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Mujer y osteoporosis

Mujer y osteoporosis

La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente en nuestra población. Caracterizada por un aumento de la fragilidad del hueso y mayor susceptibilidad a fracturas. Afectando de manera más común a las mujeres, sobre todo tras la menopausia. El objetivo terapéutico es evitar la aparición de fracturas.

Mujer y osteoporosis

AUTORES:

Mª Raquel Sánchez Coca. Enfermera del Hospital Santa Ana de Motril (Granada).

Mª Ángeles Puig Sánchez. Enfermera del Complejo Hospitalario de Granada.

Encarnación Chico García. Enfermera del Complejo hospitalario de Granada.

RESUMEN

Las medidas no farmacológicas incluyen hacer ejercicio físico, evitar el consumo de tabaco y alcohol, seguir una dieta variada y equilibrada con un aporte adecuado de calcio y vitamina D y prevenir las caídas. Habitualmente cursa de forma silente por ser asintomática hasta que se produce la fractura. La fractura se acompaña de un aumento de la morbilidad y de las tasas de hospitalización, de un importante gasto sanitario, de un deterioro de la calidad de vida e incluso un importante impacto en la mortalidad. Su diagnóstico se realiza mediante densitometría ósea (DMO) y el mejor tratamiento es la prevención desde temprana edad.

PALABRAS CLAVE: osteoporosis, osteopenia, densitometría ósea.

INTRODUCCIÓN

La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente en nuestra población, afectando de manera más común a las mujeres, sobre todo tras la menopausia.

En 1.994, un grupo de trabajo creado por la OMS estableció una serie de puntos de corte en los valores de la densidad ósea (DO) con el fin de realizar estudios epidemiológicos. Así, estableció como valor de densidad ósea (DO) normal, al valor medio de la densidad ósea (DO) en una población de mujeres adultas jóvenes y consideró la osteoporosis densitométrica cuando el valor de la densidad ósea (DO) es igual o menor de – 2.5 desviaciones estándar (DE) respecto de esta media (T – score <-2.5 DE). La escala T score hace referencia a la media de densidad ósea de la población sana del mismo sexo y 20 años de edad. También, definió la osteopenia cuando el valor de la densidad ósea (DO) está entre -1 y – 2.5 por debajo de dicha media. La osteopenia es una disminución en la densidad mineral ósea que puede ser una condición precursora de osteoporosis.

Diversos autores la consideran como la epidemia silenciosa (se estima que en España la padecen más de tres millones de personas), existe un aumento progresivo del número de personas que la padecen y los síntomas no aparecen hasta que se produce la fractura. La fractura se acompaña de un aumento de la mortalidad y de las tasas de hospitalización, de un importante gasto sanitario, de un deterioro de la calidad de vida e incluso de un importante impacto en la mortalidad.

Esta enfermedad se produce sobre todo en mujeres amenorreicas o postmenopáusicas debido a la disminución de la producción de estrógenos por los ovarios y otras carencias hormonales. Hay un número considerable de causas de osteoporosis a cualquier edad que no suelen ser reconocidas ni valoradas entre las que destacan la enfermedad celíaca, la gammapatía monoclonal de significado incierto, la insuficiencia renal, la diabetes mellitus y la acidosis tubular renal. Otros factores que aumentan el riesgo de presentar osteoporosis son la deficiencia del calcio y vitamina D por malnutrición, el consumo de tabaco, alcohol y la vida sedentaria. La práctica de ejercicio físico y un aporte extra de calcio antes y después de la menopausia favorecen el mantenimiento óseo.

La osteoporosis se clasifica en dos grupos: primaria, se trata del tipo más frecuente de osteoporosis y tras evaluar al paciente, no se encuentra la causa que lo provoca. Entre ellas nos podemos encontrar: osteoporosis idiopática juvenil y osteoporosis del adulto joven, postmenopáusica tipo I. la secundaria es causada por otra enfermedad o el uso de fármacos. Las enfermedades que condicionan la pérdidas de masa ósea son muy variadas: endocrinológicas, digestivas, genéticas, hematológicas, reumáticas, postrasplante, farmacológicas y un amplio grupo misceláneo.

Se estima que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 12 hombres de más de 50 años sufren osteoporosis y es responsable de millones de fracturas anualmente. La fractura vertebral es la más prevalente y la fractura más grave es la de cadera, como consecuencia de una caída.

La osteoporosis se diagnostica mediante una prueba denominada densitometría ósea (DMO), que mide la cantidad de masa ósea del esqueleto. Aunque existen datos exploratorios, analíticos y radiológicos que pueden aproximar al diagnóstico. La densitometría ósea (DMO) es una técnica no invasiva de medición de la densidad ósea y determina dicha densidad ósea a través de la absorciometría de rayos X de doble energía (dual energy X-ray absorciometry).Se realiza a nivel lumbar y/o femoral. En las personas de edad avanzada resulta de mayor utilidad realizarla a nivel femoral, aunque no está definida una edad concreta para esto. La densitometría ósea (DMO) representa buenos resultados, tanto en precisión como en fiabilidad. Es una técnica rápida y somete al paciente a muy baja radiación; por el contrario, es costosa y requiere de personal especializado para su realización. Para predecir fracturas, presenta una elevada especificidad pero una escasa sensibilidad y una baja utilidad predictiva individual. La sensibilidad puede aumentarse empleando reglas de predicción de la masa ósea; entre ellas, las más utilizadas son el osteoporosis risk assesment instrument (ORAI) y la simple calculated osteoporosis risk estimation (SCORE).

Existen otros métodos con la misma finalidad diagnóstica que la densitometría ósea (DMO), entre los que destacarían la densitometría por ultrasonidos y la tomografía computarizada cuantitativa. La transitoriamente por ultrasonidos presenta algunas ventajas (menor coste, rapidez, ausencia de radiación, etc). Pero los estudios publicados presentan datos de correlación, exactitud y precisión respecto a la densitometría ósea (DMO) que limitan su utilidad. La tomografía computarizada cuantitativa presenta buenos resultados de validez, pero tiene unas limitaciones importantes (elevado coste, tiempo de realización, alta radiación, necesidad de personal especializado, etc).

El objeto de estudio fue identificar la relación entre baja densidad mineral ósea y la edad, entre baja densidad mineral ósea y peso e índice de masa corporal (IMC), y entre el diagnostico de osteopenia y osteoporosis y el lugar de realización de la densitometría (columna o cadera).

MATERIAL Y MÉTODOS

Se hizo un estudio descriptivo transversal, de 150 mujeres, atendidas en las urgencias del Hospital de Antequera (Málaga), durante los meses de diciembre y febrero del 2015.

Para poder participar en el estudio las mujeres debían cumplir una serie de requisitos: antecedente familiar de osteoporosis o fractura, tabaquismo (>20 cigarrillos/día o > 15 cigarrillos paquete/año), mujeres postmenopáusicas, hipertiroidismo, amenorrea prolongada (> 1 año) en periodo premenopáusico, padecer osteoporosis.

Se excluyeron del estudio aquellas mujeres que no cumplían algunos de los requisitos citados o se les efectuó la prueba con otros fines distintos.

Las variables del estudio fueron dependientes: para el diagnóstico de la densitometría ósea (DMO). (Expresando el resultado de la densitometría tanto en cadera como en columna, clasificándola como normal, osteopenia u osteoporosis. Las variables independientes: edad, talla, IMC (índice de masa corporal), indicación de densitometría: (antecedente familiar de osteoporosis o fractura, tabaquismo (>20 cigarrillos/día o > 15 cigarrillos paquete/año), mujeres postmenopáusicas, hipertiroidismo, amenorrea prolongada (> 1 año) en periodo premenopáusico, padecer osteoporosis).

La recogida de datos se obtuvo a través de las historias clínicas: edad, motivo de la prueba. El peso y la talla se tomo en la consulta de urgencias. La densitometría ósea (DMO) se efectuó mediante absorciometría dual por rayos X (DEXA) y el resultado obtenido se comparó con los valores de su población de control. Para el análisis de datos las variables cuantitativas se presentaron como media y DE, y las cualitativas como frecuencias absolutas y porcentajes. La relación entre densitometría ósea (DMO) y edad, peso e IMC se utilizó el coeficiente de correlación de Pearson. Para comparar las diferencias diagnósticas entre el lugar de realización y la presencia o no de osteopenia u osteoporosis se desarrolló la prueba de chi- cuadrado. Para el análisis de los datos se utilizó el paquete estadístico SPSS v. 12.0.

RESULTADOS

La muestra incluye un total de 150 mujeres, siendo la media de edad de 54 años (DE: 6.52) con un rango de entre 38 y 70 años. El peso medio de la muestra fue de 60 kg (DE: 9.60) con un rango de 47 a 90 kg.

El índice de masa corporal (IMC) promedio del estudio fue de 25.75 (DE: 3,80) con un rango de 19.75 a 38.11. Si nos basamos en los criterios de la OMS dos de cada tres mujeres tenían sobrepeso u obesidad (ver tabla 1).

De las 82 mujeres que se realizaron la densitometría con antecedentes familiar de osteoporosis o de fractura, en 49 (63%) eran normales cuando la densitometría ósea (DMO) se hizo en columna, y en cadera, la normalidad disminuía a 32 (43%).En osteoporosis, los resultados aumentan de 4 (3,9%) a 10 (12%) según se haga en cadera o en columna. Dichas diferencias diagnósticas en el grupo de prevención fueron estadísticamente significativas (p=0,01). También hubo diferencias (p=0,02) en el grupo del indicador de tabaquismo, siendo los datos de osteoporosis mucho más elevados en la densitometría ósea (DMO) de columna que de cadera (cinco casos frente a dos). (Ver tablas 2 y 3).

CONCLUSIONES

La osteoporosis es una entidad clínica frecuente en la mujer, por lo que debe ser diagnosticada precozmente para iniciar un tratamiento eficaz, que mejore la calidad de vida y evite el riesgo de sufrir una fractura. Existe una importante diferencia diagnóstica de osteopenia y osteoporosis en función del lugar de desarrollo de la densitometría ósea (DMO), siendo mucho más elevado el número de pacientes con afectación cuando la prueba se realiza en columna que cuando se realiza en cadera. Datos obtenidos de otros estudios nos dicen que la práctica de deporte reduce el riesgo de caídas en un 12% y un 19% el número de estas. Recomendaremos abandonar el consumo de tabaco y alcohol ya que acelera la pérdida de la masa ósea, la dieta debe ser rica en todos los nutrientes básicos, oligoelementos y vitaminas, pero con principal atención al calcio y a la vitamina D.

Anexos – Mujer y osteoporosis

Anexos. Mujer y osteoporosis

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