Calidad del cuidado brindado por profesional de Enfermería del Complejo Hospitalario Universitario “Ruiz y Páez”. Satisfaccion de las post-cesareadas

estatura, peso ideal, peso actual, costumbres en cuanto a actividades diarias y grado de actividad, patrón acostumbrado de alimentación y cualquier alteración reciente en su estado nutricional (3).

Del mismo modo las enseñanzas se deben adaptar a las necesidades de individuo, previa valoración de las necesidades educativas las cuales indicaran si necesita información en general o asesoramiento en un aspecto concreto. El profesional de Enfermería debe dar las indicaciones a la post-cesareadas de cuando debe ingerir líquidos progresivamente por vía oral hasta llegar a la dieta ordinaria, también puede aconsejarla para escoger los alimentos de cada uno de los grupos, según sus necesidades energéticas, debe aconsejarse una dieta equilibrada que incluya todos los grupos de alimentos recomendados para la lactancia, con un incremento en la ingesta de proteínas, calorías, minerales y vitaminas para cubrir los requerimiento dietéticas diarios, y un ingreso adicional de 500 Kcal para la producción de leche (15).

El aporte de líquidos es indispensable para la supervivencia del organismo. El agua desempeña los siguientes roles: mantiene el equilibrio electrolítico y la temperatura corporal, conserva la humedad de la piel y mucosas, favorece la eliminación desechos metabólicos El profesional de Enfermería debe aconsejar a la post-cesareada beber diariamente dos litros de líquido (agua leche y zumos no endulzados) (17).

Al mismo tiempo otra necesidad fisiológica de las usuarias post-cesareadas que pueden resultar interferida es el descanso y sueño. Dormir y descansar es una necesidad para todo ser humano, que debe llevarse a cabo en las mejores condiciones y en cantidad suficiente para conseguir un buen rendimiento del organismo. El sueño es esencial para la recuperación del organismo. Durante el sueño las actividades fisiológicas decrecen; hay disminución del metabolismo basal, del tono muscular, de la respiración, del pulso y de la presión arterial. El sueño libera a las post-cesareadas de sus tensiones, tanto físicas como psicológicas, y le permite encontrar energía necesaria recuperarse, atender al recién nacido e incorporarse a sus actividades cotidianas. Los periodos de reposo que tienen casi los mismos efectos beneficiosos que el sueño, son también muy importantes para todas las post-cesareadas (18).

También existen ciertos factores que influyen en las satisfacción de la necesidad de dormir y descansar como, lo son los factores biológicos en el que esta la edad, ejercicio y hábitos ligados al sueño. Entre los factores psicológicos esta la ansiedad y los sociológicos el horario de trabajo. El profesional de Enfermería deberá conocer la cantidad y la calidad de sueño necesaria para la post-cesareada, Ayudarla a mantener los hábitos que normalmente efectúa antes de dormir, tomar un baño por la noche antes de acostarse, leer o escuchar música. Si es posible, ayudar a la usuaria a que adopte su posición habitual para dormir (19).

Además se deben limitar las visitas, proporcionar un ambiente tranquilo y eliminar ruidos innecesarios, brindarle una cama limpia y cómoda, en un cuarto libre de olores nocivos, para animar a la madre a descansar o a tomar siestas mientras duerme su hijo. El profesional de Enfermería debe enseñarle ciertas técnicas o medios para favorecer el sueño que la ayuden a relajarse antes de dormir, dándole , por ejemplo, un masaje para fomentar su relajación emocional y muscular, calmando su dolor, proporcionándole el analgésico, si el paciente los necesita y el médico los ordena. De esta manera la post-cesareada se sentirá a gusto cuando empiece a dormir. Proporcionándole una ambiente en el que este segura de que alguien estará cerca para atenderles si lo necesitan (20).

Otra de las necesidades básicas del ser humano es la eliminación normal de los desechos de los productos intestinales y de los residuos urinarios es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Eliminar es la necesidad que tiene el organismo de deshacerse de las sustancias perjudiciales e inútiles que resultan del metabolismo. La excreción de desechos se produce principalmente por la orina y las heces y también por la transpiración y la espiración pulmonar (21).

Para las post-cesareadas la eliminación es de vital importancias para su recuperación. La eliminación urinaria depende de la eficacia funcional de los cuatro principales órganos del aparato urinario: riñones, uréteres, vejiga y uretra. El profesional de Enfermería que atiende a la post-cesareada en la unidad clínica de gineco-obstetricia debe determinar el patrón de eliminación normal, la frecuencia, aspecto de la orina y cualquier cambio resiente producto de su estado de salud que se haya podido observar, considerando que la eliminación urinaria adecuada, va a depender del normal funcionamiento de los sistemas: urinario, cardiovascular y nervioso (19).

Igualmente el proceso normal de micción requiere que haya acumulado una cantidad suficiente de orina en la vejiga para estimular los nervios sensoriales. El profesional de Enfermería debe estar atento ante una post-cesareada con alteraciones de la función en la micción, la usuaria pudiera presentar dificultad para la micción disuria (dolor o sensación de ardor al orinar) ya que para la cirugía, como preparación para la anestesia, a la usuaria se le coloca una sonda vesical. El sondaje predispone a la infección del tracto urinario, sobre todo si la maniobra produjo traumas. Es esencial mantener las condiciones de asepsia y realizar manipulaciones de la soda con suavidad y cuidado (19).

Por otra parte, durante el proceso de la digestión, los alimentos y líquidos ingeridos se mezclan y procesan, seleccionándose y absorbiendo los nutrientes, para su utilización por parte de los tejidos del cuerpo, eliminándose los desechos. La alteración de la función normal de la eliminación gastrointestinal tiene repercusiones graves en el funcionamiento global del organismo. Por esta razón se deben administrar los ablandadores de heces que se hayan ordenado y estimular la ingestión de líquidos (20).

Durante la atención que le presta el profesional de Enfermería a la usuaria en la unidad de gineco-obstetricia debe detectar problemas o alteraciones en la función de eliminación intestinal, para lo que hay que conocer su edad, problemas de salud actual, hábitos de eliminación intestinal ordinarios y los patrones anormales de defecación, considerando todos aquellos factores que puedan alterar la función intestinal como son tipos de alimentos y el volumen de agua que consume la madre (7).

De la misma manera el profesional de Enfermería debe observar las manifestaciones de dependencia de la usuaria post-cesareada y la interacción con otras necesidades fundamentales. Virginia Henderson citada define la dependencia como no