Riesgo de hipertensión arterial inducida por el embarazo, en gestantes que acuden a la consulta prenatal

la presión arterial. Este hecho está bien documentado en animales. Los alimentos más ricos en grasas saturadas son las carnes grasas, mantequilla, embutido.

La obesidad produce también un aumento de la reabsorción de sodio (sal) elevando esta la presión arterial. El exceso de peso además de elevar la presión arterial disminuye e efecto de los medicamentos contra ella.

El Consumo Excesivo de Sal: Este es uno de los primeros consejos que se dan a la persona afectada de hipertensión crónica. En la medicina convencional es un tema controvertido, pero los estudios muestran que la disminución o eliminación de sal en la dieta va acompañado en muchas personas de la reducción de la tensión sanguínea. Lo cierto es que es difícil controlar la cantidad de sal ingerida ya que incluso que las personas que dicen que no lo toman eliminan bastante cantidad de sal (sodio) por la harina por lo que se hace difícil llevar a cabo un estudio de la cantidad que ingieren. (p. 5) (12).

http://www. seacu. org/revista/3. htm. [consulta de 09/11/2013] también dice que:

La sal es una sustancia, como hemos visto antes, que hace retener mucho líquido en el cuerpo. O mejor dicho, el organismo vivo reacciona frente a una sustancia como la sal, reteniendo líquido para diluir esta sustancia mineral y hacerla menos perjudicial para el cuerpo. De esta manera al retenerse el líquido aumenta la cantidad de sangre y con ello se favorece la hipertensión. (p. 5). (12).

La misma cita dice que:

Para hacer descender la presión o tensión arterial se debe reducir la cantidad de sodio (sal de mesa, conservas y alimentos preparados y manipulados) y aumentar los alimentos con altos contenido en potasio, es decir, las frutas y las verduras, especialmente en su estado crudo y fresco. El aumento del potasio ingerido en su forma de estos alimentos sanos puede hacer reducir la tensión arterial. El estudio de las poblaciones vegetarianas, comparándola con las que no lo son además la menor frecuencia de hipertensión en las vegetarianas. La adopción de la dieta vegetariana reduce la presión sistólica (el alta) en 5 o 6mm y las diastólica en 2 o 3mm. Este descenso o aun mayor lo hemos visto muy frecuentemente en las casas de reposo, en muy pocos días. (p. 5). (12).

El consumo excesivo de sal es nocivo para los pacientes hipertensos debido a que como lo explica la cita el sodio aumenta la tensión arterial, es por ello que se debe tener una dieta baja en sodio y alta en alimentos ricos en potasio.

Ejercicios / Sedentarismo: El ejercicio físico moderado tiene unos efectos beneficiosos en la reducción de la tensión arterial, y la misma cita de Internet expresa: “Caminar de forma rápida 1 hora al día como mínimo puede ser una buena manera de reducir la hipertensión. Cualquier otro deporte: caminar, natación, tenis, ciclismo…es aconsejable. Si además el ejercicio es el deporte va acompañado de diversión o distracción, mejor que mejor”. (p. 5). (12).

El deporte es algo muy recomendable para la salud. La persona hipertensa, no debe hacer deporte de forma forzada y en condiciones de estrés. Elevar pesos de forma muy forzada no solo no produce un descenso de la presión arterial sino que incluso puede provocar crisis hipertensiva.

Desde otro punto de vista, el Ejercicio físico, es una actividad que se realiza para mantener la tonicidad muscular y una buena circulación, esto se realiza a través del estiramiento, caminar diariamente y realizar bailes, estos ejercicios pudieran fomentarse a través de la promoción de la salud. En tal sentido, Álvarez, J. (1995) define el ejercicio como: “La realización de cualquier actividad física con el fin de mantener en forma el organismo, mejora la salud o como medio terapéutico para corregir una deformidad o para restablecer el estado de salud de determinados órganos y funciones corporales”. (p. 436). (12).

Por otra parte, la práctica regular de ejercicio, facilita el retorno venoso y previenen varicosidades, ayuda a conservar el acondicionamiento físico y tono muscular, esto mejora la imagen de sí mismo y la sensación de control, aumenta el vigor, mejora el sueño, alivia la tensión, ayuda en el control del aumento de peso, facilita la función intestinal normal, de allí que el objetivo del ejercicio es fortalecer los músculos minimizando el riesgo de lastimar articulaciones, mejorar la circulación y disminuir las complicaciones cardiovasculares. Según Cordón, R. y Martín, A. (2000), “El ejercicio tiene un papel positivo en cada una de nuestras vidas y puede contribuir a la salud tanto física como mental. ” (p. 3) (12).

Entre los ejercicios físicos

Se recomiendan a las personas, para ser practicados, están los estiramientos del cuerpo, es una actividad física que ayuda a mejorar y preservar la salud, mejora el estado de ánimo. Existen técnicas que deben ser utilizadas para que no haya desgarro muscular que pueda afectar la salud. El caminar y bailar diariamente una hora al día, trae como beneficio al organismo mejor circulación y tonicidad muscular además que se evitan problemas del gasto cardiaco, y mejoran la tensión arterial.

Además del efecto de reducir la tensión (hipotensor) la realización de una actividad física de forma regular produce como efecto beneficioso el descenso del colesterol total y la reducción del peso, estos ejercicios deben, ir acompañados con la disminución del consumo de alcohol .

El Consumo de Alcohol: Eliminar el consumo de alcohol y disminuir el peso son dos de las maneras más eficaces para disminuir la hipertensión, sin los perjuicios que ocasionan los medicamentos contra la tensión sanguínea. Se sabe que las personas que toman más de un par de vasos de vino al día sufren más fácilmente de hipertensión y cuanto más bebe mayor es la frecuencia de hipertensión. (12).

http://www. saludfemenina. com/secc02. htm[consulta 09 /11/2013] en su informe dice que:

Se conoce que un consumo de más de 200-250grs de alcohol a la semana, aparte de otros efectos perjudiciales, más o menos graves, produce un claro aumento de la presión sanguínea. Un vaso de ¼ de litro de vino (250cc) contiene 20 gramos de alcohol; una caña de cerveza de la misma cantidad contiene 10 gramos mucho más concentrado son los licores. (p. 2).

Según Kaplan, mencionado en la misma cita, comenta que:

En los estados Unidos en torno al 11% de los casos de hipertensión están relacionados con el consumo excesivo de alcohol. Otra droga, ilegal a diferencia del alcohol, la cocaína, produce elevaciones agudas de la tensión. Y el