Salud preventiva integral en educación desde el constructo VIH

Salud preventiva integral en educación desde el constructo VIH

La educación para la salud es un tema de preocupación educativa y sanitaria, entendida como las medidas que se toman para evitar enfermedades que a la larga se pueden complicar, es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Constitución de 1946, define salud como: El estado de completo bienestar físico, mental, espiritual, emocional y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Salud preventiva integral en educación desde el constructo VIH

MCs. Lupe Aguais. UPEL-Instituto Pedagógico de Maracay Rafael Alberto Escobar Lara

RESUMEN

Por ser el sistema educativo el escenario donde se forma al ser humano en todas sus dimensiones, en este artículo, se presentan avances del proceso de investigación sobre la salud preventiva integral desde el constructo VIH, con una visión transdisciplinaria de la programación neurolingüística, contextualizada a las habilidades para la vida y la biología del amor, como una alternativa para que los actores sociales involucrados en educación, pongan su mirada en la reflexión en la acción participante, dada la relevancia que tiene la prevención para facilitar la necesidad de la calidad de vida en la cotidianidad. Develar estrategias para que a modo de intervención pedagógica todos los actores educativos se involucren vislumbra una transformación ontológica de esta comunidad educativa hacia el autoconocimiento y la autovaloración en pro de la superación activa y permanente de debilidades ocasionadas por el manejo inadecuado de las emociones.

Palabras clave: Programación Neurolingüística, Habilidades para la vida, Biología del Amor, Salud Preventiva Integral.

Introducción

El ser humano se mantiene en constante y permanente relación con el mundo que lo rodea, relaciones que se plantea desde el mismo núcleo familiar y los diferentes ámbitos sociales; desde niño sale al encuentro de su vida escolar, aprende a reconocerse y a valorarse a sí mismo, desarrolla sus potencialidades y se aproxima a su propia realización. En la medida en que va cubriendo su necesidad de relacionarse, va conformando su propio tejido relacional.

Entre otras razones, es por esto que las ciencias sociales se han orientado hacia la comprensión de la naturaleza humana entendiéndolas como proceso dinámico y social. Para Habermas, la libertad subjetiva, la toma de decisiones está limitada por lo que percibimos y por el bagaje cultural que heredamos del mundo donde nos hacemos personas, o la manera como nos individuamos socialmente (Habermas, 2003) y Descartes (1596-1650), diferenciaba la así llamada experiencia interna de la externa.

Considerando que la experiencia externa es la influencia del mundo externo sobre nosotros y la experiencia interna la constituye el pensamiento.

La realidad educativa es parte de la experiencia humana, exige una revisión permanente de las acciones que se generan en el diario vivir educativo, tendientes a promover la salud preventiva integral. Con el paso de los años a nivel científico se ha avanzado con el control del virus una vez que la persona lo adquiere, sin embargo la comunidad internacional mira con inquietud cómo día a día jóvenes informados contraen el virus. El interés en todos los campos involucrados debe impulsar cambios y reformas significativas que beneficien y refuercen la incorporación de modelos que contribuyan a desarrollar el componente cognoscitivo y el emocional. Concordando con Habermas, (2000) cuando expresa que: “Se supone que debemos interesarnos por cómo procedería cada uno de los demás participantes, desde su propia perspectiva, para la universalización de todos los intereses implicados”

 Una visión de la prevención de la salud, con énfasis en los recursos internos que posee el ser humano como una alternativa de intervención pedagógica, desde una experiencia fenomenológica, conducirá a una interpretación hermenéutica en la búsqueda de una transformación social dentro del nivel de educación básica, concebida con una perspectiva holística que permita dilucidar la congruencia que existe entre lo que se dice, lo que espera que haga con su salud y la formación que se está promoviendo en el ámbito escolar.

 En este sentido, es importante que el docente revise sus creencias identifique sus actitudes de autovaloración, conocimiento de sí mismo, el uso del lenguaje preventivo e inclusivo y esté atento a las complejas dimensiones del ser humano para contribuir con el desarrollo de la cultura de la salud preventiva integral en su práctica educativa; por cuanto, las actitudes que se adquieren con el aprendizaje y la experiencia, no se pueden desligar del medio social en el que se aprenden y mantienen; es decir, están íntimamente vinculadas con sentimientos, emociones y con el contexto sociocultural. Las actitudes determinan que los objetos, personas, valores y normas vayan adquiriendo para el individuo sentido y significado, esos valores pueden ser positivos o negativos, y más o menos perdurables o intensos.

 Los cambios de actitud pueden provenir de diversas fuentes: las nuevas informaciones y la experiencia. Las primeras afectan el componente cognoscitivo y la segunda el objeto de actitud.

 Nuevos enfoques se interesan más por los individuos y su vida cotidiana; por la manera cómo se comunican; cómo interactúan entre sí; lo que implica darse cuenta de las intenciones, motivos y razones de los actores sociales y explican su comportamiento en términos de sus creencias y valores. Campbell (1999) apoya los planteamientos de estos autores cuando expone: