La viruela. Arma biológica accidental en la conquista española de los imperios precolombinos

La viruela. Arma biológica accidental en la conquista española de los imperios precolombinos

La Conquista de América es la expresión que hace referencia a la exploración, apropiación y colonización de parte del continente americano por parte de algunas naciones europeas, entre las cuales se encuentran España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda, a partir de la llegada de Colón a América en 1492 y que se mantuvo principalmente durante los siglos XVI, XVII y XVIII, aunque aún continúan algunos enclaves coloniales en el presente.

Dicha acción supuso la invasión del territorio político y cultural de numerosos pueblos indoamericanos, entre los cuales los más conocidos fueron el Imperio Inca, el Imperio Azteca y la Confederación Chibcha, así como cacicazgos, tribus, confederaciones de tribus y otros sistemas de organización política que perdieron su autonomía, vieron sometidos o eliminados sus líderes, diezmada su población y aniquiladas sus culturas, en una acción de sometimiento de alcance continental.

La viruela. Arma biológica accidental en la conquista española de los imperios precolombinos

Dr. Daniel José Sanchez Silva. Anestesiología – Medicina Crítica. Médico Cirujano Egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) 1987. Especialista en Anestesiología UCV 1992. Especialista en Medicina Crítica 1994. Especialista en Gerencia de Servicios de Salud Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) Caracas- Venezuela 2006. Profesor de Historia de La Medicina Escuela de Medicina José María Vargas UCV. Individuo de número sillón “I” Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina. Jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Vargas de Caracas. Tesista de la Maestría de Historia UCAB

El colapso demográfico padecido por los pueblos originarios a causa de las enfermedades traídas desde Europa, que en algunos casos llegó a exterminar el 97% de la población, desempeñó un papel decisivo en la conquista de América.

La Viruela llegó a América en un barco portugués que traía esclavos negros del África, durante el año de 1518. Ese año, se desató una epidemia en la isla de La Española, diezmando principalmente a las poblaciones nativas que no conocían la enfermedad. En 1520, los hombres de Cortés la introdujeron en el Continente. Casi la mitad de la población de México feneció ese año, entre ellos el sucesor del emperador Moctezuma. En América, los pueblos nativos se redujeron, pasando de aproximadamente 25 millones a 1,6 millones de habitantes durante todo el periodo de la conquista, a causa de las enfermedades traídas desde el viejo mundo, no solo la viruela, sino también el sarampión, la difteria, la rubéola y la gripa, entre otras. A Perú arribó en 1524, donde segó la vida de Huayna Capac, emperador Inca.

Cuando los españoles arribaron a México en 1518, la población aborigen ascendía a unos 25 millones de habitantes, diez años después había disminuido a 16,8 millones, para 1568 a 3 millonesy para 1618 a sólo 1,6 millones. Los territorios andinos de Sudamérica albergaban unos 6 a 8 millones de nativos en el periodo prehispánico, fundamentalmente concentrados en el Tahuantinsuyu o Imperio Inca, estimándose que al sur de Panamá la población prehispánica total alcanzaba a algo menos de 20 millones de habitantes. Al norte de México, se estima que la población amerindia norteamericana alcanzaba también a unos 20 millones al inicio de la colonización, población que también decayó producto de las epidemias originadas desde el arribo de los colonizadores puritanos hacia 1560. Así, desde la llegada de Colón, los europeos y sus infecciones, unos 56 millones de aborígenes americanos -prácticamente 95% de la población precolombina- habrían sido exterminados por los agentes biológicos, la destrucción de sus culturas ancestrales y los abusos de la conquista.

 “La Conquista del México Azteca”

El 18 de noviembre de 1518 Hernán Cortés zarpó de la colonia española de Cuba con un ejército de ochocientos hombres. Desembarcó en la costa de Yucatán. Continuando el viaje, Fundó la ciudad de Veracruz, marchó hacía el interior, a Tlaxcala. Allí encontró una resistencia hostil y luego de una dura batalla pactó con los tlascaltecas y partió hacia la capital azteca de Tenochtitlán, con un refuerzo de alrededor de mil tlascaltecas “amigos’. La ciudad, una gran comunidad de aproximadamente 300.000 habitantes, se hallaba en medio de un gran lago, por lo que se arribaba a ella por tres carreteras terraplenadas construidas en piedra, una de ellas de casi diez kilómetros.

