 275-295 mOsm/kg) con una osmolaridad urinaria baja (297 mOsm/kg; VR 320-900 mOsm/kg), lo que sugirió la posibilidad de una diabetes insípida. La diuresis estimada en las 24 horas previas fue de aproximadamente 5 litros, compatible con poliuria franca.

Pruebas diagnósticas adicionales

Dada la persistencia de los síntomas y los hallazgos del laboratorio, se realizó un test de copeptina con sobrecarga salina hipertónica al 3%. Este test, realizado bajo estricta supervisión hospitalaria, mostró niveles bajos de copeptina (1,8 pmol/L; VR en respuesta a sobrecarga salina: >4,9 pmol/L) tras el estímulo osmótico, lo que confirmó un defecto en la liberación de ADH compatible con diabetes insípida central (DIC). La disponibilidad de la copeptina resultó fundamental en este caso, ya que la paciente presentaba dificultades para tolerar la prueba de restricción hídrica clásica, permitiendo además un diagnóstico diferencial más preciso entre DIC, diabetes insípida nefrogénica y polidipsia primaria. El nivel bajo de copeptina con osmolaridad plasmática elevada estableció el diagnóstico de DIC, descartando las otras dos entidades, que se asociarían a niveles normales o altos de copeptina.

Además, se realizó una resonancia magnética de la hipófisis que reveló un engrosamiento focal del infundíbulo hipofisario, compatible con hipofisitis linfocitaria, una condición autoinmune rara que puede afectar la función de la hipófisis posterior, interfiriendo en la producción de ADH.

Tratamiento inicial y seguimiento

Con el diagnóstico confirmado de diabetes insípida central secundaria a hipofisitis linfocitaria, la paciente fue tratada con desmopresina (Minurin), un análogo sintético de la ADH que tiene como objetivo restaurar la función renal normalizando la producción de orina y reduciendo la sensación de sed. Se prescribió una dosis inicial baja, administrada por vía oral, con ajustes progresivos basados en la respuesta clínica y los análisis de laboratorio. A las cuatro semanas del inicio del tratamiento, la paciente reportó una mejora significativa en los síntomas de polidipsia y poliuria, logrando una reducción considerable en la frecuencia de la micción nocturna. Analíticamente, el sodio sérico se normalizó (141 mEq/L), la osmolaridad plasmática descendió a 290 mOsm/kg y la osmolaridad urinaria aumentó de forma apropiada a 520 mOsm/kg.

El seguimiento incluyó consultas regulares cada 3 meses durante el primer año. En cada visita, se evaluaron los niveles de sodio sérico, osmolaridad plasmática y urinaria, así como la presión arterial para ajustar la dosis de desmopresina y evitar complicaciones como hiponatremia. Es relevante destacar que la paciente también presentó obesidad y diabetes mellitus tipo 2 (DM2), lo cual complicaba su manejo. El control de la obesidad y la diabetes fue parte integral del tratamiento, y se recomendó mejorar la dieta y la actividad física.

Discusión

La copeptina es el fragmento C-terminal de la provasopresina que se escinde cuando la ADH es secretada desde la hipófisis posterior en respuesta a un aumento en la osmolaridad plasmática o una disminución del volumen sanguíneo. Dado que la copeptina se libera en la misma cantidad y al mismo tiempo que la ADH, su concentración en la sangre es un reflejo indirecto de los niveles de ADH en el cuerpo. Sin embargo, la copeptina tiene una vida media más larga en la circulación y mayor estabilidad analítica.

En este contexto de la diabetes insípida, la copeptina se ha convertido en una herramienta valiosa para diferenciar entre las dos formas principales: la DIC y la DIN. Ambas condiciones comparten síntomas similares, como polidipsia y poliuria, pero tienen mecanismos patológicos diferentes. Para su medición, se realiza una preparación del paciente (debe estar en ayunas y en reposo durante la prueba) y se administra una solución salina hipertónica al 3% por vía intravenosa. Esto provoca un aumento controlado de la osmolaridad plasmática, lo que normalmente estimula la secreción de ADH. Se toman muestras de sangre a intervalos específicos para medir los niveles de copeptina antes, durante y después de la sobrecarga salina. Cabe mencionar la ventaja de mayor rapidez de esta prueba, pues tiene una duración promedio de aproximadamente 3 horas, significativamente menor que las 20 horas que puede requerir la prueba de restricción hídrica, y es mejor tolerada por los pacientes. De esta manera, en individuos sanos, los niveles de copeptina aumentan en respuesta al incremento de la osmolaridad plasmática. Sin embargo, en la DIC los niveles se mantienen bajos incluso después del estímulo osmótico, lo que confirma un defecto en la producción o liberación de ADH. Por su parte, en la DIN, los niveles están normales o elevados de copeptina, ya que la resistencia renal a la acción de ADH es la causa subyacente. Asimismo, la polidipsia primaria puede mostrar un incremento leve de copeptina, pero sin alcanzar los valores de un sujeto sano.

En este caso, la determinación de copeptina fue el elemento clave que permitió confirmar el diagnóstico de DIC. La existencia de dudas diagnósticas iniciales —en particular, la necesidad de descartar polidipsia primaria y diabetes insípida nefrogénica en una paciente con obesidad y DM2— justificó plenamente su uso: el valor de copeptina de 1,8 pmol/L tras el estímulo osmótico, por debajo del umbral diagnóstico, orientó hacia un déficit de ADH de origen central. Asimismo, la RM hipofisaria orientó la etiología hacia una hipofisitis linfocitaria autoinmune, completando el diagnóstico. El seguimiento posterior también pone de relieve otra implicación clínica relevante: en la DIC, el ajuste de dosis de desmopresina no puede basarse solo en la clínica subjetiva, sino que requiere controles analíticos periódicos del sodio sérico y la osmolaridad para evitar tanto la hiponatremia dilucional por sobredosificación como la hipernatremia por infradosificación.

Conclusiones

Este caso resalta la importancia de un diagnóstico adecuado y oportuno de la diabetes insípida central, especialmente cuando los síntomas son transitorios o menos evidentes, y pone de manifiesto el valor de las pruebas diagnósticas, como el test de copeptina y la resonancia magnética, para identificar la causa subyacente de la enfermedad. La diabetes insípida central secundaria a hipofisitis linfocitaria es una condición rara, pero tratable, que requiere una intervención temprana y un seguimiento estrecho para garantizar una calidad de vida óptima para los pacientes afectados.

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Sobre los autores

Beatriz Nafría Jiménez. Servicio de Análisis Clínicos y Bioquímica, Hospital Universitario del Sureste, Arganda del Rey, Madrid, España. ORCID: 0000-0002-4698-5680.

Javier Lorente Navas. Servicio de Rehabilitación, Hospital Universitario Infanta Sofía, San Sebastián de los Reyes, Madrid, España.

Isabel Nafría Jiménez. Servicio de Oncología Radioterápica, Hospital Universitario La Princesa, Madrid, España.

Autora de correspondencia: Beatriz Nafría Jiménez. @

Sobre el artículo

Fecha de recepción: 4 de diciembre de 2025

Fecha de aceptación: 21 de mayo de 2026

Fecha de publicación: 25 de mayo de 2026

DOI: https://doi.org/10.64396/v21-0141

Conflictos de interés: ninguno

Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes incluidos en el estudio.

Financiación: ninguna

Declaración ética: Los autores declaran que este trabajo se ha realizado de acuerdo con los principios éticos y las normas internacionales de investigación biomédica, respetando los criterios de confidencialidad, integridad científica y buenas prácticas editoriales.

Autoría y responsabilidad: Todos los autores declaran haber participado activamente en el desarrollo del trabajo, haber revisado y aprobado la versión final del manuscrito y asumir responsabilidad pública por su contenido, conforme a los criterios internacionales de autoría.

Citación (Vancouver):
Nafría Jiménez B, Lorente Navas J, Nafría Jiménez I. Diagnóstico y manejo de diabetes insípida central secundaria a hipofisitis linfocitaria: a propósito de un caso. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2026 [citado 30 Jul 2026]; XXI(10):141. Disponible en: https://doi.org/10.64396/v21-0141