Abordaje enfermero en la bronquiolitis aguda por el virus respiratorio sincitial en lactantes

Abordaje enfermero en la bronquiolitis aguda por el virus respiratorio sincitial en lactantes

Autora principal: Beatriz Vicente Serrano

Vol. XVII; nº 2; 87

Nursing approach to acute respiratory syncitial virus bronchiolitis in infants

Fecha de recepción: 09/12/2021

Fecha de aceptación: 21/01/2022

Incluido en Revista Electrónica de PortalesMedicos.com Volumen XVII. Número 2 – Segunda quincena de Enero de 2022 – Página inicial: Vol. XVII; nº 2; 87

AUTORES:

Beatriz Vicente Serrano (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

Mar Mosteiro Valiño (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

Laura Sanmiguel Jiménez (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

Noemí Gracia Morillas (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

Leticia María Cortes Solanas (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

Rubén Ferreruela Lalanza (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

María Isabel Abad Collados (Enfermera Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España)

RESUMEN:

La bronquiolitis aguda por el virus respiratorio sincitial es una enfermedad muy frecuente en lactantes y una de las principales causas de consulta tanto en atención primaria como en hospitalaria. Hay mucha controversia respecto a su manejo y tratamiento El diagnóstico es fundamentalmente clínico, buscando los síntomas característicos, sin necesidad de realizar excesivas pruebas complementarias. Ningún tratamiento farmacológico ha demostrado ser eficaz. El manejo de estos pacientes se basa en medidas generales de soporte. Aunque algunos precisan hospitalización, la mayoría pueden ser tratados de manera ambulatoria, con un control frecuente del niño y una buena información a la familia, explicando claramente los signos de alarma y las medidas de prevención.

PALABRAS CLAVE:

Bronquiolitis, virus respiratorio sincitial, lactante, cuidados, enfermería, pediatría.

ABSTRACT:

Acute bronchiolitis due to respiratory syncytial virus is a very common disease in infants and one of the main causes of consultation in both primary and hospital care. There is much controversy regarding its management and treatment. The diagnosis is fundamentally clinical, looking for the characteristic symptoms, without the need for excessive complementary tests. No drug treatment has been shown to be effective. The management of these patients is based on general supportive measures. Although some require hospitalization, most can be treated on an outpatient basis, with frequent monitoring of the child and good information to the family, clearly explaining the warning signs and prevention measures.

KEYWORDS:

Bronchiolitis, respiratory syncytial virus, infant, care, nursing, pediatrics

Los autores de este manuscrito declaran que:

Todos ellos han participado   en   su   elaboración   y   no   tienen   conflictos   de   intereses La investigación se ha realizado siguiendo las Pautas éticas internacionales para la investigación relacionada con la salud con seres humanos elaboradas por el Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (CIOMS) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS)

El manuscrito no ha sido publicado en ningún medio y no está en proceso de revisión en otra revista.

Han    obtenido    los    permisos    necesarios    para    las    imágenes    y    gráficos    utilizados. Han preservado las identidades de los pacientes.

INTRODUCCIÓN:

La bronquiolitis aguda es el primer episodio de dificultad respiratoria en un lactante menor de 2 años, producido por la inflamación aguda de la mucosa bronquial distal precedido de síntomas catarrales, cuyo síntoma más comúnmente observado es la tos, que no suele durar más de dos semanas. El VRS es el principal agente etiológico de la bronquiolitis en lactantes. Es una causa muy frecuente de consulta tanto en atención primaria, como en hospitales y de hospitalización. No existe tratamiento para paliar los síntomas y hay una gran variabilidad en el manejo terapéutico, por lo que es necesario aunar criterios.

El papel de enfermería es educar en prevención y administrar los cuidados necesarios más adecuados, basados en la evidencia, para mejorar la calidad asistencial y evitar complicaciones.

EPIDEMIOLOGIA:

La mayoría de las bronquiolitis son causadas por el virus respiratorio sincitial (VRS), por lo que la epidemiologia de la bronquiolitis es muy similar a la del VRS (1).

La frecuencia de ingreso hospitalario por bronquiolitis aguda en niños menores de dos años está entre un 1 y un 3,5%. Ésta se produce con más frecuencia en niños que en niñas (62 vs 38%) y en las ciudades más que en el medio rural. Es estacional. En países tropicales el pico epidémico ocurre en épocas de mayor precipitación pluvial en los meses de abril, mayo y junio, mientras que en países hemisféricos se presenta en invierno y a finales del otoño (1).

La infección primaria, suele ocurrir en edades muy tempranas de la vida. El 50% de los niños sufre una infección por VRS en el primer año de vida y prácticamente todos la han padecido antes de los 3 años (2).

El VRS tiene una distribución universal y el reservorio son los seres humanos (2).

La transmisión se produce por contacto directo con secreciones respiratorias contaminadas, a través de gotitas o indirecto a través de fómites. El virus puede persistir durante muchas horas en las superficies y durante más de media hora en las manos y en la piel. Se puede infectar el personal sanitario, así como otros niños ingresados, lo cual tiene importantes repercusiones en la morbilidad y en la duración de la hospitalización. Por ello es necesario un aislamiento de contacto y un correcto lavado de manos frecuente (Anexo 1). Son muy frecuentes los contagios en el domicilio y en guarderías, tanto en niños como en adultos. Se producen reinfecciones a lo largo de toda la vida, e incluso ocurren pocos meses después de la primera; la tasa de reinfecciones en niños de edad preescolar es del orden del 40-70%, y el riesgo anual de reinfección en escolares, adolescentes y adultos es de alrededor del 20%. Durante las epidemias, el 25-50% del personal sanitario de las salas de Pediatría sufre reinfecciones. Se trata de un problema importante de Salud Pública (2).

La vía de inoculación es la mucosa nasal y conjuntival (2).

El período de incubación es de 3 a 7 días después del contacto. La eliminación del virus suele durar de 3 a 8 días, pero en los lactantes pequeños puede prolongarse hasta 3 o 4 semanas (2).

Se presenta en forma de epidemias anuales de unos 5 meses de duración, muy regulares, que ocurren en invierno y comienzos de primavera, y afecta fundamentalmente a niños menores de 3 años. (2)

ETIOLOGIA:

La bronquiolitis es generalmente de etiología viral. La producen varios virus, siendo el VRS el que la provoca en un 50-75% de los casos (3). Hay dos tipos de VRS: el A (mayor agresividad, provoca las formas más graves y epidemias anuales) y el B (menor agresividad, provoca epidemias cada 1 o 2 años) (4).

Existen otros virus que provocan bronquiolitis, como el virus parainfluenza (25%), influenza (5%), rinovirus (5%), adenovirus (5%), metapneumovirus (3-12%), enterovirus (2%), herpes simple (2%), Mycoplasma pneumoniae (5%). Varios estudios demuestran que en el 57% de los casos, el lactante está infectado únicamente por un agente, mientras que el 20% de los casos está por dos, principalmente por el VRS y el rinovirus o adenovirus indistintamente (4).

El VRS es un virus RNA compuesto de una envoltura de doble capa muy frágil y que su genoma monocatenario de sentido negativo se replica en su totalidad en el citoplasma de las células infectadas. Madura por gemación desde la superficie apical de la membrana celular. Pertenece al género Pneumovirus y a la familia Paramyxoviridae (5). Se une y fusiona a las células mediante una envoltura lipídica que posee una glicoproteína de unión (G) y otra de fusión (F). Estas glicoproteínas permiten el acceso y fusión en la célula cuando el pH es neutro (6).

FISIOPATOLOGIA:

La bronquiolitis comienza con una infección aguda de la vía aérea superior (puede incluir las conjuntivas oculares), evolucionando posteriormente, propagándose por el epitelio respiratorio inferior, a través de la mucosa, generando inflamación de la mucosa (epitelio bronquial y bronquiolar), provocando perdida de la superficie ciliar, liberación de mediadores inflamatorios, destrucción de las células epiteliales por necrosis y edema de la submucosa y adventicia. Esto genera obstrucción parcial o total de la vía aérea por disminución del transporte de tapones mucosos, epitelio necrótico y fibrina desde la luz bronquial hacia la vía aérea superior, causando obstrucción de los bronquiolos terminales parcial o totalmente, lo que lleva a la formación de atelectasias y alteración de la ventilación – perfusión, generando finalmente hipoxemia y aumento de la frecuencia y profundidad respiraciones (7).

FACTORES DE RIESGO:

La mayoría de las bronquiolitis son de carácter leve, no precisan ingreso hospitalario. Existen factores de riesgo asociados con la bronquiolitis grave que hacen necesaria la hospitalización o incluso requerir ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos. Son los siguientes (8):

– Edad menor de 3 meses.

– Enfermedades de base:

• Prematuridad
• Cardiopatía congénita: la tasa de hospitalización en estos pacientes es tres veces mayor que en el resto de la población.
• Displasia broncopulmonar: hasta el 10% de estos pacientes sufre un ingreso por bronquiolitis antes de los 2 años. Tienen efecto sumatorio estas 3 patologías:
– Inmunodeficiencia.
– Fibrosis quística.
– Síndrome de Down.

– Factores sociales:

• Padres fumadores.
• Hermanos en edad escolar.

• Bajo nivel socio-económico.
• No haber recibido lactancia materna durante un mínimo de 2 meses.

CUADRO CLINICO:

La bronquiolitis por VRS suele ser más severa y precisa un tiempo de hospitalización mayor que las bronquiolitis por otro tipo de virus (9).

En el cuadro clínico inicial suele haber síntomas de infección de vías respiratorias altas como rinorrea, congestión, conjuntivitis, otitis media aguda y tos de 2 a 4 días. Para después presentar infección de vías respiratorias inferiores (con un pico a los 3-5 días de la enfermedad) con sibilancias espiratorias (que incluso pueden ser audibles sin estetoscopio), prolongación de la fase espiratoria, crepitantes, tos, hipoxemia, uso de los músculos accesorios de la respiración, aleteo nasal, dificultad respiratoria, apnea, cianosis y disnea. Los síntomas varían según la gravedad de la infección (10)

Puede o no presentarse fiebre, junto con otros síntomas generales como irritabilidad, debilidad muscular y pérdida del apetito. La fiebre se usa como parámetro para establecer el pronóstico y la severidad de la enfermedad. En la Universidad de Greenwich, Londres, realizaron un estudio, donde se evaluó a niños febriles y no febriles con bronquiolitis, y se llegó a la conclusión de que los niños con fiebre tuvieron un curso clínico más severo y mayores alteraciones radiológicas (10).

Se utilizan unas escalas para determinar la gravedad de la bronquiolitis con una serie de parámetros clínicos y paraclínicos. La Score Tal Modificada se utiliza para valorar la gravedad y la necesidad de tratamiento y predecir la hipoxemia (Anexo 2) y la Escala de Wood- Downes que se utiliza fundamentalmente en la valoración de la gravedad de la bronquiolitis (Anexo 3).

EVOLUCION Y COMPLICACIONES:

En la mayoría de los niños sanos la bronquiolitis cursa sin complicaciones (11).

La complicación más común es la atelectasia por obstrucción intrínseca (secreciones) de los bronquios pequeños. Secundariamente también se puede producir:

– Deshidratación: por una disminución de la ingesta de líquidos, por la fiebre y la taquipnea (se pierde agua de los pulmones).

– Apnea: frecuente en prematuros y menores de 2 meses. Puede progresar a insuficiencia respiratoria y como consecuencia precisar ventilación mecánica.

– Insuficiencia respiratoria: los tapones mucosos y las atelectasias provocan hipoxemia. Por ello en ocasiones precisan de oxigeno suplementario.

– Sobreinfección bacteriana: solo ocurre en el 1% de los hospitalizados (11).

Las roturas del parénquima con neumotórax, neumomediastino, enfisema intersticial y subcutáneo, son muy poco frecuentes, pero muy graves (12).

• CRITERIOS DE HOSPITALIZACION:

– Historia de apnea, cianosis o patologías crónicas
– Niño de cualquier edad con taquipnea o cualquier grado de dificultad respiratoria.
– Hipoxemia determinada por oximetría pulso por saturación de oxigeno menor de 92%.
– Menor de dos meses

– Menor de seis meses con rechazo a la vía oral (o de cualquier edad con algún grado de deshidratación).
– Niño de cualquier edad con alteración del estado de conciencia
– Pacientes con riesgo social.
– Prematuros o de bajo peso (13,14).

• UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDIATRICOS:

– Dificultad respiratoria progresivamente severa (PO2 < 60 mmHg con FIO2 al 40% o PCO2> 65 mmHg).
– pH ≤7,20 de origen respiratorio o mixto
– Episodios recurrentes de apnea y/o bradicardia y/o cianosis.
– Bronquiolitis grave (cianosis generalizada, llanto débil, quejido intenso, gran esfuerzo respiratorio con mínima entrada de aire).
– Bronquiolitis grave que no mejora con beta- agonistas (15).

  • CRITERIOS DE ALTA HOSPITALARIA:
  • Cuando la FR sea adecuada a la edad del paciente y sin dificultad respiratoria en aumento, esté bien hidratado, con ingesta adecuada y la saturación de oxigeno basal sea superior al 94% (incluyendo el periodo de sueño).
  • Cuando vaya a darse de alta a un paciente debe tenerse en cuenta la distancia entre el domicilio y el hospital, las dificultades de acceso al mismo, que el cuidador principal sea capaz de administrar los cuidados que necesita y que sea capaz de reconocer los signos de alarma que debe vigilar para volver a traer al lactante a urgencias si el cuadro clínico empeora (16).

DIAGNOSTICO: Es clínico

  • EXPLORACION FISICA: observar la taquipnea (FR según la edad del paciente), la retracción torácica por el empleo de músculos accesorios, hiperinsuflación del tórax, aleteo nasal y bamboleo de la Estos signos nos indican que existe una dificultad respiratoria significativa (17).
  • AUSCULTACION: sibilancias espiratorias y/o crepitantes difusos durante la inspiración (17). (Hay niños que tienen episodios de sibilancias hasta los 5 años, ello no indica que padezcan bronquiolitis). Si no se escuchan ruidos respiratorios, no hay un intercambio de flujo aéreo, lo que significaría que estamos ante una bronquiolitis grave (18).
  • RADIOGRAFIA DE TORAX: No son necesarias en la bronquiolitis típica, ya que, está asociado con un mayor uso indebido de los antibióticos. Solo estaría indicada cuando existen sospecha de complicaciones pulmonares o dudas en el diagnóstico (19).
  • ANALISIS DE LABORATORIO: sólo estaría indicado si se sospecha de infección bacteriana (normalmente asociado a fiebre persistente), cuando el paciente esté deshidratado, si se quiere valorar cualquier otra patología asociada o cuando existan dudas diagnósticas. En estos casos se podría realizar hemograma, PCR y bioquímica. Si existe fiebre se podrían realizar también pruebas bacteriológicas en (17,18).
  • TEST DE DETECCION DE ANTIGENOS: Permiten la vigilancia epidemiológica y el aislamiento del paciente hospitalizado lo que ayuda a evitar la transmisión nosocomial; se prefieren las pruebas de aspirado nasofaríngeo sobre el hisopado nasofaríngeo (20).
  • SEDIMENTO Y/O UROCULTIVO: No se deben realizar en una bronquiolitis típica sin fiebre, sólo en menores de 3 meses con fiebre alta (17,18).
  • GASOMETRIA: Si existe compromiso respiratorio. Revela si existe alteración ácido-básica. La manera no invasiva de saber el estado gasométrico es a través de la saturación de oxígeno (Anexo 3) y la presión CO2 transcutánea (21).

Existen controversias en cuanto al manejo de la bronquiolitis.

HIDRATACIÓN:

– Aporte de requerimientos hídricos basales. Se iniciara la vía oral (22). SOPORTE RESPIRATORIO:
– Posición en decúbito supino con elevación de 30 grados y con la cabeza con ligera extensión (22).
– Se debe administrar según las necesidades del paciente y de manera escalonada.
– El oxígeno suplementario estará indicado para mantener una saturación de oxígeno >90%.
– Según las necesidades se pueden utilizar:
o Cánula nasal con oxígeno humidificado.
o Presión positiva continua (CPAP) o alto flujo.
o Intubación endotraqueal en pacientes con síntomas respiratorios severos, hipoxemia y/o crisis de apnea (23).

SUCCION NASAL o LAVADOS NASALES (Anexo 4):

– Para mejorar la obstrucción de vías aéreas superiores por la producción de moco.
– Si se realiza una succión muy profunda puede agravar los síntomas (23).

FISIOTERAPIA RESPIRATORIA:

– Diferentes estudios en los últimos años desmienten sus beneficios, ya que podría aumentar la irritabilidad y el trabajo respiratorio. No existe suficiente evidencia (23).

SOLUCIONES SALINAS HIPERTÓNICAS 3% (SSH) (Anexo 5):

– El suero salino al 3% se realiza con suero salino fisiológico (SSF) y cloruro al 20% (24).
– Mejora las propiedades del moco (elasticidad y viscosidad) y acelera su transporte, también reduce el edema de la pared. Puede propiciar la tos y el esputo y por ello mejorar la obstrucción de las vías respiratorias (25).
– Es seguro, bien tolerado y de bajo costo.
– No es factible como tratamiento ambulatorio, ya que precisa ser usado junto con broncodilatadores (26).

CORTICOESTEROIDES (dexametasona):

  • Se pueden usar en pacientes con hiperreactividad bronquial o asma causada por el No usar rutinariamente (23).

ANTIBIOTICOS:

  • No se recomiendan, salvo infección bacteriana asociada (23).

HELIOX:

  • mezcla de helio con oxígeno de 70/30 u 80/20, no se recomienda, no se objetivan beneficios (23).

DESCONGESTIONANTES Y JARABES PARA LA TOS:

  • No se recomiendan, no tienen eficacia probada y podrían causar efectos secundarios (23).

VITAMINA D:

  • Se cree que la falta de vitamina D hace que seamos más susceptibles a las bronquiolitis, incluso tomar vitamina D durante el embarazo podría ayudar a prevenirla e incluso a disminuir el riesgo de sibilancias recurrentes en lactantes según Camargo (28).
  • Belberdos, demostró que si en la sangre del cordón umbilical hay menos de 20ng/ml de vitamina D los lactantes tienen más riesgo de padecer VRS durante el primer año de su vida (28).

VACUNAS:

  • El VRS es muy contagioso y deja muy poca inmunidad natural, por ello para su prevención sería útil el desarrollo de una vacuna. Para ello se estudia la glicoproteína F, ya que induce anticuerpos neutralizantes y está presente en todas las variantes del VRS (29).
  • La primera vacuna contra el VRS se desarrolló en los años 60, pero tuvo efectos secundarios graves como la muerte de varios niños, además de no ser eficaz. Ello ha retrasado su desarrollo por el máximo cuidado que hay que poner y porque la infección la sufren también niños muy pequeños, de menos de 3 meses de edad (29).
  • Existen varias vacunas en desarrollo aunque muy pocas han llegado a la fase clínica

III. Algunas se estudian para embarazadas para después transferir anticuerpos al niño por lo menos durante los primeros 6 meses de vida (29).

DIAGNOSTICOS DE ENFERMERIA: Los principales diagnósticos enfermeros para la bronquiolitis, sus intervenciones y resultados son (30,31):

00031 Limpieza ineficaz de las vías áreas r/c presencia de secreciones en los bronquiolos m/p sibilancias respiratorias, disnea y tos inefectiva.

Objetivo: El lactante mantendrá las vías aéreas despejadas y permeables en todo momento.

Resultados (NOC):

0410 Estado respiratorio: permeabilidad de las vías respiratorias. Indicadores:
0410,04: Frecuencia respiratoria.

Intervenciones (NIC):

3350 Monitorización respiratoria. Actividades:

• Vigilar la frecuencia, ritmo, profundidad y esfuerzo de las respiraciones.
• Evaluar el movimiento torácico, observando la simetría, utilización de músculos accesorios y retracciones de músculos intercostales y supraclaviculares.
• Monitorizar los patrones de respiración.
• Determinar la necesidad de aspiración auscultando para ver si hay crepitación o roncus en las vías aéreas principales.

3160 Aspiración de las vías aéreas. Actividades:

• Auscultar los sonidos respiratorios antes y después de la aspiración.
• Informar a la familia sobre la aspiración.
• Seleccionar una sonda de aspiración que sea la mitad del diámetro de la vía aérea del lactante.
• Controlar y observar el color, cantidad y consistencia de las secreciones.
• Enseñar a la familia a succionar la vía aérea.

3250 Mejora de la tos. Actividades:

• Poner en práctica técnicas de apretar y soltar súbitamente la caja torácica lateral durante la fase de espiración de la maniobra de la tos.
• Mientras el paciente tose, comprimir el abdomen por debajo de la apófisis xifoides con la mano plana, mientras se le inclina al lactante hacia delante.

00032 Patrón respiratorio ineficaz r/c dificultad para la ventilación m/p disnea, taquipnea, tiraje respiratorio y uso de la musculatura accesoria para respirar.

Objetivo: El lactante mantendrá un correcto patrón respiratorio y no necesitará utilizar los músculos accesorios para llevar a cabo la respiración.

Resultados (NOC):

0415 Estado respiratorio. Indicadores: 0415, 01Frecuencia respiratoria.
0415, 03 Profundidad de la inspiración.

0415, 10 Uso de músculos accesorios.

Intervenciones (NIC):

3140 Manejo de la vía aérea. Actividades:

• Identificar al paciente que requiera de manera real/potencial la intubación de las vías aéreas.
• Realizar fisioterapia de la caja torácica.
• Eliminar las secreciones fomentando la tos mediante succión.
• Administrar broncodilatadores.
• Enseñar a los padres del lactante a utilizar los broncodilatadores prescritos (Anexo 7).

3390 Ayuda a la ventilación. Actividades:

• Mantener una vía aérea permeable.
• Colocar al lactante en una posición que alivie la disnea.
• Iniciar y mantener el oxígeno suplementario.
• Administrar medicamentos que favorezcan la permeabilidad de las vías aéreas y el intercambio de gases.

3120 Intubación y estabilización de la vía aérea. Actividades:

• Seleccionar el tamaño y tipo correcto de vía aérea nasofaríngea.
• Observar si hay disnea, ronquidos o ruido inspiratorio cuando la vía aérea nasofaríngea está colocada.
• Explicar a la familia del lactante el procedimiento de la intubación.

00030 Deterioro del intercambio de gases r/c ventilación inadecuada m/p disnea, agitación, saturación menor del 92%.

Objetivo: El lactante remontará la saturación de oxígeno por encima del 92%.

Resultados (NOC):

0402 Estado respiratorio: intercambio gaseoso. Indicadores: 0402, 11 Saturación O2.
0402, 14 Equilibrio entre la ventilación y espiración.

Intervenciones (NIC):

3320 Oxigenoterapia. Actividades:

• Administrar oxígeno suplementario.
• Vigilar el flujo de litros de oxígeno.
• Controlar la eficacia de la oxigenoterapia.
• Observar si hay signos de hipoventilación inducida por el oxígeno.
• Observar si hay signos de toxicidad por el oxígeno y atelectasia por absorción.
• Observar si se producen lesiones de la piel por la fricción del dispositivo de oxígeno.

00039 Riesgo de aspiración r/c dificultad en la deglución y presencia de secreciones. Objetivo: Prevenir que el lactante presente síntomas de aspiración.
Resultados (NOC):

0410 Estado respiratorio: permeabilidad de las vías aéreas.

Indicadores:

0410, 12 Capacidad de eliminar secreciones.

0410, 20 Acumulación de esputos.

1918 Prevención de la aspiración. Intervenciones (NIC):
6680 Monitorización de los signos vitales. Actividades:

• Monitorizar la presión arterial, pulso, temperatura y estado respiratorio.
• Monitorizar el ritmo y frecuencia cardiacos.
• Monitorizar la frecuencia y el ritmo respiratorio (profundidad y simetría).
• Monitorizar los ruidos pulmonares.
• Monitorizar la pulsioximetría (Anexo 8).
• Monitorizar periódicamente el color, la temperatura y la humedad de la piel.

3200 Precauciones para evitar la aspiración. Actividades:

• Vigilar el nivel de conciencia, reflejo de gases y capacidad deglutiva.
• Mantener el equipo de aspiración disponible.
• Controlar el estado pulmonar.
• Mantener una vía aérea.

00107 Patrón de alimentación ineficaz del lactante r/c alteración del lactante para realizar una correcta succión m/p pérdida de peso.

Objetivo: En un plazo de 72 horas, el lactante recuperará su patrón normal de alimentación y tendrá una correcta succión.

Resultados (NOC):

1016 Establecimiento de la alimentación con biberón: lactante. Indicadores:
1016, 01Enganche adecuado a la tetina. 1016, 02 Reflejo de succión.
1016, 09 Satisfacción después de la toma.

1846 Conocimiento: alimentación con biberón. Indicadores: 1846, 03 Tipo de tetina y tamaño del agujero adecuado. 1846, 12 Posición correcta del lactante durante la toma. 1846, 13 Posición correcta del biberón durante la toma. 1846, 18 Técnica correcta para responder si se ahoga.

1010 Estado de deglución. Indicadores: 1010, 16 Acepta la comida.
1002 Mantenimiento de la lactancia materna. Indicadores:

1002, 08 Reconocimiento de signos de disminución del aporte de leche.

Intervenciones (NIC):

1052 Alimentación con biberón. Actividades:

• Colocar al lactante en una posición semi-fowler durante la toma.
• Expulsar los gases del bebé frecuentemente durante y después de la toma.
• Colocar la tetina de líquidos regulando la blandura de la tetina, el tamaño del orificio y el del biberón.
• Fomentar la lactancia estimulando el reflejo de succión.
• Aumentar la efectividad de la succión comprimiendo las mejillas al unísono con ella.
• Controlar la toma de líquido.
• Evaluar el efecto de succión durante la toma.

5244 Asesoramiento en la lactancia. Actividades:

• Informar sobre los beneficios psicológicos y fisiológicos de la lactancia materna.
• Instruir sobre las distintas posiciones para la lactancia.
• Instruir sobre los signos del lactante.
• Ayudar a asegurar que el lactante sujeta bien a la mama.
• Instruir a la madre sobre los signos de transferencia de leche.
• Evaluar la capacidad del lactante para mamar.
• Ayudar a determinar la necesidad de tomas de alimentación suplementaria, chupete.

1860 Terapia de deglución. Actividades:

• Explicar el fundamento del régimen de deglución a la familia.
• Observar si hay signos y síntomas de aspiración.
• Enseñar a la familia las medidas de emergencia para los atragantamientos.

00028 Riesgo de déficit de volumen de líquidos r/c pérdida de apetito y dificultad en la ingesta. Objetivo: El lactante no presentará signos de deshidratación en ningún momento.
Resultados (NOC):

0602 Hidratación. Indicadores:

0602, 01 Turgencia cutánea.

0602, 02 Membranas mucosas húmedas. 1020 Estado nutricional del lactante. Indicadores:
1020, 01 Ingestión de nutrientes.

1020, 04 Tolerancia alimentaria.

Intervenciones (NIC):

1160 Monitorización nutricional. Actividades:

• Pesar al lactante.
• Monitorizar el crecimiento y desarrollo.
• Vigilar las tendencias de pérdida y ganancia de peso.
• Identificar los cambios recientes del peso corporal.
• Evaluar la turgencia y movilidad cutáneas.
• Observar la presencia de náuseas y vómitos.
• Identificar los cambios recientes de apetito y actividad.

4130 Monitorización de líquidos. Actividades:

• Determinar si el niño presenta síntomas de alteraciones de los líquidos.
• Explorar el relleno capilar manteniendo la mano del paciente al mismo nivel que su corazón y presionando la uña del dedo medio durante 5 segundos, tras lo que se libera presión y se mide el tiempo que tarda en recuperarse el color.
• Explorar la turgencia de cutánea pellizcando con suavidad el tejido sobre un área ósea como la mano o la rodilla, manteniendo la presión un segundo y liberándolo.
• Observar las mucosas, la turgencia de la piel y la sed.

Ver anexo

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