Cuando Pánfilo de Narváez dejó Cuba en mayo de 1520, en su viaje a México llevó consigo a unos africanos, probablemente los mismos esclavos cristianizados (o sus hijos) que habían sido embarcados hacia las Indias Occidentales por orden del rey Fernando. Algunos enfermaron durante el viaje y al menos uno fue bajado a tierra en América estando aún enfermo. Éste infecto a otros tripulantes y la enfermedad, a la que llamaron la “gran lepra’, se disemino entre la población indígena. La descripción no tiene semejanza alguna con la lepra, y su rápida dispersión con una inmediata erupción cutánea no coincide con el aspecto de la frambesia o de la sífilis. Por estos datos, poca duda cabe de que se trataba de una forma letal de viruela. La enfermedad, ciertamente, era más cruenta que la viruela conocida en la Europa del siglo XVI. Puede considerarse que una forma epidémica que afectaba a los nativos tlascaltecas fue transmitida por éstos a la capital en el primer intento abortado de su captura, durante el verano de 1521. Cuando Cortés entró en la ciudad en agosto, encontró que casi la mitad de los habitantes habían muerto. En el curso de seis meses prácticamente no quedaba un solo pueblo sin ser infectado en las regiones conocidas de la Nueva España. Se ha estimado que casi la mitad de la población azteca pereció en esa primera epidemia. Una segunda epidemia que, se sabe, ingresó por medio de la llegada de barcos españoles, provocó devastación en 1531.

“Cayeron pues malas de las viruelas, y faltó el pan, y perecían muchos de hambre. Hedían tanto los cuerpos muertos, que nadie los quería enterrar, y con esto estaban llenas las calles; y porque no los echasen en ellas, diz que derribaba la justicia las casas sobre los muertos. Llamaron los indios a este mal huizautl, que suena la gran lepra. De la cual, como de cosa muy señalada, contaban después ellos sus años” Francisco López Gomarra “Historia de La Conquista de México” Biblioteca Ayacucho N° 65

 “La expedición de Balmis”

El asunto de esta epidemia represento un aspecto de gran importancia para el gobierno peninsular, que debido a esto, años después la Corona española comprendió que la viruela era un problema de salud pública la cual estaba afectando a sus colonias, motivo por el cual se organizo una expedición filantrópica para vacunar a todas las posesiones españolas en ultramar. La llamada Real Expedición Filantrópica de la Vacuna fue confiada por Carlos IV al médico valenciano don Francisco de Balmis y Berenguer, con el propósito de propagar la vacuna antivariólica en América y Filipinas. La expedición partió de La Coruña el 30 de noviembre de 1803 en la corbeta “María de Pita” y arribó a Puerto Cabello, en Venezuela, el 19 de marzo de 1804. En el trayecto vacunó en Tenerife y Puerto Rico, de acuerdo con lo establecido en la circular enviada por el ministro don José Antonio Caballero.

Fue una expedición de carácter filantrópico que dio la vuelta al mundo hasta 1814. Su objetivo era que la vacuna de la viruela alcanzase todos los rincones del mundo que aún no tenía acceso a ella. Uno de los principales problemas que se presentaron a la hora de idear la expedición fue cómo hacer para que la vacuna resistiese todo el trayecto en perfecto estado. La solución se le ocurrió al mismo Balmis: llevar en el viaje a un número de niños (20 niños huérfanos), e ir pasando cada cierto tiempo la vacuna de uno a otro, mediante el contacto de las heridas.

Conclusión:

No cabe duda que la Viruela jugó un papel fundamental en la conquista de los pueblos americanos, debido a que estos no poseían inmunidad contra este mal, tan novedoso para ellos. Bien sea de manera intencional o no, la Viruela fue el arma biológica utilizada por los españoles para la conquista del nuevo mundo. La población Americana sufrió una gran reducción demográfica solo comparable a la que sufrió Europa durante la peste bubónica. Sin embargo la Viruela contribuyo al genocidio, el diezmo y la destrucción de la cultura nativa americana.