Incidencia de las enfermedades ampollares

80.0%

Negra – 3 – 15.0%

Mestiza – 2 – 10.0%

Total – 20 – 100.0%

El color de la piel blanca fue el de mayor distribución de los pacientes con 16 casos para un 80,00%, seguido de los pacientes de raza negra con 3 pacientes con un 15,00%.

CUADRO 4. Distribución según primeras manifestaciones clínicas

Manifestaciones clínicas – Pénfigo vulgar – Pénfigo eritematoso – Bulo penfigoide – Total – %

Piel – 5 – 5 – 5 – 15 61.6%

Piel y mucosas – 4 – 1 – 0 – 5 – 38.5%

Total – 9 – 6 – 5 – 20 – 100.0%

En relación a las manifestaciones clínicas, 9 pacientes (84.00%) de la muestra padecían de pénfigo vulgar seguido del pénfigo eritematoso con 6 casos. El 61.6% presentaron lesiones en piel y solo el 38.5% presentó lesiones en piel y mucosas.

CUADRO 5. Distribución según tratamiento recibido

Tipo de tratamiento – Número de casos – %

Esteroides, citostáticos y tratamiento tópico – 20 – 100%

Esteroides – 0 – 0%

Citostáticos – 0 – 0%

Otros – 0 – 0%

Total – 20 – 100%

En relación con el tratamiento que se les aplicó a los pacientes vemos que la totalidad de ellos recibieron tratamiento con esteroides, citostáticos y cremas con un 100% los cuales evolucionaron satisfactoriamente y continúan asistiendo a las consultas de seguimiento de nuestro hospital.

CUADRO 6. Distribución según concordancia diagnóstica entre el ingreso y el egreso

Concordancia diagnóstica  – Número de casos  – %

Existió  – 18  – 90.0%

No existió  – 2  – 10.0%

Total  – 20  – 100%

De acuerdo si existió concordancia diagnóstica al egreso vemos que 18 pacientes si hubo concordancia entre el ingreso y el egreso para un 90% y solo 2 pacientes no se presentó concordancia diagnóstica.

CUADRO 7. Distribución según número de ingresos por su enfermedad ampollar.

Número de ingresos – Número de casos – %

1 – 8 40.0%

2 – 7 – 35.0%

3 o más – 5 – 25.0%

Total – 20 – 100.0%

En la tabla 7 donde se observa la distribución según número de ingresos por su enfermedad ampollar, se observó que predominó 1 ingreso con 8 casos para un 40% seguido de 2 ingresos con 7 casos para un 35%.

Discusión:

Son muy pocos los estudios que se realizan actualmente nacional e internacionalmente en los que se evalúe la incidencia de esta enfermedad, y se olvida que si se tienen conocimientos adecuados acerca de ella, se favorece el cambio de actitud ante los prejuicios y se ayuda a que los pacientes acudan al médico frente a los primeros síntomas.

En cuanto a las manifestaciones clínicas en nuestro estudio 9 personas fueron diagnosticadas como pénfigo vulgar con un 45% y 35% como foliáceo. De estos 16 presentaron lesiones en piel solamente con 61.6%. Esto coincide con el estudio realizado por Ríos donde en su muestra 6 pacientes fueron diagnosticados de Pénfigo vulgar, y 8 presentaron lesiones en piel. Otros autores nacionales muestran los mismos resultados que en nuestro estudio. (3)

En el estudio de Incidencia de las enfermedades ampollares, predominaron las edades comprendidas entre 70 años de edad y más con 7 casos para un 35,00% del total de los pacientes estudiados. Asimismo se constató que el sexo femenino con un 75% predominó discretamente en relación con el sexo masculino que obtuvo un 34,00%. Se debe mencionar que en ambos sexos la mayoría de los pacientes se encontró en ese rango de edades.

Estos resultados coinciden con los de Ríos y Zelada quienes plantean que en sus estudios predominaron rangos de edades, para Hidalgo de 60-70 años y Veloso con un 42,77% edades comprendidas entre 70-80 lo cual coincide con nuestro estudio, sin embargo en cuanto al sexo solo coincidimos con Ríos que en su trabajo el sexo masculino fue el que predominó, mientras que Veloso predominó el sexo femenino con un 56,66%.(3)

En la distribución según el color de la piel, encontramos predominio del color de la piel blanca con un 80,00%, seguido de la raza negra con 3 pacientes con un 15,00%. Hay que señalar que en Camagüey, hay un predominio de la raza blanca en su población total.

En el trabajo realizado en Camagüey por Hidalgo predominó el color de la piel blanca con un 84%. Asimismo Ríos en su trabajo, la raza blanca fue el que más pacientes presentó con un 74,44%(5,3).

El tratamiento con los esteroides la mortalidad actual es de un 5%, debido generalmente a los RAM de los inmunosupresores. El tratamiento debe estar dirigido contra la producción de auto-Acs. El tratamiento tópico es secundario. Es rara la remisión espontánea y la mayoría requiere la terapia de por vida. En aquellos que son resistentes a los esteroides o en los intolerantes se puede utilizar en orden decreciente: ciclofosfamida, azatioprina, clorambucil, metotrexato y oro.

La primera línea es la prednisona, típicamente se inicia con 60-80 mg/d; cerca de la mitad de los pacientes responderá bien a la dosis de 1mg/kg/d; casi todos requieren tratamiento de mantención. (6)

La ciclofosfamida es muy efectiva, pero tóxica, reduce eficazmente la producción de auto-Acs, tiene además un efecto citotóxico preferencial en la proliferación de las células plasmáticas. Usar con precaución, reservar para resistentes a terapia, se da en dosis de 1-2 mg/kg/día o intermitente en pulsos. Sus RAM principales son: leucopenia, cistitis hemorrágica, mayor riesgo de neoplasia (leucemia, linfoma o cáncer de vejiga; 5-10%) y esterilidad.

La azatioprina es muy usada en resistentes a esteroides, menos tóxica que ciclofosfamida, pero algo menos efectiva. Más usada en jóvenes y cuando hay difícil monitorización. (6)

Varios son los autores que refieren que estos pacientes re ingresan en las salas de dermatología por no cumplir adecuadamente con el tratamiento orientado. En nuestro estudio 8 pacientes tuvieron