Evaluación del cumplimiento de las metas de salud bucal, en la población menor de 19 años

Evaluación del cumplimiento de las metas de salud bucal, en la población menor de 19 años.

Resumen

Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal, para describir el cumplimiento de las metas 1, 2, 3 de salud bucal enunciadas por la Organización Mundial de la Salud, así como la presencia de algunos factores de riesgo en la población menor de 19 años que acudió al servicio Odontológico de la Sala de Rehabilitación de Avenida Las Ferias del municipio Valencia, Estado Carabobo en el periodo de enero a marzo del año 2012.

El universo estuvo constituido por todos los niños y jóvenes que acudieron al servicio odontológico en el período de tiempo señalado. Existe un alto índice de caries tanto para la dentición temporal como para la dentición permanente y predominando como factores de riesgo la dieta cariogénica y la presencia de placa bacteriana.

Evaluación del cumplimiento de las metas de salud bucal, en la población menor de 19 años.

Servicio Odontológico Avenida Las Ferias. Municipio Valencia. Estado Carabobo. Venezuela. Año 2012.

Dra. Melba Alina Borges Toirac. Estomatóloga Especialista de Primer grado en Estomatología General Integral. Máster en Atención Primaria de Salud. Profesor Asistente. Como: Investigador principal

Dr. Roberto Felipe Nicot Cos. Estomatólogo Especialista de Segundo Grado en Estomatología General Integral. Máster en Atención de Urgencias Estomatológicas. Máster en Salud Bucal Comunitaria. Profesor Asistente. Como: Investigador auxiliar.

Policlínico Docente Universitario ¨José Martí¨ de Santiago de Cuba

Palabras clave: Metas de salud bucal, Goals of health oral,

Introducción

Las enfermedades bucodentales, aunque han existido a lo largo de toda la Historia son especialmente frecuentes en la actualidad. En los países donde se han instaurado programas de prevención ha descendido enormemente su frecuencia, en especial la caries dental. La enfermedad cariosa de los dientes está en relación con múltiples factores, siendo uno de los más importantes el elevado consumo de azúcar y otros hidratos de carbono, principalmente los más pegajosos, como caramelos y chicles, en menor medida consideramos las bebidas refrescantes dulces. Tengamos en cuenta que más que la cantidad consumida influye el número de ocasiones que contactan con los dientes (1).

Existen numerosos esfuerzos e investigaciones para determinar las condiciones que permiten prevenir la enfermedad. En Estomatología, el objetivo primordial es la prevención que se basa en la educación para la salud, este es el elemento principal de todas sus acciones, encaminados a orientar a la población sobre lo que debe hacer para mantener una adecuada salud bucal, la cual repercutirá en el estado de salud del organismo en general (²).

La atención estomatológica integral constituye un reto científico moral, pues el estomatólogo debe ampliar sus conocimientos sobre atención al medio y al hombre. Entonces, educar para promover y proteger la salud, conociendo los factores de riesgo de las principales enfermedades bucales, será la meta a alcanzar mediante un nuevo modelo de atención estomatológica que respondería al concepto de La Estomatología General Integral (EGI), que coloca al hombre como un ser biosocial sobre el que influyen diferentes factores de riesgo, como atributos que pueden actuar negativamente en la aparición y desarrollo de la enfermedad.

Los últimos estudios realizados indican que casi un 80% de la población infantil entre los 0 y 14 años presenta caries dental. También se ha comprobado que a medida que va aumentando la edad de los niños encuestados, más elevado es el porcentaje de caries dental.

Así, a los 6 años, el 29% de niños tienen caries; a los 10 la incidencia es de un 64%; y a los 14 se contabiliza un 82% de niños afectados. Si tenemos en cuenta que la aparición de la caries no se detiene a esta edad es fácil entender que se pueda llegar fácilmente a un 99% o más de personas afectadas en la población adulta (3).

La definición de caries ha sido enfocada bajo diferentes aspectos. Desde el punto de vista morfológico, es una enfermedad que determina la destrucción de la estructura del diente. Según los criterios epidemiológicos es la enfermedad con mayor prevalencia que padece el hombre moderno. Desde la perspectiva sociológica, es una enfermedad biosocial dependiente de la calidad y condiciones de vida de un determinado grupo poblacional, para otros es una enfermedad infecciosa dependiente de una dieta rica en azúcar. Todas pueden considerarse parciales y complementarias (4).

Según Liébana y Ureña la caries dental es una enfermedad infecciosa crónica, transmisible, que causa la destrucción localizada de los tejidos dentales duros por los ácidos de los depósitos microbianos adheridos a los dientes (4). Para Brock y Madigan, la caries es ante todo una «afección de ecología alterada», definición acorde con el Concepto de la calidad oral como un sistema ecológico complejo y dinámico, con diferentes ecosistemas orales pero en el cual es fundamental para una cavidad oral sana mantener el equilibrio de su microflora, lo anterior desde la óptica microbiológica (5).

Negroni la define, como una enfermedad infecciosa de distribución universal, de naturaleza multifactorial y de carácter crónico que, si no se detiene en su avance natural, afecta en forma progresiva a todos los tejidos dentarios y provoca una lesión irreversible. La caries dental es una enfermedad infecciosa con una etiología multifactorial que incluye la susceptibilidad del hospedero, la dieta y los microorganismos cariogénicos (6).

La alta prevalencia de caries que se presenta en el mundo entero (afecta del 95 al 99% de la población), la sitúa como principal causa de pérdida de dientes, ya que de cada 10 personas, 9 presentan la enfermedad o las secuelas de esta, que tiene su comienzo casi desde el principio de la vida y progresa con la edad (7).

Mundialmente se han realizado diversos estudios sobre la caries dental que han mostrado la variabilidad que existe en cuanto a la magnitud y severidad de la enfermedad entre uno y otros continentes, lo que está muy estrechamente relacionado con las condiciones económicas sociales de cada uno de ellos, los hábitos y estilos de vida de las personas.

Existe el consenso de que el mejor tratamiento es la prevención y que la identificación de factores de riesgo es paso obligatorio para la prevención primaria y que ésta se debe empezar a aplicar desde los primeros meses de vida de los niños. Entre las diversas medidas preventivas tenemos: la ejecución de exámenes periódicos, medidas dietéticas, el control de la higiene dental, la fluoración y la aplicación de resinas y sellantes. Se estudia la inmunización por medio de vacunas, la inmunización pasiva y la aplicación de vitaminas específicas para el control de la placa (8, 9).