Acción enfermera en osteoporosis

síndromes de malabsorción

– enfermedad de Crohn

MEDIDAS SOBRE LOS FACTORES DE RIESGO (1).

– Nutrición.

Dieta equilibrada adecuada en calorías y nutrientes, así como una ingesta adecuada de calcio y vitamina D.

* Calcio: importante para lograr un adecuado pico de masa ósea, así como en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. En adultos mayores la ingestión de calcio debería mantenerse entre 1.000 y 1.500 mg/día.

* Vitamina D: Da lugar a una optima absorción intestinal de calcio, así como para un adecuado metabolismo del tejido óseo. Para los adultos se recomienda de 400 a 800 u/día.

Las principales fuentes de la vitamina D son los alimentos fortificados y la síntesis cutánea.

– Ejercicio.

El ejercicio físico sobre la estructura ósea tiene mayor importancia en las edades tempranas de la vida porque contribuyen a logra un mayor pico de masa ósea.

– Tabaco.

Provoca efectos desfavorables sobre el tejido óseo. Los individuos fumadores tienden a ser más delgados y las mujeres fumadoras presentan menopausia a edades más tempranas.

ASPECTOS TERAPÉUTICOS (1).

– Estrógenos.

Su eficacia es mayor cuando la terapia se inicia de forma temprana, en los primeros años tras el inicio de la menopausia, con esto se consigue una eficaz reducción de la pérdida ósea, y es de utilidad en el mantenimiento de la densidad mineral ósea (DMO), aunque su eficacia antifractura no está demostrada.

El tratamiento prolongado de estrógenos ligero, pero significativo incremento del riesgo de cáncer de mama.

– Calcitonina.  

La calcitonina es una hormona que inhibe la resorción ósea producida por los osteoclastos. Presenta unos efectos modestos sobre la densidad ósea, y presenta la ventaja de una sencilla administración en dosis diarias únicas.

– Bifosfonatos.

El alendronato es un aminobifosfonato con eficacia demostrada para la prevención y tratamiento de la osteoporosis, ya que aumenta la densidad ósea y previene las fracturas.

– Raloxifeno.

Moduladores selectivos del receptor de estrógenos, estos deberían reproducir los efectos beneficiosos de los estrógenos, pero evitando los efectos agonistas de los mismos. Van a tener efectos cardiovasculares beneficiosos en mujeres con factores de riesgo.

– Hormona paratiroidea.

El tratamiento con PTH no solo acrecienta la masa ósea sino que también mejora un aspecto fundamental como la calidad ósea.

MAGNITUD.

La osteoporosis constituye un importante problema socioeconómico. El incremento de las tasas de envejecimiento ocasiona un gran impacto económico, sanitario y social en países desarrollados (6).

Esto se debe a que los costes de su tratamiento son muy elevados, alta morbilidad, aumento de la mortalidad y producción de incapacidades condicionando la calidad de vida, son algunos de los parámetros que definen la importancia de este problema de salud (6).

En el año 1.984, se estimo un gasto anual en España de 18.000 millones de pesetas para un total de 31000 fracturas.

En cuanto a la mortalidad, se calcula que hasta 6 meses después de una fractura de cadera se reduce la supervivencia prevista entre un 5 y un 20%; y en cuanto a la calidad de vida, el 50% de los que sufren este tipo de fractura pierden su capacidad para deambular independientemente (2).

En el aspecto sanitario se produce un aumento de la incidencia y prevalencia de las enfermedades en las que la edad avanzada es un importante factor de riesgo (6).

Incidencia.

La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente, sin embargo, su incidencia real es difícil de establecer, ya que es una enfermedad asintomática hasta la aparición de complicaciones lo que unido a sus múltiples etiologías, hace difícil la identificación de las personas que presentan la enfermedad (7).

Esta incidencias de fracturas osteoporóticas está aumentando en todo el mundo, a causa del envejecimiento de la población, por lo que se prevé que la incidencia anual de fracturas de cadera aumenta a 6,26 millones en todo el mundo para el año 2.050, así como el coste económico y social (3).

Prevalencia.

En el adulto, más del 50% pueden relacionarse con problemas osteoporóticos. En USA se estima que 1 de cada 4 mujeres de más de 65 años presentan osteoporosis, y relacionado con esta enfermedad se registran anualmente 1 millón de fracturas óseas (2).

Esto se debe a que las mujeres suelen perder hasta el 15% de tejido esquelético durante los 5 años siguientes al inicio de la menopausia. Posteriormente la pérdida se ralentiza, pero durante toda la vida puede perderse hasta 40-50% de la masa ósea. En varones la pérdida ósea durante el transcurso de la vida puede oscilar entre el 20-30%.

Las fracturas relacionadas con una masa ósea baja suelen ocurrir en edades avanzadas y son 2 veces más frecuentes en la mujer que en el hombre en poblaciones de raza blanca de EEUU y de Europa (8).

La prevalencia se estima en un 30% de las mujeres y en un 8% de los varones mayores de 50 años y asciende hasta un 50& en mujeres de más de 70 años.

En España, la osteoporosis actualmente afecta a 3,5 millones de personas y cada año se producen 30.000 fracturas de cadera, 66.000 fracturas vertebrales y 25.000 fracturas de extremidad distal del radio de origen osteoporótico. Por todo ello, se ha denominado a la osteoporosis “la epidemia del siglo XXI” (7).

3.- PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS.

Una de las edades claves de prevenir la osteoporosis es en la adolescencia.

– Prevención primaria en la infancia y adolescencia.

Enfocado a obtener el máximo pico de masa ósea mientras el hueso está creciendo. Entre las medidas fundamentales para incrementar el pico de masa ósea están: